Para que la República renazca

Martes 8 de septiembre de 2020

El sacerdote jesuita Luis Ugalde sostiene que las elecciones parlamentarias no representan el deseo de cambio de los venezolanos e insiste en la articulación de todos los sectores para motorizar la reconstrucción nacional. «Tenemos que decirnos y decirle al mundo que este infierno no puede continuar».

El fracaso de la política y la imposición del mal común nos obligan moralmente a todos a asumir la responsabilidad del rescate de la República. Con la reinante y creciente negación de la vida y la dignidad humana, la omisión es complicidad y grave pecado.

1.- La GENTE (incluidos los chavistas) quiere cambiar, salir del régimen y de Maduro que lo sostiene, librarse de la pesadilla actual y volver a vivir. Cuanto más dure, más se agrava y más difícil será renacer. Venezuela sabe que la oposición democrática está en contra del régimen, pero no está muy convencida de que tenga la voluntad política y la prioridad económico- social para salir de la actual indigencia nacional.

2.- La DICTADURA organiza una elección parlamentaria para perpetuarse, para no cambiar. 

La organiza de manera fraudulenta, eliminando toda posibilidad de perderla. Lo fundamental es quitar a los demócratas la AN legítimamente electa y eliminar a su presidente Guaidó que -a pesar del desgaste- es legítima referencia principal para los demócratas de América y Europa y para la oposición nacional.

Esta elección dictatorial y usurpadora ha tomado decenas de decisiones, violando la ley y la Constitución y cambiando todo lo que le convenga. Hasta eliminó el voto indígena universal, libre y secreto y ha establecido una elección comunal a mano alzada y con candidatos filtrados. **Claramente, la próxima elección parlamentaria es una BURLA y no un camino hacia la Democracia* . Entre la pandemia y esta mueca electoral lo sensato sería aplazar unos meses la elección y crear condiciones.

3.- El punto político más débil del régimen es LA NECESIDAD Y DESESPERACIÓN DE LA GENTE aplastada por la pobreza y las carencias económico-sociales cotidianas. Es el mayor potencial político para salir de la usurpación. 

En EE.UU., Alemania o España, en la actual crisis la economía (producción, empleo, ingresos de decenas de millones…) premia a los gobiernos o los derrota. Mucho más en Venezuela donde la pobreza extrema llega al 80%, la mayoría de las empresas están semiparalizadas debatiéndose entre el cierre y la sobrevivencia, y la agonía de todos los servicios públicos deja en evidencia el desastre de la gestión pública. Al malestar vital políticamente explosivo le falta expresarse en miles de puntos del país de manera descentralizada y no fácilmente reprimible y convertirse en el centro de la protesta política. La economía social y la activación empresarial productiva se han convertido en factores políticos de máxima prioridad. El mal común impuesto por la tiranía reinante no se podrá revertir sin la salida del dictador y sin una enorme y excepcional unidad nacional e internacional para la reconstrucción. El dictador no quiere cambiar el modelo impuesto, ni podría lograr el imprescindible apoyo nacional e internacional.

Cuando las instituciones políticas se prostituyen y violan la Constitución, todos los ciudadanos tenemos “el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia” (Constitución art. 333) Sin excluir a los partidos, todos los factores no político-partidistas como las iglesias, universidades, gremios, asociaciones, jóvenes, trabajadores, empresarios… que constituyen la sociedad civil organizada que asumen su responsabilidad del bien común y crean la unidad superior nacional e internacional. Por eso la Iglesia católica, los universitarios de las diversas casas de estudios, los socialcristianos, las academias en conjunto van coincidiendo en sus lúcidos y dramáticos comunicados… No vale decir “no nos metemos en política”, pues la Sociedad Civil es fundadora y responsable de la República.

4.- Los POLÍTICOS de todos los colores, junto con los diversos liderazgos de la sociedad civil organizada y los militares, necesitamos RECENTRARNOS en torno a la tragedia económico-social de la gente. Sufrirla y nutrir de ella las propuestas, la acción política y la unidad superior para reconstruir el país cambiando el régimen. Unidad muy inclusiva de partidos, grupos de la sociedad civil y líderes de diversas instituciones sociales. Unidad excepcional – aun de quienes no se hablaban- y sorprendente, que sacuda al país desalentado y lo ponga de pie.

Cada sector desde su especificidad, cada comunidad desde su lugar geográfico e identidad tenemos que decirnos y decirle al mundo que este infierno no puede continuar. Sin esta conversión y movilización nacional de todos nosotros superando límites de instituciones, barreras y diferencias legítimas, el inmenso apoyo democrático internacional será impotente y quedará en buenas e inoperantes declaraciones. Al igual que los buenos manifiestos internos.

La ética de la reconstrucción nos exige trascender las restrictivas togas, sotanas, gorras militares y franelas partidistas, para encontrarnos bajo la única bandera tricolor del renacer nacional. Esfuerzo superior sostenido, uno y múltiple, para que Venezuela regrese a la vida en Democracia.

Luis Ugalde

Acera, Moqueta y Helmut Schmidt

Domingo 6 de septiembre de 2020

Comenzaba el curso el pasado lunes y la prensa se hacía eco de ello. Deia editorializaba con este titular. ”Estabilidad necesaria”. El Correo se decantaba por el alarmismo y hasta lo hacía con un cierto regodeo. ”Imparable número de contagios”. La Razón apuntaba a una realidad, aunque no les guste nada. ”Más autogobierno en el acuerdo entre el PNV y PSE”. Ramón Sola titulaba su análisis en Gara ”Contexto extraordinario, pacto continuista y medidas ocultas” y alababa la presentación en pleno de la candidatura de Bildu para “visualizar la alternativa”.

Contexto extraordinario, decía Sola, pero no admitía que si por ellos fuera estaríamos en una crisis institucional de las que hacen época. Gara y Bildu apostaron por hacer las elecciones en setiembre acusando al Lehendakari de casi todo por convocarlas el 12 de julio. Lo mismo que Podemos. Hoy estaríamos en pleno rebrote, con muchos alcaldes ayatolas tipo Ordizia predicando las siete plagas, en plena campaña electoral para unas elecciones, como decían, el  27 de setiembre y  con media Euzkadi confinada a no ser que ante el panorama de  no poder convocarse las elecciones en octubre nos propusieran una Gestora. Hay gentes que se crecen en el caos, aunque acusen a los demás de falta de previsión o delitos conexos como hicieron los sindicatos ante el juez. Afortunadamente el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco desestimó la práctica totalidad de las peticiones realizadas por estos sindicatos de piel fina demandantes contra Osakidetza  en el ámbito de la prevención de riesgos laborales  durante la pandemia del Covid19. Dijeron  los jueces que la gestión de Osakidetza no podía ser calificada ni de insuficiente, ni de antijurídica.

Por cierto, conviene señalar que de los 76 municipios de Gipuzkoa en los 26 que han dado más positivos de Covid 19, EHBildu tiene la mayoría en 14, el PSE en 4 y el PNV en 8 (en 4 con Bildu). Datos objetivos que se deberían conocer a la hora de las denuncias demagógicas con algo tan serio y duro.

Y esta es una de las claves de la propuesta alternativa de Maddalen Iriarte al defender su investidura. Desgaste al gobierno en el Parlamento de forma inmisericorde y con propuestas demagógicas, imposibles de cumplir en aguda situación de crisis complementada con  acción político-sindical en la calle. ELA y LAB al servicio de una estrategia de erosión. Lo que Ortuzar definió como Acera y Moqueta  y bastantes años ante nada menos que Lenin lo expresó con meridiana claridad. ”Limitar la lucha de clases a la lucha parlamentaria considerada ésta como la forma suprema y decisiva de lucha, a la que deben supeditarse todas las demás, significa de hecho pasarse al campo de la burguesía contra el proletariado”. Como se ve, todo está  inventado.

La clave estará en el equipo de gobierno y en la dirección del Lehendakari  ahora con una mayoría absoluta que no ha tenido en ocho años  teniendo que soportar que no cumplía el calendario legislativo, cuando, por un voto, la oposición le ha negado sistemáticamente el pan y la sal. Llega pues la hora de la verdad, de los cambios estructurales, de respirar creatividad y cercanía, con deseos de innovar y de hacer muchas cosas y de dar ejemplo, como se ha ido dando durante la pandemia contando con unos servicios informativos de ETB neutrales, profesionales, plurales y públicos, nunca al servicio de ningún partido como lo están actualmente al servicio de Bildu. Fui el primer presidente del Consejo de EITB y la desinformación que se ha ofrecido ante la tragedia del vertedero de Zaldibar y otras cuestiones sangrantes ha sido de nota. Si la democracia es un régimen de opinión pública, a la democracia vasca se le hurtan continuamente informaciones valiosas sobre hechos y personas que por su continuidad y contumacia deforman la realidad. Y eso es inadmisible. Y que quede claro. Simplemente un Ente Público al servicio de toda la ciudadanía.

Y hablando del vertedero conviene recordar que desde la tragedia se han venido buscando los cuerpos de las dos personas desaparecidas no dejando ni un solo día de hacerlo teniendo en cuenta que se trataba de un desgraciado accidente en una empresa privada cuyas responsabilidades se dilucidarán en  el juzgado. Normalmente cuando hay un accidente en el mar, o en la montaña, o en cualquier otro lugar está tasado suspender la búsqueda al cabo de cierto tiempo y sin embargo aquí no se ha tenido en cuenta que por decisión del Gobierno Vasco se han seguido buscando esos restos por obligación y satisfacer a unas familias que lógicamente han agradecido a unos operarios en su trabajo pero que nada hubieran hecho  si no hubiera habido una decisión previa del Gobierno Vasco de búsqueda y de pago de esa búsqueda .Sin esa decisión de Urkullu aquí  no se hubiera movido ni un escombro. Conviene decir estas cosas ante la demagogia que ha habido  con este asunto suficientemente manipulado  y hoy en día en sospechoso  silencio.

Hablaba Sola en Gara asimismo de gobierno de continuidad como si la continuidad en el bien fuera algo malo y como si solo esa fantasmagórica unión de las izquierdas de la Sra. Gorrotxategi, que el ciudadano no ha avalado con su voto, fuera la panacea de todos los males. Y podría tener razón Sola si dentro de cuatro años, este gobierno bipartito, se dedica a sestear ante los gravísimos problemas sociales y económicos que tiene por delante. Es la vieja táctica de si estoy yo la cosa es buena y funciona y no importa la continuidad pero es rematadamente mala si yo no estoy. Bildu puede terminar creyendo  que porque es la segunda fuerza, la cosa está hecha. De hecho intentaron una ronda con los partidos que fue atajada por el PNV y el PSE yendo al grano y obviando el teatrillo de otras veces tan del gusto madrileño con sus rondas y paripés. Pero asimismo ha de tener muy en cuenta Bildu que por mucho que vociferen  no estarán en sazón  si no terminan de hacer su vital perestroika. Felipe González lo vio claro en 1978 y mandó el marxismo del PSOE a los libros de historia .Bildu carece de coraje para hacerlo y sigue sin reconocer el peso de su mochila violenta  y creyendo que en los modelos cubanos, nicaragüenses, venezolanos está su modelo de sociedad aupados en un sindicalismo antisistema. Si no es así, que lo digan y no engañen al personal. D

Helmut Schmidt, ex canciller alemán, a propósito del congreso del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y despedirse de los suyos les dio una serie de consejos.  Los  traigo a colación porque es mejor mirar a quienes han sacado su país adelante que a los profetas del desastre. Dijo así:

“La  situación socioeconómica general es extraordinariamente grave en la actualidad y el desempleo seguirá  subiendo. Con esta situación, debería dar gusto actuar como oposición en Bonn.

Siempre supimos que si nuestra política servía a los intereses del país, también servía a los intereses del SPD. Por eso ganamos cuatro elecciones parlamentarias entre 1969 y 1980, siempre con un 40% largo. El núcleo amplio y firme de los trabajadores, una buena parte del centro burgués y el núcleo amplio y firme de los miembros del SPD confiaban en nuestra dirección y esa confianza se irradiaba a los electores.

Naturalmente, en los 130 años de historia de nuestro partido ha habido rivalidades en muchas ocasiones. Eso seguirá siendo así en el futuro: la democracia parlamentaria es un mercado competitivo. Naturalmente, el deseo de notoriedad y la ambición son impulsos importantes en ese sentido. Pero la ambición no tiene que consistir en hacer carrera, sino en resolver la tarea mejor que lo han hecho otros, sobre todo en el Gobierno de Bonn.

La ambición no debe encauzarse a fabricar nuevos papeles sino en ver y escuchar lo que dice el pueblo, como dice Lutero. Y a decirle la verdad al pueblo, decirle claramente y de forma comprensible que vamos a luchar contra las crisis y explicarle cómo vamos a hacerlo. Y decirle al pueblo lo que no se puede hacer. El pueblo está más que harto de ilusiones y utopías. Hace tiempo que sabe que Alemania está experimentando un profundo cambio socioeconómico.

Para decir esas verdades se necesita la virtud de la valentía. Y como hace falta todo un equipo para ello, se necesita la virtud de la solidaridad. La solidaridad no es sólo un valor sobre el papel. La solidaridad nade tiene que ver con el principio de que una mano lava la otra. La solidaridad se refiere al apoyo mutuo entre todos

 Para la virtud de la verdad se necesita la virtud de la razón y la inteligencia. No se vota a un partido nacional que promete cosas poco razonables. Nos votarán si somos creíbles. Si somos fiables y predecibles. Si somos coherentes con nosotros mismos. La gente quiere poder confiar en nosotros. 

También hace falta valor para corregir las propias opiniones equivocadas. Pero el oportunismo, la soberbia y la egolatría son negativas y pueden convertirse incluso en pecados mortales para un político. Pero si alguien no tiene el suficiente valor personal”.

El PNV tiene 125 años. El PSE 136. Saben donde les aprieta y nos aprieta el zapato. Tiene pinta de que van a ser años duros pero muy productivos.

Urkullu tres

Viernes 4 de septiembre de 2020

 Wilfried Martens fue primer ministro belga en siete ocasiones. A cada gobierno que formaba le ponían un número. Creo que formó siete. Fue amigo del PNV. Falleció a los 77 años. Y lo traigo a colación pues ya estamos en Urkullu tres. Algo normal en Europa. El actual Lehendakari ha formado tres gobiernos. Dos de ellos en minoría y este jueves con mayoría. Algo inédito y la oportunidad única donde Urkullu ha de dar la talla de lo mucho que se puede hacer desde el ejecutivo si hay concertación de esfuerzos.

Las elecciones deberían haberse celebrado el 5 de abril. Las encuestas le daban al alza. Había logrado reducir el paro a menos del 10%. Se presentaba con los deberes hechos a pesar de una oposición, que salvo Podemos al final, le había imposibilitado aprobar todas las leyes prometidas.

Y vino la pandemia. Y lo hizo bien.

1).- Mostró personalidad en las videoconferencias acuñando el término de cogobernanza. Juntos si, pero no revueltos.

2.- Acertó cuando eligió el 12 de julio para convocar las elecciones frente a los profetas del desastre que le pedían las convocara en este mes de setiembre.

3.- Acertó en el tratamiento de la pandemia con todo su equipo. Los errores se corregían en la marcha ante una situación inédita.

4.- Acertó no bajando al barro de la sucia campaña contra él en relación con el vertedero de Zaldibar. Y no solo eso. Decidió se siguieran buscando  los  restos de las dos personas desaparecidas, algo inusual en este tipo de casos.

5.- Acertó en la campaña electoral y  fue tan así que muchos dejaron de votar pensando que ya todo estaba hecho, pero ganó y su partido sumó tres parlamentarios y su socio uno.

6.- Acertó formando gobierno en mes y medio con inusitada discreción.

7)7.- Ha acertado en el mensaje de investidura de lucha contra la pandemia, creación de empleo, protección social y profundizar en el autogobierno. Es lo que requiere el país ahora.

8.- Acertó en Araba donde el PNV se ha consolidado, cuando antes la fluctuación era la constante.

¿Ha cometido errores?. Si. Pero de eso se encargan de denunciar y falsear  los dirigentes de Bildu, Podemos y unos sindicatos jurásicos que en tema tan delicado como la educación, anuncian una huelga indecorosa e irresponsable.

Recuerdo que uno de los lemas que se utilizó en una de las campañas del Lehendakari Ardanza  fue “El país en buenas manos”. Creo que le viene como anillo al dedo.

Le quedan cuatro años para darle la vuelta a muchas cosas con esa mayoría suficiente para hacerlo, aunque le acusen de usar el rodillo y meter un turbo a los temas atascados y al final en el 2024 se hable de que Urkullu 3 lo hizo bien, incluso muy bien, y la gente vea normal, Urkullu cuatro.

Si es así, viviremos en una  Euzkadi más libre, más cohesionada, más solidaria y mejor.