Martes 2 de junio de 2026
Koldo San Sebastian
Miembros del Gobierno Vasco -encabezados por José Antonio de Aguirre- ante en «Guernica» en Paris (1937): José Gaos, comisario general del Pabellón; Rafael Picavea, delegado del Gobierno de Euskadi en París; Antón Irala, secretario general de la Lehendakaritza; Pedro Basaldua, secretario personal del lehendakari, y Francisco Basterrechea, diputado del PNV y supervisor en la Delegación Vasca.
Tal y como recordaba Kosme Mª de Barañano en Deia el 15 de enero de 1978, “el pabellón vasco estaba en el lado izquierdo del edificio, construido por los arquitectos Sert y Lacasa. En este pabellón se mostraba al público, en el primer piso, una gran exposición de pintura (48 autores) y escultura (8 escultores) vasca. El subcomisario del pabellón era el pintor Julián Tellaeche, responsable de las obras de arte del Museo de Bilbao que para salvarlas de los desastres de la guerra habían sido trasladadas en los vapores “Blackwoth” y “Kentogpool” a primeros de mayo al pabellón Luxemburgo, en la capital gala.
José María Ucelay fue comisario específico de La sección de Euzkadi, de reducidas dimensiones, estaba compuesta por varios paneles con fotos de la devastación de Gernika, el poema de Paul Éluard «La victoria de Gernika» y la foto de un gudari. La sección se completaba con dieciséis pinturas de artistas vascos contemporáneos que mayoritariamente pertenecían a los fondos del Museo de Arte Moderno de Bilbao. Eran obras de José Arrue, Aurelio Arteta, José Benito Bikandi, Bernardino Bienabe Artia, Juan de Echevarría, Fernando García Alegría, Darío de Regoyos, Julián de Tellaeche, José María de Ucelay y Valentín de Zubiaurre que representaban paisajes, naturalezas muertas, temas marinos, agrícolas y festivos vascos.
Además de esta muestra plástica, se mostraban en el segundo piso del pabellón una colección de trabajos de la Escuela de Armería de Eibar, una colección de pelotas y herramientas de juegos populares vascos, así como tres apartados más: el primero, dedicado a la agricultura, coordinado por Luis de Eleizalde, con todo tipo de fotografías de paisajes, aperos de labranza, mapas, etc; el segundo, dedicado a la industria, coordinado por Alonso y Chausson, con base principal en las artes de pesca; y el tercero, de asistencia social, coordinado por Bustos, que mostraba las obras sociales llevadas a cabo por el Gobierno de Euzkadi.
Por cierto, Tellaeche -tan vinculado a Lekeitio- fue una figura internacional de la restauración artística. Fue contratado por la UNESCO para crear y organizar la escuela de restauración de cuadros coloniales en el limeño convento de San Francisco, llegando a ocupar el cargo de director del Tesoro Artístico Nacional.
José Gaos y el bueno de Tellaeche tendrían algo que decir sobre el asunto de marras, ante los Tusells, Guiraos, Urtasun o la lideresa de turno. En 1937 los vascos podían haber dejado los cuadros en el Pabellón de Luxemburgo pero prefirieron atender la petición de la República. Esa es la diferencia histórica.

Pues sabiendo con quien nos la jugamos, tengámoslo en cuenta de cara a un futuro….