Lo que no pudo Franco, lo ha podido el tiempo. Llegó a los cien años con pleno reconocimiento de la mucha gente que le ha querido y siendo una referencia en el mundo de Euzko Gudarostea. Su mérito no fue el de haber sido comandante de un batallón o de haber conquistado una cota, sino la persistencia de la defensa de sus ideas en el tiempo, sus cartas a los periódicos denunciando el silencio sobre la historia de la guerra, el haber emprendido la erección de un monumento al Gudari en Artxanda y que cada año nos reuniésemos cada 19 de junio en el acto que promovía para recordar lo que se había hecho por sus contemporáneos y sobre todo haber llegado a esos inconquistables cien años, como asimismo lo hizo el domingo Gerardo Bujanda en Donostia.
No sabemos cuántos gudaris vivos quedan pero han de ser muy pocos. Y es incomprensible que no lo sepamos en este país lleno de encuestas, tabulaciones, recuentos, números y lupa por todas partes. Moreno tenía 17 años cuando ingresó en el Batallón San Andrés y esa es la edad del origen de los que han llegado o superado los cien, aunque el recorrido a partir de ahora sea muy corto. Por eso, y para que la llama no se apague, deberíamos crear una Asociación de Familiares y Amigos de los Gudaris y llegar a promover transmitir las vivencias de esta generación tan singular y perseguida así como un verdadero monumento, uno bueno y representativo, porque la docena que tenemos por todas partes no tiene la grandeza de lo que supuso aquella gesta y de lo que hay que transmitir porque, me da, que nunca más vamos a tener un ejército al servicio del Gobierno Vasco, como sí lo tuvimos hace ochenta años.
Tuve relación con Moreno y hablé con él hace muy poco. El periodista historiador Iban Gorriti fue a visitarle a su casa de Portugalete y de ella me llamaron para saludar. Estaba dispuesto a seguir peleando, conquistando cotas, escribiendo. Gorriti tiene mucho mérito. Ha escrito mucho de él y le ha tratado con un cariño digno de ser reseñado. Generalmente la gente joven se dirige a estos ancianos como mero trámite, les pregunta cuatro cosas y se olvidan de ellos. No ha sido el caso de Iban Gorriti que ha estado siempre pendiente de él, de su salud, de sus historias, de moverlo. Estoy seguro que Gorriti siente su pérdida como la de un compañero de trinchera.
A mí el Gudari me mandaba copias de todas las cartas que enviaba a Deia. Yo se las reproducía. Solían ser letras escritas en un folio denunciando excesos de la derecha hispana, aclarando el origen de aquella guerra que a la juventud vasca le estalló en la cabeza sin comerlo ni beberlo y denunciando cómo se habla solo de las víctimas de ETA.
Se nos fue Moreno y hoy en Portu tendrá lugar su funeral en Santa María a las siete. Ojalá su trinchera no se quede vacía y sigamos soplando suavemente para que la brasa no se apague. G.B.
Todo fue por una máquina de fotos. Resulta que el inquieto Iñaki García Uribe me comentó que estaba coleccionando máquinas antiguas de todo tipo. Le dije que tenía en casa una vieja máquina de las de cajón que me regalaron mis aitas cuando cumplí seis años así como una Polaroid que compré en 1977 y con las que saqué fotos del recuento electoral de las primeras elecciones democráticas en junio de 1977, en la tienda de Zubiri y que ya estaba muy tocada. Le dije que se las regalaba.
Un buen día me llamó para decirme que tenía un amigo, al que le había facilitado una fotografía de la Cruz del Gorbea con la que éste encargó un mosaico para un bajo en un centro comercial en Brasil, y que tenía un refugio en Pagomakurre, Gorbea diciéndome que nos organizaba en su refugio un marmitako y que ese era un buen encuentro para que le diera las máquinas. Mi aita estuvo de Comisario del batallón Larrazabal en el Gorbea y le dije que sí.
Llegó el jueves y me fui con María Esther a esa maravilla que es el Parque Natural de un Gorbea que parece el patio trasero de la casa de Iñaki Garcia Uribe quien con su Cruz del Gorbea y sus piedras molares conoce cada haya, cada oveja, cada musgo del macizo, como la palma de su mano.
Pero la sorpresa fue encontrarnos con un elenco de invitados de lujo que Iñaki llamó ya que había hablado con Gontzal Mendibil que conocía a familiares de Iparraguirre y que estaban en Euzkadi como la bisnieta y tataranieta del bardo estaban también Gontzal Mendibil y su hermana con una joven una joven rusa que pasa los veranos en su casa, Luis, el tío de Gontzal que es todo un personaje con sus 82 años y que ha hecho el camino de Santiago en 27 oportunidades y que se hizo el recorrido desde Pforzheim en Alemania a Gernika para llegar al aniversario de la Villa destruida, su amigo Félix y un joven japonés de 24 años, Hidenao que sabe 12 lenguas y habla el euskera como un académico. Un joven que se apareció un buen día por el batzoki de Orozko queriendo oir hablar euskera y aprender su música y que hizo pronto buenas migas con Iñaki.
Tras la foto en un hayedo de cuatrocientos años y de quitar el hipo, un maravilloso marmitako y unas peras al vino condimentadas con miel y Oporto deliciosas. Jose Miguel Santamaria estuvo a cargo de todo y fue un magnífico anfitrión.
Además de conversar sobre lo divino y humano, como por ejemplo que el año que viene se cumplen doscientos años del nacimiento de Iparrraguirre y del éxito que habían tenido esta semana Gontzal Mendibil con canciones del de Urretxua y la presentación de Iñaki en Mutriku, Gontzal nos deleitó con canciones e historias de aquel maravilloso bardo que luchaba en tiempos de la abolición foral para que el euskera no se perdiera. Y todo junto a dos familiares de aquel hombre tan singular que dejó estirpe en Uruguay. Asímismo cantamos el Txoria txori en japonés que Gontzal lo había aprendido en el musical que había promovido el año pasado.
El 3 de noviembre Gontzal Mendibil presenta su nuevo disco en el Arriaga y allí estaremos.
Fue un día excepcional, de esos que marcan, por todo lo vivido en aquel maravilloso hayedo de Pagomakurre. Fue como he comentado todo un lujo.
Hoy 25 de agosto cumple el ex burukide, ex diputado y correoso resistente vasco, Gerardo Bujanda, cien años. Hoy, asimismo recordamos el fallecimiento de Juan de Ajuriaguerra. Fue hace 41 años en Aiegi (Navarra). Condenado a muerte y diputado como Bujanda. Hoy en San Felicísimo (Deusto) se le recordará, como todos los años, con una misa solicitada por la Junta Municipal del EAJ-PNV de Deusto. No me equivoco si creo que no estaremos más de cuarenta personas. El recuerdo del hombre y de la generación que mantuvo la llama, se va apagando. Estarán presumiblemente, como todos los años, el alcalde de Bilbao y la presidenta del BBB, de cuya ejecutiva fue Juan de Ajuriaguerra presidente. De misas anuales con todo el gobierno vasco, el EBB, y las Juntas Municipales a un recuerdo muy escaso casi en la intimidad. Si, ya sé que no es la Aste Nagusia. Me pregunto si estamos sabiendo transmitir a las nuevas generaciones un legado político y ético que fue clave para la continuidad del PNV en 1977, cuando ésta organización, para los de siempre, era solo un recuerdo del pasado, pero la memoria funcionó, como lo explicó el propio Ajuriaguerra.
Ya sé que ahora priman otras cosas y otros valores y otros relevos generacionales pero permítanme traiga al hoy lo que Jesús Insausti “Uzturre” reflexionó en el noveno aniversario en Deia. Hablaba de su antigua relación con Ajuriaguerra:
“Pasaron los años. Y un día, o como en mi segunda visita a Euzkadi después de casi 30 años de ausencia, desde el año 1951, tuve en Tolosa un encuentro con varios amigos jóvenes de mi pue¬blo a quienes conocí en París. Me hacían acongojados la siguiente pregunta:
-Parece que existen actualmente dos posturas diferentes en el nacionalismo vasco, una de Juan Ajuriaguerra y otra de Telesforo Monzón, ¿con cuál de ellas crees tú que nos debemos quedar?.
-A mi modo de ver las cosas —les contesté—, la postura razonable y, más que razonable, responsable es la que preconiza Juan de Ajuriaguerra con el apoyo del Partido Nacionalista Vasco. ¿Por qué?. Muy sencillo. Nuestro pueblo está cansado, agotado después de tantos años de sufrimientos y penalidades. Le conviene dejar al margen la vio¬lencia para em¬pezar a recuperar sus derechos por medio de un Estatuto de Au¬tonomía que abra caminos para llegar a su autodeterminación y fortalecer nuestra conciencia na¬cional. Es la postura responsable de Juan Ajuriaguerra.
La otra, la de Telesforo Mon¬zón —les dije—, con todos los res¬petos que se le deben, es una pos¬tura de irresponsabilidad que no nos llevaría a ningún sitio, acaso al suicidio como pueblo. Preconi¬zar en estos momentos la violen¬cia para llegar a nuestros fines es una irresponsabilidad ética y política .Después de tantos años de calvario, un mí¬nimo sentido de responsabilidad exige de nosotros la consecución de un Estatuto que nos permita alcanzar mayores cotas de liber¬tad y autogobierno hasta llegar a los objetivos que son los nuestros como nacionalistas”.
Tenía razón Uzturre. Y ahí está la Izquierda Abertzale tratando de justificar su inmenso fracaso. Por eso no deberíamos dejar de ahorrar esfuerzos en marcar bien el terreno y reconocer a quienes en éste 2019 se nos han ido comenzando por la inmensa pérdida de la figura de Xabier Arzalluz en febrero. Pero también en junio la del diputado en Madrid, concejal y diputado foral Antton Marquet fallecido en el mes de junio. Pero las filas no solo se nos han clareado con estos dos ex diputados, sino también con la pérdida de una figura tan referencial en clandestinidad como Txomin Saratxaga. Se nos fue el mes de julio. Pocos activistas como él. Valiente, constante, organizador, fundador de la Distribuidora de Libros San Miguel quien, con otros, promovió la exitosa Feria anual de Durango, pero que además era una tapadera para que sus vendedores se movieran por toda Euzkadi. Durante el Juicio de Burgos se fue casa por casa de las familias de los encausados para pedirles una fotografía que a través de la agencia France Pres dio la vuelta al mundo.
Y esta semana se nos ha ido Juan Lasa, el bueno de Juanito, descrito de manera gráfica en su bondad por Amatiño en Deia cuando Ardanza decidió encargarle el ardiente Departamento de Interior del Gobierno Vasco en 1988-1991, el año del Pacto de Ajuria Enea y del despliegue de la Ertzantza así como de la puesta a punto de una policía integral. ”Es un hombre bueno-escribía- y todos los domingos pasa el cepillo en la iglesia”. Algunos pensaron que no era ese el mejor perfil para un consejero de Interior y sin embargo describía bien la hechura de un hombre entregado desde joven al trabajo social en Beasain con los Hermanos de La Salle, en la promoción del euskera, en Goierri eskola…de tal forma que cuando el presidente de la Junta Municipal, Zesareo Ugarte le dijo que debía prepararse para ser alcalde de Beasain en las primeras elecciones democráticas de 1979, un año antes, con un equipo de gentes tan ilusionadas como él, se preparó a ser alcalde como si fuera un aspirante a unas oposiciones obteniendo diez concejales, mientras Herri Batasuna obtenía tres, dos de EE y dos del PSOE. Arrasó en un municipio que solo tenía agua una hora por la mañana y otra por la tarde. Consecuencia de aquel trabajo fue la construcción del embalse de Arriaran que terminó abasteciendo a todo el Goierri.
Y un recuerdo a Unai, Aurelio y Jose Artetxe, fallecidos en escasos meses, hermanos y primos de una saga familiar que tuvieron en Lucio, burukide del BBB, condenado a muerte, negociador del pacto de Santoña, hombre entregado a una causa junto a su hermano Aurelio creador de riqueza con su empresa puntera y familia volcada en el país, sus ikastolas, su lengua, sus manifestaciones, su periódico. Y, finalmente, éste sábado, se nos ha escapado Javier Alday descrito en su esquela como persona que “vivió, amó y se divirtió”. Sobrino del diputado con Aguirre, Juanón Kareaga, del que Uzturre nos decía que definía a los jelkides como gentes que una vez fallecidos, irían al limbo y se pasarían la eternidad cantando el Agur Jaunak. Hombre entrañable no dejaba periódico a quien enviar una carta al director o un artículo ni organizar en el batzoki de la Parte Vieja donostiarra encuentros semanales alrededor de una buena mesa para analizar todo lo habido y por haber. Su hija Mónika, a quien agradezco, me ha enviado lo que leyeron en su funeral, que resume el jelkidismo de todos los que he nombrado y que dejó esto como saludo desde el más allá:
“Eguardi on jaun andreok. Eguardi on lagunak. Buenas tardes señoras y señores, buenas tardes amigos. Ya estoy en la casa de Dios (hace mención a su familia uno por uno). Ya he dado a Jaungoikoa mis más fervientes gracias por todo lo me ha dado en la vida y por los estupendos amigos que he tenido y por haber nacido y vivido vasco. Por haberme hecho nacer y vivir en el mejor país con la mejor gente del mundo. También por haberme dado suficiente bienestar y un trabajo honrado y hasta agradable, que me ha permitido vivir dignamente y hacer muchísimos amigos.
Ahora estoy con todos ellos y también con Sabino Arana y con José Antonio Agirre, Juan Ajuriagerra, Jesús Leizaola, Xabier Arzalluz, Felipe Lizaso, Jesús Mari Alkain y tantos y tantos formidables como Dios nos ha mandado a Euzkadi. También estoy con Joseba Agirre y con los viejos camaradas de la mesa de los miércoles, con los Leizaola Xabier y Joseba, José Luis Lasa, los dos José Maris, Beitia y Altuna, Luis Bandrés, Esteban Goikoetxea, Iñaki Alcain y ya estamos preparando una mesa para sentarnos en ella, cuando ya sin mucho tardar estemos todos reunidos. Y le invitaremos a Jesús que de eso de cenar con amigos sabe mucho.
Adiós hasta pronto. Agur besarkada aundi bat danori eta laister arte”.
Fantástico Javier. Has representado esa cultura cívica del PNV, los que cargan de sustancia real a las ideas de libertad, de justicia, de coexistencia, los que hacen posible que una democracia funciones de verdad y los que vacunan a las sociedades contra las dictaduras .Eso en definitiva es el jelkidismo de todos estos patriotas que se nos han ido y que han demostrado que eran de otra pasta. GB.
This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish.AcceptRead More
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.