JOSU BERGARA ETXEBARRIA CUMPLE OCHENTA AÑOS

29 de diciembre de 2015

Josu BergaraQuien fuera muchas cosas en el PNV  y fuera de él, cumple hoy 29 de diciembre ochenta años. Al felicitarle le he preguntado si pensaba que algún día iba a cumplir esa edad. .»Pues no-e ha dicho. Llegué a pensar que no iba a llegar ni al 2000”.

Bergara está bien de salud, pasea todos los días, sigue la política, los viernes tiene una tertulia con amigos vinculados al futbol y atiende a su mujer, tres hijos y nietos como un padrazo. No escribirá sus memorias y sigue igual igual que siempre.

Le conocí en 1977. Nos eligieron en marzo de ese año Burukides del Bizkai Buru Batzar y como es Ingeniero y Ajuriagerra también, trabajó con aquel super Burukide en la ponencia de organización.

Elegido Parlamentario Vasco en 1980 íbamos los dos a las sesiones de Vitoria-Gasteiz en un Seat 127 que tenía al que le llamábamos “La Bergaresa”. Allí fue Secretario del grupo parlamentario y lo llevó con la mano de hierro por el que le llamábamos “El Sargento Bergara”.

Elegido Secretario del EBB presidido por Xabier Arzalluz dirigió varias campañas y cuando le llamó el Lehendakari Ardanza aceptó ser Consejero de Transportes y Obras Públicas en aquellos gobiernos de coalición.

De allí, tras el período de José Alberto Pradera, fue elegido Diputado General de Bizkaia donde estuvo dos períodos legislativos muy productivos para Euzkadi. El Metro; Zabalgarbi; EITB en donde está ahora, y las diversas apuestas de Ría Bilbao 2000 con los Alcaldes Ortuondo y Azkuna.

Bergara es fundamentalmente un técnico, una buena persona, un   abertzale (su aita fue uno de los gudaris heridos en la guerra que tras ésta fue expulsado a Sevilla), y un gran melómano.

Es una lástima que en el Partido no honremos con más calor a personas que han dedicado parte de su vida a luchar por Euzkadi.

Zorionak Josu!!!.

50 AÑOS DEL JUICIO DE BURGOS. GRACIAS A QUE FUE PUBLICO LOS SEIS SALVARON SU VIDA

Lunes 28 de diciembre de 2015

Proceso de BurgosA Mario Onaindia, uno de los condenados a muerte en el conocido como Juicio de Burgos le conocí en el Parlamento Vasco en 1980. Representaba a Euzkadiko Ezkerra y nos llamaba la atención la obsesión que tenía contra los jesuitas, contra Xabier Arzalluz y  contra todo lo religioso en general. No había debate donde no les aludiera como el poder en la sombra de absolutamente  todo. Posteriormente fue senador por Gipuzkoa en las legislaturas de 1993 y 1996 cuando ya su partido se había adscrito al PSE. Escritor y parlamentario, en  Madrid caía muy bien su “arrepentimiento” y sobre todo su beligerancia contra el nacionalismo vasco en el que había militado. La Villa y Corte trata muy bien a los conversos.

Una noche, por coincidir en las Cortes con él, Joxe Joan Gonzalez de Txabarri y yo le invitamos a cenar al hotel Palace. Queríamos hablar de política e informarle de un dato que quizás él no sabía pero que fue fundamental para que salvara su vida y recuerdo de aquella cena el buen apetito que tenía y que no nos rebatiera cuando le dijimos que gracias al Lehendakari Leizaola y al vicepresidente del Gobierno Vasco en el exilio Joseba Rezola  y a los obispos Argaya y Cirarda estaba cenando allí con nosotros. Tanto meterse con los curas y con el PNV, para eso.

“¿Por qué decís ésto?” nos preguntó. Y le contamos como al haber dos sacerdotes encausados, Kalzada y Etxabe, el juicio debería celebrarse a puerta cerrada, por así  regularlo el Concordato entre Franco y la Santa Sede. Era un acuerdo  que le venía bien al régimen ya que había planificado un juicio militar rápido, sin el ojo público encima y con unas sentencias condenatorias que se iban a llevar a cabo inmediatamente.

Pero no contó con nuestros dos ancianos que se presentaron en Roma y a través de los contactos históricos con la democracia cristiana italiana y con dos sacerdotes vascos que trabajaban en la Curia, junto a la petición de los obispos, lograron que aquel Juicio fuera a puerta abierta  con lo que el mundo pudo ver la verdadera cara de un régimen terrible, vengativo, y cruel. Aquello fue el detonante de una movilización mundial porque de ser juzgados aquellos jóvenes por una dictadura, fue la dictadura la que se sentó en el banquillo de los acusados. La Santa Sede agradeció que el juicio fuera público e intercedió ante el gobierno español para pedir una actitud de clemencia en el caso de condenas a muerte para que las mismas no fueran ejecutadas.

Ésto sucedió el 3 de diciembre de 1970 en la ciudad de Burgos. Fue un juicio sumarísimo contra dieciséis miembros de ETA acusados de los asesinatos de tres personas durante la dictadura. Fueron éstos: Eduardo Uriarte, Jokin Gorostidi, Xabier Izko de la Iglesia, Mario Onaindia, Xabier Larena, Unai Dorronsoro, Bittor Arana, Josu Abrisketa, Ione Dorronsoro, Enrique Gesalaga, Jon Etxabe, Gregorio López Irasuegui, Itziar Aizpurua, Julen Kalzada, Antton Karrera y Arantza Arruti.

Los hechos juzgados se remontaban al año 1968. El 2 de agosto de aquel año era asesinado el policía torturador Melitón Manzanas, jefe de la Brigada de Investigación Social (policía política secreta del franquismo) de la comisaría de San Sebastián y primera víctima premeditada de la historia de ETA.

El 7 de junio había sido asesinado José Pardines, agente de la Guardia Civil, al interceptar a dos miembros de ETA en un control de carretera. A raíz de estos hechos el gobierno español declaró el estado de excepción en Gipuzkoa primero y después en todo el estado español. Las detenciones masivas desencadenadas durante esos años consiguieron que para el otoño de 1969 estos dieciséis miembros de ETA ya estuvieran presos.

A los imputados se les acusaba asimismo del asesinato del taxista Fermín Monasterio así como de otros delitos, como atentados y robos, que según la acusación les habían reportado un botín de más de treinta millones de pesetas. Los hechos juzgados eran considerados un ataque al régimen español, por lo que fueron acusados genéricamente del delito de “rebelión general continuada” llamando la atención el elevado número de encausados, dieciséis, entre los que se encontraban tres mujeres y dos sacerdotes, así como las penas solicitadas, seis penas de muerte y 752 años de cárcel.

La vista del “Sumarísimo 31/69” se celebró del 3 al 9 de diciembre de 1970 en la sala de justicia del Gobierno Militar de Burgos y el tribunal militar deliberó 18 días en sesión ininterrumpida pero como la jurisdicción castrense en lugar de desglosar los hechos, supuestamente delictivos, se empeñó en acumularlos en un único sumario, para que una condena masiva proyectara una mayor ejemplaridad, la oposición mediática de la época explotó los errores acumulados.

Aquel juicio tuvo una inmensa repercusión en el mundo y como se necesitaban las biografías y las fotografías de los encausados, los activistas del PNV en la clandestinidad, Txomin Saratxaga y Jokin Insasuti recorriendo casa por casa la de todos los 16 juzgados solicitando a sus familias datos y una fotografía. Mientras uno subía a cada piso, el otro esperaba abajo con el coche encendido y así consiguieron ofrecer a la agencia de noticias France Press, en la persona de Juan Manuel Idoyaga, un material informativo  invalorable para poner cara y ojos a los que iban a ser condenados a muerte con lo que la campaña internacional tuvo en sus manos una información clave.

El equipo que les defendió estaba formado por dieciséis abogados y sus gastos fueron sufragados por cuestación popular. Como letrados actuaron Josep Solé i Barberá, Gregorio Peces Barba, José Antonio Etxebarrieta, Juan María Bandrés, Miguel Castells, Ibon Navascues, Francisco Letamendia y Elías Ruiz Ceberio entre otros, los cuales tuvieron como asistentes a Txiki Benegas y a Eduardo Moreno Bergaretxe. Entre todos planearon una cuidada escenificación  ante el tribunal militar, en la que los acusados y sus abogados pudieron hacer el papel de acusadores con sus declaraciones, para así dar a conocer internacionalmente la situación de opresión y represión a la que estaba sometida Euzkadi. Además todos los días los abogados de la defensa celebraban ruedas de prensa en las que se pormenorizaba la evolución del juicio. Juan Ajuriaguerra y Sabin Zubiri estuvieron en la sala del juicio.

Para aprovechar políticamente el juicio ETA secuestró el 1 de diciembre de ese año al cónsul honorario de Alemania en San Sebastián Eugen Bheil, equiparando su suerte a la de los procesados sobre los cuales pendía la pena capital, lo que atrajo aún más la atención internacional. Sin embargo, los encausados celebraron una reunión poco antes de comenzar el juicio y decidieron condenar el secuestro por entender que podía perjudicar a las movilizaciones en curso al desviar la atención del mismo.

En Catalunya el 12 de diciembre, trescientos artistas e intelectuales catalanes se encerraron en la abadía de Montserrat y lanzaron un manifiesto en el que pedían la amnistía total, libertades democráticas y el derecho a la autodeterminación. En Madrid un centenar de abogados se encerró en el Palacio de Justicia, y en León, durante el Congreso de la Abogacía española se leyó un comunicado de los presos vascos y se aprobaron, entre otros puntos, la desaparición de las jurisdicciones especiales y la abolición de la pena de muerte. También se produjeron en toda España y en Euzkadi, encierros y manifestaciones multitudinarias contra este proceso y pidiendo la libertad de los procesados, así como protestas universitarias y otras manifestaciones relacionadas con conflictos sociolaborales que sumaban a sus reivindicaciones la demanda de amnistía. En Europa las informaciones y editoriales en los  medios de comunicación a favor de los encausaos incluyeron el apoyo de intelectuales como Jean Paul Sartre. Paralelamente  se produjeron movilizaciones de protesta contra la dictadura franquista  en distintas ciudades europeas y sudamericanas, así como ataques a delegaciones y embajadas españolas. En Caracas, fue Euzko Proceso de Burgos_PancartaGaztedi del Centro Vasco de Caracas quien dirigió la manifestación ante la residencia del embajador y ante el consulado español en la calle Sabana Grande. Pedimos permiso en nuestros trabajos y universidades para movilizar a todos los vascos  de Venezuela logrando que desde el Presidente de la República a los diputados y hasta a los  estibadores, se solidarizaran con la protesta resumida en lo que el diario El Nacional publicó como editorial. ”Bolivar, nieto de vascos”. Aquellos fue un detonante tremendo para movilizar a todo el mundo.

Ante aquella protesta internacional, el almirante Carrero Blanco se dirigió a las Cortes españolas el 21 de diciembre en su calidad de vicepresidente del Gobierno afirmando que cualquier foco de subversión sería desarticulado. A lo largo de su discurso trató de explicar cómo el terrorismo no era consecuencia de circunstancias internas, sino la estrategia que el comunismo seguía para suscitar múltiples guerras simultáneas, consecutivas y entrelazadas.

Celebradas aquellas navidades con semejante tensión  el 25 de diciembre de 1970, ETA liberaba al cónsul alemán y el 28 de diciembre el fiscal hacía públicas las sentencias con la confirmación de las seis penas de muerte iniciales y tres más, en total nueve sentencias  de muerte, quinientos diecinueve años de cárcel y multas por valor de seis millones de pesetas. Pero fue tal el clamor internacional que el dictador a sabiendas que la clemencia sería interpretada como debilidad, el 29 de diciembre se reunió el Consejo del Reino y el 30 el Consejo de Ministros en El Pardo, acordando por unanimidad conmutar las penas de muerte por las inmediatamente inferiores en grado.

Siete años más tarde, todos los procesados conseguirían la libertad tras la amnistía general de 1977 y aquellos cinco condenados por asesinato antes de ser amnistiados, fueron expulsados de España (Izko, Uriarte, Onandia, Larena y Dorronsoro).

Le salió muy mal aquel juicio a la dictadura gracias a que todos trabajamos para que los 16 condenados salvaran sus vidas, incluyendo a nuestros dos ancianos que se fueron a Roma y  que este mundo jamás ha reconocido su empeño.

Fue la victoria de una causa justa, dijo el Lehendakari Leizaola desde Paris.

 

TODO DEPENDE DE LA MIRADA.

Domingo 27 de diciembre de 2015

MiradaLas legislativas de ámbito estatal no son nuestro mejor escenario electoral. Es verdad que se eligen diputados y senadores para unas Cortes Generales, pero lo que compra el ciudadano con su voto es la posibilidad de elegir al presidente del gobierno español y esa simplificación unida a la campaña del voto útil y al invento de  solo cuatro partidos en liza, en la que los nacionalistas hemos sido excluidos radicalmente de todo debate y de toda aparición en televisión, el resultado del PNV es un milagro. Lo fue en 1977, con ocho diputados y todos los senadores en la plataforma del Frente Autonómico, y lo ha sido el domingo pasado, con seis diputados y siete senadores. Es como nadar con las manos atadas a la espalda y llegar a la orilla.

Es asimismo como si a las 24 Horas de Le Mans, Fernando Alonso compite  con un Ferrari y tú con un 600, y donde además no te hacen ni caso, tienes que llevar la gasolina y va y encima llegas a la meta y cuando termina todos te vienen a felicitar porque de alguna manera quieren contar contigo.

Xabier Arzalluz lo explicaba diciendo que eso ocurría porque éramos el eje del País. Y es verdad. Y que Jaungoikoa echa su ayudita.

Ya sé que no está bien reírse del mal ajeno, pero no me digan que no se puede hacer una excepción y soltar una gigantesca carcajada con ese chisgarabís de la política vasca llamado Borja Samper que dedicó toda su constructiva campaña, tan jaleada por los medios presentándole como la de un tipo moderno y cheli, con la receta de que votar al PNV era echar el voto a la basura. El lunes 14 de diciembre y con el lema “Gipuzkoa sin límites” nos venía a decir que “No queremos una Euskadi de espaldas a nadie sino que mire de frente a los ojos al futuro”. Como frase, las hay mejores y menos cursis pero  el hombre lo que buscaba era la confrontación y nos soltó este pepinazo “El PNV sigue en la Edad Media y no sabe de qué va el siglo XXI, siempre yendo a la contra”. Así advirtió de que votar a la formación jeltzale era “irrelevante para defender los intereses vascos en el Congreso porque solo tiene cinco diputados”. Había que votarle a él. Pero la gente no ha comprado semejante mercancía averiada.

Pero Don Borja hizo un buen  resumen. Seguimos en la Edad Media y nuestro voto es irrelevante, pero resulta que los gipuzkoanos que deben estar en la Edad Media y les gusta este siglo no captaron la importancia de que este saltimbanqui de la política vasca fuera a Madrid a la movida madrileña con sus amigos Alonso, Oiarzabal, y un Maroto que no podía vivir sin Gasteiz, pero como Semper estaba como loco por aposentarse en  la Villa y Corte.

Y es que en el fondo, el PP en Euzkadi sigue sin discurso. Finiquitada ETA están desnortados y no han sido capaces de asumir un discurso propio y  nuevo vinculado fuertemente con el País  y para colmo les falta el compromiso personal de buscar solo ir a Madrid para volver. Euzkadi se les queda pequeña. Lo de ellos son los grandes horizontes. Van y se quedan. Lo hizo Mayor Oreja, y lo querían hacer  ahora Semper y Maroto con la diferencia del PNV que ningún diputado, ni ningún senador en 38 años de elecciones, se ha residenciado en Madrid. Ni uno. Lo nuestro siempre ha sido ir y venir, porque lo primero para el jelkidismo es Euzkadi. Y esa marca de fábrica es en el fondo lo que se valora y  es el santo grial de nuestro éxito.

Por eso en las elecciones la novedad suele ser el voto coyuntural, pero en el paisaje de fondo, siempre está el PNV como eje del País. Nada nuevo bajo el sol.

En relación con Amaiur, ahora se llaman EH Bildu, los resultados asimismo les han dejado noqueados. Desaparecida ETA, no se  puede seguir con la misma  matraca de hace treinta años, la misma imagen, las mismas cantinelas  e ir a Madrid a votar en blanco o solo presencia. Madrid tiene que ser una trinchera más a la que sacarle su jugo y más ahora con un poder débil en la Villa y Corte.

Bien es verdad que en política exterior han hecho importantes defensas de derechos humanos y de causas que nosotros hemos apoyado porque eran lógicas ,y en política exterior  es  poco lo que nos diferencia, pero el ciudadano vasco  no ha sabido si estaban o no, si  permanecían de veraneo o currando, si votaban o no, si tenían discurso propio y capacidad de acuerdo o no. Y eso que su trabajo, en ocasiones ha sido realmente meritorio y no el menor el demostrar que no tienen rabos ni pezuñas, y que son gente que interviene con datos y perfecto castellano, además de euskera, y que son capaces de socializarse, pero  siempre  ha quedado la impresión  de que estaban ahí como pulpo en batisterio. Que la cosa no iba con ellos.

Sin una práctica política normalizada, el votante vasco no ha visto en ellos ninguna utilidad para hacer política en Madrid y no les ha votado. Y no creo que Podemos pueda hacer mejor defensa de asuntos netamente de izquierda y de identidad, mejor que Bildu si de una vez  estos dejan de pensar que oponerse es ir con camisetas estridentes, arrancar páginas de la Constitución y siempre estar a la contra. Y, en el fondo, ese mal resultado es una pérdida para Euzkadi, porque Podemos es todo menos un partido abertzale. Pienso que se le ha votado aquí, no por Maura, Nagua o Juantxo, sino por un Pablo Iglesias al que hemos tenido hasta en la sopa con su Ferrari, diciéndonos que él también iba a poner el Belén y cantar villancicos pero con su idea clara y martillada  de que había que echar a Rajoy. Y  les ha funcionado.

Y veremos que hace el PSOE. Me da que los mojones que la misma noche electoral le ha puesto Susana Díaz a Pedro Sánchez le impedirán a éste tratar de hacer un frente de izquierdas con ERC, Podemos y Convergencia. Para ellos lo más cómodo será dejar que Rajoy se fría en su propia salsa mientras esperan que el cadáver político del gallego pase por la puerta de Ferraz. Maquiavelo ya explicó que la política es fundamentalmente el sentido de la oportunidad y si te equivocas en dicho momento, la costalada está servida. Un poco de cabeza fría no le vendría nada mal a un Sánchez demasiado ansioso en todo.

Y queda el Senado. El despreciado Senado, pero al que el electorado ha dejado al PP su capacidad para activar el 155 como palanca de la explosión catalana. El resto, incordiará, frenará, abrirá debates y logrará que enmiendas del Senado se discutan nuevamente en el Congreso agudizando contradicciones de unos y otros, sabiendo que  mientras no  tenga la última palabra en las leyes, poco podrá hacer, salvo ejercer un control minucioso, en caso de que Sánchez sea el elegido. Para eso lo diseñaron Alfonso Guerra y Abril Martorell en 1978.

Más de una vez se habrán acordado Rajoy, Pío García Escudero y Antolín Sanz el por qué no dieron el visto bueno a las reformas planteadas en esta fenecida décima legislatura cuando en la ponencia sobre la reforma de sus  funciones se le daba al Senado la última palabra en leyes con vertiente territorial. Toda la reforma estaba hecha pero el miedo escénico del PP y del PSOE en ir  juntos y solos a esta reforma, la dejó  en borrador. Dificulto  mucho que en esta legislatura el Senado sea tocado. Y ahí estará, incordiando y todos metiéndose con él, pero vivito, coleando y dando espectáculo.

Finalmente recordar a Eduardo Galeano que decía que todo depende de la mirada. Para una lombriz un plato de espagueti es una orgía de comida. Y de niño le contaron en clase que Núñez de Balboa había sido el “primero” que desde Panamá vio a la vez los océanos Atlántico y Pacífico. Galeano levantó la mano: ”Los indios que vivían allí, ¿eran ciegos?”. Lo echaron de clase.

Rayoy tiene 123 diputados y mayoría en el Senado y unos presupuestos aprobados para el 2016. No es algo menor. Ciudadanos perdió pie porque no ha querido ser un PP bis limpio y moderno sino un acomplejado  PSOE  y para eso ya está el PSOE y un Podemos que  vestida de lagarterana ha vendido anticorrupción, antideshaucios, antiLomce, anti ley Mordaza, anti austeridad  y derecho a decidir en mucha televisión, muchísima televisión. Y la gente vota a la contra y a lo nuevo. Le va la marcha. Pablo Iglesias no ha hablado de su apoyo al chavismo ni a un Tsipras en Grecia que metió a tiempo la ciaboga. Y hará bien Sánchez en dejarle a Rajoy freírse en su sartén, poniéndole en un brete en debates sobre la corrupción la Lomce, la reforma laboral, la situación catalana……Y es que lo bueno de estas elecciones es que acabaron con  el bipartidismo y la mayoría absolutísima del PP.

Hay ahora saque libre y ahí el PNV es un artista. Pactaremos con quien mejor defienda nuestro programa porque a pesar de andar en el 600 en el circuito madrileño, siempre llegamos a la meta. Y eso lo saben unos y otros.