Escupiré sobre su tumba

Miércoles 25 de septiembre de 2019

Todos los años Pedro Mari de Pagogaña, seudónimo de un gudari de Arrankudiaga, solía escribir un artículo en el aniversario de la muerte de Franco con este título. Había sido un joven al que una sublevación militar de 1936 le destrozó la vida. Prisionero en el Fuerte de San Cristóbal vio de cerca la violencia, más bien el terror de aquel régimen sin alma. Muerte, hambre, frío, vejaciones, injusticias, insultos y todo eso en grado sumo y totalmente indefenso y, ante aquel horror, se hizo la promesa de escupir algún día sobre la tumba de Franco. Cumplió su deseo. Hoy, lo volvería a hacer por partida doble. Su hija me ha escrito diciendo que “no sabes la emoción que tengo. Lo hemos celebrado”.

Y es que mucha gente banaliza lo que fue aquella oprobiosa dictadura. Por eso es bueno denunciar, entre otros, a los hoteles de Madrid que en sus mostradores nos invitaban a visitar El Escorial y el Valle de los Caídos por el mismo precio, como si Cuelgamuros fuera un inocente parque temático y como si el tal Valle hubiera sido una construcción hecha cantando por una contrata libre con mano de obra bien pagada y no la espantosa realidad de un monumento faraónico con cemento amasado con la sangre y las lágrimas de auténticos esclavos al servicio de una megalomanía. Y cuando hablo de hoteles hablo de medios de comunicación y gentes políticamente correctas.

Reconozco que me ha indignado escucharle decir a Pedro Sánchez en la tribuna de la ONU que se hacía justicia ante alguien “que ha reposado inmoralmente durante demasiado tiempo”. Y tiene razón y, él, por lo menos, ha tenido el coraje de perseguir la salida del monstruo, pero se ha olvidado decir que si Franco ha estado allí cuarenta y cuatro años es por algo.

En primer lugar por Juan Carlos de Borbón y Borbón, el primer franquista del reino que así lo decidió.

Y, en segundo lugar por los gobiernos socialistas de Felipe González y de Rodríguez Zapatero que así lo consintieron y quienes ante todas nuestras peticiones las echaron a la basura.

Cuando le leo a Ramón Jauregi, siendo tratado en su despedida de Bruselas como todo un hombre de estado, me acuerdo de su silencio ante el Gal, del que no se enteró pese a que era el Delegado del Gobierno y de cómo, siendo ministro de la presidencia de Zapatero y encargado de negociar este asunto, no lo hizo porque quería un acuerdo con el PP. ”¿Con el PP -le decíamos- el PP jamás pasará por ello” como así ocurrió. Su inveterada debilidad ha hecho que gente con más cuajo que él, abordara algo que jamás debió suceder, pero su irresponsabilidad fue la de haber añadido ocho años a la salida del carnicero de un lugar de culto.

Por eso me indigna el discurso de un Sánchez que habla del reposo inmoral del dictador olvidando que esto ha ocurrido gracias por cierto a su partido.

Me he acordado estos días de las decenas de iniciativas que el Grupo Vasco en el Congreso y en el Senado hemos presentado en estos cuarenta años, que por cierto no han sido recordadas, ni las broncas del gudari Joseba Elosegi, ni el rescate de la ikurriña de una vitrina del Museo del Ejército, que la señalaba como enseña “rescatada al enemigo”, ni mi procesamiento porque tras una pregunta parlamentaria, la Asociación de Amigos del Valle de los Caídos, se querelló contra mí y me pasé dos años danzando con este tema hasta que el Tribunal Supremo lo sobreseyó. ¿Quién de IU, del PSOE hizo lo propio?.

También me he acordado de aquel programa de Risto Mejide al que fui y cuando me preguntó que había que hacer con el dinero de la subasta del Chester tapizado con el cuadro de Picasso les dije que para la Asociación de Familiares que reivindicaban recuperar a sus deudos injustamente enterrados en aquel antro sin permiso alguno. Y gracias a aquel dinerito se contrató al abogado Eduardo Ranz que logró abrir la primera compuerta y ganar un pleito para comenzar a hacer esto posible.

No existe en Berlín, ni en el pueblo natal de Hitler, un monumento parecido, pero en España si, como en la catedral de Sevilla con Queipo del Llano, a pesar de que, como en Camboya, las cunetas están repletas de restos de fusilados de una guerra salvaje. Susana Díaz, ¡muévete!.

Y me acuerdo del acalde Asirón que en Iruña les sacó a Mola y Sanjurjo del Monumento construido en memoria de estos asesinos en pleno centro de Pamplona y lo hizo con pulso y sin tanta contemplación.

Honor a todos los Pedro Maris Pagogañas que hoy celebrarían el paso de página de esta ignominia que nos da una foto de situación de lo que fue la sacrosanta transición española.

A Errejón la campaña se la hará la Sexta

Lunes 23 de septiembre de 2019

Si Iñigo Errejón fuera un candidato serio y de principios, no se presentaría a las elecciones con marca propia. Engañó a los que le preguntaron en las elecciones municipales si lo suyo era de verdad “Más Madrid”. Juró por sus muertos que lo suyo era la autonomía madrileña. Pues va a ser que no. Le traicionó a Pablo Iglesias cuando le quitó de portavoz parlamentario y puso a Irene Montero y tuvo el cuajo de no decir una palabra más alta que otra. Puro cálculo. ¿Por qué no traicionar a los madrileños si antes había traicionado al proyecto político que había creado con Iglesias, Bescansa, Alegre, Espinar etc?.

Debe ser la nueva política. La nueva Casta.

En el pasado fundar y consolidar un partido requería tiempo, cuadros, cuotas, paciencia. Hoy dices que formas un partido y como casi todo es mediático, sales a la arena y la gente en ese pugilato televisivo, te vota. Ni programa, ni nada. El medio es el mensaje como diría Mc Luhan.

Lograr las cosas tan fácilmente tiene relativamente poco mérito, sobre todo cuando estás avalado de una campaña millonaria alrededor de tu persona porque no todos tienes las mismas posibilidades, y eso en él, que lucha contra todas las injusticias, no deja de ser una injusticia más.

A Iñigo Errejón llevan mucho tiempo haciéndole la campaña unos y otros, sobre todo desde la Sexta. No ha habido día en el que no teniendo por detrás más que un partido autonómico no le hayan sacado para opinar de lo divino y humano y si la actual realidad política se basa en que si no sales en la tele no existes, Errejón existe y es clara opción para un sector de la población. No me cabe duda que tendrá el 10 de noviembre un buen resultado pese a sus bandazos y a su ambición, que la esconde con gran estilo. No es el bebé probeta como lo tildan algunos como no lo fue tampoco Bambi el ínclito Zapatero. Es un tipo con un instinto asesino político fácilmente mensurable. No hay más que verle y conocer su trayectoria.

Atacó con dureza a Cristina Cifuentes, con razón, cuando él tenía su techo de vidrio gracias a su inhabilitación de la Universidad de Málaga por su expediente a cuenta de cobrar como investigador de un proyecto sin realizar su labor desde la propia y cobrando por asesorar a Podemos, o cuando dijo que en Venezuela se comían los tres platos diarios y ante la avalancha de quejas y denuncias que provocaron sus palabras, rectificó con la boca pequeña.

Ya veremos si Sánchez sigue manteniendo el nivel de florilegio que le ha lanzado y si efectivamente se consolida una lucha cainita entre Iglesias y Errejón, que sin duda ganará Errejón, porque es hombre que por tocar poder, vende a su mascota y carece del menor escrúpulo político, eso sí, con cara de chico bueno.

Le favorece el que Iglesias haya demostrado ser un bisoño de la política. Podrá saber de teoría y enseñarla en la Complutense pero ha demostrado que le falta un mínimo conocimiento de la especie humana, mano izquierda, mirada larga, aguantar a los pelmas, saber pactar y no saber rodearse de gente leal, como es el caso de Errejón.

Vuelvo al principio.

La campaña electoral a Errejón se la hará la Sexta con lo que tiene más de las dos terceras partes ganadas. Tratarán incluso de prepararle careos y querrán que saque la cabeza en los debates de los partidos que ya han pasado por las urnas, como en el caso de Vox, excluido en las anteriores elecciones para al final permitirle sacar. El fin justifica los medios. Me da que Manuela Carmena les ha dicho que no, por algo. A los 75 años la buena señora no está para disimular.

No sé si el tiro al final les va a salir por la culata a Sánchez con su adelantamiento electoral y a Errejón con su venganza podemita. Veremos. Lo que si va a ocurrir es que seremos espectadores de duelos al sol muy interesantes, y si Iglesias es capaz de hacerse la víctima de todo este entramado de intereses, la cosa puede resultar apasionante.

Conclusión. Errejón no es una Hermanita de la Caridad ni un niño probeta sino un miembro de una casta muy astuta que, como todos va a lo suyo. Asimismo, la campaña se la hará la Sexta, y, como conclusión Madrid se queda sin alguien que lo amaba hasta el infinito y que no se iba a presentar a las elecciones generales.

Coherencia, señores.

Las chicas y los chicos de Klaudio

Domingo 22 de septiembre de 2019

Klaudio Landa, presentador de televisión es todo un fenómeno mediático. Es parte de nuestra memoria colectiva en ETB. Agudo, directo, animal televisivo, cercano, llena la pantalla. Pero su programa en ETB 2 “Ni más ni menos”, antes “Lo que está pasando” cesa tras años en horario vespertino. Klaudio ha pasado a la noche y a ETB 1 en horario nocturno. Es bueno para ETB 1 pues el de Gernika animará el cotarro y los euskaldunes tienen diariamente una oferta distinta y percutiente. A Klaudio le regalé una taza del senado que utilizaba en cada programa pero que ha abandonado, como a su programa a veces cañero.

Por esta razón María Tato, Gorka Landaburu e Iñigo Landa con la lista de los que hemos pasado por su programa promovieron este sábado un encuentro en Zarautz y una comida en el asador Izeta. Y allí fuimos.

Llegamos a Zarautz en autobús y nos reunimos con los que venían de Gipuzkoa y Araba en una plaza para mi muy representativa. Allí estuvo el Banco Guipuzcoano donde mi aitona era el director hasta la llegada de los falangistas en septiembre de 1936. Señalé a varios el piso, encima del banco donde vivían mis aitonas con sus hijos y de cómo a raíz de esa funesta entrada, a mi amona la encarcelaron en el convento de las Clarisas y a mi ama le cortaron el pelo al cero. Al poco les expulsaron de Zarautz yendo a vivir a Pamplona, en plena exaltación guerrera de Mola, hasta que mi aitona pagó a contrabandistas de la que fue luego Red Comete, y pasaron clandestinamente a Donibane Lohitzun. Historias que parecen de familias judías, pero que yo las he tenido en casa.

Zarautz desbordaba presencia en la calle con un tiempo formidable. En el batrzoki, quien fuera Diputado General de Gipuzkoa, Jose Juan González Txabarri, salía de la cocina a saludar pues preparaba una comida familiar ya que su ama cumplía 89 años.

De Zarautz nos fuimos al barrio Elkano, entre Zarautz y Aia en pleno monte y con unas vistas magníficas No conocía la siderría Izeta (IZ) que tiene capacidad para unos trescientos comensales y cuatro Kupelas de sidra. La sagardotegia estaba llena hasta la bandera de familias y de mucha gente joven. Un ambiente excelente.

Y allí comimos lo clásicos de las sidrerías vascas. Jamón, fritos, tortilla de bacalao, segundo plato y postre con sidra sacada del chorro. El Txotx.

Buen ambiente entre gentes de todo tipo (periodistas, abogados, sociólogos, activistas, políticos) que se habían conocido en la televisión opinando sobre los divino y humano cada quien desde su minarete. El ex alcalde de Gasteiz Patxi Lazcoz, el publicista José Ramón Blázquez, el periodista Aitor Guenaga, las periodistas Naiara Pinedo, Chelo Aparicio, Josebe, Juan Mari Gastaca, Iñaki Irizar, Ainhoa Goikoetxea, Rafa Lareina, Martín Barriuso, Julia Madrazo, Urko Garamendi, Madina, Juan Muñoz Baroja, Jagoba Itxaso, Bego Barrutia, Jose Javier Echeverria, Belen Galindo, Odei Esnaola, Manolo Romero, Ana González, Ion Iriarte, Zuriñe Ojeda, José Ramón Aranbarri y varios más cuyos apellidos desconozco a mi pesar.

Hubo un magnífico ambiente y al final las palabras del anfitrión Gorka Landaburu, el único Landaburu que no tenía nieto y al parecer superará en breve esa asignatura según nos dijo, de Garbiñe Biurrun valorando la amistad, de Josebe y el colofón de cantos varios. No sabía que Ainhoa Goikoetxea, ondarresa, cantaba tan bien, aunque no sé por qué digo esto pues los ondarreses cantan muy bien.

Pues eso fue todo. Una jornada de las llamadas de confraternización ante un episodio ya pasado de nuestras vidas que deja el poso agradable de la amistad, a pesar de todos los enfrentamientos verbales, que en democracia, en una sana democracia, tiene que haber.

La dirección de ETB, con absoluta falta de mano izquierda, ni estaba ni se le esperaba. No sé en que escuela, ikastola o colegio han estudiado sus prebostes las mínimas costumbres de urbanidad y agradecimiento.

Nada nuevo.