ME HAN ENCANTADO LOS DOCUMENTALES SOBRE ERESOINKA Y GERNIKA. UNA CASTAÑA EL DE BERLIN Y EL DE NUEVA YORK.

Lunes 10 de octubre de 2016

EresoinkaCon motivo del 80 aniversario de la elección del primer Gobierno Vasco hace ahora ochenta años se está haciendo un buen trabajo de perfil audiovisual. Si alguna pega habría que ponerle es que se están programando todos en muy poco tiempo y pueden saturar. Quizás esto hecho de manera más espaciada, tendría mayor impacto, pero no me quejo. Pasar de la casi nada a ésto, prefiero ésto, aunque el documental  de Berlín y el de Mikel Rueda «Nueva York Quinta Planta» que se inspira en los valores de Aguirre, pero sin que aparezca Aguirre son dos castañas.. Estas dos castañas fueron seleccionadas  por el equipo de Zinemaldia  y además el de Nueva York ganó el premio  al mejor guión  en la sección  Zinemira – Zabaltegi .Yo flipo.

El que me encantó fue el dedicado a Eresoinka, palabra que rescatamos en 1980 para dársela a la empresa que traducía películas del inglés y castellano al euskera. La bella historia de Eresoinka, aquellos años, ni se sabía y ha sido una lástima no se hubiera hecho entonces un trabajo que ahora se ha realizado sin la voz de los protagonistas, aunque esa laguna la ha bordado la hija del director del coro, Inaxita Olaizola que estuvo sensacional en su argumentación, sus recuerdos, su ironía y sentido del humor. Toda una señora.

La presencia de Margarite Trueba me emocionó. Eran dos las amigas personales de mi ama: Pepita Enbil y Margarite Trueba  y con ésta tenía la coincidencia que habían nacido el mismo día, se habían casado el mismo día y enviudado el mismo día y cada año con motivo del cumpleaños era de verles recordar todas estas historias que hoy lamento no haber apuntado en un cuaderno como el del buen francés que nos llevó a escuchar un disco  con las actuaciones de Eresoinka, el lugar donde ensayaba el mejor coro del mundo, ya que solo a eso se dedicaban, y de como el canto del cisne de aquella maravilla fue en el Palais de Chaillot en Paris antes de la entrada de los alemanes. ¡Que película se podía hacer con todo ésto!.

Y fue muy sencilla la explicación de como el maestro Olaizola y su compañero compusieron el Aurtxo Seaska, preciosa nana que tocaban en las repeticiones al final de aquel espectáculo de baile, voces, y dramatización.

La intervención de la hija de nuestro Paul Aguirre, ex presidente del Centro Vasco de Caracas, Ione Miren, bailarina del ballet de Biarritz, triunfadora en Paris, fue una gran metáfora sobre lo que es el trabajo artístico y el sacrificio que hay que hacer para triunfar y como le conocemos y conocemos a su familia porque Paul Aguirre fue colaborador de la Radio Euskadi clandestina, todo aquello hacía del documental, muy bien llevado algo para ser visto con deleite.

Lo malo fue que tras este buen trabajo dedicado a Eresoinka ETB nos programa el documental Markak sobre el bombardeo de Gernika con aspectos no conocidos como fue la reconstrucción de la Villa, un nieto fotógrafo hablando de su abuela que tenía un puesto en la plaza, otro que había oído a su amama hablar del bombardeo toda su vida siendo ahora los nietos quienes están tratando de recuperar estas historias  junto al veterano  Etxaniz que lleva trabajando en ésto toda su vida. Xabier Irujo le uso el toque historiográfico necesario y que parte de su gran conocimiento. Lástima que todo esto acabó a la una y media de la madrugada. Este trabajo debería haber sido presentado el 26 de abril. Pero, se trata de algo muy meritorio.

En resumen, estamos pasando de la casi nada a algo muy reseñable por su dignidad. Solo falta moverlo en ikastolas y Centros Vascos en el exterior. Y que cada año se recuerde porque la gente no tiene ni idea de nuestra reciente historia, o porque nos la han silenciado o porque no se ha sabido transmitirla.

PRESIDENTES DE PARLAMENTO, HIJOS DE CONSEJEROS DEL 36, EL MAGNÍFICO DOCUMENTAL DEL SÁBADO

Domingo 9 de octubre de 2016

  • Aitzane AguirreAndoni Monforte me comentó que el ex presidente del Parlamento Vasco Joseba Leizaola no había ido a los actos de la casa de Juntas de Gernika pues había tenido un episodio de  salud la vÍspera, pero sin embargo no vi a los ex presidentes/as  Jesús Egiguren, Izaskun Bilbao, Arantza Quiroga.

Seguramente tendrían algo en su agenda pues no creo les dejaran de invitar. Aguirre no tuvo parlamento, pero los cinco lehendakaris de la foto del  Árbol de Gernika, si. Y este es un sistema parlamentario. Es decir controlado.

  • El periodismo de eventos a pie de calle  de hoy lo hacen gente joven que sabe poco de la historia vasca. Es un poco culpa de ellos, pues a pesar de los males pensums de estudios, antes de cubrir un acto como el de Gernika lo mínimo que tenían que haber hecho  era  imponerse de él. Pero se prima la superficialidad y el cubrir el expediente. Estos profesionales han  destacado mucho al actual Gobierno Vasco, que también, pero han desaprovechado quizás la última ocasión histórica de hablar con testigos de la misma. Y digo ésto porque allí  había gente, no conocida, pero que hubieran podido hablar de aquella experiencia mejor que cualquier historiador a la violeta, porque lo habían vivido en casa.

Lo entiendo en El Correo que solo fue a lo superficial  sin  fuste, porque entre otras cosas la historia  vasca les produce zarpullido. que han hecho ha sido penoso. La derecha vascongada al haber estado enfrente de aquel gobierno sigue disparando manipulación y silencio.

Digo ésto porque  el viernes 7 de octubre estaban los hijos/as de los consejeros Leizaola, de Nardiz, de Espinosa, la viuda de Aznar, y la hija del Lehendakari Aguirre, aunque nadie de las familias Astigarrabia  y Aldasoro.

Creo que el reportaje era ese. Preguntarles qué habían hecho sus aitas cuando cayó Bilbao, cómo organizaron el exilio, dónde vivieron, qué penalidades sufrieron, qué mensajes habría que transmitir hoy a la juventud para que todo ésto no se olvide, qué había sido de aquellas familias, dónde estaban enterrados sus deudos, quée recordaban de lo que sus padres les dijeron.

Pero este periodismo de hoy nada les preguntó, desaprovechando una oportunidad de oro. Lo llenaron todo de tópicos y entrevistas facilonas y repetitivas. Una pena. Seguimos teniendo un periodismo de repetir lo sabido y  además poco curioso, algo que es grave.

  • Las películas que se han hecho sobre la fecha y sobre Aguirre de diez, aunque la alemana, me aburrió. Pensaba iba a encontrar un reportaje agudo sobre los lugares en los que estuvo el Lehendakari  en Berlín y no fue así .Además de  magnífica «Buscando a Aguirre», el reportaje de la noche de este sábado pasado va de los actos del 36 al regreso del exilio de Leizaola en 1979 me pareció un gran documental. Tenía ritmo, estaba bien contado, su soporte documental era bueno, y en una hora te hacías una composición de lugar sobre lo que fue aquello. No sé si tienen intención de traducirlo al euskera pero ese trabajo se debería ver cada año en colegios, ikastolas y todos los habitantes de Euzkadi. Es un resumen magnífico de cuarenta años de historia vasca.

XABIER LEIZAOLA: EL MEJOR HOMBRE DE PAZ QUE HE CONOCIDO

Sábado 8 de octubre de 2016

Xabier LeizaolaEn el acto de Gernika, se encontraba una representación de la familia Leizaola. No así Joseba, que además fue presidente del Parlamento Vasco. Estaba la hija del Lehendakari y varios nietos. Y creo que a D. Jesús María de Leizaola todavía las instituciones vascas tienen pendiente con él el merecido homenaje. Se lo recordé al Rector de Deusto en el Carlton el miércoles sin ningún éxito.

Hoy traigo a colación la figura de Xabier Leizaola, hijo de Ricardo y sobrino del Lehendakari. Para mí es uno de los mejores hombres que he conocido en mi vida. Con su sonrisa y suaves maneras era capaz de poner paz en cualquier conflicto. Fue presidente del Centro Vasco de Caracas y Presidente del Consejo de Administración de Deia.

Fue un hombre fundamentral en el Grupo Egi de Caracas, Altruista, culto, tranquilo, un gran tipo.

“Etxera Nahi Dut”. Fueron de las últimas palabras que pronunció este hombre que nos dejó en setiembre del 2003, como una síntesis de su vida de exiliado tanto de Euzkadi de donde partió con sus padres y hermanos en la guerra incivil de 1936, como de Venezuela donde fueron acogidos con generosidad. Allí creció, se educó, casó con la poetisa Celia Matxain, levantó con dignidad a su familia, y allí también, desde el humilde término de Truco a Balconcito, ayudó a edificar el nuevo Centro Vasco de Caracas, en la pudiente El Paraíso, un regio caserío que corona un cerro de tierra roja venezolana. «Vamos de prisa por los caminos/ no nos dan tregua/ rompe la vida/ todo fulmina/ rota la causa/ todo acobarda… decía Celia». Fue hace trece años.

Pero él no se achicó con el infortunio. Luchó con serenidad no exenta de gracia, con fuerza exenta de hostilidad, con una cordialidad plena de mansedumbre. Por eso, hoy quienes le conocimos, sentimos… «una pena muy honda/ hoy me siento de papel/ que el viento mece sin prisa/ con capricho y con desdén».

No es posible imaginar el Centro Vasco sin Xabier Leizaola, ni a sus muchas Comisiones a las que dio vida y movimiento pero, hay algo que en este día en que se empieza a vivir sin él, que evoco con claridad: su labor en Radio Euzkadi. Lo recuerdo, en esos días lejanos de la década de los 60 cuando éramos todos tan jóvenes, junto a » Jokin Intza, Alberto Elosegui, Jokin Azurza, Pello Irujo, Iñaki Aretxabaleta, Jon Mikel Olabarrieta, Ricardo Líbano, Julene Urcelay, Julián Atxurra, Pedro Briceño, Félix Aranguren, Iñaki Erkoreka, Garbiñe Urresti, Paul Aguirre, aita Patxi Albizu,….y tantos y tantos que por allí pasaron , y no tan sólo en el recinto estrecho del     apartamento del edificio La Sierra donde se programaban las emisiones, sino en la mitad de la selva de Guarenas, mirando todos las torres negras e inmensas que con sus propias manos levantaron, y moviendo las palancas milagrosas que disparaban las palabras por el aire del mundo. Xabier solía afirmar que todo ese sacrificio era válido, si tan solo un vasco de la Euzkadi interior y resistente, en la cima de un monte, escuchaba el mensaje de apoyo, de ilusión y esperanza que tanto había costado fraguar.

También lo recuerdo doblando, para la película de Los Hijos de Gernika, que editó el grupo EGI Caracas, la voz del lehendakari Agirre y la de su tío Jesús María de Leizaola, por entonces lehendakari de la Euzkadi exiliada de los niveles políticos de la época. Las otras voces fueron desechadas pero, la suya, con aquella serena elegancia y gentil aplomo, fue aceptada por los exigentes técnicos.

Ese pequeño grupo de hombres que conformaba EGI Caracas, y que sin Xabier no puede entenderse, atendía a sus particulares obligaciones laborales, a su propia familia, cruzaba infatigable el caótico tráfico de la Caracas, para grabar y enviar el mensaje libertario y, en un exceso de actividad, se entregaban a otras faenas como editar una revista que se distribuía por los correos de Euskadi además de hacer una película que reveló la naturaleza de nuestro pueblo ante los ojos venezolanos. Realizaban también una serie de actividades, que casi cansa citarlas, que reportaban el dinero necesario para soportar la financiación del entramado y que demandaban su tiempo también.

Lo hacían a despecho de su asueto y poniendo de su propio bolsillo cuando las cuentas no daban, que era casi siempre, para cubrir los costes que una obra de esa envergadura ameritaba. Pero ellos, reunidos junto a la laguna de Guarenas, a la sombra de los floridos bucares y de los oscuros repetidores, no tomaban cuenta de eso. Eran de verdad conscientes de que valía la pena todo ese esfuerzo por la libertad de Euskadi.

Cuando volvió de Venezuela le propusimos como Presidente del Consejo de Administración de Deia. Eran los tiempos de la dirección de este periódico de Juan José Baños Loinaz. Se llevó muy bien con él. Cuando falleció crearon un premio, que ha dejado de otorgarse sin la menor explicación. Una pena. Porque estos recuerdos mantienen viva la Memoria de gente de primera.

La laguna de Guarenas era mansa, de aguas claras y en ella nadaban unos patos salvajes de plumas blancas, pero el río Urumea… «con su caudal de gracia/ nos envuelve y nos embriaga/ corre sin esperar preguntas/ sigue sin encontrar respuestas», llamaba al corazón de Xabier, con el mensaje de reclamó que para todo vasco, tiene su lar natal. Y así, en los últimos años de su afanada vida, Xabier iba y venía de Donosti… «fuera pasean los viejos, juegan los muchachos/ las palomas vuelan con ingenua paz/ y yo cavilando y a veces soñando/ me quedo de piedra, me quedo de mar… a Caracas… fueron otros días/ que viví sin prisa/ en donde las horas/ pasaban sin ser» siempre portando un mensaje de esperanza y amistad y, desde luego, de no renuncia en el ideario nacionalista. Con la serenidad y la fuerza de un hombre sabio, cumplió con su familia y amigos, con sus patrias y trabajos… «rima quimeras con tus dolores/ y surca cielos buscando estrellas/ Aparta el peso que te acobarda/ y finge olvido con tu clemencia/ Si subes alto, no caigas bajo/ sigue adelante cual fiel Quijote/ buscando rosas por las mañanas/ y anocheceres de gran derroche…»

Se nos fue un patriota cabal, un padre y hermano cariñoso, un amigo fiel. Nos queda la pena de una ausencia que no preveíamos, la soledad que se siente cuando el otro no está, la sensación de que a Euzkadi carece de un lucero porque nos falta quien con la palabra calma y el ánimo paciente, ponía cada cosa en su lugar, sin espacio para la sombra y sin rincón para el rencor.

Celia Matxain, su esposa, en sus versos íntimos, y en uno dedicado a Xabier, compendia lo que hoy sentimos todos los que le conocimos en este adiós. «Cuando tú te vayas/ y no alumbres más/ las sombras de la muerte/ nos envolverán/ con el manto negro/ del dolor mayor/ con la lacerante puñal del dolor/ Y volverá el día/ a seguir su fin/ y entre los mortales/ volveré a vivir/ con desesperanza/ o con ilusión/ y el día sin tregua, cantará al amor…»