EL DOBLETE SÍSMICO EN VENEZUELA Y LA DESAPARICIÓN DE ALAZNE

Jueves 25 de junio de 2026

María Esther Solabarrieta

Hoy es un día difícil. Me despierto con la noticia de que Alazne Solabarrieta Lecea y Koldo Olalde Kintela han sufrido un terrible terremoto en Caracas y ella, está desaparecida. Koldo Olalde, de Azkoitia ha salido herido, pero afortunadamente vivo.

Alazne Solabarrieta Lecea (65 años), hija de Bittor Solabarrieta Urresti (Ondarrés, hermano menor de mi Aita Joseba) y Miren Lecea (Deba). Nació en Caracas-Venezuela en 1961, al igual que sus hermanos Elizabete (GB), José Mari (GB) y Jon (que vive en Pamplona).

Cuando Alazne tenía solo un añito la familia regresó a Ondarroa y el tío Bittor intentó reflotar la fábrica de anchoas del Aitite José Mari Solabarrieta. Residieron en Ondarroa durante 10 años y regresaron nuevamente todos a Venezuela donde estudiaron, trabajaron y rehicieron sus vidas.

Alazne conoció en Caracas a Koldo Olalde nacido en Azkoitia y trabajaron en el Restaurante Pakea del Ávila hasta hace unos meses que cerraron la persiana y se fueron a vivir al edificio Santa Rita en la Avenida Principal de San Bernardino, una zona muy cercana al Ávila. Tienen dos hijos Ainara e Ilargi y 3 nietos pues el cuarto que está en camino y nacerá el próximo mes de julio.

Venezuela se encuentra situada en una zona de contacto de dos grandes placas tectónicas que se desplazan en direcciones contrarias produciendo un rozamiento horizontal entre ambas. El doblete sísmico de ayer, de intensidad muy alta (7,2 y 7,5) produjeron dos sacudidas extremadamente intensas sin tiempo suficiente para absorber o disipar los daños causados por el primer temblor, generando el desplome de edificios, entre ellos Santa Rita de San Bernardino donde residían.

De momento han sacado con vida a Koldo, pero Alazne sigue bajo los escombros, con una esperanza que nunca se pierde, de que la puedan encontrar con vida. Ojalá el final sea feliz.

En 1967 Caracas sufrió un terremoto. Yo estaba en el Centro Vasco y sentí como si el suelo se fuese a abrir y engullirnos en él, mientras los edificios colindantes se movían de un lado a otro. Es muy difícil describir la impotencia que se siente. En ese terremoto falleció el Delegado del Gobierno Vasco Lucio Aretxabaleta y su esposa Miren Txintxurreta. Fue un mazazo para la colectividad vasca.

El Lehendakari Imanol Pradales, así como Ziortza Olano, Responsable de la Diáspora y también Asier Areitio del Gobierno Vasco se han puesto en contacto conmigo y por lo tanto les agradezco muchísimo el detalle.

Alazne, allí donde estés, un beso muy fuerte y ánimo, queremos verte de nuevo.

LA TROMPETA DE LETAMENDI

María Esther Solabarrieta

La semana pasada en la confluencia de Alameda Mazarredo e Ibañez de Bilbao, frente a las antiguas oficinas Sota – Aznar, nos hemos encontrado con Patxi Letamendi Urresti, médico, hijo de Txomin Letamendi y Karmele Urresti, la protagonista de la película “Karmele” y de la novela de Kirmen Uribe, “La hora de despertarnos juntos”.

Karmele Urresti Iturrioz era prima carnal de mi Aita Joseba Solabarrieta Urresti. Los dos de Ondarroa y las dos familias exiliadas en Venezuela. Por tanto, soy prima segunda de Patxi y con familias muy relacionadas allí y aquí. Karmele era enfermera y fue quien me abrió los agujeros-pendientes en las orejas recién nacida. El matrimonio Patxi-Karmele tuvo tres hijos. Ikerne (GB), Txomin y Patxi.

Nos ha contado lo que les ha ocurrido este fin de semana y como me ha parecido muy bonito, lo comparto con quien quiera leerlo.

“El pasado 4 y 5 de junio ha cerrado la temporada sinfónica en Bilbao, el trompetista Pacho Flores junto a la BOS (Bilbao Orkestra Sinfonikoa), por lo que el Gerente de la BOS les invitó al concierto del mejor trompetista internacional del momento Pacho Flores (San Cristóbal-Venezuela), ya que Txomin Letamendi había tocado 15 años en la Sinfónica antes de la guerra, así como también en Venezuela, algo que no se refleja bien  en la película. Una pena. 

Txomin padre, junto a otros seis compañeros músicos de la Sinfónica de Bilbao, formaron el grupo de jazz Elola Band, con la cual realizaron múltiples representaciones viajando con la orquesta en trasatlánticos como el Alfonso XII, donde se presentaron asimismo durante dos años,1923-1924, en la ciudad de Nueva York, la ciudad más cosmopolita para la música que ellos tocaban, el Jazz. Tocaron asimismo en varios teatros, llegando incluso a hacerlo en el afamado Carnegie Hall. Pacho nos dijo que incluso había ganado un premio en Nueva York (20 morocotas) ya que había interpretado unas piezas con partituras que desconocía totalmente y que su interpretación fue maravillosa. También nos ha contado que Pacho Flores compuso el vals “Morocota” dedicado con todo su afecto a su madre. Morocota era el nombre popular venezolano que identificaba una antigua moneda de oro que llevaban las damas venezolanas en sus pulseras. Nos hemos estado riendo, pues tanto su Ama como la mía tenían sus morocotas, que exhibían en fechas muy sonadas (Aberri Egunak, Iñaki Deunak, Gabonak, etc).

La historia posterior de Txomin Letamendi, Comandante de gudaris del Batallón Aristimuño, exiliado en Venezuela, fue la de aceptar el llamamiento del Lehendakari José Antonio Agirre, regresando a Bilbao participando en los Servicios de Información del Gobierno Vasco. Detenido varias veces, murió en la cárcel en 1951. Patxi nos cuenta que quien fuera posteriormente Senador, Josep Benet, ya fallecido Txomin, fue quien lo entregó en brazos a la familia. Terrible historia a quien Uzturre llamaba cariñosamente “Turuta”, por su buen hacer con la trompeta.

El caso es que Patxi nos ha comentado que tienen la trompeta de su Aita y quiso agradecerle a Flores su despedida en el escenario con un muy sentido AGUR, comentándole la marca de la trompeta de su Aita a quien Flores le respondió que era una magnífica trompeta y que quizás faltaría revisar para saber el estado de conservación de la misma.

Le hemos comentado que ahora que se va a reabrir el Museo Vasco, éste sería un magnífico lugar donde donarla para que sea exhibida y conocida la historia del gran trompetista Txomin Letamendi.

Ha sido una conversación preciosa, emotiva y recordando a la familia. Ojalá a su Aita se le siga recordando con música, cariño y sobre todo agradecimiento.

A IGONE NO LE GUSTA CÓMO HA QUEDADO EL MUSEO, PARECE UNA CÁRCEL.

Martes 23 de junio de 2026

Igone Elexpe Uriarte

He tocado aquí varias veces la refacción hecha al Museo Vasco de la Plaza Unamuno, aunque se entra por la calle La Cruz, calle donde nació el Lehendakari  Agirre.

Dije que no me había gustado absolutamente nada el trabajo realizado y mucho menos su fachada, todo un mazacote, sin gracia, ni personalidad y que los 22 millones gastados, repito, 22 millones se han gastado, a mi juicio, muy mal, y como una vez inaugurado con los Vips clásicos, no hay derecho al pataleo. Ante eso, la respuesta está siendo negativa. El propio Mikeldi, antes sobre hierba, ha quedado sobre el frío cemento y la maqueta de Bizkaia ha sido arrumbada.

Pero así como funciona el teflón, donde no se pega nada, nadie da explicaciones, nadie se siente aludido y nadie piensa rectificar nada. Es lo más parecido al funcionamiento de un ayuntamiento sin escucha activa y además lo hace ante una oposición que no se entera.

Y como va en serio la cosa, reproduzco el correo que me ha enviado Igone Elexpe Uriarte que se queja sin esperanza porque

 cuya queja irá seguramente a la cesta de los papeles.

La reproduzco a continuación. Dice así:

“Vivo frente a la entrada del museo y pensaba que tras años de aguantar la porquería que quedaba agarrada a los cristales de nuestros miradores (los trabajadores cortando los materiales al aire y sin mascarilla), el resultado iba a ser un edificio que por lo menos, fuera acorde con el entorno vizcaíno. Sin embargo, han tapado la fachada de piedra típica de aquí y han suprimido balcones y la fachada de la farmacia que antes resaltaba y era tan cuqui, ahora ni se distingue. La fachada parece más de un edificio de la meseta que de nuestro paisaje. Un amigo me lo describió así:

“Si un turista me preguntara qué es ese edificio y le contestara que es una cárcel, se lo creería”.

Y lo mejor, es que el museo nos invita a los vecinos que hemos convivido estos años con las obras, a una visita guiada especial. Teniendo en cuenta que llevamos dos semanas de entrada gratis para todo el mundo, pues no sé…

Prefiero que se hagan cargo de la limpieza de nuestros miradores😜”.

Ahí queda eso.