AQUEL SORDIDO ASESINATO QUE MARCO UN ANTES Y UN DESPUES.

Domingo 3 de abril de 2016

1976_abril_angel_berazadiEl domingo pasado Idoia Mendia no celebró el Aberri Eguna. Dijo que ya estaba bien de rituales. Su partido lo celebró desde 1936 a 1979 (43 años).Me da que no se entera que este país ha cambiado. Y eso pasa factura. Sin embargo Podemos lo celebró tácticamente y sin emoción nacional. Algo es algo.

EH-Bildu, a través de Pernando Barrena con aire perdonavidas nos dio una lección de historia. Pernando, dentro de ese mundo, es un duro, uno de esos que solo mira atrás para hablar del Che Gevara, pero no por ejemplo de 1976,año clave que marcó muchas cosas.

Franco había muerto hacía seis meses y en 1975,no se había podido celebrar el Aberri Eguna en Iruña porque la dictadura y ETA lo habían malogrado. Como siempre. Sin embargo en ese año 76, muerto el dictador y abierta una puerta, era el momento para hacer un acto de fuerza y de afirmación nacional entre todos. La gente estaba dispuesta. Cuarenta años de silencio y ese Aberri Eguna debía de ser como un cañón democrático gritando el lema del momento: !Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía!. Aquello iba a ser algo grande. En el estado español no se había hecho ninguna iniciativa de fuerza popular de semejante envergadura. Y era importante hacerlo.

Sin embargo los mayores de Pernando, la gente de ETA ,decidieron lo contrario y con aquella mentalidad primaria y esquemática, acordaron secuestrar en Elgoibar el 18 de marzo al director-gerente de la fábrica Estarta y Ecenarro (Sigma), Aingeru Berazadi (56 años), hombre que de alguna manera estaba dentro de la órbita del vasquismo expectante del país. Su delito: ser empresario.

Aquello fue un terremoto. Inmediatamente los trabajadores pidieron su inmediata puesta en libertad y todos los partidos políticos le exigieron a ETA pm (V Asamblea) que liberara al Sr. Berazadi. El PNV lo hizo inmediatamente y trató, con varias entrevistas secretas, que aquello se solucionara civilizadamente.

El EBB emitió un comunicado manteniendo la convocatoria del Aberri Eguna en Iruña y pidiendo la inmediata solución de aquel chantaje intolerable. Y, a tal efecto, Joseba Goikoetxea, Bingen Zubiri y yo, nos pasamos toda la mañana del uno de abril en una oficina que nos había alquilado Sabin Zubiri al lado de La Alhondiga, en la calle Egaña, editando y empaquetando nuestro boletín EUZKADI.

Sabin nos había dicho que lo bueno de aquel piso era que el ascensor te llevaba hasta el garaje, donde Joseba había dejado el coche. Y era de vernos a los tres tan felices, con el ascensor hasta los topes, dar al botón del sótano. El mundo era nuestro y Euzkadi estaba a punto de caer rendida al abertzalismo…..

Si, si. Los que caímos fuimos nosotros. Se abrió la puerta y cinco policías nos rodearon. Nos quedamos estupefactos. Aquello no podía ser verdad. Pero lo era. A Bingen y a Joseba les llevaron inmediatamente a la Comisaría de Gordóniz. A mi, al piso que el Bizkai tenía en la calle Iparraguirre 39 y que funcionaba como tapadera de los abogados Estrade y Zamalloa.

Toco la puerta y sale Pello Caballero y los policías se dedican a revisar el piso. Lo hacen sin mucho detenimiento y me llevan a Comisaría. Les digo avisen al cónsul de Venezuela, que yo tengo esa nacionalidad. Ni caso.

En Comisaría me dicen que no me llamo Iñaki, sino Ignacio, porque el nombre de Iñaki se le da en España a los perros. Me temo lo peor, pero reivindico la presencia de un diplomático. Ni caso.

Estuvimos tres días y tres noches a pan y agua en unas asquerosas mazmorras. A Bingen y a Joseba les golpean. A mi no. Mi reiteración en la demanda del cónsul, igual hizo mella, porque en toda mi vida no he pronunciado mitin más convincente que en una sala de aquella Comisaría hablando del estatuto de Autonomía, del Gobierno Vaco en el exilio, de como iban a cambiar las cosas tras la muerte de Franco…Y los policías escuchaban. Sabían quizás que lo que les decía tenía algo de verosimilitud y el caso es que no me tocaron. Igual tenían más miedo que yo. Y no me pregunten de donde saqué fuerzas para hacer lo que hice en aquellas circunstancias. El ser humano tiene a veces unos registros muy particulares.

A uno de esos policías le vi en Gernika en 1979 cuando fue elegido Carlos Garaikoetxea Presidente del Consejo General Vasco. Iba como escolta del gobernador. Le abordé. Se me escabulló diciendo, ”eran otros tiempos”. El caso es que los dos extremos se cargaron aquel Aberri Eguna.

Aingeru Berazadi apareció asesinado el 8 de abril, hace ahora cuarenta años, a las tres y media de la madrugada en la cuneta de la carretera que va de Elgoibar a Azpeitia. Estaba tendido boca arriba, llevaba barba de varios días y tenía puestas unas gafas de soldador con cartones negros. En las muñecas tenía señales de haber estado esposado bastante tiempo. En la región occipital tenía un tiro de entrada con salida por la frente. En el suelo siete balas del 9 mm Parabellum.

ETA había consumado su gran hazaña. Había asesinado un ser humano fría y salvajemente y se había cargado el Aberri Eguna de aquel año, cuando todo apuntaba a un día grandioso.

La conmoción fue total. En tiempos del franquismo el Partido había  estado muy contenido en relación con ETA. No estaba de acuerdo con lo que hacía, mucho menos con sus atentados y secuestros ,le preocupaba su deriva ideológica, adversaba los insultos que profería, discrepaba con el adanismo de unos individuos que se presentaban como los únicos representantes del pueblo vasco y casi como los descubridores del nacionalismo, pero no los criticaba en público. Pero todo tiene su momento de desborde. Y éste llegó con el asesinato de Berazadi.

Matar a un empresario, a un ser humano, jactarse de ello, cargarse el Aberri Eguna y anunciar que seguirían en su locura hizo que nos reuniéramos de urgencia y que Xabier Arzalluz sometiera a consideración el texto que había redactado donde, aprobamos este comunicado que creo es histórico. No se había hecho antes de esa manera. Denuncia el asesinato de Berazadi y le dice a ETA que pare de una vez. Hace cuarenta años. Hoy Pernando Barrena ,todavía no lo dice. El comunicado fue éste:

AL PUEBLO VASCO

El Partido Nacionalista Vasco, dado el trágico final del secuestro de nuestro compatriota Aingeru Berazadi se siente en el deber de tomar postura pública ante el hecho.

No ha condenado hasta hoy ningún acto violento llevado a cabo por militantes vascos.

-porque entiende que la violencia ha surgido en Euzkadi desencadenada por el régimen.

-porque mientras el pueblo vasco se vea privado de cauces democráticos para la reivindicación de su derecho no es lícito condenar el recurso a la rebelión.

-porque cualquier manifestación de condena hubiera sido manipulada y tergiversada por el Régimen y sus medios de difusión.

El Partido entiende que hasta la propia guerra se halla sujeta a normas éticas, y que el secuestro con fines de chantaje y el asesinato como represalia tal como se han producido en la persona de Aingeru Berazadi, se salen de todo planteamiento de violencia política legítima, rompe la línea histórica de acción de ETA y supone un enorme retroceso en la lucha del Pueblo Vasco por su libertad, por lo que condena tales hechos.

Con esta toma de postura pública, el Partido Nacionalista Vasco no se desvía de sus principios y exigencias tan reiteradamente manifestadas. Sigue exigiendo la amnistía, la instauración de un régimen democrático y la libertad del Pueblo Vasco, y sigue repudiando con idéntica energía las dictaduras de cualquier signo, las situaciones oligárquicas y de opresión política y económica, la corrupción y todo atentado contra los derechos de los hombres y de los pueblos.

EUZKADI BURU BATZARRA

PARTIDO NACIONALISTA VASCO

Euzkadi, 8 de Abril de 1976

Este fue el comunicado. Más claro agua. Y es que lo de ETA ya en abril de 1976 no tenía ni pies ni cabeza, ni era humano, ni era ético, ni fue político y no era comprensible. Pero iban a seguir haciendo sufrir a muchos.

Al poco se reunió el Gobierno Vasco en el exilio y el Lehendakari Leizaola anunció la suspensión del Aberri Eguna por el duelo producido. ETA había logrado su gran éxito.

Cuarenta años después Pernando Barrena pretende darnos clases de abertzalismo y democracia. Ni una lágrima por el daño causado. Sabe que solo aciertan cuando rectifican. Solo le pido a este portavoz con ego tan subido que haga lo que hizo el PNV, hace cuarenta años. Y que con semejante historia por detrás, deje de dar lecciones al PNV.

EL REY SE SUBE EL SUELDO PERO ¿PORQUÉ LO COBRA LETIZIA?

Viernes 1 de abril de 2016

Felipe y Letizia comprimido¿Por qué esta señora tan almidonada no se dedica al periodismo y deja de cobrar de la bolsa pública solo por estar casada con un señor que está ahí porque es hijo de su padre, el cazador de elefantes de Botswana? ¿Qué méritos tiene esta señora para cobrar sin trabajar?. Y no es precisamente de una mileurista de la que hablamos. Sino de una millonaria sobrevenida.

Y es que la noticia del día es que, encima, el rey y su corte celestial han decidido subirse el sueldo.

Este 2016, cobrará 2.340 euros más que el año pasado. Pero este incremento no sólo le beneficiará a él, sino también a todos los miembros de la Familia Real y al personal de la Zarzuela.

Concretamente, siguiendo la subida que se aplica a los funcionarios, la del 1% aprobada en los últimos Presupuestos del Estado, este 2016 el Rey cobrará 236.544 euros brutos, mientras que la reina Letizia hará lo propio con 130.092€. En el caso de don Juan Carlos, su salario sube hasta los 189.228 euros.

Según ha publicado este jueves la Casa del Rey en su propia página web, Zarzuela contará este año con 7.775.040 euros, una cantidad que pese a ser abultada, es la misma que en los dos ejercicios anteriores y tras cuatro años de recortes.

Al igual que en 2015, la retribución de don Juan Carlos representa un 80% de la de Felipe VI; mientras que la percibida por la reina Letizia supone un 55% y la de doña Sofía, fijada en 106.452 euros, un 45 por ciento.

326 regalos

A lo largo de 2015, la Familia Real recibió 326 regalos entre los que hay, según han desglosado, desde corbatas, plumas estilográficas o gemelos, hasta platos y peluches para las infantas Leonor y Sofía.

En 2014 el Rey aprobó un régimen de regalos que establecía que los miembros de la Familia Real no podrán aceptar objetos que, por su «alto valor económico, finalidad o interés comercial o publicitario», pudieran «comprometer la dignidad» de sus funciones institucionales, ni «favores o servicios en condiciones ventajosas».

Del padre, Juan Carlos, poco se sabe, aunque andará por ahí recorriendo hoteles y restaurantes de cinco estrellas acompañado de sus interesadas  amantes. Ya ni guarda las formas. Muy feo en una monarquía católica que iba cada Semana Santa a Mallorca y ahora ni eso. Seguramente si algún Bribón le hubiera esperado en el Puerto Deportivo igual hubiera hecho el gesto, pero como no le aguanta ni  a su mujer, ya ni lo disimula.

Hemos llevado años pidiendo el desglose de los gastos de esa cantidad desorbitada que se les da para que tengan un cortijo propio sin posibilidad que el Tribunal de Cuentas meta la nariz para nada.

Y siempre te dicen lo mismo. «Son más baratos que un Presidente de la República».

Mentira.

Un Presidente gana un sueldo él, no su señora, ni sus hijos.

Los Borbones hay que darles 8 millones al año. Casa, desplazamientos, seguridad, gastos de vestir y alimentación, todo a costa del erario público metido en varias partidas ministeriales. Los 8 millones son para personal y para el bolsillo.

¿En que cuenta suiza guardan el dinero?.

¿Dónde están registrados los regalos que le hicieron al padre de coches, motos, cacerías, y tráficos varios de influencia?.

Felipe prometió transparencia. Pero su transparencia es microscópica, para pasar el trámite, pero  no resiste una mínima auditoría.

En tiempos de crisis, de paro, de comedores de Cáritas, su Majestad se sube el sueldo. ¡Qué majo!

Pero no hay debate sobre esto.

¿Lo habrá algún día?

 

LOS CHILLIDA CRITICAN A EUZKADI

Jueves 31 de marzo de 2016

ChuillidaHe estado en Sevilla. En el aeropuerto compro El País. En su página 25 dedicada a Cultura y bajo una fotografía de Ignacio Chillida, este título:

«Los Chillida critican el trato dado a su padre en Euzkadi».

Leo el texto y me indigno. Es muy fuerte y muy injusto y muy poco veraz. Dice así:

Un bronce de 1948 y varias gravitaciones en papel de 1997 acotan en el tiempo la exposición de 40 obras de Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924-2002) que acoge la madrileña galería Cayón. Los papeles, las lurras los alabastros, los hierros del escultor donostiarra, la mitad de ellos procedentes del Museo Chillida-Leku (cerrado desde 2011) y la otra de diversas colecciones particulares, conforman un reducido y a la vez exhaustivo viaje por su obra.

Otra acotación: los precios van desde los 40.000 hasta el millón de euros. Chillida sigue cotizando al alza. Y la familia sigue dando salida a algunas de las obras que antaño (y hoy, aunque menos) eran visitadas por el público en el caserío de Zabalaga, cerca de Hernani (Gipuzkoa).

Pero no es oro, ni siquiera bronce ni alabastro, todo lo que reluce en el universo Chillida. Ignacio, hijo mayor del artista y responsable no solo de la mayor parte de las exposiciones dedicadas a su padre sino también grabador y autor del monumental catálogo razonado en curso (el segundo volumen está ya a punto), se muestra satisfecho con la exposición:

«Ha quedado bien, un poco compactada, este es un desarrollo es­cenográfico del galerista, no es la mía, yo tendría otra, aquí se han tomado ciertas licencias que yo no suelo permitirme pero me parece bien que lo hagan, y el resultado es respetuoso».

Pero Ignacio Chillida no esquiva las espinas y los lamentos. Según la familia del autor de Elogio del horizonte, la huella de aita no ha sido respetada siempre y en todo lugar… ni mucho menos. «La verdad es que a Eduardo Chillida se le ha tratado en España con un enorme respeto… y por todo el mundo lo mismo. Menos en el País Vasco, que es el único lugar en el que no se ha dado ese respeto, ya no por la obra de Chillida sino por Chillida en general… más que nada por cuestiones políticas. Vamos, que ha ocurrido lo contrario de lo que tendría que haber ocurrido, que es que se le hubiera respetado, porque se lo merecía como persona y como artista comprometido que dio mucho por su país. Ahí muchos no han dado la talla». Y ahí queda eso.

Ignacio Chillida admite que el tema Chillida-Leku es complicado: «Va más lento de lo que nos gustaría a todos, pero estas cosas van a tenor de la situación política, las elecciones… y ya sabemos que en octubre hay elecciones en el País Vasco, tontos no somos. Ya nos pasó antes: llegaron las elecciones y se acabaron las conversaciones». Y frente a los rumores de que la culpa la tienen 80 millones de euros, añade: «Nosotros nunca hemos hablado de dinero, ellos sí. Lo primero es salvaguardar Chillida-Leku conceptualmente, que no se modifique ni se convierta en un centro de exposiciones de otros artistas… El futuro es largo y, o lo tienes atado, o apaga y vámonos».

Las Instituciones vascas, de todos los partidos, han tratado de llegar a acuerdos con esta familia a la que les mueve al parecer, no solo el interés de la difusión de la obra de su padre, sino, me da, que la codicia. Suele ocurrir.

El artista fue el padre. Y ellos, no miden la dimensión de la obra de un vasco para Euzkadi.

Es lógico y normal que barran para casa. Pero no que rompan la cuerda. Y han pasado en las negociaciones por representantes del PNV, del PSE, de Bildu. Nunca un acuerdo. Todo es misterio. ¿Todos están equivocados menos ellos?.

¿Se acuerdan de la fotografía del abrazo entre Chillida y Oteiza? ¿De la inauguración en tiempos del Lehendakari Ibarretxe con el canciller alemán al tener su obra en Berlin? ¿Del orgullo vasco de un caserío precioso con semejante obra a su alrededor visitado por medio mundo?.

Estuve solo dos veces con Eduardo Chillida. En una me habló de cómo el jelkide Joaquín Zubiria le salvó la vida a cuenta de una gabardina. Y lo dijo cuando la Fundación Sabino Arana le otorgó su premio anual que él agradeció efusivamente. No se le trató mal. Se le conoció su obra y trayectoria.

No hablaba mal del PNV, ni de nadie. Solo tenía agradecimiento.

Y la segunda en Madrid cuando inauguró en el Reina Sofía su Exposición antológica. Y recuerdo su conversación. Todo lo que me dijo se refería a la importancia que iba a tener su gran obra, Chillida Leku, en el panorama cultural vasco, incluso en el turístico.

Era su obsesión. Lo que de verdad en aquellos años le movía. Dejar una obra imperecedera en Hernani, no en Madrid.

Pero los hijos no deben opinar lo mismo. Y por eso esta familia, lo que hizo el padre, parece que quieren deshacerlo los hijos. Estarán en su derecho pero ese titular de El País es una puñalada trapera.

Y venden, como dice la información de hoy, trabajos del gran artista. Primun vivere. Y lo justifican atacando a Euzkadi y sus instituciones.

Y, lógicamente, en Madrid se frotan las manos.

Miren el titular y lean como agradece esta familia a España donde al parecer se le trata con enorme respeto, menos en Euzkadi.

Pregunta. ¿Si viviera el Aita, ¿qué diría de este forcejeo absurdo en detrimento de su obra y de lo que él quería?.

Y que conste. Es mi opinión personal. Por cierto, muy compartida. No de ninguna institución.

Como ciudadano vasco tengo derecho a quejarme de que Chillida Leku esté cerrado, que se vendan las obras del gran artista y que se insulte y manche la imagen de Euzkadi.

Pues eso.