AQUÍ QUEDARÍA MUY BIEN

Martes 21 de abril de 2026

María Esther Solabarrieta

Como todo ser humano, tuve dos aitites. El aita de mi aita José Mari Solabarrieta fue el alcalde de Ondarroa durante la República. El 7 de octubre de 1936 tuvo que ir a Gernika a votar la candidatura para Lehendakari del Diputado Agirre. No pudo volver a Ondarroa. Las tropas ocupantes le  incautaron todo, le robaron la alcaldía  y, exiliado, apareció en el oriente venezolano donde rehízo su vida y posteriormente fue presidente del Centro Vasco de Caracas.

El aita de mi ama fue Santiago Aznar, primer Consejero de Industria y Navegación del gobierno del 36 presidido por Agirre. Propuso la ikurriña como enseña oficial del Gobierno y se convirtió en un “Aguirrista” que a Prieto le molestó y tuvo que dimitir en 1946. Cuando cayó Bilbao el 19 de junio de 1937, Leizaola, Astigarrabia y él, fueron los encargados de proteger la Villa.

El tiempo pasa y los recuerdos se difuminan, pero el haber vivido tan cerca de personalidades históricas tan importantes me hace ver las cosas mirando al futuro pero recordando el pasado, maestra de vida. Por eso siendo Diputada de Acción Territorial y Medio Ambiente en la Diputación de Bizkaia y siendo Diputado General Josu Bergara, hijo de gudari, le planteé el por qué no colocábamos en Trucios/Turtzioz un busto del Lehendakari Agirre ya que mi abuelo no hacía más que contarme la importancia de su manifiesto de despedida, perdida ya la guerra.

A Bergara le pareció procedente y le encargamos un busto  del Lehendakari al escultor Leonardo Lucarini, hijo del Joaquín Lucarini el autor del Tigre de Deusto, de la Sardinera, y de decenas de esculturas magníficas en la Villa. Él tiene la escultura de una sirena en el Club de Remo de Deusto.

En 1997 se cumplía el 60 Aniversario de aquel momento, pero la tramitación administrativa no nos permitió hacerlo hasta junio de 1998 descubriendo el busto en la plaza del ayuntamiento de Trucíos/Turtzioz con el texto del Manifiesto. Recomiendo ir a verlo.

Pasó el tiempo y Leonardo Lucarini, al ir a vivir fuera de Bilbao, me hizo entrega del molde del busto para ser usado dignamente donde procediera y lo tengo bien guardado por eso al ver imágenes del acto celebrado el pasado domingo 29 de marzo en Algorta, en homenaje al Lehendakari en su 66 aniversario de su fallecimiento, he preparado este montaje fotográfico por si procediera colocar encima de la lápida inaugurada en 1978, este busto una vez vaciado nuevamente. Creo que completaría el monolito y lo haría más personal y humano.

Lo expongo aquí por si a alguien le  puede interesar. Eskerrik asko.

MARÍA CORINA: DÍSELO A LA CARA

Domingo 19 de abril de 2026

Conozco a María Corina Machado. En la foto está cuando nos recibió en el aeropuerto de Maiquetía en una misión de Observación que hicimos. Estuvimos con el alcalde Ledezma en arresto domiciliario pero no nos dejaron ver a Leopoldo López preso en Ramo Verde ni a Gabriel Ceballos en el Helicoide. Posteriormente volvimos a estar  con ella, como en viajes anteriores habíamos estado. Representábamos cuatro partidos. PSOE, PP, CIU y PNV. El arco parlamentario. Más plural que lo visto en éste viaje.

Siempre he admirado en ella su valentía, su resistencia frente al abuso de poder y la tiranía, la claridad de sus ideas, su  inmensa capacidad de trabajo y su “guáramo”. Sin nada de esto no sería la líder referencia que es en Venezuela. Tengo en mi retina su enfrentamiento parlamentario ante el abuso del déspota Hugo Chávez y su capacidad para distinguir el grano de la paja. Mientras unos decían que negociaban con el chavismo ella sabía muy bien que la dictadura solo quería ganar tiempo, marear la perdiz y blanquearse con una falsa  democracia de papel. Por eso está donde está.

Y digo de antemano que si se convocan unas elecciones libres, sin presos, con garantías y observadores internacionales le votaré, mi familia y yo, y haré todo lo posible para que arroye.

Dicho esto que no me hace sospechoso de ser condescendiente con nada, creo que se ha equivocado en este viaje al no marcar bien los espacios políticos, haciéndolo solo con PP y Vox (partido tan antidemocrático como el de Maduro), y no entrevistarse con el presidente del gobierno Pedro Sánchez. Le guste o no, Sánchez, es una figura institucional respetable y si tú quieres serlo, tienes que actuar en clave institucional, no partidista. Por eso titulo este post pìdiéndole que vaya a la Moncloa y le cante las cuarenta. Pero que vaya. Es bueno para todos. Ya estuvo Edmundo González Urrutia, que es el presidente electo.

Me gustaría que fuera y le dijese en primer lugar que su amigo Rodríguez Zapatero aparte sus sucias manos de Venezuela y que lo que ha hecho estos años éste falso mediador es mal usar el haber sido presidente del Gobierno español. Zapatero, atribuyéndose una falsa  mediación, que nadie le ha pedido, demostrando que es un cáncer para Venezuela y para España. Zapatero nombró a Raúl Morodo embajador en Caracas y ha sido condenado por corrupción. Son hechos. Y lo advertimos.

Le debería decir que su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, no debe pedir que la UE levante las sanciones contra Delcy Rodríguez  por ser persona tan culpable como Maduro de lo sucedido manteniendo todavía en las cárceles más de 500 presos políticos y no habiendo hecho nada para que se paguen las pensiones de personas que tras una vida de trabajo, les pagan un dólar.

Le debería pedir que lidere en la Unión Europea la democratización total de Venezuela, como a mí me  dijo Sánchez que haría  en el cementerio de Polloe en San Sebastian, en el entierro de Txiki Benegas.

Le pediría que la RTVE sea objetiva cuando informe sobre la transición en Venezuela y no mantenga esa culpable equidistancia. Nadie hubiera entendido que tras la muerte de Franco se tratara de la misma forma al franquismo que a la oposición.

Le echaría en cara no recibiera en su día a Juan Guaidó y no le felicitara por el Premio Nobel, como hizo el rey, y, Sánchez lo hace por cualquier motivo.

Le rogaría no hiciera el menor caso a Yolanda Díaz, a  Pablo Iglesias, a Monedero, y a todo ese mundo que son muy exigentes en España con la democracia pero miran para otro lado cuando se conculcan los derechos humanos en Cuba, Venezuela y Nicaragua y que esa doble vara de medir hemipléjica es inadmisible.

Y todo eso se lo diría a la cara a Pedro Sánchez en la Moncloa que habilidad dialéctica y facilidad de palabra con argumentos tiene de sobra.

Y a ella, le pediría que no se confunda con el estado español. Que no todo es Madrid, aunque su mitin haya sido en el kilómetro cero. Y que hay otras realidades muy poderosas y simbólicas.

Que no se olvide que  los abuelos de Bolívar eran vascos, que la Compañía Gipuzkoana tenía su sede en San Sebastian, que el sábado un equipo vasco, la Real Sociedad, venció en Sevilla  al Atlético de Madrid entre otras cosas y si no entiende que el estado español no es un estado centralizado ni jacobino, es que no entiende nada.

Y con todo eso le animaría a continuar la dura lucha y a no dejarse envolver por cantos de sirena  de malos consejeros. La realidad es la que es, y no lo que nos gustaría que fuera. Y hasta ahora lo ha hecho muy bien. Pero somos muchos los que no nos identificamos con el formato de este viaje aunque si con su mensaje.

Y que la democracia vuelva Venezuela con ella al frente.

LA REVISTA GUDARI

Domingo 19 de abril de 2026

Fue una publicación clandestina editada por EGI (PNV) en Caracas Venezuela.

Su creador y editor fue Alberto Elosegui Amundarain, donostiarra, que firmaba con el seudónimo de Paul de Garat. Abogado, tiene que exiliarse, llega a Venezuela y trabaja en la revista Momento de este país donde coincide con Gabriel García Márquez, Plinio Apuleyo Mendoza y la diagramadora Karmele Leizaola

De Elosegui es el manual clandestino Una Voz con Mil Ecos. Le apasionaba la propaganda política siendo todo un maestro en ella  y es uno de los fundadores de la Radio clandestina, Radio Euzkadi, que funciona en Venezuela. Promueve la película Los Hijos de Gernika, traduce del inglés el libro de George Steer, El Árbol de Gernika, y hasta su marcha a Londres con su familia se ocupa de todo, lo que era la propaganda hecha en Venezuela.

Tras su viaje de esta publicación y de la propaganda se ocupa Iñaki Anasagasti.

Al principio Gudari se editaba en Caracas en la imprenta de los hermanos Morales y posteriormente en la de la familia Guruceaga. Se editaba y se enviaba al llamado Interior y a San Juan de luz desde donde se distribuía. Posteriormente el fotolito era lo que se enviaba y en la imprenta Axular se imprimía y luego se pasaba al llamado Interior.

Esta publicación fue una importante herramienta de propaganda clandestina bajo la dictadura de Franco. Su presencia fue clave.