Yendo y viniendo

Martes 21 de julio de 2020

He recibido esta fotografía que me ha enviado José M. Kazalis, compañero en el Senado. Es una foto algo triste. Es la soledad del parlamentario que vive una vida solitaria yendo y viniendo. Era mi último viaje a Madrid. Es de hace cinco años. La foto me moha movido a escribir esta reflexión.

En junio de 1986 Felipe González ganó nuevamente las elecciones legislativas  con mayoría absoluta mientras el PNV se dividía. Fui elegido diputado por Bizkaia, junto a Emilio Olabarria, diputado por Araba. Llegábamos los dos del Parlamento Vasco, donde me había tocado, desde 1980 iniciar ese nuevo parlamentarismo vasco, inédito en nuestro pueblo.

El Grupo Vasco en el Congreso lo formamos seis diputados pasándose, tres meses después, dos al Grupo Mixto. La novedad era EA y nosotros el pasado. Zubia, Olabarria, Echeverria y quien ésto escribe hicimos lo que pudimos para sobrevivir  en aquel océano que no daba un duro por nosotros.

Veintinueve años y medio después ni Emilio ni yo estaremos en las Cortes Generales. Y aunque treinta años no son nada, como dice el tango, uno va aprendiendo ciertas cosas. Por ejemplo éstas:

1.- Hay que estar. Y el PNV lo está desde 1927. Junto al PSOE somos el partido decano siguiendo aquello que decía el Lehendakari Aguirre. ”Hay que ir hasta a un Congreso de Bomberos”. Mucho más si Madrid legisla para Euzkadi. Y esto que es evidente  no lo era tanto en 1977. En la calle y en Txiberta, el mundo de ETA nos dijo que no debíamos ir a las elecciones de junio mientras hubiera presos en las cárceles. Les dijimos que íbamos para sacarlos. Y los sacamos con la ley de Amnistía. Ellos se ocuparon de llenar nuevamente las celdas. Allí donde hay un interés vasco, allí debe estar alguien que lo defienda. Treinta y cinco años después y toneladas de energía perdidas, Amaiur forma ya parte del paisaje de la Villa y Corte. Aciertan siempre cuando rectifican.

2.- Magnífico trabajo. Aquellos diputados y senadores nacionalistas  de las dos primeras legislaturas marcaron un hito. Los Irujo, Jauregui, Arzalluz, Unzueta, Zabala, Bidarte, Vizcaya, Uria, Aguirre, Monforte, Elosegui, Renobales,.. consagraron una matriz de actuación de la que vivimos. Nacionalidades, Disposición Adicional, Navarra Concierto, segundo estatuto de autonomía, regreso de Leizaola del exilio, y unas leyes orgánicas y de bases que había que parar y un estatuto que desarrollar, nos marcaron el camino. Fue un trabajo extraordinario y quien lo dude que compare con lo que está sucediendo en Catalunya. Los aldeanitos sabían hacer política. Y solo tenían un perchero para dejar la gabardina y un avión que casi nunca aterrizaba.

3.- Somos pocos. Euzkadi es pequeña y encima se está despoblando. Si el Gobierno Vasco no apuesta en serio por campañas de natalidad, van a quedar cuatro gatos. Y eso en política se nota. Si desaparece de una vez ETA, quizás con el tiempo yendo todos los abertzales juntos con un programa sensato  común, podíamos lograr trece diputados y doce senadores que en momentos de ser bisagra tiene su importancia. Y sobre todo que se visualice lo vasco. Nos llamamos Grupo Vasco. Y siempre hay que barrer para casa. Y esto solo se logra si en el Bernabeu de la política estatal podemos estar con nuestro propio equipo en momentos en los que se quiere borrar con Ciudadanos y Podemos, lo que se ha hecho en estos 35 años en los que hemos sido, CIU y el PNV, el partido bisagra.

4.- La palabra no convence. Se llama Parlamento y son Cortes Generales, pero tú con tu palabra, con tu discurso, no convences a nadie. Las posturas de los partidos están prefiguradas. Solo en casos excepcionales cuando la calle, la prensa y la palabra trabajan al unísono el ejecutivo puede asustarse y negociar o retirar la iniciativa. Pero son casos muy excepcionales. Te pueden dar el premio al mejor orador, pero a éste le falta el complemento de “orador en el desierto”. Puedes aplastar una enmienda con el peso de tu lengua pero poco más.

5.- Las mayorías absolutas son esterilizantes. Las viví con González y las he vivido con Aznar y con Rajoy. A pesar que en la Investidura los candidatos te digan que el Parlamento va a ser el centro de su acción política, no es verdad. Mandan los funcionarios y los abogados del estado y los diputados y senadores   que apoyan al gobierno son meras correas de transmisión de su pijotería no política. Un Grupo como el nuestro revive en el dribling que te permite jugar  y meter goles cuanto más débil es el partido de gobierno en España. Y habrá que estar atentos a Ciudadanos obsesionados frívolamente con cargarse el Concierto y el Convenio.

6.- No hay una prensa especializada. Parte de la mala imagen de la política es producto de la exageración de  ciertos  medios, la ausencia de un seguimiento profesional, elevar a categoría anécdotas, silenciar lo bueno y lo eficaz, solo quedarse con la espuma de la cerveza, buscar obsesivamente el debate de nombres y los enfrentamientos personales y mostrar hemiciclos vacíos. No digo que los escándalos de corrupción y un bipartidismo estéril no son responsables, pero se carece de una prensa que siga en serio los temas como ocurrió en la transición. Kepa Bordegarai en Deia y José Luis Torres Murillo  en el Correo hicieron muy atractivo el seguimiento político de los temas y cuando llegamos a Madrid estaba en el palco de prensa Luis Carandell, Gregorio Bartolomé y otros cronistas hoy desaparecidos para dar paso, en algunos casos, a becarios a los que se le pide busquen sangre y no análisis y seguimiento de los temas  en un lugar donde el aire no solo está formado de hidrógeno y oxígeno sino también de propaganda.

7.-  Nos encasillaron con la violencia. ETA nos ha acompañado  25 de los 29 años en Madrid. Y nada define menos a Euzkadi que la violencia y el terror. Pero  el resto de nuestra vida  nunca ha sido noticia y romper la barrera del sonido que rodeaba lo vasco violento era casi imposible. Y eso tenía repercusiones personales. Cuando ETA mataba era un problema salir por las calles de Madrid. Todavía hace cuatro meses yendo con Bildarratz un tipo haciendo footing me escupió a la cara, pero ha sido lo menos. El vasco es valorado y apreciado, pero ETA con sus atentados  lo ponía todo patas arriba. Y logramos que en 1987, al año de llegar, aprobáramos el Pacto de Madrid que fue el partero del Pacto de Ajuria Enea. Manifestaciones, minutos de silencio, miradas oblicuas, ley de partidos, ofensiva  Aznar, Pactos, y sobre todo, el 80% de la información de EITB de Madrid centrada en la Audiencia Nacional. ¡Que pérdida de valores, trabajo, energía y de información!.

8.- Parlamento Vasco y Cortes Generales. Te das cuenta que el Parlamento Vasco es un Parlamento  muy demediado y no por voluntad propia sino por falta de competencias. Somos una autonomía y se nota. Seis años en Gasteiz, dieciocho en el Congreso y once en el Senado me permiten comparar. Y estamos en segunda. En cuanto a lo que se  dice que el Senado no sirve para nada no es verdad, pero  bien  quisiera un Parlamento en Vitoria legislando de todo y sobre todo y con controles más ágiles.

El Congreso sigue teniendo en su frontispicio las estatuas de los Reyes Católicos, padres de la unidad española que Castelao quería quitar, y el Senado, mejor que siga siendo lo que es, porque si les da por hacerlo una Cámara de representación territorial como está pautado, nos laminan. Como Cámara de segunda  lectura nos permite tener senadores  controladores del gobierno y cámara para presentar iniciativas y, aunque no se sepa, se eligen en listas abiertas.

9.- Decía el president Tarradellas que para dedicarse a la política hacían falta tres cosas: Una salud de hierro, una mujer que te aguante y…¡no dimitir nunca!”. Lo decía él. Se olvidaba de que te tienen que elegir los ciudadanos y tener la confianza de tu partido. Y en estos años he visto de todo. Quebrantos de salud, separaciones y dimisiones  sonoras. Pero la salud mental te debe acompañar. No creerte más que nadie a pesar de vivir encapsulado. Bilbao-Madrid, Madrid-Bilbao y así treinta años y 2.400 horas de vuelo, dos rayos y un aterrizaje de emergencia, vida de hotel sin  tus cosas imprescindibles y haciendo maletas, viendo a los que salen en la tele haciendo pipi al lado tuyo  en la M-30 del Congreso y de vez en cuando tus hijos diciéndote: ”Aita, ¿Por qué no estás más en casa?”.

Y de vez en cuando  también logrando sacar una enmienda, una inversión, un desarrollo estatutario, una apuesta, una denuncia sonora, una explicación de lo que somos, una conducta a fin de cuentas. Y sin lograr que saquen a Franco del Valle de los Caídos, nos devuelvan el edificio de la Av Marceau, sabiendo que en la Comisión Gal no iban a acudir los verdaderos responsables, aguantando crispados  una justicia corrupta y una pésima financiación de los partidos, no logrando que lo republicano emerja, dándote cuenta que la política tiene una parte cruel y trituradora y otra hermosa y positiva….En definitiva, viviendo.

Y tengo otras ocho reflexiones. En el siguiente artículo.

Los exquisitos analistas y mi amigo con su rayo laser

Lunes 20 de julio de 2020

El pasado domingo Deia publicó  8 respuestas a cinco preguntas  hechas a catedráticos, profesores, politólogos, doctores y sociólogos de la Universidad sobre las pasadas elecciones. Se titulaba, «Los nudos de la legislatura» un trabajo interesante  que demostraba lo poco que le gusta al mundo universitario mojarse de verdad. Respuestas equidistantes, propias, quizás acertadas, algunas con desconocimiento flagrante de lo que es el día a día de un Parlamento pero en definitiva un buen trabajo. Reconozco que las respuestas que más me gustaron fueron las de Ander Gurrutxaga.

Me llamó la atención la aparición continua de la palabra rodillo. Parecían políticos en activo de la IA. Rodillo ha sido lo que ha sufrido el anterior gobierno vasco por parte de la oposición que no le ha dado ni agua, salvo la última negociación presupuestaria de Podemos que le costó la cabeza a Lander Martínez.

Estos profesores que llaman oposición  a lo que hacen los partidos que no gobiernan diciendo que son «cosas  lógicas de la oposición» y sin embargo al partido o a los partidos del gobierno que sacan adelante una ley les bautizar como “rodillo”, marca claramente de qué lado se está. Si actúo, soy rodillo. Si me opongo solo oposición. Con matices.

Hubiera sido bueno que hubieran recordado como no se sacaron adelante importantes leyes en la anterior legislatura solo por problemas de imagen opositora. Ojalá que ese rodillo lo hubiera llevado a cabo  el gobierno vasco. ¿Vale todo?. Pues también el llamado rodillo. Ya vendrá el electorado a decir cuál es la mejor actividad. Si el de la romántica oposición o el del implacable rodillo.

Y vuelvo a recordar lo de Podemos. La actual dirección se ha avergonzado del apoyo presupuestario que dio Martínez y se han pasado mes y medio gritando que hay que  «desalojar» al PNV, basando  su discurso  de trinchera en  que el gobierno anterior no legislaba mientras ellos se oponían a todo con Bildu.

Ya sé que en política no ha de haber reconcomio, pero tampoco miramientos a gentes que solo hablan de ellos  como seres celestiales sin reconocer nada a los demás. El caso de la Sra. Gorrotxategi apropiándose de la RGI ha sido de nota y ninguno de estos sociólogos ha dicho nada. Las críticas siempre vienen a un gobierno que tendrá mayoría en la legislatura, ¿saben por qué?. Sencillo, porque los electores le han votado, aunque para algunos el hecho de que haya habido abstención les hace poner en sospecha los resultados. Llegan a decir que no son muy legítimos. ¡Señores ¡ en USA no se a que se dedicarían.

También se habla de Bildu como jefe de la oposición. Lo siento señores. No hay jefatura de la oposición. Siempre me rebelé  contra eso. El partido mayoritario de la oposición es eso, mayoritario, pero jefe de sus filas, de nada más. ¿Es que Gorka Maneiro no hacía oposición desde su escañito solitario?. ¿Es que el PNV no le hizo oposición a González, Aznar, Zapatero y Rajoy, aunque en algún caso con acuerdos puntuales?. Pues sí. ¿Es que los turnos de intervención serán de los 21 parlamentarios de Bildu por solo seis de Podemos y otros seis del PP?. Hablará un portavoz y luego otros, solo uno por Grupo, no 21. Estarán en más comisiones y mejor representados, pero si estás en la oposición eres tan igual que tu compañero de otro partido opositor. Deberían saberlo. Y el resultado será el mismo. Lo que importa serán las votaciones, 31 más 10, son 41. ¿O no?.

Por eso me quedo con el análisis sin prejuicios  de un  amigo  más que de estos sesudos analistas, algunos tan exquisitos en algunas de sus respuestas que parecía que buscaban que nadie pudiera sospechar afinidad nacionalista o que son  filo PNV. Una pena. El lenguaje de madera  espanta al personal.

Un buen amigo que vive en Madrid pero vota en Gasteiz y sigue diariamente la política vasca  viniendo a casa todas las semanas me hace estos comentarios tras las elecciones del domingo 12 de julio.

Estuvo de apoderado y comenta lo siguiente.

«Ganamos en todas las mesas menos en dos en las que nos quedamos respectivamente a dos y cuatro votos de Bildu. Podemos quedó en muchas mesas tercero y en algunas cuarto detrás incluso del PSOE.

1.- Podemos como jelkides estar razonablemente satisfechos porque seguimos siendo partido refugio, cosechadora, casa cálida. En las peores situaciones la gente nos ve como fiables. PERO y el PERO es con mayúsculas, esta crisis nos ha afectado mucho. Gente que se movía por nosotros no lo ha hecho esta vez, algunos por miedo y otros por cabreo. Si se llegan a mover y hay un cinco por ciento más de participación nos hubiésemos ido a 34 o 35 y Bildu se hubiese quedado en 19 o 20. En realidad leyendo los movimientos del eje de los proclaman Izquierdas y los que dicen que somos de derechas yo que Bildu me preocuparía. En 2016 sumados Bildu y Podemos les sacábamos solo en Bizkaia 15.600 Esta vez 29.000.

Ha habido temas, por ejemplo, de los que no somos directamente responsables pero que han influido en esa grieta. Nos han pillado las elecciones con un montón de gente que salía del teletrabajo al trabajo presencial y se ha encontrado sin soluciones para conciliar. Los críos en casa sin ikastola, sin udalekus…Un montón de problemas cotidianos y con pocas soluciones. Una realidad inédita. Un programa para financiar canguros, tres puntos más de participación y el 90% de esa participación para el PNV. Y  como eso muchos problemas cotidianos con el transporte público, la gestión del ocio y las instalaciones de aire libre en verano (piscinas, etc.) la “normalización” de la atención primaria en sanidad…

En el ámbito empresarial los ERTES  y los programas de liquidez han andado bien pero eran estatales. Los complementos nuestros podían y debían haberse gestionado más visiblemente. Hemos andado muy bien, de sobresaliente, en temas como ayudar a las empresas a teletrabajar, dotarles de medios, etc. Pero hemos tenido algunos fallos con autónomos sobre todo que han podido penalizarnos. El famoso colapso de Lanbide porque cogíamos las solicitudes por orden de llegada hasta que se acabase la pasta ha sido un fallo  corregido a tiempo y rápidamente, pero alguna cicatriz ha dejado. En el ámbito fiscal nos ha faltado más flexibilidad con las declaraciones de IVA de los autónomos y mejor información. . 

Nos ha faltado también prestar más atención a los problemas emocionales que ha generado la pandemia. Estábamos muy centrados en los puramente epidemiológicos, pero los emocionales hay que tratarlos también. El que acierte en eso va a ganar un montón de puntos. Si no te metes ahí te robotizas y eso aleja a la gente. Hay que hablarle a la gente con sinceridad y empatía sobre ese sufrimiento hay que hablar del propio, porque creo que nos ha faltado hacer entender a la gente lo que han vivido los que estaban al frente de la crisis, solos y criticados por todos  y hay que reforzar el sistema de salud en lo que se refiere a salud mental.

La no participación, no nos olvidemos, ha permitido además la entrada de Vox en el Parlamento que va a ser como un grano en el culo  toda la legislatura, una especie de Gorka Maneiro, aunque afortunadamente la que han puesto es menos trabajadora y tiene menos luces que el citado que era bastante cabroncete. Han conseguido el escaño más barato de la democracia 4.600 votos. 

Con estas claves, la salida de esta crisis es una gran oportunidad no solo para restañar estos problemas sino para hacer crecer la buena fama de gente seria y responsable del PNV. Si la cosa va razonablemente bien y, como sin duda va a ocurrir, a nosotros nos va mejor que a España tenemos combustible para otra década. a pesar del mastuerzo del presidente argentino que ha confundido Euzkadi con Madrid.

2.- Bildu echa cohetes pero no tiene por qué. Siguen sin captar nada nuevo que lo que alguna vez han tenido y que se fue a Podemos o los jóvenes que entran por primera vez a votar y que luego se marcha de allí en cuanto tienen que pagar facturas. Su única esperanza es la grieta de confianza a la que me refería antes y se van a poner a trabajarla. Pero si se leen los resultados con calma hay que constatar que tienen un suelo sólido pero también un techo que les limita y que jamás van a superar mientras sigan en su actual discurso catastrofistas y antiPNV. Para ellos con esta participación ver que no nos caíamos ha sido un gran disgusto. Así lo constaté hablando con algunos apoderados suyos que, espantados, decían que contra nosotros había poco que hacer. Los más conscientes, como tenemos que hacer nosotros, lo celebrarán, pero non tropo. Y mucho más tras perder a Diana Urrea en beneficio de uno para Ciudadanos. Se les rompió el discurso del Frente Popular.

3.- Personalmente lo que más me gustó esta noche es la lección que se llevaron los Podemitas, soberbios, sobrados y creídos. Y encima completamente dóciles con Madrid pensando que el «carisma” del gran líder les iba a sacar las castañas del fuego aunque pusiesen de candidato a Iturgaiz dos. Porque la Sra. Gorrotxa  (le quito el tegi en honor a Iñaki) me ha parecido uno de los hallazgos de campaña (en negativo por supuesto) Una de las personas más insustanciales que he visto conducirse en público en mí ya larga experiencia en estas lides. Si los del PSE espabilan los hacen desaparecer en cuatro días.

4.- El PSE se lo tiene que hacer mirar también porque lo que les ha ocurrido es tremendo. Con Podemos en descomposición no han agarrado nada de lo que podían pillar ahí. Y se debe a un discurso viejuno en lo social y en lo político-identitario. No parece alternativa al discurso rancio del PSOE de toda la  vida con sus maletas, el euskera y todas esas monsergas que no terminan de olvidar. O cambian, se convierten en un aparato a parte del español y empiezan a ser un poco más autónomos o van a pasarlo peor. Se pusieron de perfil con Zaldibar, mientras el PNV recibía todos los sopapos y nunca reivindicaron el trabajo hecho. Como si Arriola, Pérez y San José no hubieran estado en el gobierno. Y se equivocan. A Euskadi le hace falta un PSE con personalidad, no una sucursal de Moncloa.

5.- De Iturgaiz lo único que se puede decir es que él estaba contento porque “lo mío” cuatro añitos con un sueldete majo, ya lo tiene arreglado. Lo demás le importa una higa. Lo han utilizado como auto de choque en una estrategia de altos vuelos que pasaba por intentar recuperar el PP como referente de toda la derecha. Y eso empezaba por recuperar lo más fácil: su voto que se fue a Ciudadanos aprovechando que los de Arrimadas están de capa caída y carecen por completo de estructura territorial y orgánica. Necesitaban quitar de en medio a  Alfonso Alonso y coger un perfil como el del acordeonista y lo han hecho. A él lo que más le importaba era lo suyo, así que objetivo cumplido. Ahora, como organización, una catástrofe sin paliativos. Decir como dijo la noche electoral que habían ganado a las encuestas es de traca. Cantinflas no lo haría mejor.

6.- Capítulo aparte merece ETB. Espero que tras estas elecciones profesionalice sus informativos de una vez, no que los partidice, sino que obedezcan a lo que tiene que ser un Ente Público. La falta de criterio profesional periodístico es llamativa. Hacen unos informáticos  de parvulario no solo por lo escorados que están sino porque profesionalmente están mal hechos. Son inaguantables en estructura y contenidos, aburridos, previsibles, plúmbeos, llenos de tópicos y funcionariales. No buscan una noticia, se limitan a ir a ruedas de prensa y seguir la actualidad y a contarla y colocarla como mejor le va a Bildu-Sortu.  Un asco. Hace falta ahí una verdadera revolución pero más profesional que política”.

Delibes, Botín, el Fortuna y el Bribón

Domingo 19 de julio de 2020

Si de algo, como de la peste o del coronavirus, los mayordomos de la Casa  Real española era de los magazines vespertinos en las televisiones. No permitían que ninguna noticia del rey o sobre el rey y su familia fuera comentada en estos espacios. Solo  permitían se hiciera en  los informativos. No querían que el halo de seriedad que ha de tener una institución cayera en el chascarrillo. Y todas las televisiones pasaban por el aro. Me imagino que el Marqués de Mondejar y Sabino Fernández Campo hubieran fallecido de un síncope si esta semana hubieran escuchado los comentarios que se producían en todas las televisiones a cuenta de Juan Carlos, su amante, sus cartas, sus millones saltarines, la corte corrupta y si Felipe VI va a tomar algún tipo de decisión al respecto. Y la mayoría de ello en clave de pitorreo. En España se pasa de la adoración absoluta a la chifla y quema más intensa. Merecido lo tiene.

¿No querías taza?. Pues taza y media y todo por vuestra culpa. Si ese mundo lleno de crápulas hubiera tenido encima un ojo público, por lo menos se hubieran tentado en algo las  antes de proceder con semejante impunidad  pero González, Calvo Sotelo, Suarez, Aznar, Zapatero, Rajoy, el Cesid y el CNI, embajadores y amigotes todos callaban ante lo que era tan evidente. Y, ahora, caída la estatua, todos hacen pis sobre ella.

Y eso que había tela para denunciar. Yo lo hice pero siempre me decían que el rey era irresponsable (en eso de acuerdo) e inviolable. La omertá en estado puro.

Toda esta sordidez nos habla de un clima de palacio irrespirable. Por una parte, un general franquista  como Sabino Fernández Campo, austero y adusto, y por la otra, un rey desmadrado con un Felipe González que le reía las gracias.

Pero también había hechos que eran evidentes y que los demás veíamos.

En marzo de 2010 falleció el gran escritor de Valladolid, premio Cervantes y premio Príncipe de Asturias, Miguel Delibes. Lo lógico hubiera sido la presencia del rey en la capilla ardiente o en el funeral del escritor. Pues no. Su Majestad tenía cosas más importantes que hacer como irse a Bahrein, en plena crisis económica para «apoyar» un deporte tan elitista como la Fórmula 1. Era mil veces más intere­sante el estreno de Fernando Alonso con su nueva escudería, que acabó con victo­ria en la primera prueba y que congregó en el emirato al rey con su amigote, el presidente del Banco de Santander Emilio Botín, patrocinador de Ferrari. A los actos en honor de Miguel Delibes no acudió nadie de la Familia Real.

Yo lo señalé. Me miraron como a un mosquito en un concierto de violines y no dijeron ni mu. ¿Era eso normal?.

Ahora nos dicen que de esos viajes volvía el rey cargado de euros que les daban sus sultanes a cuenta de las comisiones que iba ganando y que llegaban al aeropuerto de Torrejón de Ardoz.

Y he nombrado a Emilio Botín, el banquero de los banqueros, tras la caída de Emilio Ibarra, presidente del BBVA, a quien Rato quitó su banco por sus cuentas en las islas Caimán. En Neguri solían decir que al hijo listo lo dedica­ban a la empresa y al banco, y al tonto, a la política. Con Emilio Ibarra se equi­vocaron y mandaron al tonto al banco. Neguri se quedó sin él.

El caso es que estando un día hablando con el rey, tras una cena oficial éste ya me había llamado para comentar alguna cosa, nos interrumpió Emilio Botín, que, con su puro en los labios y los dedos en el chaleco, parecía la viva estampa del banquero de los dibujos de La Cordorniz. Sin pedir permiso a los congregados, se dirigió al rey y le preguntó: «Majestad, ¿mar o golf?». Eran los tiempos de los escándalos en Mallorca y se estaba creando un estado de opinión para que dejara de ir a la capital de las Baleares.

Yo miré a Botín y sin cortarme un pelo le dije: «Educación». El tipo me miró como se mira perplejamente a un marciano. Y es que eran los días del debate sobre las amistades peligrosas y sobre la corte que se había creado y los gastos millonarios de los yates como el Fortuna y el Bribón. ¡Vaya nombrecitos!

Mientras, se rumoreaba que el rey iría a Santander y a Comillas a pasar parte del verano. Por lo que se veía de la actitud de Botín, se iba a salir de una piscina de tiburones para posiblemente caer en otra. Pero se quedó en Mallorca.

Como quien no quiere la cosa  le pregunté al rey si había pensado pasar algún tiempo en San Sebastián, donde había estudiado parte de su bachillerato, aunque su generoso padre había vendido a la ciudad el Palacio de Miramar que la ciudad le había obsequiado a su bisabuela, la reina María Cristina. Me dijo que no, y que era por razones de seguridad. «¿Y en Mallorca, donde usted ha tenido dos intentos de atentado?».

Me confirmó que no quería dejar esa corte corrupta de Bribones Fortunas y paseos  por el mediterráneo. ¡Que película de mafiosos nos vamos a perder!.

No tenía ningún interés que el Borbón viniera para nada a Euzkadi pero me gustaba tentarles sobre esos amores tórridos declarativos en relación con Euzkadi. Que en plena ofensiva de ETA, Juan Carlos veraneara en Donosti quizás hubiera contribuido a la imagen de que si el rey pasaba una semanita por aquí, también podía venir un turismo que nos había abandonado.

Pero era mejor que se quedara en su Mallorca del alma donde a su yerno le han quitado el nombre de una calle y a él, seguramente le quitarán hasta  Marivent.

Se veía que el hombre no quería dejar a sus amistades peligrosas. Mejor le hubiera ido veraneando en Donosti a él y a los Urdangarin-Borbón. Igual Jaume Matas no habría ido a la cárcel por sus dádivas al Instituto Nóos y el  yerno habría estado más tranquilo en un lugar donde se mira el euro con lupa. Repito, mejor no hubiera venido por aquí  para nada y siempre cuento cuando en un acto de la Universidad de Deusto le dijo a Basagoiti que le quitaran a Ibarretxe y apoyaran a Patxi López. Casi nada.

Todo esto lo denunciamos cuando nadie lo hacía. Ahora hay mucho anti Borbón, pero el silencio ha sido lo que le ha permitido a Juan Carlos vivir como un rey medieval.