NO HAY FLOTILLA PARA VENEZUELA

Domingo 19 de julio de 2026

Sin armas, sin aviones, sin acorazados, sin balas, con un Comité de No Intervención europeo, cayó hace noventa años el régimen republicano en el estado y con él una Euzkadi que había demostrado en nueve meses que sabía gobernarse y defenderse a si misma. Más de cuatro mil niños estaban fuera, así como unos 80.OOO refugiados vascos en toda Europa que veían llegar la II guerra mundial en 1939 y el peligro de las deportaciones y los campos de trabajo y concentración. El régimen era una máquina de picar carne.

Ante ese panorama se unieron dos intereses. El de los vascos buscando protección y refugio y el de México con el presidente Lázaro Cárdenas al frente, abriendo sus fronteras, el de Argentina con el descendiente de vascos Roberto Ortiz con su decreto “Pro Inmigración Vasca” y el de Venezuela buscando mano de obra cualificada y católica para desmentir que eran comunistas. Y en ese renglón entraban fundamentalmente las gentes del Partido Nacionalista Vasco de tal forma que en junio de 1939 llegaba a La Guaira El Cuba, con 82 refugiados vascos, contingente que se fue ampliando con las llegadas del Flandre, el Bretaña y los que pudieron atracar antes que la guerra impidiera las travesías atlánticas.

Los que “pasaron el charco”, como decían, encontraron la acogida de un país que les abrió los brazos y allí rehicieron sus vidas, con sus familias, amén de que con su trabajo lograron una posición económica que hizo de la colectividad vasca una referencia, con el mejor Centro Vasco de América y con el sostenimiento del Gobierno Vasco en el exilio. A Caracas viajaban Agirre, Leizaola, Irujo, Landaburu, Rezola, Galindez visitando los centros de Caracas, Puerto La Cruz, Cumaná, El Tigre, Valencia, Maracaibo, la Victoria y las comunidades de San Cristóbal y Yaracuy. Y allí transmitía una Radio clandestina, Radio Euzkadi, funcionando diariamente en onda corta y manteniendo la llama de la resistencia vasca frente al dictador y su ominoso régimen.

Desgraciadamente este magnífico país se dislocó en 1992 por un golpe de estado del teniente coronel Hugo Chávez, un mesiánico personaje, que, en su asonada, mató al hijo del Delegado Vasco en Venezuela, Gaizka Etxearte. Uno de esos “gorilas militares” que lo iba a arreglar todo y limpiar de corrupción el país y sin embargo lo llenó de funcionarios del régimen cubano, mientras le quitaba su democracia, su libertad de expresión, endeudaba al país, lo achatarraba  miserablemente, perseguía al disidente, lo encarcelaba y torturaba, si no lo mataba, para terminar yendo a morir a la Cuba castrista de sus amores. Le sucedió un ideologizado conductor de autobús llamado Nicolás Maduro que exasperó aun más la dictadura mientras desafiaba al mundo democrático y se reía, bailaba y desafiaba al “imperialismo yanqui” con sus ruedas de prensa disfrazado con chándales multicolores, elecciones amañadas y golpes en el pecho como King Kong. No había posibilidad de alternancia ante el fraude más grosero y los reconocimientos, en el caso de Maduro, de una España donde la política hacia Venezuela la marcaba el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, el de las joyas en su caja fuerte. Y, ante eso, ¿Qué hacer?. Fundamentalmente emigrar. Más de ocho millones de venezolanos están fuera de su país, casi treinta mil en Euzkadi.

LA DONIBANE Y LA BIGARRENA

A la hospitalaria Venezuela no solo llegaban en 1939 grandes buques sino también dos lanchones de madera con casco de 14 metros de eslora, manga 3,50 metros y dos a tres pies de calado. Funcionaban con un motor diesel de 50 HP. El capitán del Donibane era Pedro Ruiz Loizaga de Mundaka y el capitán de la Bigarrena, José María de Burgaña, de Mutriku, éstos en la foto.

Partieron el 6 de agosto de 1939 desde la desembocadura del río Adour en Bayona y tras un mes de navegación bordeando la costa africana y cruzando el Atlántico vía Dakar llegaron a Venezuela. Fue una histórica hazaña, que debería tener una sala en el Museo Marítimo. Todos ellos marinos excepto Azpiritxaga y Etxegoien, eran oficiales del ejército vasco hechos prisioneros y canjeados.

El nieto de Azpiritxaga, Ibane, es el actual presidente del Centro Vasco de Caracas que ha visitado Euzkadi la semana pasada, coordinando las ayudas que el Gobierno Vasco, el PNV y “Venezolanos en Bilbao”, presididos por Pedro Gil, le envían para comprar utensilios para remover escombros, agua y comida que reparten en la Guaira, el lugar más golpeado por el terremoto.

Algo pues tienen los vascos con Venezuela, aunque en los Sanfermines para ASK, el principal problema para ellos, no es Venezuela, (ni por cercanía), es Israel, su régimen, el sionismo y su odio congénito. El 6 de julio, dentro de la multitud y ante el ayuntamiento, una gran pancarta con la estrella de David tachada, decía: ”Destroy Israel. EKS”. Una brutal prédica del odio en estado puro inconcebible y permitida con aplausos. Es muy viejo eso de, ”mata a uno y asusta a diez mil“. Seguramente el próximo 7 de octubre no recordarán el tercer aniversario del brutal ataque de Hamas contra Israel en el que sus milicianos asaltaron poblaciones cercanas a la Franja matando a más de 1.200 hombres, mujeres y niños tomando a 254 rehenes y destrozando familias enteras en sus hogares y a cientos de jóvenes en un Festival de música, siendo el más mortífero que ha sufrido Israel en toda su existencia, y, lo peor, con plena conciencia de la represalia inmediata israelí. Sabían que dar la patada al avispero de esa manera iba a tener como respuesta la destrucción de Gaza y sin embargo, lo hicieron. Sabían que el asesino Netanyahu haría el resto. Y lo hicieron. Si la rana salta y se ensarta en la estaca, ¿de quién es la culpa, de la rana o de la estaca? advertía un generalote venezolano.

D. Manuel de Irujo siempre nos decía que todas las libertades son solidarias y cuanto más cercanas, mucho más, por eso es llamativa la indiferencia de la IA, tan solícita en avalar la dictadura de Maduro la misma noche electoral del 28 de julio de 2024, ganada por la oposición, y dándole fe de autenticidad, como grandes notarias, las parlamentarias de Bildu, Diana Urrea y Marije Fullaondo, o el propio Arkaitz Rodríguez yendo a la indigna toma de posesión, tras el fraude, de Nicolás Maduro.

Sigo sin entender esta conducta hemipléjica en relación con los derechos humanos que son universales. Los trocean como quesitos. Y sigo sin entender que quieran gobernar Euzkadi sin deshacerse de esta doble vara de medir y de analizar los hechos. Y sigo sin entender la sesgada información de Gara en blanco y negro, sin matiz alguno y sin fotografías ante una dictadura como la de Maduro, a la que perdonan absolutamente todo, sin tan siquiera analizar que a la devastación sísmica se le añadió un país sin el menor recurso (todo había sido robado) para hacer frente a ella. Me parece incomprensible en gente adulta y tan exigente para todo como ésta IA a la que se le añaden con mucha inquina incluso ELA y LAB. Les es indiferente ese evidente mecanismo de control y sometimiento social del chavismo con el que están identificados.

De EITB es mejor no hablar. Enviaron a su sesgado corresponsal en Buenos Aires, Eneko Zuberogoitia, que transmitió información sobre la destrucción sísmica y la pérdida de tres vascos y su búsqueda, pero como si estuviera en Suecia. Para él no había una Delcy Rodríguez cuestionada en sus ruedas de prensa, ni un sicario como Diosdado Cabello impidiendo el acceso a ciertos lugares, ni un ejército que solo sabe reprimir pero incapaz de ayudar en absolutamente nada, ni una Maria Corina Machado que intentó viajar a Venezuela y Trump se lo impidió en pleno vuelo, ni el eco de las responsabilidades de José Luis Rodríguez Zapatero con el cobro de sus comisiones, ni nada más que lo aséptico de la información sobre una catástrofe tan terrible y si te he visto no me acuerdo. Me parece muy tendenciosa la manipulación internacional de este medio que nació para informar a los vascos y los desinforma diariamente. Se le podía haber ocurrido sacar alguna imagen de la pancarta ante los cascotes de “Sin Democracia, no hay reconstrucción”.

Sé que en el mundo están sucediendo cosas mucho peores que éstas, para algunos, pequeño maltrato televisivo continuo, siendo revelador que nadie diga nada, que a nadie le moleste, y que en una sociedad en la que casi todo es o exigencia o mentira o sucedáneo, lo único verdadero sea el Mundial y no la angustia de un niño.

De ahí que me parezca  una humorada que nadie hubiera pensado que así como con la Flotilla de la Libertad de la que nos informaron cada segundo, lo mismo que sobre el espía ruso Pablo González, hubieran promovido ellos ante la catástrofe humana de Venezuela, una Flotilla para llevar alimentos, palas, herramientas y pertrechos para hacer frente a semejante tragedia. Si la Donibane y la Bigarrena tardaron un mes, una Flotilla saliendo de Pasaia, Bermeo o de Bilbao, lo hubiera hecho en diez días. Pero seguramente pondrían como condición el regreso de Maduro o estarían pintando la pancarta “Destroy Israel.EKS”. Estos son pues, hoy, nuestros salvadores y ésta es su ética.

Tenemos pues una democracia a dos velocidades y unos derechos humanos de quita y pon. Pero llegará un día, si no seguimos bajándonos los pantalones en el que a la verdad se le llamará verdad y a la mentira, mentira; la virtud, virtud; la infamia, infamia y la arbitrariedad, arbitrariedad. Pero me da que su llegada no será obra ni de los de la política del resentimiento con su pancarta en San Fermin, ni de los tibios de por la paz susurran una ave maría.

”Aunque nada pueda devolverte a aquel tiempo del esplendor en la hierba y la gloria de las flores, no debes dolerte por ello; en la belleza que quedó atrás tienes que encontrar toda la fuerza”. La gente de mi generación difícilmente podría recitar estos versos de William Wordsworth. Noventa años han pasado. Noventa veranos, noventa largos inviernos, desde aquel 18 de julio del 36. A Franco lo está juzgando la historia, afirman aún sus adictos, pero, de hecho, el juicio ya lo ha emitido el espejo corrosivo del tiempo donde su imagen va adquiriendo la forma de un esperpento aciago a medida que se aleja el recuerdo.

Pero lo malo es que les importe un pito lo que ha pasado en Venezuela. Todo un síntoma. Siguen pensando que hay dos tipos de democracia, la burguesa y la proletaria, cuando lo que existe es una sola forma de democracia, sin apellidos. Pero esa hipocresía falsamente progresista les impide reconocerlo.

FALLECIÓ ANTTONI BASURKO, VIUDA DE XANPUN

Sábado 18 de julio de 2026

La fotografía es del 22 de febrero de 2003.

El ayuntamiento de Donibane Lohitzun (San Juan de Luz) dedicaba una calle al bertsolari Manuel Sein conocido como Xanpun. En el centro está su viuda, Anttoni Basurko, flanqueada por la entonces ministra de defensa, la muy francesa, Michele Aliot-Marie y el alcalde de Donibane Peyuco Duhart.

Fue un acto sencillo y entrañable.

La viuda de Xanpun era prima de mi ama. Y ha fallecido cercana a los cien años que cumpliría en diciembre. Era una Basurko de Mutriku.

El jueves en Zarautz me encontré con orto Basurko de Mutriku. Era el apellido de mi amona. Su hermano Ramón, se había tenido que exiliar y arraigó en esta ciudad de Iparralde. No volvió y allí rehízo su vida siendo personas de referencia en la localidad. Uno de sus hijos fue presidente de la Cofradía de Pescadores, una de las hijas, Mari José Basurko, es conocida por sus novelas sobre la guerra civil, el exilio y la vida familiar lejos de la tierra natal.

La otra hermana Pepita era muy parecida físicamente a mi amona y se casó con Etxebarrieta, ingeniero de aviación civil, oriundo de Lekeitio, que siempre nos contaba que su coche tenía un defecto. Se montaba con Zubi, un viejo gudari de la Brigada vasca y siempre al pasar delante del bar Sabin Etxea de Donibane, el motor del coche se paraba. Bajaban, tomaban un chiquito y el coche comenzaba a funcionar.

Ramón Basurko, el patriarca, se quedó ciego y era conocido porque salía a pescar y todo lo recogido lo regalaba a los refugiados que en aquellos años vivían en Donibane.

Mi cuarto apellido es Basurko. En una recepción de la Diputación de Bizkaia le pregunté a la diputada con éste apellido si era del mismo tronco familiar. ”No”, fue su respuesta y se fue. Desde luego esta señora no se donde aprendió educación. Sin embargo el navegante alrededor del mundo Unai Basurko que aunque de Portugalete me buscó nexos de unión de forma muy amable. Como diría el castizo, ”hay gente pa tó”.

Anttoni Basurko, tras una larga vida, deja una numerosa familia en Iparralde con la que estamos en esta foto ese día de 2003. GB.

DOS FOTOS DE LUIS MARI GUINEA

Viernes 17 de julio de 2026

El lunes, en la Basílica de Begoña, tuvo lugar el funeral por Luis Mari Guinea, veterano resistente y primer presidente de la OO.MM de Begoña de quien informé el domingo.

Traigo hoy dos fotos donde aparece Guinea en aquellos primeros años, boreales y olvidados, para que se vea el trabajo de base y participativo que se hacía.

Una está sacada la noche electoral del 15 de junio de 1977, en la tienda de Sabin Zubiri en la Plaza Campuzano. El recuento de votos era manual y las Organizaciones Municipales del EAJ-PNV en zafarrancho de combate ERAN las que remitían en Bizkaia a ese comando central donde trabajaba mucha gente, muy variada y de todas las edades.

Noche electoral del 15 de junio de 1977, en la tienda de Sabin Zubiri en la Plaza Campuzano

Le vemos a Fernando Arriola en la esquina izquierda. Le sigue José Elorriaga, de pelo blanco que fue en 1931 el alcalde de Etxebarri y además el alcalde más joven de la República. Seguro que ese dato no se recordó el domingo. Abajo está Luis Mari Guinea. De pie José Mari Barrenetxea, gudari y gran jefe del entonces sanedrín interno. Le sigue Uxune Retolaza que desde el primer momento trabajó eficientemente en la sede del Partido. Juanjo Pujana, secretario del EBB, mira al hijo de Zubiri que recoge información. Y así como en ésta mesa había otras haciendo lo mismo. Y cuando se completó el recuento y salieron ocho diputados, aquello fue toda una celebración. El ”viejo” partido del pasado había arrollado.

La segunda fotografía es de un mitin en Santutxu ese mismo año. La foto lo dice todo. Siete oradores y una decoración hecha a mano y de andar por casa, pintada por afiliados con los lemas de la época y Euzkadi con Z, antes de que los complejos se la comieran. Estamos en ella, x, Luis Mari Guinea, Ramón Sota, Iñaki Anasagasti, Joseba Azkarraga, Jokin Insausti y Xabier Menika. Y a sala llena.

Mitin en Santutxu 19

Era una campaña de afiliación dando cuenta de quiénes éramos, que queriamos para Euzkadi y la necesidad de la militancia y la afiliación. Hoy es todo marketing y pura técnica. Buen sonido, imágenes perfectas, un solo orador, lemas muy sencillos y de cuatro letras, jóvenes de atrezzo…. Sí, pero nosotros a pesar de esa puesta en escena tan rudimentaria, ganábamos las elecciones.

Detrás teníamos la ikurriña. Solo ella. Ni el pendón de Navarra, ni la bandera Palestina, ni puño alguno. La ikurriña.