No hay nada que hacer – Os vais a enterar

Jueves 10 de octubre de 2019

No hay nada que hacer

Arkaitz Rodríguez, secretario general de Sortu, le ha contestado hoy a Urkullu a la pregunta que ayer el lehendakari hizo a Sortu sobre si era tan difícil decir que “matar estuvo mal”. Arkaitz Rodríguez le ha acusado de todo al preguntante y ha tenido el tupé de mezclar el Gal con el Lehendakari. Y no solo eso. Ha dicho que el PNV tiene compañeros de viaje que han asesinado y lindezas parecidas, olvidando los tórridos amores de Otegi con Egiguren. Tinta de calamar para no asumir lo mínimamente moral que se requiere para tener un mensaje político en una sociedad democrática. En definitiva, esta gente no tiene remedio. Su acción política carece de base ética y si no tienes lo fundamental pues construyes un edificio sobre arena. Pedirles que condenen las barbaridades que hicieron es perder el tiempo.

Os vais a enterar

Tras la sentencia del Supremo sobre el injusto caso los jóvenes de Alsasua, solo hay esa expresión tan hispana de “os vais a enterar”. La propia sentencia del Supremo rebajando las penas tiene la clave de la cuestión. La bronca de bar, la describen en Madrid como una acción que “no fue terrorismo”, ni “discriminación” ni “abuso de autoridad”. Pero la acusación de terrorismo, la madre del cordero, así lo decidieron en el ministerio del interior en Madrid hace tres años llevando el caso a la Audiencia Nacional, sacándola de la de la de Iruña. Le dieron cobertura y dimensión política y actuaron en consecuencia con una justicia sumisa a los dictados de lavar la “afrenta” al Cuerpo. El Honor es mi divisa.

“¿Qué han mancillado el honor de la Benemérita?. Pues os vais a enterar”.

Y se han enterado. ¡Vaya que se han enterado!.

Al torero José Padilla, por golpear a un ertzaina la cosa quedó en una multa de 400 euros y en Algeciras el ataque a nueve guardias civiles con pedradas y amenazas de muerte quedó pendiente de juicio y una petición de 5 años sin prisión preventiva. Y no hablemos de lo que le ocurrió al nieto de Franco.

Aquello que dijo Su Majestad de que la Justicia es igual para todos nunca fue verdad, empezando por él. Aquí si son vascos y de Alsasua y está la Guardia Civil de por medio, sabes a lo que te expones. Y si no que se lo pregunten al Guardia Civil jefe de Catalunya y su incendiario discurso de ayer ante los Mossos. La Unidad de España por encima de todo. Patria Única e Indivisible. España una y no sesenta y una.

Cinco años hasta el Primer Gobierno Vasco

Miércoles 9 de octubre de 2019

El pasado lunes, 7 de octubre se cumplieron 83 años de la creación del primer Gobierno Vasco de la historia. El dato no tuvo una sola mención ni línea en ningún medio de comunicación como si la gesta hubiera sido irrelevante y como si no hubiera una necesidad vital de transmitir a las nuevas generaciones esos hitos del pasado para que aprendan que lo que viven, nunca fue gratis.

Por eso permítanme recordar como se llegó a la aprobación del Estatuto en el Congreso el 1 de octubre de 1936, que dio paso a la creación de ese primer Gobierno Vasco.

El 8 de mayo de 1931 alcaldes na¬cionalistas de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia, lanzaron la iniciativa de elaboración de un Estatuto cuya redac¬ción inicial encargan a la Sociedad de Estudios Vascos. Veintitrés días más tarde el texto era una realidad. Poco más de una semana después nacería la polémica sobre la inclusión en el texto de un concordato particular de Euzkadi con la Santa Sede. La aprobación y redacción definitiva del proyecto —el Estatuto de Estella— tuvo lugar el 14 de junio en «magna asamblea» celebrada en esa localidad nava¬rra. 427 Ayuntamientos de los cuatro territorios históricos dieron su conformidad. Tres meses, más tarde, paralelamente se elaboraba la Constitución republicana, la práctica totalidad de alcaldes de esos Ayuntamientos y los diputados de la denominada Minoría Vasco-Navarra entregaban en la presidencia del Gobierno el proyecto de Estella. A los tres días las Cortes declararon anticonstitucional la cláusula del Concordato. Aquello que dijo Prieto de que el PNV quería crear un Gibraltar Vaticanista.

En noviembre de ese mismo año la primera reacción oficial del Gobierno reconoce la facultad de negociar un Estatuto negando al mismo tiempo la viabilidad del texto de Estella. Un mes más tarde se concreta el procedimiento de redacción y tramitación: una comisión compuesta por un miembro de cada Gestora (diputaciones provinciales), tres representantes de Ayuntamientos nacionalistas y otros tantos socialistas.

El 19 de junio de 1932, una vez re¬dactado el Estatuto, se reunieron los alcaldes de las cuatro provincias en Pamplona. Los Ayuntamientos nava¬rros, de acuerdo con las decisiones tomadas en cada uno de ellos, se habían inclinado, aunque por escaso margen, por un Estatuto unificado. Pero en la asamblea algunos se abstuvieron y otros votaron en sentido negativo. Recientes investigaciones han demostrado que, a pesar de ello, el número de Ayuntamientos navarros partidarios del sí fue superior. La evolución de la Comunión Tradicionalista había resultado decisiva.

Hubo que rehacer el Estatuto para adaptarlo a las tres provincias. En setiembre de 1932 se aprobaría el Estatuto de Cataluña y en octubre se reanudaron las tareas de redacción del vasco. Finalmente, el 8 de agosto de 1933 los alcaldes lo aprobaron en Vitoria y el 5 de noviembre de ese mismo año sería aprobado en plebiscito (84% sí; 2,6% no y 12,7% abstenciones). Fue una arduo trabajo de superar obstáculo tras obstáculo.

En diciembre del 33 el texto llegó a Madrid y en febrero de 1934 en el Pleno de las Cortes para emitir dictamen se planteó la polémica sobre el resultado de referéndum en Álava.

La violación del Concierto Econó¬mico al excluirse la capacidad de gravar el vino, la consiguiente protesta de Zumárraga y la dimisión de todos los Ayuntamientos, excepto los monárquicos, el conflicto entre la Generalitat y el Gobierno sobre la ley de Contratos de Cultivos que provocó la retirada de las Cortes de diputados ca¬talanes y vascos y los sucesos de octubre del 34 retrasaron toda la cuestión, agravada por la crisis política y social de 1935. Tras la victoria del Frente Popular y después de la sublevación del 18 de julio de 1936, la Comisión de Estatutos presentó su dictamen al Pleno el 1 de octubre. Cinco días más tarde el Estatuto Vasco era aprobado. Al día siguiente, en Gernika, nacía el primer Gobierno Vasco presidido por el diputado del EAJ-PNV, Jose Antonio Aguirre.

En Sabin Etxea con dos monjas ortodoxas rusas

Martes 8 de octubre de 2019

Es una historia que no vives todos los días. Pero es una realidad. Este martes en Sabin Etxea y presididos por Mikel Burzako y con José M. Etxeberria y Kepa Rekakoetxea hemos recibido a dos monjas ortodoxas rusas de la región rusa de Carelia, fronteriza con Finlandia. Venían con una traductora y dos ” niñas de la guerra” (86 años) que eran una bomba. Simpáticas, habladoras, movidas, entusiastas, cargadas de miles de historias y protestando porque e habla poco de lo que ellos vivieron en Rusia y de como Stalin se negó a que las adoptaran para poder entregarlas de nuevo a la posible III República española.

El asunto versa sobre la actuación de la abadesa y monjas que habitan en el Monasterio de Syandebskogo en la Región de Karelia, con respecto a los niños de la guerra que murieron luchando contra el fascismo en las tierras rusas que los acogieron en 1937. Estas monjas ortodoxas rusas han desarrollado una gran labor humanitaria y de dignificación honrando con un monumento a los menores republicanos que perecieron en 1941 en aquellos frondosos bosques.

El emotivo y sorprendente acto de inauguración se desarrolló en el claro de un intrincado bosque, en la región de Karelia, en las inmediaciones de Siandeba, en el distrito de Olonetski. Una decena de monjas ortodoxas rusas vestidas de negro marcharon silenciosas en procesión sosteniendo en el aire los retratos de 11 chicos republicanos españoles que perecieron en estos olvidados parajes en 1941 tras marchar al frente voluntarios a luchar por la URSS en contra del nazismo. La ceremonia sin precedentes conmocionó a María Teresa Casero, la presidenta del Centro Español de Moscú y vocal de la Junta Directiva de AGE, y a sus compañeras del CEM.

El monumento consiste en dos lápidas de mármol negro sobre las que están grabados los nombres de 23 vascos —aquellos cuya identidad está confirmada ya documentalmente, aunque solo disponían fotos de 11— que lucharon en Karelia en las filas de unas milicias populares —la tercera división Frunze—. En aquellas milicias se alistaron en masa como voluntarios, los chicos del Politécnico la mayoría vascos, en parte aquellos que, por su edad, no fueron evacuados de la caída de niños de Leningrado junto con otros menores residentes en casas de niños en aquella ciudad cuando Alemania invadió la URSS. Alekséi Kolodéznikov, jefe del grupo de búsqueda Línia Fronta (Línea del Frente) de San Petersburgo, calcula que entre 74 y 78 españoles murieron en el frente de Karelia y ha reunido los nombres de 62.

La iniciativa de fijar los nombres de los que perecieron en la zona de Siandeba pertenece a las monjas del monasterio de la Asunción y, en concreto, a la madre Varvara, la abadesa de esta comunidad ortodoxa cuya espartana vida discurre retirada del mundo a unos 300 metros del nuevo monumento. Es la que aparece en la fotografía en la mitad. En septiembre pasado en Moscú, la madre Varvara explicó que la historia de aquellos chicos voluntarios «conmovió» a las hermanas.

La abadesa fue una de las participantes en una rueda de prensa en la agencia Tass, en la que participé también Dolores Cabra, Secretaria General de AGE, y en la que se reveló el hallazgo de los restos de Martín Peña Sentoria, vasco de Bilbao identificado en los últimos 10 años por Linia Fronta. En 2016 en una operación en los bosques de Siandeba, los grupos Línea Fronta y Patriot hallaron los restos de 14 combatientes y, de ellos, cuatro fueron identificados. Peña fue uno de ellos gracias a un medallón que portaba con sus señas personales contenidas en una cápsula.

Los combates en los que pereció el vasco ocurrieron en agosto de 1941. Estando herido quedó oculto en el suelo con una granada de mano que estalló cuando vio avanzar un tanque de los nazis situándose bajo el mismo. Fue una muerte heroica la de este joven vasco que nunca pudo regresar a su tierra

De Martín Peña apenas se sabe nada, excepto que nació en 1923 y que antes de llegar a la casa de niños de Leningrado había pasado por Odessa, tras llegar a la URSS en 1937, con 14 años.

En Siandeba hay un memorial a los caídos en la guerra de la URSS contra la invasión nazi y allí, en una tumba colectiva están los restos de tres de ellos hallados anteriormente, pero la madre Varvara, deseó que éstos tuvieran un lugar especial propio en su memoria.

En los bosques de la zona, casi intransitables e invadidos por los mosquitos e insectos, todavía se ven las huellas de las trincheras y las pertenencias (trozos de ropa, calzado y equipo) de quienes aquí combatieron y murieron. A consecuencia de la guerra civil española llegaron a la URSS un total 2895 niños entre tres y 15 años. En la actualidad en Rusia los pocos que sobreviven son ya nonagenarios pero siguen defendiendo el Centro Español de Moscú con la ayuda de los hijos y las entidades de memoria como AGE, que los representa y apodera. Personalmente he estado dos veces en él.

Es a propósito de estos hechos que nos han visitado y han estado con la organización de la Memoria Vasca, Gogora, en su breve estancia que han pasado en Bilbao la madre abadesa Varvara y una de las monjas, quienes querían conocer la tierra de esos niños que con tanta grandeza y generosidad dieron su vida luchando contra el fascismo en tierras rusas. Esta visita es en reciprocidad a la que hicieron las niñas de la guerra y representantes del Centro Español de Moscú. Llegaron en tren (no han subido nunca en avión y le tienen respeto) desde Petersburgo hasta París y desde allí a Bilbao el 4 de octubre y regresan vía Niza (al no haber billetes desde París) el día 12.

En Bilbao les han acompañado en la visita, que las ha dejado molidas, las niñas de la guerra Vitori Iglesias y Azucena Fernández, dos señoras ya viudas que han disfrutado contándonos sus vivencias en aquel país, salpicando su castellano con el ruso que lo hablan perfectamente.

Esa es también parte de la historia de Euzkadi.