Vajilla de Ajuria Enea al Archivo Nacional

Domingo 21 de noviembre de 2021

Conocí en Caracas a un destacado militante jelkide que era a su vez un activo sindicalista de Soli, como entonces se le llamaba a ELA-STV. Solía venir al Centro Vasco con una carterita donde nos enseñaba cartas del Lehendakari, fotografías de reuniones, de batzokis, del exilio, así como nóminas, componentes de batallones, planos….todo un mundo de documentación que nos enseñaba como si  se trataran de reliquias de santos.

Un día falleció y todos fuimos a su funeral, pues era persona muy apreciada. Al cabo de un mes vi en el Centro Vasco a uno de sus hijos y le pregunté sobre lo que pensaban hacer con la documentación de su aita. ”Nada – me contestó, la hemos tirado a la basura, ocupaba mucho espacio y ya no servía para nada”.

Me quedé de piedra. El hijo no había valorado la documentación de su aita y como ocupaba espacio en casa el muerto al hoyo y el vivo al bollo. La cantidad de documentación que se ha perdido por descendientes tan poco sensibles a la historia y al respeto a sus mayores.

Me sirvió de lección. He tratado toda mi vida de reunir documentación para que no se pierda. Lo hice con Peru Ajuria en la Rue Singer y trato de hacerlo con todos los que tienen algo que guardar, habida cuenta su representación Y claro que sirve para algo!. Todo sirve para algo.

Con Begoña Ezpeleta, quien fuera jefa de protocolo del Lehendakari Garaikoetxea, recientemente fallecida y que conocía mi vocación de  aspiradora, hablé muchas veces de ésto. Tras fallecer  su familia ha tenido la delicadeza de hacerme llegar algunas de las cosas de tipo histórico que tenía Begoña. Gracias a ese gesto pude entregar en ETB una serie de videos de viajes y actividades del Lehendakari Garaikoetxea y en esta ocasión que reseño, parte de una vajilla de Ajuria Enea que como curiosidad tiene el escudo  de Euzkadi completo, incluyendo a Navarra. Ya nos hemos olvidado que por orden judicial el Gobierno Vasco en marzo de 1996 tuvo que quitar de uno de sus cuarteles el escudo de Navarra y dejarlo con rayas y pintado de rojo. En esta vajilla aparece el escudo  sin esa mutilación judicial.

Animo a quien tenga testimonios de valor de épocas pasadas  que las entregue en el Archivo o en la Fundación Sabino Arana. Como en  estas instituciones  no van a estar tan protegidos y bien cuidados y no corren el terrible riesgo de acabar en la basura, como en la historia que les he contado. Y tienen sitio de sobra.

Lo que hará este domingo el P. Luis Ugalde

Sábado 20 de noviembre de 2021

No hay condiciones democráticas para votar, por eso la primera reacción normal es negarnos, como ciudadanos, a votar mientras no pongan las condiciones exigidas. Pero sabemos que para la dictadura no se trata de un descuido que va a corregir, sino de un plan para ganar la elección combinando sus trampas “con la abstención de los demócratas que somos el 80% de los electores.” Así lo viene haciendo el régimen. Estas elecciones van sin condiciones democráticas porque son para reforzar la dictadura. “Por eso, yo, personalmente, voy a votar” , pues la abstención deja paso libre al régimen y nos aleja el cambio necesario. 

 Yo voto para: 

1.- “Protestar y demostrar que el régimen es clara minoría” y que la suma de la variada oposición que exige la salida del régimen, es mayoría clamorosa.

2.- Expresar” nacional e internacionalmente”·la absoluta necesidad de cambiar de régimen y del sistema que nos ha traído a esta ruina y miseria.

3.- “Salir más unidos, organizados y movilizados” en todos los rincones del país y reclamando prontas elecciones presidenciales y parlamentarias, exigidas también por las democracias del mundo para acelerar la reconstrucción de Venezuela con un nuevo sistema.

4.- “Obligar también a los opositores hoy vergonzosamente divididos” a la fundamental unión democrática.

5.- Crecer en esperanza fundada con algunos triunfos y aciertos opositores y salir con más indignación nacional contra los abusos y trampas del régimen.

6.- “Salir con más Poder en la base” (movilización, organización e indignación) y con más sociedad civil que obligue a los partidos a la renovación.

Pero sin caer en la ilusión de pensar que la votación dictatorial y sus abusos vayan a ser democráticos el 21 de Noviembre y preguntándose para qué sirve la inmensa mayoría que desesperadamente necesita y quiere cambio si en esas votaciones se queda en casa y callada.

Tener muy claro y difundir la idea de que éste es un paso y una presión para las elecciones presidenciales en condiciones democráticas, que no se hicieron y exigir los Derechos Humanos violados. Como dice la Conferencia Episcopal en mensaje del 30 de Noviembre de 2020. ”El evento electoral convocado para el próximo 06 de Diciembre, lejos de contribuir a la solución democrática de la situación política que hoy vivimos, tiende a agravarla (…) aún deben realizarse las elecciones presidenciales, pues las de 2018 estuvieron signadas por condiciones ilegítimas que han dejado al actual régimen, a los ojos de Venezuela y de muchas naciones, como un Poder de Facto. La voluntad mayoritaria del pueblo venezolano es dilucidar su futuro político a través de la vía electoral. Esto implica una convocatoria a unas auténticas elecciones parlamentarias y elecciones presidenciales con condiciones de libertad e igualdad para todos los participantes, y con acompañamiento y seguimiento de organismos intencionales plurales”.

Exigir a los partidos políticos madurez y cambio.

El impactante discurso de la amnistía de XABIER ARZALLUZ

Viernes 19 de noviembre de 2021

Vuelve a ser noticia la Amnistía de 1977. ERC pide su derogación y solicita  sean juzgados los asesinos, torturadores, ladrones y extorsionadores de la dictadura. Han pasado 44 años y la mayoría cultivan malvas, pero no está mal exigirlo para que esa terrible página de la historia no quede impune aunque dudo mucho prospere.

Y ante el debate abierto conviene ponernos en los zapatos de 1977. Yo estaba en el EBB, Garaikoetxea era su presidente y Xabier Arzalluz diputado en el Congreso. Tuvimos un debate. Nuestra preocupación en ese momento era vaciar las cárceles de gentes de ETA a los que se les acusaba de  delitos de sangre. Pensamos que para que desapareciera ETA había que empezar de cero. No calculamos la maldad del hacha y la serpiente. ETA al poco se encargó de nuevo de llenar las cárceles. Y todavía hay presos de ETA y todavía  resuenan en mis oídos expresiones de gentes que les apoyaron gritándonos que la lucha continuaba. Les respondíamos que si, pero en las instituciones. No lo quisieron ver. ETA duró hasta el 2011. Hoy nos dan clases.

Sabemos que jamás agradecerán nada al PNV, obsesionados como están en nuestra destrucción, pero conviene recordar lo que hizo el PNV para normalizar la situación y ese mundo se integrara en la política. De  eso nos encargamos a través del Grupo Vasco en el Congreso que tenía 8 diputados.

Y es que las elecciones del 15 de junio de ese año habían limpiado de franquistas las Cortes, pero no habían tocado la arquitectura del régimen, y por eso estaba costando tanto lograr la Amnistía. Aquella vez con el apoyo de todos los partidos. El 14 de setiembre de 1977, en el Congreso se vieron todas las mociones que se le habían dedicado al caso Blanco y una del PNV, especialmente importante. Fue aquella en la que se solicitaba la AMNISTIA TOTAL.

Le tocó defenderla al portavoz del Grupo Vasco, Xabier Arzalluz y su intervención fue seguida con un sepulcral silencio. La pieza, tras su exposición, fue considerada la mejor intervención parlamentaria de aquella legislatura constituyente. Eran otros tiempos, pero la apuesta institucional que se había hecho para ir a las elecciones tenía que lograr cumplir esa primera promesa hecha a la ciudadanía, y, aquello se logró. Las cárceles se vaciaron.

Entre otras cosas, Arzalluz, dijo lo siguiente: “No hemos hecho más que transmitir reiteradamente aquí esta preocupación de nuestras gentes, y si en la lucha por la amnistía el Pueblo Vasco ha tenido una prioridad, un protagonismo claro, debemos olvidar este protagonismo porque la reconciliación no debe admitir ningún protagonismo. Para nosotros la amnistía no es un acto que atañe a la justicia o a la equidad, atañe a la política, atañe a la solución de una situación difícil en la que de alguna manera hay que cortar un nudo gordiano; es simplemente un olvido como decía el preámbulo de nuestro Proyecto de Ley, una amnistía de todos y para todos, un olvido de todos y para todos, aunque hay que recordar, aunque sea, y, así lo desearía por última vez, que aquí nos hemos reunido personas que hemos militado en campos diferentes y hasta nos hemos odiado y hemos luchado unos contra otros.

 Esto que pasa en este hemiciclo donde se sientan gentes que han padecido largos años de cárcel y de exilio junto a otros que han detentado responsabilidad de Gobierno y de Gobiernos que causaron esos exiliados o esas cárceles, es la imagen de la realidad de nuestra sociedad. Señores, la amnistía no es sólo sacar presos de las cárceles o que los exiliados puedan volver con tranquilidad, sin medios y sin miedo a represalias a sus hogares sino que vayamos profundizando en esta democratización, establecer libres cauces de expresión y asociación, sin que se den paradojas, repito, algo que dije en esta Cámara hace ya tiempo que haya diputados que estén aquí representando un apoyo determinado popular y sin embargo pertenezcan a organizaciones que no están legalizadas.

Estos contrasentidos deben desaparecer, debe oírse a todos sea cual sea su opción, las libertades de los pueblos del Estado, uno por uno están reclamando el derecho a su vida propia, el cambiar las estructuras de la producción y la de la participación en esa producción y en sus beneficios, el que poco a poco vayan desapareciendo los ciudadanos de segunda o de tercera. Esta es una tarea larga, pero es nuestra tarea. Fundamentalmente esto es completar la amnistía, esto y otras cosas es ir creando una sociedad democrática, nuestro sentido aquí es hacernos eco de las preocupaciones y de los problemas de nuestros pueblos, de nuestra sociedad, llegar a un acuerdo con todos los intercambios y comprensiones que haga falta y en la medida en que dejemos intereses de partido a los que tan proclives son un determinado tipo de democracias iremos creando una auténtica amnistía, la auténtica convivencia”.

Intervención políticamente antológica de Arzalluz hecha en aquel momento. Ahora seguramente hubiera sido distinta, pero hay que ponerse en los zapatos de  aquellos diputados en 1977.

En nombre del grupo de UCD, que sustentaba al gobierno de Adolfo Suárez, intervino Salvador Sánchez Terán que se comprometió, en nombre del Gobierno, a promulgar aquella Amnistía en cumplimiento de la Moción del PNV que había sido aprobada.

Hoy 44  años después, se vuelve a solicitar la Amnistía, pero hay que recordar que tras aquella Amnistía, estaba toda la sociedad vasca y casi toda la sociedad española y que se logró vía institucional. No creo se logre pero está bien solicitar la derogación de aquella ley de punto final.