Lo que el viento se llevó.

Domingo 7 de abril de 2019

Estuve el 2012 en la Diada junto a toda la nomenclatura catalana de hace siete años, Jordi Pujol y Duran incluidos, aunque sin Mas que mantenía un papel institucional. Había tanta gente, que aquello no se movía. Familias enteras reivindicando su nacionalidad. Impresionante. La víspera estuve en el Fossar de les Moreres, una plaza de Barcelona construida sobre un cementerio de los caídos durante el asedio a Barcelona en 1714.Tomó la palabra Oriol Pujol. Fue un discurso de trinchera, pelín fanático. No me gustó nada. Había pues un contraste entre el pueblo de la Diada, sereno y reivindicativo sin pizca de odio y aquellos exabruptos de toma de la Bastilla. Luego ya hemos visto lo ocurrido con Oriol, uno de los hombres que más presionaron a Mas para hacer lo que hizo. La semana pasada salió de la cárcel. En esta historia del Procés hay que meter en el puchero muchos elementos de juicio como la natural reivindicación con posturas incomprensibles, de no haber otros móviles que han ido saliendo .Y tener claro, que sin CIU, el Procés no se hubiera puesto en marcha y que su consecuencia fue la inmediata voladura de CIU, como si estuvieran urgidos en suicidarse. Que el ensalzado Trapero dijera que tenía un plan para detener a Puigdemont y al Govern, tiene miga.

Creo que esa voladura fue una desgracia. Una auténtica desgracia, para Catalunya, para Euzkadi, para un estado como el español con miles de gente de las cavernas esperando su oportunidad, y también para impedir dar la batalla juntos en Europa de otra manera. Aquella CIU con sus dos almas catalanas mirando una al centro derecha y otra al centro izquierda y a la vez haciendo día a día la Nación catalana era la fórmula de la Coca Cola. Lo cubrían casi todo y por eso, desde cero en 1980, montaron una estructura de Nación poderosa con una pésima financiación por culpa suya a pesar de que en 1978 habían aprobado la Constitución española con un 90%. Y lo peor es que una de las muchas consecuencias de esa voladura también nos toca por aquí. Algunos no se lo creían. De hecho, hace cinco años el EAJ-PNV fue a las elecciones europeas en coalición con CIU. Hoy ésta no existe y sus herederos quieren centrarse solo en Catalunya y hacerlo en unas elecciones europeas donde el glorioso estado autonómico tiene solo una circunscripción y se necesitan muchos votos para lograr un representante, como lo hemos tenido siempre, aunque en 1987, por la división del PNV eso no fue posible. Pero el trabajo realizado por Izaskun Bilbao, Goikolea y Munoa, ha sido extraordinario. Solo ellos son un Grupo Parlamentario que se ha ganado un merecido prestigio , lo han hecho con rigor, agudeza y se han ganado a pulso su altavoz europeo entre otras cosas, porque desde el Aberri Eguna de 1932 Europa siempre ha sido el horizonte del PNV como encaje de una comunidad milenaria como la vasca, sin fronteras y con dos identidades claras, la vasca y la europea. Sin olvidar tampoco que en 1953 fue el PNV quien dio entrada en los Nuevos Equipos Internacionales, donde estaban los pioneros franceses, alemanes e italianos en aquella balbuciente Europa, ideológicamente federal, a Unió Democrática de Catalunya, partido hermano desde tiempos de la República. No en vano su máximo dirigente, Manuel Carrasco i Formiguera, fue detenido en el Golfo de Bizkaia en el barco Galdames, cuando venía como Delegado de la Generalitá a Euzkadi, y fusilado en Burgos, ayer 81 años. Carrasco era catalán, democristiano e independentista. Y la Gloriosa Cruzada lo fusiló sin contemplaciones.

Con Unió formamos el Equipo Demócrata Cristiano del estado español, con Unió hemos estado en mil foros europeos de la DC, Coll i Alentorn, Concepció Ferrer, Josep A. Durán, Salvador Sedó, Domenec Sesmilo, Jordi Casas, Sanchez Libre… y otros han sido nuestros socios en mil reuniones y en decenas de Alderdis Egunas y fiestas del Aplec. En 1987, cuando el PNV se dividió, en el recuento de votos de lo que llamamos la “noche triste” allí estaba Duran y hoy Duran ha dicho que su partido es el EAJ-PNV y que en las europeas le votará a Izaskun Bilbao. Su espacio está huérfano aunque ese terreno existe, pero en momentos de intensa polarización, al parecer no valen los matices .Desgraciadamente hoy Unió y Convergencia se han evaporado. Y así anda el patio. Hoy CIU en el Congreso sería el rey del mambo, su pacto fiscal estaría casi logrado y aquella Declaración de Barcelona, que sentó las bases de una acción conjunta de vascos, catalanes y gallegos, estaría sacando la cabeza y chispas de las piedras para horror de una caverna que no llenaría las listas electorales de militares retirados, toreros y de fachas connotados. Goliat era fuerte, pero David era inteligente y, el pequeño, en esta guerra, tiene que ser inteligente.

Pero a CiU se la llevó la tramontana. Desde el 24 de marzo del 2017, el archivo de Unió ha corrido el riesgo de acabar siendo vendido como un activo por el adminis¬trador concursal que se hizo cargo de la liquidación de esta histórica formación democristiana fun¬dada el 7 de noviembre de 1931.

En la carta en la que anunciaba a los militantes la disolución de Unió, fechada en marzo del 2017, Espadaler se comprometía a poner a salvo la unidad del archivo del partido. No ha sido fácil, aseguró Espadaler, a quien se le llenaban los ojos de lágrimas cuando recordaba que la penúltima carta escrita como secretario general del Comitè de Govern la dirigió al presidente del EBB Andoni Ortuzar, para asegurarle que trataría de hacer todo lo posible para que no se perdiera toda la documentación cruzada entre ambos partidos a lo largo de su historia.

Eran otros tiempos, de cuando la ¬delegación de Unió viajaba al Alderdi Eguna y se paseaba del brazo de Arzalluz, Uzturre, Sudupe, Imaz, Urkullu, Ardanza e Ibarretxe. Era la delegación catalana, los viejos amigos de la democracia cristiana del exilio y la clandestinidad.

En los cajones del archivo, que han pasado un año confinados en la última sede de Unió en la calle Almogàvers de Barcelona a la espera de la decisión de la administradora concursal y el juez mercantil, hay documentación histórica. Bien es cierto que ahora el Arxiu Nacional catalogará con precisión todo el contenido. Ahí se encontrará, por ejemplo, todo el material relacionado con la reconstrucción del espacio democristiano durante la transición –el amplio territorio en el que se movieron Gil-Robles, Ruiz Giménez, Anton Canyellas, Miquel Coll i Alentorn o los dirigentes del PNV–; las relaciones con la democracia cristiana alemana, italiana o chilena, la defensa al PNV en Chile ante un implacable Aznar, o la documentación guardada de la actividad clandestina de los democristianos catalanes. Y, cómo no, los acuerdos, los desacuerdos y, tal vez, las miserias, en el seno del binomio político más poderoso de los últimos cuarenta años en Catalunya, Convergència i Unió. La historia de un partido, por no hablar de una federación de partidos, siempre tiene recovecos.

En la salvación del archivo hubo algunos implicados como el Conseller de Cultura que aceptó proteger la documentación declarándola bien de interés cultural, y también la Consellera Elsa Artadi, que aceptó pagar una cantidad bastante ridícula para contentar a la concursal y evitar que los pocos papeles que saben algo de Carrasco i Formiguera que están en este archivo acabaran en el Mercat dels Encants. La misma Elsa Artadi que no estuvo muy amable cuando anunció que no le aportábamos nada diciendo que “la sociedad catalana ha cambiado y ha abandonado la vasquitis que teníamos”.

Bien es cierto que el Procés no se hubiera iniciado si CiU y Más no hubieran pactado con ERC y hasta con la Cup, partido antisistema, para hacerlo. Una decisión que ha hecho desaparecer a dos partidos y a una fórmula. Carles Campuzano, diputado de CIU durante años y defenestrado por Puigdemont a pesar de ser un “soberanista tranquilo” como se define se lamentaba diciendo que ”queda una obra de gobierno impresionante producida entre 1980 a 2003 y que todavía podemos disfrutar a día de hoy”. Quedan las estructuras de estado más potentes construidas en este período y queda una actitud política que algunos reivindicamos y que se podría resumir en algunos eslóganes cómo “construir más que destruir” o “sumar más que restar”. Queda la política entendida con una vocación de utilidad y eficacia, que vincula claramente el autogobierno a la mejora de la vida de las personas. Muchos ciudadanos reclaman la necesidad de esta manera de hacer política muy pegada a la realidad, muy poco demagógica, con mucha vocación de eficacia y utilidad, que buscaba un equilibrio entre la eficiencia económica y la justicia social y que tenía situada en la construcción europea una parte importante de las respuestas que tenemos como país, y como sociedad”.

Desgraciadamente, el viento se llevó aquella fórmula mágica para Catalunya. Saquemos alguna conclusión que otra.

Con la familia de Edwin

Sábado 6 de abril de 2019

Con directivos de la Asociación Tierra de Gracia estuvimos el pasado miércoles en un sitio especial de la Parte Vieja bilbaína. Se trata del local que regenta una joven venezolana de Cumaná en la calle Jardines y a la que conocimos en esta ciudad cuando hace más de veinte años pasamos el verano en aquel país. Estaban en el hotel Los Bordones y oímos varias veces llamar a sus padres aita y ama y resulta que eran vascos y Nagore había nacido en Cumaná.

Allí estaban los padres de Edwin, Juan y Zaida, que nos dieron cuenta del alta que había recibido su hijo en Cruces de las operaciones realizadas y de cómo estaban viviendo temporalmente, esta familia de cinco personas, en el Albergue de San Francisco, estando muy agradecidos a todo lo que se había hecho por ellos, desde el personal médico y de enfermeros/as de Cruces a Cear y a los “ángeles de la guarda” que habían ido encontrando en el camino.

Y fue entonces cuando les dijimos que desde este blog habíamos hecho un llamamiento para recabar alguna ayuda económica y dicho llamamiento había multiplicado por diez todas nuestras expectativas. Se quedaron muy impresionados y absolutamente agradecidos de los dos cheques que les entregamos para estos primeros gastos en nuestro país. De no tener absolutamente nada a comenzar a dar pasos con algo en el bolsillo y la posibilidad de rehacer sus vidas. Un millón de gracias por atender a nuestra invitación a los que lo hicieron que fueron muchos.

A esta familia les invitamos a acudir a los actos del 27 de abril en La Puebla de Bolívar, acto que comenzará a las doce con una ofrenda floral ante el Monumento al Libertador, una misa en la capilla de la Virgen de Coromoto en la propia Iglesia, visita al Museo de Simón Bolívar y comida popular.

Salimos encantados de las sonrisas y lágrimas de una pareja que comienzan a ver un rayito de luz al final de un túnel oscuro y tenebroso y a vivir en esta maravillosa Euzkadi que no es muy consciente, en algunas personas, de la tragedia que viven miles de familias fuera de nuestras fronteras.

ELA. Asamblea búlgara con toques del PRI – Ni plato, ni lentejas

Viernes 5 de abril de 2019

Mitxel Lakuntxa ha sido elegido como nuevo secretario general de ELA con el 95,02% de los votos, en sustitución de Adolfo Muñoz que abandona esta responsabilidad al frente del sindicato, por razones de edad, 60 años. Casi un chaval. El comité ejecutivo, que acompañará al nuevo líder del sindicato en las labores de dirección, ha logrado el mismo respaldo. Es lo más parecido a aquellos congresos que celebraba el PRI mexicano con el dedazo. Una vez ungido el jefe, el anterior presidente desaparecía totalmente de la vida pública. Es lo que sucedió con Alfonso Etxeberria y con José Elorrieta y ahora le toca a Txiki Muñoz. Se queda sin voz. El tipo de estructura de ELA exige estas limitaciones a la democracia.

Lakuntxa ha sido elegido en el Congreso extraordinario que ELA celebra este viernes en San Sebastián bajo el lema ‘Indar Betean’ (En plena forma), como si de un congreso de fitness se tratara, con la participación de 736 personas delegadas en representación de las tres federaciones (Industria eta Eraikuntza, Zerbitzuak y Gizalan) y las doce estructuras territoriales del sindicato.

En total, han votado 703 personas, de las que 668 han votado a favor del nuevo comité ejecutivo, lo que supone un apoyo del 95,02%, mientras que 27 han votado en contra y ocho votos han sido en blanco. No es de extrañar esa votación a la búlgara, sino esas 27 personas que han votado que no y esos ocho votos en blanco. Nadie sabe lo que reivindican pues les obligan a estar callados.

«Defendemos la soberanía de nuestro pueblo y un modelo social alternativo, afirmamos que existe un conflicto de clase y construimos un sindicalismo que organice a nuestra gente y defienda sus expectativas y lo hacemos sin aceptar relaciones de subordinación o clientelares con nadie», ha expresado. Es lo más parecido a un discurso de Maduro o Raúl Castro que se puede oir en Europa, porque no nos dicen de qué modelo social alternativo hablan, ¿comunismo?, ni por que están tan obsesionados por los conflictos de clase como en el siglo XIX de la revolución industrial. Lenguaje pues muy desfasado y superado porque al parecer para ellos un sindicato no es una organización plataforma de defensa de las condiciones de trabajo y reivindicaciones de los trabajadores sino un simple contrapoder. Lo de ellos es solo la confrontación como estamos viendo con el pulso de la concertada.

Finalmente, esa fijación que tiene este sindicato nacido de la entraña del PNV, con el PNV su partero es de psiquiatra. Parecen adolescentes queriendo matar al padre para ser algo en la vida.

Inquietante pero elocuente sobre todo ese mar de puños cerrados, como si de la vieja URSS se tratara. No sé que pensarían Manu Robles Arangiz y mi aita, activos luchadores de Soli, si hubieran estado hoy en Donosti. Seguramente no dormirían tranquilos.

Y lo peor del caso es que este Lakuntza tiene 42 años, con lo que a esta sociedad le esperan 18 años baldíos de dura confrontación. Malos tiempos para la lírica.

Ni plato, ni lentejas.

En una entrevista en el día de hoy, Andoni Ortuzar lo ha descrito muy bien. «Nos acusaban de vendernos en Madrid por un plato de lentejas. Pues bien, Bildu ayer no obtuvo ni plato, ni lentejas». Las lentejas las consiguió como siempre, el PNV.

El Gobierno español anunció ayer, a través del Ministerio de Política Territorial, que la próxima semana se reunirá la Comisión Mixta con el propósito de cerrar cuatro transferencias a Euskadi, entre las que destaca la AP-68. Es, sin duda, una buena noticia (que no suficiente), fruto del trabajo desarrollado y de la presión ejercida desde el Gobierno Vasco y desde el PNV. Una tarea que recibió el miércoles un último impulso en el marco de la votación de los seis decretos-leyes del Gobierno de Pedro Sánchez.

Si algo ha quedado claro entre ayer y hoy es cuál es el partido vasco que influye y que decide en Madrid. La comparación no se sostiene: mientras EH Bildu ha votado ‘sí‘ a los decretos ‘gratis et amore’, únicamente para alimentar esa ilusión de que ellos y ellas van a ser ahora el partido vasco influyente en Madrid y para vender también la idea (falsa) de una acción coordinada de las izquierdas; el PNV ha votado que ‘sí‘ tras recibir la garantía de que el asunto de las transferencias iba a recibir un impulso “en breve”, como así ha ocurrido al final del día. Es decir, el PNV ha votado que ‘sí‘ no pensando en su estrategia/interés/ocurrencia electoral, sino en el bien de Euzkadi. Con el debido respeto, el PNV ha dado a EH Bildu una lección de influencia y eficacia política.

Pero expliquemos de qué va la cosa.

4 de abril de 2019.- El Ministerio de Política Territorial y Función Pública convocará una reunión de la comisión Mixta de Traspasos entre la Administración General del Estado y País Vasco la próxima semana tras culminar las valoraciones de las diversas materias que han sido objeto de tratamiento en los meses transcurridos de 2019, y más concretamente en referencia a las facultades en materia de ejecución de la legislación sobre productos farmacéuticos, actuaciones sobre jubilaciones derivadas de procedimientos de EREs y seguro escolar, así como respecto de la Autopista AP-68, a fin de adoptar los correspondientes acuerdos de traspasos.

En el mes de julio de 2018 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Íñigo Urkullu, acordaron impulsar los trabajos de desarrollo del Estatuto de Autonomía del País Vasco en materia de traspasos de funciones y medios de la Administración General del Estado.

El pasado 22 de junio de 2018, la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, se reunió con el consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno y portavoz del Gobierno Vasco, para tratar de avanzar en aquellas materias en las que ambas Administraciones están de acuerdo: reducción de la conflictividad, apertura de vías de diálogo para evitar recursos ante el Tribunal Constitucional, transferencias pendientes, e impulso a los mecanismos de cooperación permanentes entre el Gobierno de España y el Ejecutivo vasco.

Primeros acuerdos, en noviembre de 2018

Como materialización de esta voluntad política de desbloquear los traspasos paralizados desde 2011, la Comisión Mixta de Transferencias Estado-País Vasco formalizó el pasado 26 de noviembre de 2018, la transferencia de dos líneas ferroviarias de mercancías y un tramo de la autopista AP-1.

Desde entonces, el Ministerio de Política Territorial y Función Pública ha continuado identificando funciones y servicios traspasables al País Vasco por tener la Comunidad Autónoma base estatutaria y competencial dentro de nuestro marco constitucional. Fruto de esa voluntad de no obstruir la transferencia de aquellas funciones y servicios con base legal para ser abordadas, ambas administraciones han seguido trabajando de cara a acordar los términos de distintos traspasos a la Comunidad del País Vasco.