Martes 3 de abril de 2018
Hoy he asistido en vivo y en directo a unos de esos espectáculos surrealistas al que nos tiene acostumbrados la política en este santo país.
En Radio Euzkadi la entrevista del día, Dani Álvarez se la ha hecho al dirigente de Podemos Sergio Campo que debe ser su Secretario de Acción Política a quien no conocía de nada. Ha ido acompañado de Andeka Larrea, responsable de medios en esta organización y que últimamente nos golpea hasta en el carnet de identidad.
Ha llegado al estudio, nos ha dado la mano, se ha puesto los guantes de boxeo, se ha sentado y ha respondido las preguntas de Dani Álvarez que ha comenzado preguntándole por el Aberri Eguna y ha terminado haciéndolo sobre los mellizos de la pareja Iglesias-Montero.
Salvo en esto último parecía que la consigna era hablar mal del PNV. Su gestión es nefasta, sus intereses bastardos, su defensa de las pensiones falsa, su negativa a discutir los presupuestos mientras esté vigente el 155 un mero cálculo, su postura en Madrid claudicante….en fin, un dechado de virtudes. El hombre se ha venido con su bote de pintura negra y a brochazo limpio lo ha embardunado toda la sala de este color de forma tan exagerada e increíble que un señor en la calle que le ha oído, me ha dicho: ”con gente así hay PNV para otros treinta años”.
Parecía que como en Aberri Eguna tiraban por elevación como lo hizo en su día Jiménez Losantos contra Iñaki Gabilondo, que no le contestaba nunca. Un día, Gabilondo le replicó y Jiménez Losantos gritó eufórico. ”Lo conseguí, lo conseguí”. Era lo que buscaba. Equipararse y buscar la polarización.
Parecería que tanto Bildu, como ELA, como Podemos tienen esa consigna. Acusar hasta de la lluvia y el frío al PNV que algo quedará en el subconsciente colectivo. Y podría ser si no fueran tan exagerados y a cambio propusieran alternativas lógicas porque que sepamos su modelo de pensión es el venezolano, el cubano o el de aquella Unión Soviética que fracasó como van a fracasar ellos .La defensa que ha hecho de Irene Montero estuvo muy bien pero adolecía de lo que acusan a los demás de La Casta por eso su estética de la política es que Pablo Iglesias nombre a su compañera portavoz, quitándole a Errejón, porque eso no es nepotismo. Si eso lo hiciera el PNV tendríamos una manifestación ante Sabin Etxea.
Al PSE le ha propuesto un pacto con Bildu y con ellos porque al parecer ellos son los progresistas y los demás una derecha cavernícola que no se preocupa por los seres humanos del planeta y de los vascos, pero da la casualidad que las encuestas le dan al PNV subiendo y a ellos bajando.
Y todo esto utilizando un lenguaje de plástico absoluto como si fuera una máquina a la que le metes un euro y te repite lo mismo ochenta veces.
Solo con la foto cutre de su Aberri Eguna queda desmentido todo su discurso. Que con su pan se lo coman.
Otro que tal bailan son los de ELA.
Lakua pide a ELA que “dé ejemplo” y “reparta su dinero” entre los parados
El Gobierno Vasco defiende su rigor fiscal ante las críticas del sindicato, al que reprocha que “nade en la abundancia”
“El superávit es inaceptable cuando hay necesidades sociales que no se están cubriendo” “Que ELA dé ejemplo y reparta su dinero entre parados y trabajadores en peor situación”
Nuevo encontronazo entre el Gobierno Vasco y ELA, en este caso con duros reproches por parte del Ejecutivo hacia una de las cuestiones más sensibles para el sindicato como es la gestión de sus cuentas. Después de que la central sindical criticara a la Administración y a la de Nafarroa por acumular superávit en lugar de destinar esos recursos a gasto social, fuentes de Lehendakaritza optaron por contestar de forma contundente y reprocharon a la dirección de ELA que “no reparta su superávit y su dinero en fondos de inversión” entre los parados y los trabajadores con bajos salarios.
Se trata de un nuevo episodio en la relación que mantienen la ejecutiva de Adolfo Txiki Muñoz y el actual Gobierno Vasco que encabeza Iñigo Urkullu, aunque da la sensación de que la tensión es cada vez mayor. En la declaración con motivo del Aberri Eguna hecha pública en el inicio de la semana pasada, ELA acusa al PNV de “apuntalar las políticas antisociales” y de “mantener contra viento y marea su alianza con las fuerzas que sustentan el pacto de estado uniformizador”, en referencia a PSE y PP. En ese mismo mensaje se censura la búsqueda por parte de EH Bildu de “un pacto de país por el derecho a decidir” con la formación jeltzale.
Esta misma semana, además, se ha conocido que la CAV y Nafarroa han sido las dos autonomías que mayor superávit acumularon el año pasado, lo que según ELA es “una muestra más de que estas instituciones están en primera línea en el cumplimiento de la ortodoxia neoliberal”. “Es inaceptable cuando hay importantes necesidades sociales que no se están cubriendo”, denunció la central abertzale, que mencionó en este sentido la educación, la vivienda o las ayudas como la RGI.
Desde Lehendakaritza se indicó que las críticas de ELA se hacen “sin atender a análisis alguno” puesto que el margen fiscal logrado el año pasado está condicionado por el “ingreso extraordinario por la liquidación del Cupo” tras el acuerdo con Madrid. El propio consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, explicó que, descontando los efectos de dicho pacto, el superávit de 2017 se desinfla a unos 295 millones, el 0,41% del PIB.
Pero el Ejecutivo quiso ir más allá e instó a la organización de Muñoz a “predicar con el ejemplo”. “Habrá que proponerle a ELA que reparta su superávit y todo el dinero que tiene en fondos de inversión entre los parados y trabajadores en peor situación”, indicaron las fuentes de Lehendakaritza, que recordaron que, pese al equilibrio fiscal logrado el pasado ejercicio, la Administración de la CAV acumula una deuda del 14% en relación al PIB.
En este sentido, el malestar en Lakua tiene que ver con las continuas acusaciones por parte de la central sindical mayoritaria hacia el Ejecutivo por ajustarse a los límites de gasto que permiten la evolución de los ingresos y las obligaciones que fija Bruselas, cuando el propio sindicato tiene como objetivo mantener sus cuentas saneadas.
En cambio, recuerda el Gobierno, ELA ha rechazado implicarse en los distintos programas de inversión para reactivar la actividad económica y el empleo que se han puesto en marcha desde las instituciones. “No es de recibo que un sindicato de clase como ELA nade en la abundancia”, indicó Lehendakaritza, “ante lo que ellos califican de una pésima situación de los trabajadores y los parados”.
