Viernes 2 de febrero de 2024
La Asociación Betiko Lagunak organizó este jueves una conferencia con el Dr en Historia, Patxi Agirre sobre la figura de Fortunato Agirre, uno de los muchos asesinados por los falangistas tras la sublevación militar de 1936, pero con una significación especial ya que fue alcalde de Lizarra (Estella), y denunció las conspiraciones del general Mola y los carlistas en Iratxe, dato que pudo cambiar el curso de una incipiente guerra de no haber sido por la ceguera y estupidez del presidente del gobierno Casares Quiroga.
Patxi Agirre lo hizo muy bien. Mantuvo durante hora y cuarto la atención al relato de la biografía de este auténtico mártir navarro culminando la charla con un breve video sobre la vida de aquel líder cargado de valores humanos y políticos. Patxi Agirre fue presentado por el presidente de la Asociación Ramón Sota y por el miembro de la ejecutiva, Iñaki García Uribe y hubo una notable presencia de público, entre ellos el ex consejero Álvaro Aman.
Fortunato Agirre, natural de un pequeño pueblo al lado de Estella, Arellano, falta allí todavía una estatua a este hombre bueno, iniciativa a la que se comprometió Manuel de Irujo trabajar para que se le erigiera una estatua como recordatorio de lo que es la probidad y el buen hacer en la gestión de lo público hasta el punto de dar su vida por defensa de la democracia. Fortunato presidió la asamblea de alcaldes vascos en Lizarra de la que surgió el primer estatuto de autonomía redactado por la Sociedad de Estudios Vascos, Eusko Ikaskuntza.
Se hizo corta la charla por el interés humano y político que tiene esta personalidad única y de la que decía su amigo Irujo, no pasaba día en el que no se acordaba del alcalde y de su trágico final. Sigue habiendo pues, una deuda pendiente.


