MUÑOZ NO SE HA ENTERADO QUE NO VIVIMOS EN NICARAGUA.

Jueves 30 de marzo de 2017

Radio EuskadiEste jueves, Dani Álvarez ha entrevistado en Radio Euskadi a Muñoz, secretario general de ELA. Su resumen es que no admitirán una relación clientelar con el Gobierno Vasco, ni con el PNV y que ellos seguirán actuando como lo llevan haciendo hasta ahora.

Me da que este hombre no se enteró de lo que dijo Arzalluz, tras llamarle «fenómeno». Arzalluz solo dijo, tras explicar el intento del anterior secretario general, Alfonso Etxeberria en 1976, de que el PNV no tocara temas sociales, aludiendo al recientemente fallecido P. Bengoa que tras estar en Nicaragua, quiso aplicar su Teología de Liberación de país tercermundista a Euzkadi. Y concluía que el PNV debería revisar sus relaciones con ELA-STV, ante su agresividad, sus descalificaciones, y su voluntad de ser un sindicato de confrontación y no de reivindicación social de los trabajadores. En ningún momento les dijo que no lo podían hacer, pero sí apuntó que para hacer política, tienen un requisito pendiente: inscribirse como partido y presentarse a unas elecciones. Y por lo que se ve, van a seguir en sus trece.

Para mi hemos actuado siempre con demasiado prudencia y un cierto complejo. Esta  cúpula intocable de ELA  lo que pretendía era ser la «avanzadilla social» del abertzalismo democrático y cobrar los réditos y no puede aguantar que los réditos de una política social avanzada que hemos puesto en práctica desde EAJ-PNV nos los estemos llevando electoralmente nosotros. Yo creo que a nosotros nos falta recordarles, cada día a sus dirigentes y afiliados todo lo que les falta:

1.- Generosidad para admitir que las cosas se están haciendo mucho mejor que en otros sitios.

2.- Flexibilidad para entender que los sindicatos de «clase» están desapareciendo en toda Europa para transformarse en organizaciones de cogestión de la corresponsabilidad de los trabajadores en las empresas, lo que hoy se impone en los países más avanzados.

3.- Inteligencia, para adaptar discurso, organización y objetivos a esta nueva realidad.

4.- Autocrítica, para aplicar a su ejecutoria y renovar clanes, proyecto y estrategia.

5.- Perspectiva

para entender que su opulencia de hoy se convertirá en vacío mañana si no son capaces de entender que el mundo ha cambiado mucho más en los últimos diez  años que en los cincuenta precedentes.

Unos  incuestionables hachas, vamos…

 

¿CUÁNTOS PUESTO DE TRABAJO HA CREADO ELA O PIENSA CREAR CON SU POLÍTICA DE TIERRA QUEMADA?

Miércoles 29 de marzo de 2017

Me dice un amigo que estuvo el domingo en el BEC. ELA no ha creado nunca un puesto de trabajo y a la hora de destruir, también lo ha hecho. Ahí está el reciente ejemplo de Gallardo en Azpeitia por eso me  encantaron las palabras de Xabier Arzalluz sobre ELA-STV en el BEC. Dio en el clavo. Verbalizó lo que tantos sentimos. Tengo mis propias vivencias sobre la relación Partido-ELA.

Tras la escisión de 1986. Tuve un amigo  en 1992 que fue  responsable de la negociación del Arcepafe. Siempre he creído en una negociación sindical en la que haya dos partes, pero en todo lo relacionado con la negociación colectiva en el sector público vasco, esta premisa elemental no funcionaba. En una parte estaba ELA, y en la otra personas del Partido que con aquello de que STV  era «hijo» del Partido, nacida en 1911, entendían que a ELA-STV había que darle un trato de super favor. Que había que ayudar a ELA para que se convirtiera en el sindicato mayoritario porque CCOO, UGT y LAB no eran de nuestra órbita. Había que mimar en todo a ELA, y eso se ha mantenido durante décadas, mientras ellos tenían por objetivo menospreciarnos y chuparnos toda la sangre posible.

Hemos sido tontos de remate por el buenismo con el que les hemos tratado. Nada ha sido recíproco. Todo, por parte de ELA, ha sido menosprecio y complejo. Que no se diga que son «la corriente de transmisión del EAJ-PNV». De aquellos polvos, estos lodos.

Me harté de denunciar en el  PNV  la actitud de ELA en contra del Partido, sin resultado alguno (otro fracaso mío en convencer a los que estaban conmigo), actitud cruel, chulesca, tendente a hacer el mayor daño posible, arrogante. Siempre se me decía lo mismo: Eres radical respecto a ELA, y recibía sonrisitas de personas que desconocían absolutamente las claves elementales de una negociación. Conocí a gentes de ELA como Juan Miguel Mendoza, que conocían las empresas, sus finanzas y apostaban por sacarlas adelante, más cercanos al modelo alemán que  es el lógico, pero también a Uzturre que en todo momento seguía siendo el mayor defensor de estos «sindicalistas traviesos».

Y nunca faltaban los Cuerda, Gorordos y Odones para que ELA ganara. Y otros del Partido que aceptaban y aceptaban cosas, porque entre otras cosas, también era para ellos la subida y las mejoras. Teníamos enfrente una organización, y nosotros hacíamos el ridículo.

El anecdotario de las prácticas de ELA es mejor olvidarlo, porque me hierve la sangre. Es un sindicato oscuro, que fiel al estilo marcado por Valentín Bengoa, que acaba de fallecer y que Arzalluz recordó en el BEC y al que llamaban Nicaragua, utiliza la misma forma de elección de cargos que el Vaticano.

Llevo más de 30 años afiliado a ELA (una contradicción en mí, pero como intentaron expulsarme, aguanto por testarudez), y nunca he podido votar a  Alfonso Etxeberria ni a Elorrieta ni a Muñoz,  como secretarios generales, ni en el XIV congreso votaré a Muñoz, entre otras razones, porque no se puede. Todo está atado y bien atado.

Es una organización opaca, oscura, nepotista, nadie sabe el dinero que tiene.

Cualquier empresa tiene que presentar sus cuentas en el registro mercantil, pero estos listos de ELA no dicen lo que tienen para que no les pase lo que le ocurrió al poderoso IG metal alemán que planteó una larga huelga en una gran multinacional echando mano de la caja de resistencia. Como era público el dinero que tenía el sindicato, la empresa aguantó el pulso el tiempo suficiente para que la Caja de resistencia se vaciara, y así ganó la huelga. Y por eso ELA  no dice lo que tiene. Lo que sí sé es que no tiene deuda alguna, y sí un gran patrimonio, porque así como la devolución al Partido del patrimonio incautado por motivo de la guerra  y  es un tema pendiente, todavía, con ELA, el estado fue generoso, porque el PNV se ocupó de ello y les dimos la asistencia necesaria.

En 1997, Elorrieta proclamó con solemnidad, en Gernika: el Estatuto ha muerto. Y como con esta frase, ha acertado en todo lo demás.

En tiempos recientes, cuando más nos estaban dando desde Madrid (1998-2004), y se le pedía ayuda a ELA, la respuesta del sindicato era siempre la misma, dejar al Partido a los pies de los caballos. Para ellos, lo primero es ELA, lo segundo es ELA, y lo tercero es ELA. Ela s.a. es una empresa muy buena con buenos salarios, la élite de la casta sindical se prejubila a los 58 años, se creen con el derecho de  golpear  a modo al Partido, van marcando terreno a unos y otros, se creen (como los de  Sortu) dueños de la verdad absoluta, los únicos que cuidan de los más desfavorecidos, los únicos que denuncian la corrupción,  y todo esto les sale gratis. Nadie se mete con ellos, salvo Arzalluz, Urkullu y Ortuzar y a veces Rementeria, tienen bula,  en el pasado nunca han recibido ningún insulto, ninguna carta de ETA, ninguna amenaza, no tienen que dar cuentas a nadie. Y dan lecciones a todo el mundo. Vamos, el escenario ideal.

Y nosotros, hemos sido demasiado condescendientes, deberíamos tratarles la cuarta parte de mal que ellos a nosotros, despreciarles, y organizar un contraataque en toda regla. Algo de esto insinuó con brillantez Xabier Arzalluz.

Hemos construído Euskadi los últimos años con ELA en contra, podemos prescindir de ellos para seguir construyendo Euskadi. Son algo más que mis adversarios.

EN LA ERTZAINTZA EN SU DÍA CREARON ESAN, HARTOS DE ELA.

Martes 28 de marzo de 2017

La Asamblea del domingo ha dejado una interesante polémica que nos dice que Xabier Arzalluz sigue sin dejar indiferente a nadie, marca de la casa de un político de raza. Es algo que no le gusta a Muñoz que se siente presionado, cuando Arzalluz solo le dijo al PNV, en su Asamblea (A Muñoz ésto no le gusta), que no estaría nada mal estudiar que hacer en relación con ELA, promovida por el PNV en 1911 y cuyo presidente Manu Robles Arangiz fue diputado en Madrid en representación del PNV en tiempos de la República, y que hoy en día es solo una correa de transmisión de Sortu, cuando no el cerebro de Sortu en ciertos temas.

En tiempos de ETA, se creó el sindicato ESAN, pues los ertzainas afines al PNV veía con evidente desagrado y estupor que ELA sintonizaba más con quienes les asesinaban o no condenaban la violencia y la kale borroka o se ponía al lado de otros colectivos cuando intervenía la Ertzaintza en acciones judiciales de desalojo etc., más que con el abertzalismo democrático, profesional y ético. Es un buen ejemplo de lo que se hizo, que pretenden olvidar, y que de alguna manera Arzalluz denunció e insinuó cuando ese mismo día vio una entrevista a Muñoz en un periódico del régimen anterior.

Y lo acabamos de ver con la negociación presupuestaria.

Arzalluz es la figura más importante de los últimos treinta años del PNV y de Euzkadi. No se entiende el PNV sin él y el hecho de que, a sus 84 años, en una especie de gran despedida a los suyos dijera lo que dijo y de manera tan clara, a una persona medianamente inteligente y prudente le habría hecho pensar y respetar. Pues no. A Muñoz no le produce la menor reflexión sino le produce la descalificación a un hombre ilustre que puestos a medir el nacionalismo, lo es mil veces más que él. Por Arzalluz se han creado miles de puestos de trabajo. Por Muñoz, en ocasiones se han destruido miles de puestos de trabajo. Puestos a exagerar, exageremos todos.

Por eso es malo discutir con un agitador demagogo que no sabe lo que es ser secretario general de un sindicato en el siglo XXI de semejante trayectoria y que cree que el insulto, el no reunirse más que con LAB, la confrontación y el no es no, considera es la forma adecuada de actuación, que además no deja de ser la de un acomplejado, pues nadie está en desacuerdo con que haya sindicatos, sino que estos sindicatos estén, al servicio de los trabajadores y de la sociedad y no en el extremo opuesto a cualquier solución, o que ni tan siquiera quieren sentarse alrededor de una mesa para nada, o que pongan en peligro la viabilidad de empresas importantes con sus demagogias.

Porque si fuera por ELA, aquí no se creaba ni un solo puesto de trabajo. Ellos solo trabajan con el afiliado cautivo, no están en la puerta de Lanbide creando puestos de trabajo que si no me equivoco, los crean las empresas.

Comentaba un parlamentario jelkide que Muñoz estuvo hace poco en la comisión creada para tratar, entre otras cosas, de la negociación colectiva y que de ésto, no dijo absolutamente nada, sino se dedicó a la descalificación con esa nueva palabra que ha encontrado y que lo explica todo: políticas neoliberales burguesas. Y se queda tan ancho. Cree que por repetirla, cala. Y eso fue lo que denunció Arzalluz tras recordar que en 1976, Alfonso Etxeberria les pidió no se ocuparan de los temas sociales, inspirados por un jesuita que acaba de fallecer, el P. Bengoa, que le llamaban Nicaragua, pues había estado en este país y creía vivir en una sociedad tercermundista.

Yo le pediría a este “fenómeno” por lo menos un poco de respeto para una persona de 84 años y con esa larga trayectoria, pero al parecer es algo demasiado solicitar a este extremista líder sindical de un país tan burgués y tan poco solidario como al parecer es el nuestro que hizo un gran esfuerzo como el presentarse en plena y última campaña electoral y se fue a Ajuria Enea a hacerle al Lehendakari Urkullu un plante con pancarta como en su día se le hizo a Ibarretxe por parte del Foro de Ermua. Los extremos como se ve se siguen tocando. ELA es hoy, Sortu con otras letras.

Que la gente afiliada en el PNV y en ELA sepan que lo que dijo Arzalluz de que ELA hace política-sindical y que Muñoz es un político sindical que está empeorando mucho las cosas y perjudicando notablemente la cohesión, la salida de la crisis, las reivindicaciones de este pueblo, y la vida de los trabajadores. Y lo escribe el hijo de uno de los fundadores de ELA, cuando a ésta le llamaban Soli. Esta ELA, no es un sindicato. Es la correa de transmisión de Sortu o más bien, su cerebro sindical y a quien le da instrucciones. Como acabamos de ver.