Es más chic leer libros de fuera

Miércoles 19 de enero de 2022

Le entrevistaba el Grupo Noticias a Miren Iraburu Elizalde, la primera navarra Rectora de la Universidad Pública de su Comunidad. Una buena entrevista para una mujer que llega ilusionada a su cargo académico y de gestión .Tras su lectura deduzco por su ímpetu y planes que si los cumple promete ser una buena rectora.

Casi siempre en este tipo de entrevistas se suele preguntar al final por los libros que lee y las aficiones que se tiene. Y generalmente este tipo de personalidades nos dice, hagan la prueba, que el último libro que han leído es un libro de autor extranjero. Lo decía Miren Iraburu que lo último que ha leído  ha sido el  de “Still Life” de Sarah Winman. Cada quien está en su derecho de leer lo que quiera y no soy yo quien le diga a la gente lo que ha de leer, pero no deja de extrañarme  que siempre sean autores lejanos, dejando de lado lo muy cercano, algo que por ejemplo lo tiene muy claro cuando le preguntan por su equipo de fútbol y como no podía ser menos dice que el Osasuna, por supuesto. Otra cosa hubiera chirriado. Y está bien.

Pues a mí me chirría un poco que en éste tipo de testimonios lectores no se barra para casa como se barre con el fútbol.

Desconcierta un poco que una personalidad de ésta envergadura, como también lo hacen los consejeros, parlamentarios y políticos en general, tengan a mano un libro de autor cercano. En Navarra se están editando muchísimos libros sobre la historia de Navarra, de su represión, de su exilio. Modestamente  le recomendaría a la Rectora el libro de Arantza Amezaga, ”Cartas desde la Libertad” o “ Manuel de Irujo, un Hombre Vasco” o el de Xabier Irujo “La Verdad Alternativa”  o el de Fernando Mikelarena “La Desmemoria de los Vencedores”, o “Gurs” de Josu Chueca o el de tantos navarros que tratan, inmersos  en la más total invisibilidad institucionalidad, sacar del pozo del olvido y de la negrura del silencio historias que la dictadura ha ocultado. No ocurre tanto con el euskera, aunque también.

Libros como “Los Sota”, ”Nikole”, ”Landaburu”, “31 Vidas”, “El Bombardeo de Durango”, ”Y llegaron Galernas”, ”En Manos del Tio Sam”, ”ETA y Estados  Unidos”, ”ETA en Mexico”, ”Resistencia Vasca ante las Violencias recientes”, ”El Comandante del Loiola. Juan Beistegi”,……

Aquella tragedia que fue la guerra, la represión, el exilio no está apoyada institucionalmente, aunque exista Gogora y haga su trabajo. Pero no editorialmente. Ayer se hicieron públicas ayudas culturales donde no hubiera estado nada mal una pequeña partida para este tipo de ediciones que cuesta muchísimo encontrar una editorial que haga frente a la incertidumbre de su venta. Y estos testimonios son vitales.

Está por editar el trabajo escrito por  aquella brillante generación silenciada por una cruel y larguísima dictadura. Como si no hubiera ocurrido y como si no siguiera teniendo consecuencias. Y no digamos si se solicita algún tipo de ayuda para editar alguna obra que trate estos temas. Algunos, siendo nacionalistas, no están para minucias, ni para promoverlas, ni para mimarlas, como si el martillo pilón de una represión preferencial nunca hubiera sucedido. La alta política no pasa por el chocolate del loro ni las batallitas del abuelo cebolleta. Me da que carecen de perspectiva, de empatía  y de abertzalismo.

No me gusta nada pero es  lo que hay. Y no solo aquí. Este tipo de percal me recordaba la superficialidad de un Boris Johnson, cuyo éxito se basa, además de en su histrionismo provocativo en algo que él denomina “la desmemoria colectiva“ que es lo que le salvó políticamente tras las mentiras del Brexit y su  absurdo y demencial tratamiento irresponsable de la pandemia. A este tipo de mamarrachos políticos siempre les interesa la desmemoria, que la gente tenga memoria de pez, que no ahonden en nada, que la superficialidad y la sociedad del espectáculo sean los que marquen el guión. Desgraciadamente hay mucho Boris Johnson sueltos, aunque haya excepciones, y es una pena, porque la historia siempre la cuenta el vencedor y se la suele creer el vencido.

Punto final. Que la rectora lea lo que quiera, pero que también barra para casa. Es lo menos.

Yoko Garamendi y John Casado

Martes 18 de enero de 2022

Esta foto ha circulado por las redes estos días. Tenía un pie interesante denunciando la hipocresía de este mundo. Decía así.

“Los artistas John Lennon y Yoko Ono esperando que la sirvienta los arregle la cama, para poder realizar su sesión fotográfica por un mundo pacífico y sin clases sociales”.

No me cabe la menor duda de que esta foto llegó al móvil de Antonio Garamendi, presidente de la patronal española CEOE y de ahí la bobalicona explicación que dio este lunes junto a Pablo Casado presumiendo de excelente relación con el líder del PP. ”Tendríamos que hacer como Lennon y Yoko Ono, subir a una habitación de hotel y recibir a la prensa para que vieran que es así”. Y todo eso después de darse varios abrazos. Nada nuevo por cierto.

Me imagino que vio la foto, omitió su pie reivindicativo y dijo esa bobada. No hacía falta. Cuando en 1996 negociamos con el PP la transferencia de Puertos había que elegir a su Autoridad Portuaria y Mayor Oreja nos quiso imponer a Antonio Garamendi. Nos opusimos y fue José Ángel Corres quien presidió el Puerto de Bilbao. No debe tenernos mucha simpatía. Para mayor gloria nos ganamos el principio de las hostilidades con Mayor Oreja al acuerdo ya que era su candidato.

Garamendi es el típico representante de la derecha negurítica que puede haber engañado a alguien por sus buenas formas  y su percha pero obsérvese lo que dijo cuando tras haber llegado a un acuerdo con los sindicatos y el gobierno sobre la reforma laboral y el PNV dijo que en Euzkadi la prevalencia debía ser el marco autonómico como dice la ley. Con altanería salió destempladamente diciendo que si se movía una sola coma, dejaban de apoyar la reforma. Muy vasco y muy del Athletic pero más español de caja única que el Cid Campeador.

Por eso le ha gustado la foto de Yoko y John  sin el pie de la denuncia social. Él es de los Garamendi del PP de toda la vida. Que nadie se engañe.

¿Cuándo le quitan el título de Rey Emérito como a Andrés Windsor?

Lunes 17 de enero de 2022

Los defensores de la monarquía como sistema simbólico de representación argumentan que su prestigio se basa en la utilidad y en la ejemplaridad, dos de las condiciones que Juan Carlos de Borbón no ha puesto en valor. No creo que haya que aplaudir a nadie por pasar de una dictadura a una democracia y si esto se logra rodeando al sujeto de una burbuja  con un pacto de silencio de hierro, el invento tiene pies de barro.

El hijo de la reina de Inglaterra acaba de enterarse de que va la cosa. La reina Isabel II ha decidido retirar todos sus títulos militares al príncipe Andrés que será juzgado en EE.UU por su presunta implicación en un escándalo de abuso sexual a una menor. En un escueto comunicado, la Casa Real inglesa indicó que “con la aprobación de la reina  y su acuerdo, los títulos militares del duque de York y sus patronatos reales han sido devueltos a la reina”.

Aquí la casa Real no dice nada, al Parlamento no le dejan investigar, el gobierno mira para otro lado y el Emérito le dice a la Fiscal general que se tome prisa porque quiere volver a su antiguo reino cuanto antes.

Que vuelva pero sin ser Rey Emérito porque él, como Andrés, han sido acusado presuntamente por acoso sexual, uno en EE.UU y Juan Carlos en Londres.

De esto no se puede hablar pero ¿a que todo esto es una gran vergüenza y  solo demuestra  que el sistema español es de todo a cien?.