ESTRATEGIAS NEGOCIADORAS Y GUERRA DE SOMBRAS.

Miércoles 17 de febrero de 2016

Iglesias con smokingAntonio Hernando, hombre de confianza de Pedro Sánchez, es el portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados. Sustituyó a Soraya Rodríguez que lo era en tiempos de Rubalcaba. Abogado madrileño, estuvo casado con quien fuera Delgada del Gobierno Vasco en Madrid, Irune Aguirrezabal, en tiempos de Patxi López.

Hombre serio se dedica a decirnos cada día que las cosas van bien, muy bien. Y no está nada mal insuflar moral en las tropas socialistas que empiezan a sacar la cabeza del agua, y pensar en cargos, ante un panorama desolador para el Partido Popular al que le han estallado todos los escándalos  juntos cuando Don Mariano tomaba su Marianito esperando que el rey le llamara tras el fracaso de Sánchez.

A mi Hernando me recuerda aquel anuncio de «Hoy comemos con Isabel». Pero nunca llegamos a comer con la Sra. Tenaille. Era tan solo un anuncio de sopa.

Me cuesta creer que Rajoy se haya equivocado  tan flagrantemente, no aceptando tratar de formar gobierno a la primera. Lo que quería el PSOE era invalidarlo de una vez sin contar que obtuvo 123 diputados y casi millón y medio de diferencia entre su partido y el socialista. Con un agravante para Sánchez. Este fue el primero de lista por Madrid, como lo fueron Rajoy, Iglesias, Rivera y Sánchez. Pues bien, Sánchez quedó el cuarto. No ganó las elecciones. El PSOE tuvo el peor resultado de su historia.

Sí he de reconocer que este tour de force lo empieza a ganar el secretario general del Partido Socialista fundamentalmente por vender humo, anunciar acuerdos, y sobre todo por  los escándalos de corrupción populares  y porque Rivera no recibió el primer día una oferta clara de gobierno de un Rajoy que prefirió que las cosas se pudrieran.  Jugar al billar a varias bandas es complicado y requiere gran habilidad y me da que Sánchez y Hernando todo lo fían a que Iglesias no se atreva a votar que No a un acuerdo de regeneración política planteado por Sánchez con apoyo de Rivera. Pero lo hará.

El socialista se equivocará si cree eso. Quien tiene algo de credibilidad en relación con la regeneración de la política es Iglesias y no Sánchez y Don Pablo  no quiere pactar con nadie sino ganarle a Sánchez y meterse en su terreno. Haber obtenido 69 diputados  y trescientos mil votos de diferencia en relación con el PSOE, le hace pensar que en una segunda vuelta, ganará.

Me da que unos y otros se equivocan y que lo que al final dilucidará la cuestión no será un pacto entre la segunda fuerza y la cuarta sino unas nuevas elecciones. Mucho más con un PP tan gangrenado y tan deteriorado en tan poco tiempo.

Pero que se aclaren cuanto antes y que no nos involucren en sus adelantos electorales.

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