ITZIAR ANDONEGI, LA VOZ DE SABIN ETXEA.

Martes 31 de marzo de 2026

Me gusta mucho esta foto. Es algo que se hacía y ya no se hace. Se trataba de que dos veteranos del Partido, el día del Alderdi Eguna, como deferencia, izaran la ikurriña. En este caso nada menos que Itziar Andonegi y Beti Duñabeitia. Ellos y sus familias enmarcaban la foto. Se sentían reconocidos. Y eso es importante en un partido humanista.

Este gesto humano se hacía hasta que el EBB decidió fueran ellos los que izarían la ikurriña. Todo el EBB alrededor del mástil y el presidente hace el izamiento.

Inadecuada decisión. Yo siempre he pedido que vuelva lo anterior. El EBB ya tiene el reconocimiento del paseíllo y además el presidente del EBB tiene el discurso principal, ¿Por qué hurtarle a la afiliación un gesto bonito?. Pues porque si.

Y por eso rescato la foto de Itziar Andonegi  Ulazia que fue toda una referencia y que acaba de fallecer.

Nacida el 28 de Febrero de 1930 en Deba. En plena guerra  se desplazan hacia Bilbao,  pasando por Gernika unos días antes del bombardeo.  Son acogidos por familias nacionalistas en Lemoa y finalmente parten hacia Donibane Lohitzun

En 1937 su familia se exilia a San Juan de Luz donde les sorprende la segunda Guerra mundial, quedando la familia al igual que todos los refugiados vascos a merced de las tropas de ocupación alemanas aliadas de Franco.

Regresa con la familia a Euzkadi sur.

Casada con GUILLERMO TREKU ETXEBARRIA, con tres hijos. Txaro, Begoña y Guillermo

Cuando se abre la afiliación lo hace en marzo de 1977 en la Organización Municipal de Abando (Mazarredo 81) .

Le conocimos en la sede del Edificio Granada, que fue el gran piso donde, tras las oficinas de Elcano y Marqués del Puerto, se centralizó la actividad, con las oficinas del Partido donde estaba el EBB, el BBB, prensa, gudaris, exteriores, hacienda y sala de reuniones. Todo un horno. Y allí Itziar te recibía y atendía. En el tercer piso funcionaba el departamento de Estudios y la Fundación Sabino Arana.

Conocía a mi familia materna pues mi aitona había sido Director del Banco Guipuzcoano de Deba, donde nació y una de mis tías. Y hablábamos mucho de personas conocidas y en navidades, tras su jubilación, siempre llamaba para felicitar las pascuas y el año nuevo. Detalles de una generación que había pasado situaciones muy duras y consideraba al Partido como a una gran familia.

Antes que a ella conocí a su marido Guillermo Treku que se presentaba en las oficinas de la calle Marqués del Puerto y nos entregaba un artículo para la revista Euzkadi que publicábamos. Recuerdo haberle pedido hiciera un recuento de su vida y de su esposa, pues reflejaban muy bien en la pareja la dureza de lo vivido bajo el franquismo y sus consecuencias.

Militante en Abando, contaba: “quedé viuda muy joven y era conocida pues  colaboraba en el batzoki de Abando. Tras el fallecimiento de Guillermo me dijeron que me presentase al puesto en el nuevo centro del edificio Granada. Había estudiado  perito mercantil y aquello  me sonaba a chino pero me puse a trabajar el 19 de marzo de 1981 y me jubilé con mucha pena a los 83 años” .

“Tengo muchos recuerdos buenos de mi trabajo y de todas las personas que allí conocí, siempre me trataron muy bien”. Militante incansable, querida por todo el mundo. Durante muchos años fue la  voz de Sabin Etxea.

Una base de datos incansable, ya que conocía todo el mundo, y tenía memorizados todos los cumpleaños. Nunca fallaba con las felicitaciones.

Lo más importante en su vida, la familia, el Partido y la Real Sociedad. Una realista rodeada de athletizales. Y logró sobrevivir muy bien.

El periodista de DEIA, Jon Mujika le hizo una entrevista en su despedida. De ella entresaco algunas de sus respuestas:

«Cojo el teléfono en casa y todavía digo «Sabin Etxea, egun on»

J.M.: Dígame un recuerdo.

I.A.: Hay tantos, tantos… ¡Sería injusto quedarse con uno! Pero si tengo que hacerlo, cuando decidieron que fuese la segunda mujer afiliada que izaba la ikurriña en el Alderdi Eguna. Sentí una emoción… ¡Venga, que no quiero llorar!

J.M.: ¿Pese a que compartió el momento con un ‘enemigo’ futbolístico declarado, Beti Duñabeitia, ex presidente del Athletic ?

I.A.: ¡Qué dice! ¿De dónde ha sacado eso…?

¡Ay, ama! De la Real Sociedad a muerte. Incluso pedí permiso para poner un banderín. Yo soy de Deba y no voy a renegar de ser gipuzkoana, pero Beti era un caballero. Y además yo le conocía de sus veraneos en Deba, así que con él no discutía de fútbol. Pero después de la Real, que gane el Athletic.

J.M.: ¿Qué recuerdos se le agolpan?

I.A.: Muchos y todos buenos. Las primeras elecciones, a las que fuimos  muy preparados. Yo estuve en la Gran Vía. Y a tanta gente como he conocido, de la casa y de fuera.

J.M.: Uno de esos nombres

I.A.: El Dalai Lama. Arzalluz nos lo presentó y el hombre logró que todos entrelazásemos las manos.

J.M.: Y aquel día en que lloró fue…

I.A.: Velamos a Uzturre de cuerpo presente en el vestíbulo de Sabin Etxea y aquello… ¡uf! Todas las muertes de amigos han sido duras, claro.

J.M.: ¡Venga los recuerdos entrañables!

I.A.: Un día Azkuna me oyó hablar en francés y me preguntó dónde había aprendido. Le dije que de mi ama, cuando estuvimos refugiados. Y desde entonces siempre me saludaba en francés”.

Se nos fue Itziar Andonegi. Llevó siempre en su corazón a su patria Euzkadi. G.B.

PATXI IBARZABAL. NUESTRO BUEN ALCALDE DE GORLIZ NOS DIJO QUE NO.

Lunes 30 de marzo de 2026

Falleció Patxi Ibarzabal, alcalde de Gorliz entre 1979 y 1987, así como candidato al Congreso en 1986. En reconocimiento del trabajo y compromiso que realizó en  favor de Gorliz, el ayuntamiento decretó  tres días de luto oficial.

Patxi Ibarzabal fue miembro de aquel grupo de afiliados al EAJ-PNV que en medio de la incertidumbre y de la falta absoluta de recursos  en los municipios se tuvieron que remangar y poner al frente de unas instituciones demediadas por la dictadura y que además habían sufrido cuarenta años de una pésima gestión donde primaban el amiguismo, el nepotismo, el dedazo, la destrucción del patrimonio y el culto a la dictadura.

Este sombrío panorama comenzó a cambiar en Euzkadi a partir de aquellas elecciones municipales celebradas el 3 de abril de 1979. Previamente se habían celebrado las segundas elecciones legislativas el 1 de marzo de 1979. Aprobada la Constitución española en diciembre de 1978, el año 1979 fue clave en Euzkadi ya que a las elecciones municipales se le unió el referéndum en favor del estatuto de autonomía de Gernika en octubre 1979 y del regreso  del exilio en diciembre del Lehendakari Leizaola. Fue el año en el que la historia vasca y el EAJ-PNV volvieron al galope a poner en marcha este país.

Y en ese contexto, Patxi Ibarzabal fue elegido alcalde, un alcalde de servicio vocacional, como todos los hombres y mujeres de aquella generación que puso los cimientos de nuestro resurgir. Y en el caso de Gorliz, este grupo de afiliados, antes de las elecciones lograron echar al alcalde franquista y llevaron el Ayuntamiento con una Gestora.

Elegido alcalde con mayoría absoluta, representación en la que estuvo dos legislaturas (1979-1987).

Tras ello fue portavoz del PNV en las Juntas Generales de Bizkaia. Tras este período dejó la política activa hasta que volvió al ayuntamiento como concejal durante una legislatura.

En su etapa como alcalde de Gorliz él y su grupo de concejales pusieron en marcha la Ikastola de Gorliz, ahora Gorlizko Ikastetxea y el actual Polideportivo del municipio.

Como actividad supramunicipal colaboró con la creación de Eudel y la Mancomunidad de Uribe Kosta.

Como detalle definitorio de su personalidad decir que cuando fue alcalde no cobró sueldo alguno del ayuntamiento, ni estaba liberado. Tenía su trabajo profesional y cuando salía de su oficina dedicaba su tiempo al ayuntamiento. Algo impensable en estos tiempos. Eran gentes de otra pasta.

Con él tuve al principio un serio enfrentamiento. Lo cuento.

Yo era burukide del EBB y del BBB y me tocaba dirigir la campaña electoral de Bilbao. Pero no teníamos candidato. Jose Mari Makua y Mitxel Unzueta habían denegado el ofrecimiento  ya que uno prefería la Diputación y el otro el Senado y nos propusieron a un ejecutivo que creo era el Consejero Delegado de Firestone, Jesús Echeverria.

A éste se le propuso la candidatura pero contestó que antes debía tener el permiso de la Organización Municipal de Gorliz y ésta no se lo daba. Esto nos dijeron en la reunión del Bizkai y decidimos ir a Gorliz en busca de la luz verde. Recuerdo fui de noche un día de heladas y mucho frío. Y llegamos a Gorliz y en una pequeña habitación nos reunimos con la Organización Municipal. Sala llena y todos fumando. Allí les dijimos de la importancia de ganar en la capital y alabamos la generosidad del PNV en Gorliz por permitirnos que su candidato fuera a Bilbao.

Tras escucharnos, Patxi Ibarzabal nos dijo que ni hablar. Que ellos tenían asumido que las Organizaciones Municipales eran soberanas en su ámbito, y éstas eran unas elecciones municipales y el lema del Partido era “El Partido Municipalista”. Y por más que lo intentamos Sabin Zubiri y yo no hubo nada que hacer. Sabin y yo volvimos a Bilbao echando pestes. Menudo revolcón nos  habían dado.

El caso es que yo al día siguiente tuve que llamar al tercero en la lista que era Jon Castañares que estaba en Bayona en la campaña de Bai Euskerari. Al principio se negó, pero le dije que en el PNV los cargos eran obligatorios y disciplinadamente, y con forcejeo, me dijo que si. La campaña que hicimos la copié de la propaganda venezolana del presidente ganador Luis Herrera Campins, “Jon Castañares arregla esto”, “Por aquí pasó un amigo de Jon Castañares” y ganamos de calle al socialista José Luis Ibáñez, que era el candidato que todos decían iba a ganar pues había tenido enfrentamientos con la alcaldesa franquista Pilar Careaga. Pero ganamos nosotros.

Este dato se lo recordé una noche en Madrid a Andoni Aldekoa que nos habló de cómo hay que hacer una campaña con Azkuna delante. ”Si no hubiéramos ganado en 1979 con aquella campaña improvisada tu no estarías aquí y Azkuna tampoco” le dije.

Pasado el tiempo en una asamblea hablé con Patxi Ibarzabal e hicimos las paces. El, hombre de principios en el inicio de una acción política, no veía las cosas como las vio después. Y también es verdad que entonces el BBB respetaba las decisiones de las Organizaciones Municipales en su ámbito mil veces más que ahora. Fue, entre otras cosas, el secreto de nuestro éxito. La conexión con la realidad circundante.

Y hoy gloso y celebro a Patxi Ibarzabal Goikoetxea. Fue un alderdikide que bien sirvió al Partido, a Gorliz y a Euzkadi. Pésame a su familia. Y que las nuevas generaciones de Gorliz sepan quien fue su servidor como  alcalde. GB.

TENGO FE

Domingo 29 de marzo de 2026

Felipe VI, ante el embajador de México, en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, dejó a cierta audiencia confundida tras haber hecho un gesto de acercamiento a México al reconocer el lunes 16 “abusos y controversias éticas” durante la colonización de América por parte de los conquistadores españoles. La palabra conquistador, de por si, se las trae. Ante esto la carcundia ha reaccionado como se esperaba hablando de lo extraordinario que fue todo y de cómo, al parecer, el oro que buscaban frenéticamente era para simple empaste dental. Algo aprendí cuando en Venezuela nos decían que Simón Bolívar había sido El Libertador y cuando llegué al colegio Marianistas de San Sebastián me cambiaron el nombre de Iñaki a Ignacio y me dijeron que Simón Bolívar había sido un traidor separatista que había roto el Imperio.

Hago el apunte porque el rey estuvo en Gernika acompañando al presidente alemán Frank Steinmeier el 28 de noviembre 2025. Ni el rey acompañante ni el gobierno español dijeron nada sobre la responsabilidad estatal del bombardeo, dejando de lado del saludo, incluso, al sobreviviente gernikés Emilio Aperribai, salvado por sus padres de la masacre.

Personalmente haría una pregunta  parlamentaria al gobierno español del por qué, abierto el camino, no  hacen lo mismo el gobierno español y el rey, sobre  lo que apuntó Felipe VI en el Museo en relación con  los abusos y, en éste caso, la masacre del bombardeo. De que se puede, se puede.

HACE CINCUENTA AÑOS

Próximo el Aberri Eguna, conviene recordar algunas cosas. Una de ellas es que el PSE celebró el Aberri Eguna hasta 1979, pero que, tocado por sus expectativas de gobierno en España dejaron de hacerlo pues ir de la mano de los nacionalistas vascos, manchaba. La prueba está en que se opusieron a que el Aberri Eguna se consagrara en el estatuto de Gernika, ese año 79, como fiesta de la Comunidad. No tenemos celebración oficial.

Otro dato y muy importante es que en 1976, todos pensamos ingenuamente que muerto Franco en la cama, ETA dejaría de actuar. Hoy es el día en el que no han reconocido su inmenso error  ni su responsabilidad criminal. La prueba está en ese año 1976 el Gobierno Vasco en el exilio presidido por el Lehendakari Leizaola, junto a todos los partidos y sindicatos vascos, convocamos el Aberri Eguna en Iruña. Queríamos todos, partidos y sindicatos, torcerle el brazo al gobierno de Arias Navarro cuyo ministro de Gobernación se apellidaba Fraga  Iribarne. Podía haber sido algo muy sonado.

¿Pero qué ocurrió?. ETA secuestró y mató vilmente al empresario Aingeru Berazadi y todo se fue al garete. Y de eso no se quiere hablar.

Personalmente sufrí en carne propia aquella situación. Joseba Goikoetxea, posteriormente asesinado por ETA, Bingen Zubiri y yo fuimos detenidos por la policía cuando imprimíamos el llamamiento para aquel Aberri Eguna en un piso de la calle Egaña de Bilbao. Tres días y tres noches en las celdas de la  Comisaría de Gordoniz detenidos e interrogados por la policía franquista sin saber que nos iba a pasar.

Cincuenta años después se habla, lógicamente del cincuentenario de los  sucesos del 3 de marzo en Gasteiz, pero curiosamente, nada se analiza ni dice de aquel Aberri Eguna frustrado que anunció 35 años de una  terrible actividad de ETA con muertos, secuestros, robos, ”impuestos”, extorsiones. Ocurrió hace 50 años y conviene recordar donde estuvo el EAJ-PNV y donde estuvieron grupos meridianamente equivocados pero hoy callados y apoyando dictaduras de los suyos, como la cubana. Renuncio a pensar que a EITB le pueda interesar analizar aquella oportunidad malograda y perdida. ¿No les interesa ésta obligada pedagogía democrática?. El fútbol y la cocina lo acaparan todo. No hay espacio para más…

HACE 52 AÑOS

Fue hace ya 52  años. El 14 de abril de 1974, los vascos celebraban, en clandestinidad, “Aberri Eguna”. La dictadura franquista iniciaba ya su última etapa, pocos meses después se confirmaba con la enfermedad del dictador. La Resistencia Vasca, lo que llamábamos, entonces, el «Interior», pidió al Lehendakari Leizaola que se trasladara, clandestinamente, a Gernika, para marcar, aquel año la celebración de “Aberri Eguna”. ETA mataba y lo institucional estaba silenciado. No existía.

Su respuesta fue afirmativa. Sólo le preocupaba que se lo pidieran demasiado tarde pues no podía entrenarse para andar por el monte, pero, enseguida, le tranquilizaron, pues atravesaría la muga en coche. El sábado por la tarde, víspera de “Aberri Eguna”, pasaba por el puesto fronterizo de Ibardin, arropado por tres antiguos «gudaris», Primi Abad, Hilario Zubizarreta y Deunoro Totorika. Iba con la documentación de un Agente de Aduanas de Hendaia fallecido pocos meses antes y padre político de un burukide del GBB en la clandestinidad.

A su llegada a Bilbao, en Begoña, fue recibido por el entonces Presidente del Consejo Delegado de la Resistencia, Federico  Bergaretxe. Después de una visita a la Basílica de Begoña, el Lehendakari Leizaola  se  trasladó a Algorta, al domicilio del burukide bizkaino, Sabin de Zubiri, donde pasó la noche, antes de ir a Gernika, al día siguiente. Allí, en Algorta, tuvo lugar la conferencia de prensa, del Lehendakari Leizaola, con un periodista francés, Dominique Pouchin, joven redactor del diario francés “Le Monde” y posteriormente  redactor-jefe de “L’Evénement du Jeudi” y director de France Soir. A dicha conferencia de prensa, asistieron, también, Juan Ajurriaguerra y Xabier Arzalluz.

A preguntas del periodista, el Lehendakari manifestó que era la primera vez que había pasado la «muga» después de 37 años de exilio. Recordó cómo allí cerca, en Serantes, había hecho su servicio militar en Artillería, recordando algunas anécdotas de aquella época. El Lehendakari, en su disertación, decía que le había costado reconocer Bilbao. Su transformación le parecía tan grande, que llegó a decir: «Bilbao es Caracas».

Su admiración, ante la evolución de la industria le impresionaba, era «la riqueza de su país», según manifestó. Uno de los presentes, le dijo: Sobre todo la del Gran Bilbao. Pero el Lehendakari replicó: «El gran capital también forma parte del pueblo vasco». El Lehendakari explicó al periodista francés, lo que había sido el Gobierno Vasco, constituido a los dos meses de iniciarse la guerra, en Gernika en 1936, un Gobierno que comprendía a todas las fuerzas políticas que se opusieron a la sublevación militar, incluidos los comunistas, lo que era una innovación, que años más tarde, después de la guerra mundial, también ocurrió en Francia.

El Lehendakari explicó cómo aquel Gobierno consiguió formar un Ejército, reorganizando las primeras milicias, un ejército que resistió varios meses a los sublevados, antes de que pudieran ocupar Bilbao y el resto de Euzkadi. Un Gobierno que mantuvo el Orden Público, que consiguió el funcionamiento normal de los Tribunales de Justicia y que amaneciera el sol de la Libertad.

Finalizado el acto, el Lehendakari inició su viaje de regreso, deteniéndose en el cementerio de Sukarrieta, ante la tumba de Sabino Arana, fundador del Nacionalismo Vasco, aun sabiendo que sus restos no estaban allí, ya  que habían sido trasladados, para evitar su profanación por los franquistas al ocupar Euzkadi y él había estado aquella noche en el desentierro..

Al regresar a Donibane, el periodista francés quiso despedirse del Lehendakari, ya que no podía quedarse a la comida que iba a tener lugar allí. Francia estaba en campaña electoral. Al mes siguiente se celebraban las elecciones presidenciales, por el fallecimiento del Presidente Pompidou. Uno de los candidatos era François Mitterrand, quien iba a celebrar una conferencia de prensa, en su propiedad de Latche, en las Landas, cerca de Bayona. Tenía que asegurar, para su periódico la participación en dicha conferencia.

Le preguntó al Lehendakari qué había sentido horas antes, cuando se había recogido ante el Árbol, en Gernika. El Lehendakari le contestó: «Lo mismo que le dije anoche. Que había venido a Gernika para explicar a los jóvenes que, hacía casi 37 años, se había constituido el primer Gobierno de Euzkadi, que este Gobierno, obligado a hacer la guerra, creó el Ejército Vasco, a base de las milicias populares, que creó la Universidad Vasca, empezando por la Facultad de Medicina en el Hospital de Basurto… y que oficializó la ikurriña, como bandera nacional vasca. Que el Gobierno había cumplido su misión y que, ahora, correspondía a los jóvenes el seguir esa misión, mejorándola y perfeccionándola». El periodista le interrumpió para preguntarle: Y Vd. Presidente, ¿cree que lo conseguirán?. El Lehendakari, sonriendo, le contestó: «Tengo fe».

Efectivamente, aquellas palabras, pronunciadas a su regreso de Gernika, donde había ido clandestinamente, respondiendo a la invitación de la Resistencia Vasca, para celebrar el  “Aberri Eguna”, se cumplieron pocos años más tarde. Al regresar, ya definitivamente del exilio, pudo entregar en diciembre de 1979 el testigo al presidente del Consejo General Vasco y presidente del EBB, Carlos Garaikoetxea, nominado para Lehendakari por EAJ-PNV.

El viaje clandestino del Lehendakari Leizaola se efectuó sin ningún incidente. La Policía franquista fue ridiculizada, pues no se enteraron hasta el día siguiente. Asimismo hubo críticas de que el pase había sido permitido. Y también por parte de la izquierda abertzale hubo algún intento de minimizar el viaje a Gernika del Lehendakari. Sin embargo, Telesforo de Monzón, ya alejado del Gobierno y de las posiciones políticas de EAJ-PNV, al día siguiente envió un telegrama de felicitación al Lehendakari Leizaola. Desde el frontón de Donibane, Martín Ugalde que era el vicepresidente, nos llamó a Caracas al mediodía. En el Centro Vasco, como en todos los Centros del mundo, celebrábamos el Aberri Eguna. Nos dio la noticia para transmitirla desde la Radio Euzkadi clandestina que transmitía desde Venezuela. Imagínense nuestra alegría.

El viaje a Gernika del Lehendakari fue un gesto digno y valiente. También disciplinado, ya  que supo acceder a la invitación de la Resistencia Vasca. Fue el colofón a una actuación discreta, pero eficaz, como Lehendakari de Euzkadi.

¡Honor al Lehendakari Leizaola!.