Un año sin Xabier Arzalluz

Viernes 28 de febrero de 2020

Hace exactamente un año, falleció Xabier Arzalluz. Hace un año estalló el silencio  de su voz. Hace un año, solo un año y parecería más. En  un año se le ha recordado poco. Mucho  menos hoy, cuyo primer aniversario se recuerda en alguna red y en la esquela que su familia le ha puesto en Deia invitando a una misa aniversario en  Andra Mari de Azkoitia a las once del domingo.

Somos un país de adanes. Cuando se juega una final, los periódicos te cuentan todos los antecedentes. Cuando se muere un cantante internacional te atiborran de información que a muy pocos interesa. Y cuando se cumple un año de la muerte del político más importante que ha tenido el PNV junto a Sabino Arana, José Antonio Aguirre y Juan Ajuriaguerra, ese silencio no se rompe. Ni en Deia, periódico que fundó.

Y es que creemos que con nosotros empieza todo. Somos incapaces de reconocer méritos ajenos para ponerlos como referencia. Y Xabier Arzalluz no fue una referencia, sino la referencia. Pero parecería que no.

Dio el paso a complicarse la vida en 1968 cuando ETA comenzaba su locura infinita. Dejó una  carrera profesional promisoria bien en la Universidad, bien en el foro. Su palabra fue guía y su visión política, hoja de ruta. El EAJ-PNV no sería lo que es hoy sin Xabier Arzalluz, con todos sus defectos pero con todos sus afectos y  aciertos. Su oratoria, sus escritos, su visión de la jugada, su mano izquierda cuando tocaba, el haber sido el “perro del caserío” como le gustaba le llamaran, su presencia que llenaba todo espacio.

Me tocó trabajar codo con codo con él casi veinte años. Y me da pena que las nuevas generaciones no hayan tenido la posibilidad de conocerle y de aprender de él. Cuando  le criticaban el haber sido jesuita decía: ”¡vaya hándicap, por lo menos me ha permitido estudiar y aprender con método y rigor y me atacan como si hubiera sido un granuja. Me siento orgulloso de ello. Me preocuparía haber estado en un comando. Y las críticas me dan  igual”.

Fue diputado en el Congreso y portavoz del Grupo Vasco. Decía que había que pasar por Madrid para hacer política en Euzkadi y para darnos cuenta que España existía y que el pequeño tenía que ser inteligente. Era sabiniano y se declaraba como tal. Escribía en Deia magníficos artículos que se deberían publicar uno a uno bien cada día o  cada semana  o recogidos en un libro. No sé por qué no se hace. Creo que es por pura desidia pues están todos recopilados. Sus semblanzas, su visión europea, las anécdotas de la negociación constitucional, las reuniones con la Democracia Cristiana, los discursos del Alderdi Eguna, sus viajes, la redacción de los comunicados del EBB, sus cartas….

Antes siempre había un jelkide con posibles que financiaba estas cosas. La gente como que era más generosa. Ahora al parecer no hay nadie dadivoso con sensibilidad  que esté dispuesto a que la cadena no se rompa y queden por lo menos sus enseñanzas. La banalidad política que vivimos nos hace perder perspectiva. Y enseñanzas.

Alfonso Ussia, hace un mes le acusaba de propiciar que ETA siguiera matando para conseguir sus objetivos. Nadie se querelló contra este sujeto y se produjo un silencio sepulcral. Como cuando le atribuyen la frase del Árbol y Las Nueces. ”Unos, ETA, mata y el PNV recoge las nueces”. No fue así. Es un proverbio judío y él lo aplicó a ETA y HB. ”Unos matan y HB recoge las nueces”. Que no es lo mismo ni se escribe igual.

Pero no importa. La acusación ya es matriz y cualquiera la cambia.

Me da pena y me preocupa este silencio para una figura troncal del nacionalismo vasco que si bien pisó muchos callos, dentro y fuera, en la hora del adiós definitivo solo ría agradecerle su inmensa aportación, su entrega y su abundante cosecha.

Hace un año estalló su silencio. Son pocos los que se han enterado. Y sin embargo nos creemos merecedores del triunfo siendo incapaces tan siquiera de decir, aunque sea susurrando: Eskerrik asko Maestro!.

SORTU se come a BILDU

Jueves 27 de febrero de 2020

Javier Salvador comenta que:

“Ha quedado evidente la forma que tienen Otegi y cia. de reírse de EUSKO ALKARTASUNA, ALTERNATIBA, ELA, LAB, las bases y todo el conglomerado de simpatizantes de Bildu..”

Registran la candidatura antes de que acabe el plazo de votación el miércoles mientras cacarean que «La propuesta de Iriarte, Jasone Agirre y Mikel Otero como cabeza de lista será sometida ahora a votación de las bases, que tienen hasta el jueves a medianoche para ejercitar su derecho a voto».

Primero se cocina el pavo y luego se le somete a votación.

Sortu es el Gargantua de Bildu y para ello no tienen más que hacer gala de ese principio leninista de que el fin justifica medios. Montaron Bildu para engañar al personal y dar la impresión que eran una plataforma de partidos. Nada más lejos de la realidad. Es como meterse en un pantano de arenas movedizas y ser tragado por ellas.

Bildu solo se reduce a Sortu y solo se obedece a los Comisarios que serán reforzados ya que en la candidatura además de Iker Casanova, el jefe de Jarrai, aparece Arkaitz Rodríguez el Comisario Jefe. Los demás, chicos y chicas, son los Ángeles de Charlie movidos por la mano misteriosa de un Arnaldo que se va a dedicar a la política de estado. Dicho por Maddalen Iriarte.

En estas listas desaparece Miren Larrion, se ve que no tienen confianza en ella, y Larraitz Ugarte, una parlamentaria que al parecer tampoco goza de la confianza de los Comisarios.

Se ha visto que de todos los partidos el menos democrático es Sortu que ha hecho las listas y las ha impuesto.

El PP ha sido teledirigido desde Madrid y Podemos lo mismo. Pero Sortu ha engañado a sus socios que pintan menos que Maximino en Haro. Les da un sitio de consolación y santas pascuas.

No está nada mal que la gente sepa estas cosas.

De lo que Bildu no quiere que se hable.

Miércoles 26 de febrero de 2020

Pero es de lo que hay que hablar, mal que les pese.

Quien haya escuchado al Coordinador General de Bildu Arnaldo Otegi en su entrevista este miércoles en radio Euzkadi, pensaría que era una persona presta a salir hacia Suecia a recibir el Premio Nobel de la Paz, o al Tibet a predicar la paz universal con el Dalai Lama o al Vaticano a salir al balcón a dar la bendición Urbi et Orbi.

Su argumentación contra la política de la bici estática, la falta de controles, lo mal que está todo, la superación de lo que él considera el centro derecha vasco y sobre todo ese mantra de que hay que mirar al futuro y no hurgar en el pasado se daba de bruces con lo que sucedió poco tiempo después en la presentación de un libro donde el Lehendakari, Iñigo Urkullu, ha realizado un reconocimiento a «la resistencia democrática» del empresariado vasco ante los años vividos en Euzkadi de violencia de ETA y ha destacado «la injusticia y el sufrimiento cruel e inhumano» que sufrió este colectivo, con la extorsión y la «amenaza de muerte indefinida».

Además, ha asegurado que la banda, de la que formó parte Otegi, y quienes consideraron «lícito» el terrorismo, en alusión a la izquierda abertzale, tienen «una enorme deuda con el pasado» y deben reconocer «el mal causado» injustamente. En este sentido, ha afirmado que estos «crímenes se ampararon en una estructura ideológica perversa que consideró que matar, atacar o extorsionar a un semejante era un medio legítimo para obtener fines políticos». 

Urkullu ha escrito el prólogo del libro «Los empresarios y ETA, una historia no contada», presentado este miércoles en Bilbao por el presidente de Petronor -compañía que ha editado la publicación-, Emiliano López Atxurra, persona que viene de EE, el profesor y abogado Juanjo Álvarez, y el director de relaciones institucionales y comunicación de Petronor, José Ignacio Zudaire.

En su texto, el presidente del Gobierno vasco considera que este volumen es «una pieza necesaria en la construcción de una memoria crítica de lo padecido» en Euzkadi como consecuencia del terrorismo. 

«Mirando al pasado, recordamos lo que no debe volver a ocurrir y, desde ese punto de vista, pensamos principalmente en las víctimas», apunta, para indicar que en esta publicación este reconocimiento se dirige, en particular, a los damnificados por el chantaje y la extorsión a empresarios y directivos de empresas. 

Iñigo Urkullu recuerda que, durante décadas, ETA «asesinó, hirió, amenazó, extorsionó, secuestro, acosó, y lo hizo contra distintos colectivos», entre ellos los empresarios. «No hablamos de una entelequia, sino de historias reales de sufrimiento profundo y prolongado que afectaron a personas de carne y hueso, y a sus familias», asegura. 

A su juicio, «este recordatorio es solamente el reflejo de un hecho objetivo que no tiene valor suficiente, si no va acompañado de una valoración crítica de lo que supuso». «Nunca nadie debió ser asesinado, herido, secuestrado, extorsionado ni acosado. No hay justificación, fue radicalmente injusto», añade.

El Lehendakari subraya que «se trata de crímenes que se ampararon en una estructura ideológica perversa que consideró que matar, atacar o extorsionar a un semejante era un medio legítimo para obtener fines políticos». 

«El terrorismo, la violencia y las vulneraciones de derechos humanos fueron posibles porque grupos y personas consideraron que la defensa de una convicción tenía más valor que la dignidad humana. En el futuro, nunca más, ni una causa política o razón partidaria, ni ninguna otra certeza deben situarse, como si fueran un valor absoluto, por encima del valor de los derechos humanos, la persona y la vida», manifiesta. 

Por ello, remarca que «sus autores, y quienes consideraron que esto era lícito, tienen una deuda política: reconocer la injusticia provocada». «El mal causado se extiende a toda la sociedad, pero se concentra en el sufrimiento inmenso, radical e irreversible causado a las víctimas y a sus familias», indica. 

En esta línea, recuerda «el daño injusto» a los empresarios, sometidos al denominado ‘impuesto revolucionario’, a través de misivas en las que se les extorsionaba. «El sufrimiento que provocaron aquellas cartas con el sello de ETA que, a lo largo de los años, recibieron varios miles de empresarios fue específico y especialmente cruel e inhumano», manifiesta.

¿Alguien se extraña de que Otegi no quiera ni oir hablar de estas cosas que considera viejas y superadas, considere que Urkullu está amortizado y que ellos son el futuro?.