Miércoles 25 de abril de 2018
El acuerdo entre Rajoy-Ortuzar tiene la doble dimensión de ir, poco a poco, tratando de canalizar la situación catalana ,absolutamente estancada y, aborda el tema de las pensiones aunque sea de manera temporal, para ir sentando las bases de una solución definitiva.
Este acuerdo me mueve a repetir dos cosas.
1.- La movilización callejera se demuestra imprescindible. ¿Hubiéramos abordado este asunto sin las concentraciones de los lunes?. Creo que no. Emilio Olabarria que lleva décadas trabajando en este tema desde el Pacto de Toledo y reuniéndose con las viudas, nadie le ha consultado estos meses absolutamente nada.
Bienvenido sea pues, la protesta civilizada callejera con apoyo mediático. Mueve la política.
2.- Demuestra la importancia de tener en el Congreso y Senado un Grupo Parlamentario lo más fuerte posible y la necesidad de hacer política y no demagogia. El PNV lleva haciéndolo desde 1917.
Al PNV se le ha presentado una oportunidad de oro para influir en la política española, cosa que irrita a Podemos y a Bildu, quienes nos han criticado y seguirán haciéndolo por tierra, mar y aire, pero caen esas gotas en roca pues la gente lo que quiere son soluciones y no soflamas y este acuerdo lo entiende a la primera.
Bildu en Madrid, que yo sepa, solo se puede vanagloriar de haberle enviado a Trump un telegrama, el resto ha sido un trabajo baldío. En política hay que ser útil y no inútil, y Bildu en Madrid, lo es. Se abstuvo ante la negociación del Cupo. ¡Menuda hazaña!. Hoy Marian Beitialarrangoitia, con todo su rostro, por cierto muy crispado, nos ha acusado de aprovecharnos de las movilizaciones de los pensionistas. A falta de argumentos éste. Les pasa lo mismo que cuando logramos el acuerdo de Garoña y les quitamos una bandera que manoseaban.
Son incapaces de hacer política porque lo suyo es denostar de todo el trabajo institucional, y así les va. Toda la vida con el monotema.
Y los de Podemos ya vemos como se dedican a dar clases a todo el mundo sobre todo. Dimitida la Sra. Cifuentes, Errejón ha tenido el papo de criticarla acerbamente cuando él no se llevó dos botes de crema antiarrugas por cuarenta euros sino que cobró una beca black de 1.800 euros, año y medio, sin pisar la Universidad de Málaga, lo mismo que Echenique que no pagaba la seguridad social a su asistente. Por tanto, menos lobos señores. Que también ustedes deberían haber dimitido.
Lo que hay detrás de Alsasua
En las series norteamericanas no se ve detrás del juez una fotografía de Trump, sino una frase sobria sobre la justicia. En la sala donde se juzga a los jóvenes de Alsasua se ve un inmenso escudo español y la fotografía enmarcada de Felipe VI, junto a la bandera española. Fíjense.
Lógicamente, si tras las primeras diligencias e instrucciones de la policía foral tras la paliza nocturna y de ser llevadas a la Audiencia de Navarra se trasladó el caso a la Audiencia Nacional que es un tribunal extraordinario y heredero del Tribunal de Orden Público franquista.
El total desatino estaba asegurado
Prisión preventiva 535 días a los tres jóvenes, una juez casada con un guardia civil, un ministro del Interior como Jorge Fernández Díaz que cree que Navarra está en las “garras del separatismo” y hay que poner las cosas “en su sitio”. Recordemos su visita a los guardias civiles al hospital acompañado de tricornios y su inauguración del Cuartel de la Guardia Civil en Fitero, como si Franco estuviera en el Pardo todavía.
Si “el honor es mi divisa” según la Guardia Civil, un acto como el de Alsasua había que acusarlo de terrorismo. Y en eso están.
Todo un despropósito, aunque ya no pueden decir que todo es ETA, aunque les gustaría, porque ETA es solo ya, un mal recuerdo.
Y felicidades a ETB porque una de sus imágenes del partido de pelota está sirviendo como prueba.
Y un recuerdo a José Manuel Goikoetxea, ya fallecido, quien fuera alcalde de Alsasua con quien me hubiera gustado hablar de este tema.
El Correo Español y el Corte Inglés
Los pongo juntos pues actúan igual. El miércoles 18 presenté en la Fundación Sabino Arana con Josu Erkoreka y Josu Montalban, el libro “Obediencia Vasca. Aquella Comida en Guethary”. Un libro sobre un hecho histórico ocurrido en 1939 de palpitante actualidad. Y lo es, porque aquella historia se está repitiendo.
Sala llena, reportajes en la Ser, Deia, Radio Euskadi, Etb. Ni una línea en El Correo español, que tiene todas sus preferencias puestas en el libro de Aramburu, ”Patria”. Una versión muy parcial de lo acontecido.
Y en el Corte Inglés, ídem. Todos sus libros son de materia española. No hay la menor concesión a lo vasco. Su local de la Gran Vía podía estar en Albacete. Sales de la escalera mecánica y en la mesa de Novedades no verás un libro vasco ni de cocina.
Si la democracia es un régimen de opinión pública, esta gente desconoce que una sociedad plural necesita todas las opiniones. Pues para ellos esto es separatismo. Y ejercen su omnímodo poder excluyente.
El Correo sigue siendo español y el Corte Inglés tiene de inglés lo que Cifuentes de ingenua y Ángel Gabilondo de líder político, es decir, nada.
Y luego se quejan
