José Antonio de Aguirre, jugador del Athletic

Martes 5 de mayo de 2020

Su familia procedía de Bergara y Mutriku. Su padre había sido abogado defensor de Sabino Arana. Había nacido en el Casco Viejo de Bilbao y se había casado en Begoña. Había estudiado derecho en la Universidad de Deusto y presidía Acción Católica. Diputado por Navarra y por Bizkaia. Había sido jugador del Athletic de Bilbao. Vamos que ni de diseño para llegar a ser Lehendakari con 32 años.

Hoy vamos a hablar de su etapa de jugador. Carlos Aiestaran escribió un documentado libro que trata de esto. ”De Futbolista a Lehendakari”. Esta es la biografía, desde un punto de vista deportivo, de José Antonio Aguirre y Lecube (1904-1960), primer Lehendakari vasco, sin olvidar, obviamente, su labor desarrollada en el ámbito político, e incluyendo también la relación que con el fútbol mantuvieron todos sus hermanos. No se puede hablar de Aguirre como un excelente jugador, pero sí de un futbolista apasionado que lo dio todo por el club cuyos colores defendió. Como ejemplo, veamos lo dicho por la prensa deportiva de la época:  «Este muchacho; todo codicia y voluntad, trabajador incansable, que tiene un gran dominio de balón, que sabe pasar… pero que no remata, ¡qué gran medio haría! Y no olvidemos que buenos medios son lo esencial…» (José Mª Mateos, seleccionador nacional. La Gaceta del Norte, 30-12-1924). «Onaindía, Hierro, Aguirre (J. A.) y Cantolla pueden codearse y hablar de tú a tú con los jugadores de primera fila, muchos de los cuales suscribirían con orgullo, como propias, las actuaciones de aquellos jugadores». (Rolando. El Liberal, 02-03-1925). «J. A. Aguirre, uno de los jugadores más entusiastas y disciplinados del Athletic». (Milton. El Nervión, 09-12-1925).

En el año 2010 la Diputación Foral de Bizkaia editó el libro José Antonio Aguirre y Lecube. El fútbol: su faceta desconocida, trabajo del mismo autor, Carlos Aiestaran, premiado ex aequo en el I Certamen de Monografías Deportivas del Dpto. de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia. Transcurrido un tiempo desde su publicación, y aprovechando la celebración del octogésimo aniversario de la participación del equipo Euzkadi (que no Euskal Herria) en la Liga Mayor 1938-39 de México D. F., el autor dio  por finalizado lo que debiera haber sido inicialmente el trabajo premiado, completando la información y Pie de foto: En la temporada 1923-24, José Antonio comenzó a jugar en el Athletic Club de Bilbao. Era el Athletic de los Vidal, Sesúmaga, Lazarra, Rousse, Acedo… En la imagen, abajo, tercero por la derecha

Es interesante conocer la opinión de su hermano, Juan Mari, sobre cómo era el juego de José Antonio en el Athletic. En el cuestionario  de las veinte preguntas que mencioné cuando hablé de su hermano, éste me decía:

“Jugó bastantes partidos en el primer equipo del Athletic. Su juego era técnico, un poco lento y con gran toque de balón, como generalmente ocurría con los ex-alumnos del colegio de Orduña, en donde se practi­caba el juego contra la pared o frontón con pelotones de un diámetro de medio metro o más. Abandonó el fútbol una vez terminada su carrera de Derecho».

«Es muy difícil, señor Aguirre, saltar desde la línea delantera del Athletic Club a la línea delantera de ese equipo vasco-navarro que a Su Señoría le toca capitanear». De esta forma descalificante  se refería el líder socialista Indalecio Prieto a José Antonio Aguirre en las Cortes Constituyentes de 1931. Años más tarde, el propio Prieto rec­tificaría esta afirmación por desafortunada, ya que Aguirre había con­seguido dar el salto y lo había hecho airosamente.

Aguirre obtuvo la licencia de federado de la Regional Vizcaína el 19 de junio de 1921 y estuvo vinculado al club rojiblanco durante las temporadas 1924-25 y 1925-26.

José Antonio jugó en el puesto de interior, formando ala con otro Aguirre, conocido como «Aguirre-Begoña». También durante su estan­cia en el equipo vasco compartió filas con el hijo de Prieto, lo que hizo que el socialista bilbaíno tuviera por él un especial afecto.

Durante su trayectoria futbolística, el Athletic de Bilbao se vio sumido en una transición, ya que no conseguiría ningún título hasta 1930 -el anterior lo había alcanzado en 1923-. No obstante, en esta época aparecerían nuevos valores del deporte inglés, tales como «Travieso», Carmelo Goyenechea, Félix Sesumaga,… que sustituirían a los hermanos Hurtado, hermanos Belausteguigoitia y al fallecido Rafael Moreno «Pichichi».

El historiador Hugh Thomas señaló en sus escritos, quizás superficialmente, que «José Antonio procedía de una familia carlista de la clase media y debía buena parte de su fama a su agradable aspecto y a sus proezas como juga­dor del Athletic de Bilbao».

Tras su activa participación en el fútbol, Aguirre continuó siendo gran animador del Athletic de Bilbao. En 1933, siendo diputado, acudió al partido que el club vasco disputó en Madrid correspondiente al cam­peonato de liga e, incluso, pasó unas horas en el hotel donde se aloja­ba el equipo rojiblanco, pues el portero, Gregorio Blasco, resultó lesio­nado de gravedad.

Durante la guerra, el Lehendakari Aguirre fue uno de los principales impulsores de la selección de Euzkadi de fútbol que lució los colores de la ikurriña por los terrenos de juego de Europa y América. Este equipo consiguió el segundo puesto en el campeonato mexicano, sien­do los fondos recogidos por la selección destinado a los niños vascos refugiados en Europa. Se llamaba Selección de Euzkadi y no de Euskal Herria como han tratado de desvirtuar este nombre los que nos quieren borrar esta historia.

En la Av. Marceau se constituyó el Consejo Federal Europeo

Lunes 4 de mayo de 2020

Una de las cosas que más nos repetía D. Manuel de Irujo era que en la sede de la Delegación del Gobierno Vasco en Paris, en el Nº11 de la Av .Marceau, Konrad Adenauer había entrado en la democracia cristiana europea y, el Consejo Federal del Estado español del Movimiento Europeo se había constituido en aquella Delegación parisina donde tenía su despacho el Lehendakari Agirre.

Teniendo eso muy fresco, presentamos una proposición no de ley para que la celebración del 40 aniversario de aquel hecho se colocara una placa en aquella sede. Con esta iniciativa lográbamos dos cosas, Que se recordara el hecho histórico que se había celebrado tras aquellas paredes y que el Gobierno español reconociera que ese edificio en ese momento de los años cuarenta fue sede vasca y, de esa manera, nuestra reivindicación de reclamación de devolución adquiriría mayor dimensión.

Estos días he encontrado las discusiones que tuvieron lugar en el Congreso de los Diputados el 3 de febrero de 1989 de nuestra iniciativa que dejaba muy clara su intención y que todos los grupos la apoyaron. Llegado el día, una delegación vasca y catalana, fuimos a Paris, entre ellos Carmelo Sáenz de la Maza, Rafael Suso, Josu Bergara, Peru Ajuria, Ereño y quien esto firma, encontrándonos con la sorpresa, al debelarse la placa en el pasillo que da a la entrada de la sede, que el gobierno español había reconocido la fecha fundadora, pero había añadido que aquello era suyo. Imagínense el sofoco ante el embajador de España allí presente. La clásica cochinada política.

Pero esto me sirve para recordar que si el Aberri Eguna de 1933 tuvo como lema EUZKADI-EUROPA, el Lehendakari Agirre basó mucha de su estrategia, junto a Irujo, Landaburu, Leizaola y Rezola en una Europa sin fronteras, en una Europa federal.

La vida del exilio en Londres, que les era común a los demócratas de varios países europeos, nos acercó de manera singular a los franceses. Los Consejos Nacionales francés y vasco otorgaron un pacto de amistad el 17 de Mayo de 1941 y el 12 de Septiembre del mismo año era aprobado y puesto en vigor de aplicación el Reglamento de la Unidad Militar Vasca dentro de las «Fuerzas Francesas Libres». Al no poder seguir adelante el desarrollo de aquella política por exigencias de la guerra, los vascos derivamos nuestras actividades hacia el marco cultural. El 8 de Octubre de 1942 quedaba consti­tuida en el Instituto Francés de Londres la «Unión Cultural de los Países de la Europa Occidental», cuyos primeros pasos habían sido andados a partir del 4 de Junio del mismo año.

Con el nombre de Unión Cultural de los Países de la Europa Occidental, reza el art. 1 del Estatuto fundacional, se constituye una Asociación de personas de los diversos paí­ses situados entre Alemania, el Mar del Norte, el Atlántico, el Mediterráneo y el Adriático, que tendrá por objeto el vivificar las diversas culturas de esta zona v consolidar sus ele­mentos de comunidad espiritual, de manera singular el res­peto a la persona humana y de las leves libremente estableci­das, que son comunes a la civilización griega y al ideal cristiano”.

El 22 de Enero de 1943 se celebró el acto público por el cual fue presentada la asociación con los grupos nacionales constituidos hasta aquella fecha, que eran por orden alfabé­tico expresado en francés, el alsaciano, el inglés, el vasco, el bretón, el catalán, el escocés, el francés, el gales, el holandés, el italiano, el maltes y el provenzal. Un representante de cada grupo dio lectura de una obra literaria clásica en su lengua respectiva, con traducción al francés y al inglés, que eran los idiomas de relación. El vasco presentó el «Kontrapas» de Etxepare. El 25 de Octubre de 1942 quedó oficialmente cons­tituido el «Grupo Vasco de la Unión Cultural» cuya primera Junta Directiva estaba formada por los Sres. Urzelai, Gondra, Irujo, Onaindia, Zabalo, Lizaso y Zubeldu, dejando de funcionar «los iniciadores» del grupo, que con los anteriores eran los Sres. Etxeberria, Gamarra, Vitoria, Eguia, Ormaetxea y Untzueta.

Paralelamente había sido constituida, también en Londres, la «Federal Unión», entidad británica, con grupos nacionales europeos adheridos, entre los cuales se hallaba igualmente el vasco. Federal Unión, al producirse la liberación de Francia, se transformó en la «Unión Europea de Federalistas», en la que los vascos siguieron tomando parte como grupo nacional, y que ha sido sometida a diversas incidencias, que no interesa en el momento actual aquilatar.

En esta situación habían quedado las cosas cuando, a consecuencia de la liberación de Europa, tuvo lugar la Asam­blea de La Haya, en la que quedó constituido el Movimiento Europeo. A dicha Asamblea acudió figurando entre sus con­vocantes Salvador de. Madariaga. A la misma concurrió al frente del grupo vasco el Presidente Agirre. En La Haya se proyectó la nueva formación europea, partiendo de la base jurídica de los Estados. Reunidos los Sres. Agirre y Madariaga, con los restantes que les acompañaban, fue acordado constituir el «Consejo Federal Español del Movimiento Europeo», del que podrían formar parte, con propia personalidad, los grupos catalán y vasco.

De acuerdo con lo convenido en La Haya, el 8 de Febrero de 1949 se constituyó en la Delegación del Gobierno vasco en París el «Consejo Federal Español del Movimiento Euro­peo», haciendo constar en el art. 7 de sus Bases fundamenta­les que «los grupos representativos de cada pueblo integrante del Estado español podrán constituirse en Sección dentro del Consejo Federal», cuya personalidad representativa, con ex­tensión al ámbito total del Estado español, fue reconocida por el Movimiento Europeo el 9 de Mayo del mismo año 1949, con la condición de que había de dejar abierta la puerta de entrada en el mismo a todas las tendencias democráticas del país representado. La primera Junta Directiva del Consejo Federal quedó formada con los Sres. Madariaga, Llopis, Just, Pi Suñer, Irujo y Lasarte, de la «Sección Cultural del Movi­miento Europeo», «Mov. Socialista por los Estados Unidos de Europa», «Unión Federal Europea», «Mov. Federalista Catalán», «Mov. Feder. Vasco» y «Nouvelles Equipes Internationales».

En relación con el Lehendakari Agirre  y la de sus colaboradores podríamos extendernos trayendo aquí  textos salidos de su propia pluma, pero no es el caso aunque  no añadiría nada sustancial a las afirmaciones fundamentales. Para el Pre­sidente Agirre, Europa Federal será respecto a los Estados que la integran algo similar a lo que el Estado español era para los Países constituidos en régimen autonómico dentro del mismo, teniendo presente que, las facultades que el Estado habría de ceder a la Comunidad Europea sobre legislación, gobierno, trabajo, asistencia social, migración, tribunales, eco­nomía, aduanas, moneda, pasaportes, comercio exterior, poli­cía internacional, ejército, defensa y sus derivados son, preci­samente, aquellas que el régimen autonómico, reservaba a la soberanía del Estado; y sin olvidar que en una Europa unida, el intento de instaurar una dictadura como la de Franco sería de realización imposible. Estamos hablando de 1949.

Europa sigue su marcha, con grandes dificultades y a paso más lento que el que nosotros desearíamos, pero sin marcar retroceso en su concepción y realizaciones. Nosotros estamos donde estábamos cuando el Presidente Agirre nos dejó. Pero el esfuerzo y el sacrificio de su vida no han sido  estériles. Y los hombres y mujeres  que le hemos sobrevivido, tenemos a gran honor el de seguir sus enseñanzas, adaptándolas a los momentos que vive hoy y que habrá de vivir mañana nuestro pueblo, recordando lección constante, reiterada a cada paso de su obra, de que, la política es, en todo caso, el arte de lo posible. Mucho más ahora en la que todos los estados basan la salida de la crisis de la pandemia en una Europa mucho más unida y solidaria.

Volvamos a la pancarta

Domingo 3 de mayo de 2020

Ramón Jauregui está pasando el obligado confinamiento en Donosti. Normalmente vive en Madrid. Un periódico donostiarra le preguntaba el por qué lo hacía y contestaba, que aquí existe Osakidetza. Fue claro y rotundo. Eso  al parecer le debe dar seguridad. Fue un acto de lógico reconocimiento a una de las instituciones emblemáticas de la autonomía vasca, con todas sus imperfecciones, pero con todas sus perfecciones, sus gentes vocacionales, su universalidad, su saber ponerse las pilas en tiempos de crisis, y por haber sabido controlar bien una situación límite. Y todo gracias a que en 1984 el gobierno vasco supo convertir el Insalud en esta Osakidetza. Es un dato, como otro el que  mientras esto ocurría, ETA asesinaba, HB la apoyaba y EGIN y después GARA publicaban sus comunicados de manera acrítica. Conviene recordar estas cosas para que no nos reescriban la historia ni nos den clases, mientras sigan siendo incapaces de decir tan solo que “matar fue injusto”. E insisto en recordarlo porque la portavoz de Bildu en el Congreso, en su intervención, le afeó a Sánchez la invasión competencial que da como consecuencia “el derribo de un trabajo que ha durado más de cuarenta años”. Le faltó decir que gracias a ellos. También destacó a Rusia, China y Cuba  como países referencia en detrimento de Europa. Países modelo de Sortu. Ya. En este país todo es posible menos tener memoria.

En esta crisis inédita y límite, sin apenas margen de maniobra, cayéndonos el cielo encima, algunos partidos y sindicatos, han tratado de contraponer salud y economía, como si no fueran las dos caras la misma  moneda, aunque al darse cuenta que la gente normal solo ve en ello dos conceptos complementarios y no contrapuestos, nos han ofrecido su particular procedimiento de desescalada, mientras ELA y LAB, lo hacían con  sendas querellas, algunas ya desestimadas. Algo realmente miserable.   Los que criticaban la judicialización  del  Procés catalán, lo hacen  aquí  con Urkullu y Chivite ante los tribunales en base a su odio  ideológico primario. Gentes con rabo de paja que se acercan a la candela y esta les quema como les ha pasado en ELA en relación con la actuación policial en la calle San Francisco, firmando un comunicado con LAB sin haber “estudiado suficientemente el hecho”, es decir, haber puesto el piloto automático de la crítica por la crítica, la huelga por la huelga. Nada nuevo que les ha costado muchas bajas en ELA entre las cuales  delegados sindicales. La gente comienza a estar harta de la antipolítica como discurso dominante. Negociar es traicionar.

Nadie pone en duda que se han cometido errores, algunos de bulto, fundamentalmente por imprevisión, no con aviesa intencionalidad pero tiempo habrá de abordar el análisis de lo sucedido con datos y mayor serenidad. Todavía estamos en el tiempo de una cierta lealtad que exige el respeto de algunas reglas con necesarias críticas moderadas y constructivas sin incurrir en insultos y descalificaciones ni golpes al estómago como el que se ha pretendido dar a la Consejera Nekane Murga, persona que se ha ido creciendo en la adversidad y que transmite, por sobre todo, credibilidad, preocupación por hacerlo bien, mucho trabajo, buena voluntad y claridad en el mensaje. Pues no. Medios y, siempre los mismos, siguen creyendo que todo está permitido y lo que ha de imperar es la crispación social actuando además de forma frentista e insolidaria, desconociendo los avances y centrándose solo en lo más negativo de la situación. Los buitres no lo hacen mejor. No hay que fiarse de los que dicen que todo va mal. Solo los que quieren que todo vaya mal, y repito el concepto de “en tiempos de crisis los inteligentes buscan soluciones y los inútiles culpables”.

Nos vienen tiempos, no de primaveras rojas, como nos anunciaron el año pasado, sino de veranos calientes y otoños gélidos. La culpa del virus no nació en un paraíso comunista, como lo es China, sino es culpa del capitalismo, argumentación que ELA y LAB han vuelto a poner a  rodar en este primero de mayo. Según Garbiñe Aranburu es evidente “el fracaso del capitalismo y ante eso la necesidad de un modelo que ponga la vida por encima de quienes detentan el poder”. No sabemos si en ese paraíso habrá sindicatos y delegados sindicales. Este es pues un pueblo lleno de capitalistas donde no hay pymes, autónomos, pequeños empresarios que lo arriesgan todo, que innovan  y que contratan, que trabajan horizontalmente. Vuelve la imagen de la Codorniz, aquel señor grueso, vestido de frac y con sombrero de copa, con un gran puro sentado encima de un trabajador. Un país lleno de tiburones depredadores comiéndose a las sardinas. Por eso Arkaitz Rodríguez, secretario general de Sortu nos dice que lo de ellos es “recorrer el mismo camino de siempre aunque  cambiando de zapatos”. Curiosamente da la casualidad que estamos donde estamos gracias a las abarcas, sandalias, zapatos de todo tipo que mal que bien ha sacado a esta sociedad adelante y no nos apetece nada que nos pongan botas militares de clavos. Por lo menos a mí.

He encontrado estos días de encierro un documento interesante que nos entregó un joven universitario en abril de 1977. Reunido el EBB en las oficinas de la calle San Martin 53 en Donosti un joven  tocó la puerta y con otro amigo nos transmitió su preocupación por un manual ampliamente repartido en la Universidad del Partido Comunista titulado “Método de Proselitismo”. Tenía este esquema. 1.-Nuestra actitud. 2.- Objetivos preferentes. 3.- Fases de captación y 4.- Líneas de acción.

En el folleto y frente a los que se les oponían recomendaban lo siguiente: “Hacer crecer la voz de que pertenecen a grupos políticos desacreditados y colgarles el sambenito tales como “carca, burgués, explotador, integristas, fascistas, reaccionarios, de extrema derecha, policía o chivato.” ”Crear en ellos el complejo de que se niegan al diálogo y a la convivencia por su cerrazón mental y su egoísmo y procurar que los demás tengan también esta misma idea de ellos.” “Brindar amistad franca y entrañable mientras se pueda ganar el objetivo”. ”Procurar despertar gran admiración hacia los países comunistas, destacando su gran progreso social y económico y su verdadera libertad”. ”Afirmar que la moral burguesa es pura hipocresía, con apariencia de honradez”. En fin, que el vademécum no tiene desperdicio y que al parecer mantiene toda su vigencia .Aquel documento del joven nos  dio como resultado la creación de un Instituto de Formación interno que se llamó Ereintza y que ojalá siguiera funcionando. Ese fin de semana, Xabier Arzalluz en el frontón de Bermeo, lleno con cuatro mil personas, desgranó con maestría punto por punto aquella plataforma que se resumía en el “fin justifica los medios”. El PNV había estado ilegalizado y la única voz que se había escuchado había sido la de ETA con sus acciones y su ideología tercermundista.” ”No creáis-dijo Arzalluz dirigiéndose a los jóvenes-que sea imprescindible adherirnos al análisis marxista de una sociedad  en lucha permanente de clases. El PNV cree que los problemas sociales y económicos se pueden y se deben resolver de otra manera en su ambiente de libertad y convivencia social, en una democracia fundamental que abarque todos los órdenes de la vida”.

Quien haya escuchado las intervenciones  del 1 de Mayo de los Secretarios de ELA y LAB, habrá creído que estamos y volvemos a 1977, como si en 43 años no se hubiera hecho nada. Discursos  en blanco y negro y con el cuchillo entre los dientes. Y es que los supermalos no son los virus sino Confebask, el PNV, Urkullu y Murga, el capitalismo y el neoliberalismo depredador, que todo lo envuelve. Análisis como si el Muro de Berlín no hubiera caído estrepitosamente. Y claro que los sindicatos tienen que ser plataformas de denuncia, pero con una mínima conexión con la realidad que estos sindicatos no tienen. A no ser que estén a otra cosa, como en 1977. Dijo en su día Txiki Muñoz que no es lo mismo jabugo que mortadela caducada. No estaría nada mal se aplicaran el cuento.

Decía el Lehendakari Agirre que si en los pueblos entrara el cainismo “nos pareceríamos más a una tribu de caníbales que a un pueblo maduro y civilizado”. Pues eso.