EN CUANTO OIGO HABLAR DE CULTURA ECHO MANO A MI PISTOLA

Domingo 4 de octubre de 2015

220px-Fragata_LezoEl pasado jueves 24 de septiembre Rajoy inauguró, junto a Susana Díaz y el alcalde de Cádiz, José María González “Kichi” el puente de la “Constitución de 1812”, conocido popularmente como el de La Pepa. Allí estaba también la ex alcaldesa del PP Teófila Martínez, quien afirmó “que se podía morir tranquila” porque había cumplido su promesa.

La expresión no es suya. Está en los Evangelios. Dice San Lucas que en Jerusalén había un anciano justo y temeroso de Dios que había recibido una revelación del Espíritu Santo que le había dicho que no moriría sin ver en el Templo al Mesías. Y un día lo vio allí con sus padres y exclamó que ya podía morir tranquilo.

Pienso que a Pedro Morenés, ministro de Defensa del gobierno Rajoy, le pasó este pensamiento por su plateada cabeza en Getxo el pasado 27 de junio cuando presidió la entrega de la Bandera de Combate a la fragata Blas de Lezo. Toma el nombre la fragata del marino pasaitarra Blas de Lezo y Olabarrieta considerado el mejor estratega marino de su tiempo y el hombre que salvó el imperio marítimo hispano contra los ingleses en Cartagena de Indias. Con seis buques consiguió vencer a la escuadra inglesa de Vernon compuesta por 135 navíos. Le llamaban “patapalo” y “medio hombre” pues en las diferentes batallas perdió una pierna, el ojo izquierdo y el brazo. Tuerto, manco y cojo, el hombre debía ser un fenómeno.

Pedro Morenés está físicamente completo a diferencia de Lezo pero formó parte del Consejo de Administración de la empresa Instalaza, fabricante española de bombas de racimo, encargadas de dejar a la gente como Blas de Lezo, hasta que el gobierno socialista anunció la destrucción de todas estas bombas   ya que habían sido declaradas ilegales. Morenés más que de Getxo es de Neguri. Segundo de los hijos del vizconde de Alesón y nieto del III marqués de Grigny, VIII conde del Asalto, grande de España, II conde de Peña del Moro y V barón de las Cuatro Torres. Y se le nota.

Neguri deja impronta. Decían que al hijo tonto, lo dedicaban a la política y al listo a la empresa, al banco o a la economía. No fue el caso de Emilio Ibarra al que un gallego listo, FG, ,con ayuda de Rodrigo Rato le quitó el banco BBV y casi lo meten en la cárcel por tonto y por la petición del fiscal de prisión por delito continuado de falseamiento de las cuentas anuales con sus depósitos secretos en varios paraísos fiscales. Y es que los patriotas españoles son así. De haberle capturado al Lehendakari Aguirre en 1937 los antecesores de estos prohombres no hubieran esperado al amanecer para fusilarlo, pero si le expulsaron de La Bilbaina y del Marítimo del Abra. Y todavía no han pedido perdón por sus fechorías.

El caso es que Pedro Morenés fue Secretario de Estado de Defensa, siendo ministro Eduardo Serra, en el gobierno Aznar y con Mayor Oreja, Secretario de Estado de Seguridad. Un hombre listo de la casa. Tras la victoria del Partido Popular en noviembre de 2011, Rajoy lo nombró ministro de Defensa y ahí sigue cuidando de los secretos oficiales con argumentos de tendero.

Con todos estos antecedentes es normal que el ministro flipara este 27 de junio. Que en el muelle de cruceros de Getxo se entregara la Bandera de Combate, uno de los hitos más importantes en la vida operativa de un buque de guerra, ejerciendo de madrina Ana de Orleans, duquesa de Calabria, y habiendo sido confeccionada la enseña y ofrecida por el Real Club Marítimo del Abra y Real Sporting Club, es para un negurítico no dormir en un mes. Por su parte el comandante señaló que con la entrega de la bandera la dotación del buque “se comprometía a servir a España en cualquier situación, izándola únicamente cuando la patria lo demande, con el más alto sacrificio si fuese necesario”. Pocos días después Morenés preguntado sobre el tema contestó que “si en Cataluña todo el mundo cumple con su deber no hará falta que las FFAA tengan ningún papel”. ¿Y si los desobedientes catalanes no cumplen con su deber?.

Nuestro Grupo Parlamentario y el catalán Joan Saura le han preguntado en varias ocasiones al ministro de Defensa sobre el por qué se niegan a modificar la ley sobre secretos oficiales con el fin de desclasificar automáticamente los documentos clasificados como secretos o reservados. En 1968, en plena dictadura franquista, se aprobó una ley de secretos oficiales que no establecía un límite temporal para que los documentos históricos sean públicos. Quizás pensaban durar mil años como el Reich de Hitler y este dato no les era importante. ¿Esto qué quiere decir?. Que la ley franquista hace eternos los documentos declarados secretos.

Esto cambió en el año 1984 cuando el ministro Fernando Morán adoptó el acuerdo de abrir todos los archivos y las bibliotecas en menos de 25 años. Y España apareció ante el mundo en la vanguardia de la transparencia, aunque nadie se enteró pues también fue un acuerdo secreto que ni se publicó en el BOE ni hubo referencia alguna de la reunión del Consejo de Ministros. Aun así ésto funcionó hasta el año 2010 cuando ocurrió una cosa sorprendente y fue que el ministro Moratinos declaraba secretos 14 temas que constituían toda la política exterior y de defensa y simultáneamente la ministra Chacón propuso desclasificar -que no se desclasificaron- diez mil documentos históricos. Todo este galimatías muy propio de la política PPPSOE supuso no dejar consultar documento alguno, lo que provocó un manifiesto de casi 400 historiadores de 17 universidades del mundo quejándose al respecto. Provocó también que todos los Grupos de la oposición hiciéramos interpelaciones y preguntas para solucionarlo. Y provocó que el relator de las Naciones Unidas para temas de libertad y derechos humanos redactara un informe demoledor: ”en España no se pueden consultar numeroso documentos históricos y no hay criterio para decidir cuales son”.

Y este no es un asunto solo de los historiadores, es la asignatura pendiente de un país que tiene todo su derecho en saber qué pasó y como se fraguaron las distintas conspiraciones que dieron al traste con la democracia. Un historiador alemán decía: ”No deja de ser incomprensible que el marco político general de la investigación en España pase por una ley de 1968”. ¿No será que no se quiere investigar?.

Interpelado Morenés cuatro días antes de la escena grandiosa de la entrada de la fragata Blas de Lezo en el muelle de cruceros, contestaba sobre estos temas diciendo que   antes habían de cumplirse varios requisitos y el más importante “la seguridad del estado” y” la viabilidad económica del trabajo en tiempos de crisis”. Dijo más recordando la contestación de una pregunta por escrito en la que expresó que todo esto no formaba parte de las prioridades legislativas del gobierno. Por lo menos fue sincero. ”Como es lógico, a estas alturas de la legislatura, sigue sin ser prioritario” y añadió,” ”No se desclasificarán documentos de los que se ignore su contenido porque el Consejo de Ministros no va a correr riesgos que afecten a la seguridad y a las relaciones con otros países. Ahora bien, cuando dispongamos de los medios y la capacidad para estudiar esos contenidos no habrá ningún problema en llevar a cabo la tarea. ¿Y cuál es la tarea?. Pues una ciertamente compleja y que requiere unos medios, sobre todo de personal ,de los que no disponemos ahora y de los que probablemente tardaremos en disponer ,ya que en el actual escenario presupuestario de la defensa nacional, y teniendo en cuenta los riegos y amenazas que afrontar, discúlpeme la crudeza, esta tarea no es prioritaria”. A los dos meses, este mes de agosto, nos presentaba Morenés un proyecto de ley que concedía créditos extraordinarios por importe de 856 millones de euros en el presupuesto del ministerio de Defensa para atender a Programas de Armamento.

¿Qué tipo de armamento?. Diez millones para un obús, sesenta para el blindado Pizarro, veinte millones en misiles spike, helicópteros, un tanque Leopard…..

Fue Albert Leo Schangler un icono del nazismo alemán, una especie de soldado mártir, mitificado y al que el autor teatral Hanns Johst le dedicó una obra trágica que fue estrenada el día del cumpleaños de Hitler en 1933 y del que llega a decir hablando de su contumacia: ”en cuanto oigo hablar de cultura le quito el seguro a mi Browning”. Esta frase puede resumir perfectamente la actitud de los nazis ante la cultura y se difundió rápidamente. Enseguida se atribuyó a varios nazis destacados, pero sobre todo a Hermann Goering, simplificándola en una frase más pegadiza y muy repetida: ”Yo, cuando oigo la palabra cultura, echo mano a la pistola”.

Pues ahí le tenemos a Morenés. En cuanto oye hablar de investigar secretos y de cultura pone a navegar a la Fragata Lezo y aprueba una ampliación presupuestaria para misiles. Y ésto ocurrió el pasado mes de junio. ¡Y que Viva Honduras!. O Neguri….

 

SEMANA DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN BRUSELAS SIN TXORI

Sábado 3 de octubre de 2015

Bandera EuropeaEstas jornadas, recordando los fusilamientos de José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot, Txiki y Ángel Otaegi Etxeberria pretendían:

Recordar a las miles de víctimas del franquismo también con nombre y dos apellidos que yacen en cunetas y fosas comunes, que murieron en pésimas condiciones en prisiones y campos de concentración y que siguen esperando justicia, verdad y reparación.

Denunciar que el Gobierno español, en estos tiempos, sigue impidiendo que los autores vivos de crímenes de lesa humanidad sean llevados ante los tribunales para responder por esos delitos, que de acuerdo con el derecho internacional no prescriben.

Propiciar un cambio de actitud en las instituciones europeas. Estamos ante una gran paradoja.

Ninguno de los estados recientemente incorporados a la UE se ha permitido una política de memoria tan desmemoriada y tan proclive a la impunidad como la que se ha desarrollado en España. A todas las instituciones comunitarias les han exigido esfuerzos y políticas activas de condena de los regímenes totalitarios que padecieron y de lucha contra la impunidad de sus autores. Cualquier comparación entre esta actitud europea y la que se ha aplicado sobre España es pura coincidencia.

Esto es especialmente grave porque España firmó tratados internacionales antes de su acceso a la UE, como el pacto Internacional de derechos Civiles y Políticos (ratificado por España el 27 de abril de 1977) que expresamente condena la impunidad de este tipo de delitos.

Porque España tampoco cumple las recomendaciones de las Naciones Unidas al respecto, recientemente reiteradas en el informe del relator Pablo de Greiff que aconseja expresamente el fin de la impunidad para los autores de crímenes de lesa humanidad que no prescriben. Este mismo año España se ha negado a colaborar con la Jueza María Servini para procesar a más de veinte ex altos cargos del franquismo.

Porque en ese informe se señalan lagunas de formación de los jueces españoles, centradas especialmente en el papel de ese poder del estado durante la dictadura, que no son coherentes con La decisión del Consejo 2007/126/JAI, que se basa en la confianza mutua y lealtad entre los sistemas penales europeos.

Porque España tampoco respeta la decisión marco 2008/913 sobre xenofobia y racismo que ordena que se tipifiquen como delito los actos de exaltación de regímenes totalitarios como el franquismo y se persigan en consecuencia. En España, pese a cosméticas modificaciones legales siguen produciéndose, con plena impunidad todo tipo de homenajes y actos de recuerdo y exaltación de criminales de guerra y conspicuos dirigentes del franquismo alguno de los cuales incluso fue presidente de honor del partido en el gobierno y tuvo un papel estelar en tragedias recientes como los sucesos del tres de marzo. Eso no es coherente ni con esta norma europea ni con el discurso que habitualmente exhibe alguno de estos partidos sobre verdad, justicia y reparación.

Porque la Comisión debe ser coherente con el programa “Europa para los ciudadanos” 2014-2020, y apoyar en España actos en favor de la memoria, la vedad y la reparación relacionados con el franquismo. La Comisión apoya «proyectos que reflexionen sobre las causas de los regímenes totalitarios, así como proyectos relativos a otros momentos definitorios y puntos de referencia en la reciente historia europea». Creemos que hay una enorme labor que hacer en España en este campo.

Porque algunos de estos actos de verdad, justicia y reparación afectan a otros estados miembros de la Unión tanto en materia de colaboración de sus autoridades con el franquismo como en resolución de cuestiones relacionadas con la incautación de bienes de organizaciones leales a la República.

Para nosotros es especialmente sangrante el hecho de que la sede del Gobierno Vasco en el exilio, ubicada en la Avenida Marceau de París, propiedad del PNV y cedida entonces en uso al Gobierno vasco, siga siendo hoy la sede del Instituto Cervantes en la capital francesa. Llegó a manos del gobierno español tras ser incautada por la GESTAPO y con intervención de los tribunales franceses.

Acabó agradeciendo a todos los que nos hemos embarcado en este empeño su trabajo, entusiasmo y compromiso y celebrando esta cooperación. Ratifico nuestra intención de seguir trabajando como hasta hoy para estas cuestiones lleguen a Europa vía Comisión de peticiones, iniciativas como estas, actividades parlamentarias y cuantas actividades estén a nuestro alcance para alcanzar estos objetivos.

NO FUE EL TXORI

Desde Bruselas un periodista amigo nos escribió ésto:

Lo escrito es el esquema de la presentación que se hizo el 22 de septiembre sobre las jornadas de Memoria histórica que se llevaron a cabo aquella semana en el Parlamento Europeo.

Creemos que contiene mensajes de interés, incluido el de la reivindicación de la avenida Marceau por parte del PNV, Delegación robada por el gobierno franquista y condenada a seguir siendo robada por los gobiernos de UCD, PSOE y PP que la han convertido en el Instituto Cervantes. Pero lo malo fue que cuando se hizo la presentación, no había otros periodistas que algunos españoles de medios «alternativos». Y eso que se llamó al Txori (ETB) y éste no oyó la petición.

Y pues sus puertas se nos cierran de mis actos en la tierra no me entero más que yo.

Al día siguiente lo intentaron otra vez, pero la corresponsal Olatz Arrieta, no nos fue. Una pena. Toda esa tragedia vivida no mereció ser contada.

¿Para qué tenemos corresponsales en Bruselas?.

 

RAMÓN RABANERA NOS DESPIDE

Viernes 2 de octubre de 2015

Rabanera y el resto_1Ramón Rabanera es un buen tipo. Y se ríe a carcajadas. Deja como yo el Senado. Acumula mucha experiencia. Ha sido en esta legislatura presidente de la Comisión de Interior y secretario segundo de la Mesa del Senado. Le gusta la política pero más el Ejecutivo que el Legislativo y además en Araba tiene unos jóvenes lobos que se lo llevan todo: Alfonso Alonso, Javier Maroto, Iñaki  Oiarzabal, Jorge Ibarrondo….

Hace años, con él y con Roberto Lertxundi, íbamos una vez por semana a ETB al programa de Urrusolo y posteriormente hemos estado en tertulias y en debates de todo tipo. Me ha comentado que el sábado que viene irá al homenaje que le hace el PSE a Txiki Benegas y luego se va a dar un homenaje. Lo creo.

Ha tenido el detalle de organizarnos una despedida en su despacho a miembros de la Mesa y Portavoces de la Comisión de Interior. Y allí hemos estado todos. Por supuesto, con vino el de Rioja alavesa. Es la foto que ilustra este post. Allí hemos estado  senadores  de todos los pelajes: desde ERC, Convergencia, PNV, PSOE y PP. Y le hemos puesto un poco pringando al ministro Jorge Fernández, que tiene aversión por comparecer en la Cámara. Y hemos hablado de muchas cosas en sintonía humana. Son tiempos de despedida y de nostalgias. Y de acordarse de los que no están. La vida es efímera.

En su día, en El Correo, le hacían una entrevista a Ramón Rabanera. Decía ésto:

«Reivindico la honestidad de la política. No quiero ser ejemplo de nada ni de nadie, pero me crea desasosiego que ahora te miren con recelo por la calle por ser político, por algo por lo que me jugué la vida». Ramón Rabanera Rivacoba (Vitoria, 1948), ex diputado general de Álava entre 1999 y 2007, senador del PP y uno de los dirigentes con menos enemigos en Álava, atesora experiencia y habla alto y claro sobre casi todo. Nunca ha dejado de hacerlo y menos ahora, cuando acaba de conocer que al «Txapote ese», uno de los líderes más sanguinarios de ETA, ha sido condenado a otros 24 años de cárcel por ordenar su asesinato con un coche bomba que debía activarse al paso de su vehículo. Corría abril de 2000. «Hubo un fallo eléctrico. Ya me dijo el Ministerio del Interior, ‘Ramón, se te ha aparecido la Virgen’», relata en declaraciones a EL CORREO.

El ‘caso Bárcenas’ ha llevado a sus niveles más bajos el prestigio de la política. En este contexto de casos de corrupción, en medio de la peor crisis económica en décadas y cuando los niveles de afección ciudadana están bajo mínimos, le llegó el miércoles la noticia de la sentencia a Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, «símbolo de una etapa sangrienta y muy dura que no podemos olvidar», señala.

«Yo no exijo revancha, sólo pido memoria. Parece que estamos sumergidos en una especie de amnesia colectiva», apostilla el senador con cierto sabor agridulce. Y es que Rabanera es de los que piensan que el relato, la forma en la que se transmita a las generaciones futuras lo ocurrido, es vital. «Aquí hay una batalla que se ha ganado por la firmeza de mucha gente y eso no podemos olvidarlo», recalca.

En lo personal, el ex diputado general recuerda aquel episodio de abril de 2000 como si fuera ayer. «Serían las 14:30 horas. Salía de la Diputación. Era aquí al lado, donde el garaje Goya. Pasó dos veces, en un primer momento funcionó el inhibidor pero en la segunda, cuando idearon un sistema para evitarlo, se me apareció la Virgen, porque se produjo un fallo eléctrico. Pues sí, que te voy a decir», rememora en el tono campechano que le caracteriza.

No le pilló por sorpresa. «Cuando fui nombrado diputado general, lo primero que hice fue acudir al notario para hacer testamento. Lo comentaba muchas ocasiones con Fernando Buesa, que estos de la ETA nos tenían muchas ganas, que éramos dos piezas demasiado apetecibles. Fernando, por desgracia, no tuvo tanta suerte». Y pese a todo, sigue manteniendo que «mereció la pena».

Quizá por ello, porque también apareció en otros papeles de ETA en 2008, con datos de su vida privada muy detallados, se rebela ante quienes le dicen por la calle o tomando un pote que los políticos son todos unos corruptos. «¡Es que parece que tienes que esconderte y más yo, que soy senador¡», ironiza. «Pues no. La mayoría somos buena gente e incluso algunos estuvimos a punto de perder la vida por serlo», remacha.