Domingo 19 de enero de 2020
Los atacantes de la librería Blanquerna absueltos

Era la víspera de la Diada en setiembre 2017. Estábamos en Madrid, Rut Martinez, Maria Eugenia Iparraguirre y Jokin Bildarratz. Nos habían invitado al acto de la Delegación catalana en Madrid y allí fuimos. Estando escuchando las palabras del delegado bajaron por la escalera de la librería Blanquerna unos tipos enormes unos con el pañuelo en la boca y otros, sin temor a nada, a cara descubierta. Rompieron el acto y echaron un gas que nos dejó por unos minutos maltrechos. Fue noticia. La extrema derecha atacaba violentamente contra un acto catalán que nos cogía en medio.
Hoy Caustico comenta la siguiente:
Hoy me he despertado con una noticia muy española y mucho española. El Tribunal Constitucional ha perdonado a los neonazis que asaltaron la Librería Blanquerna, nido de secesionistas y enemigos de España en general. Les anula la condena en base a la libre opción polítiica de estos españoles ejemplares. España siempre ha sido un lugar de acogida para este tipo de gente desde el triunfo del nacional socialismo. Que no decaiga. También en DEIA leo que el forense Paco Etxeberria opina que los jueces españoles podrían hacer mucho más por las víctimas del terrorismo franquista y por la investigación de los crímenes. Para eso un primer paso sería el de reconocerles como víctimas pero resulta que la guerra la ganaron los otros. No les consideran por tanto víctimas sino derrotados Autentica MARCA ESPAÑA
Dicho está. La ley del embudo. Aquello podía haber terminado trágicamente pero a lo que se ve, este tipo de violencia es de baja intensidad y por tanto no punible.
Violencia es poner unas urnas y solicitar un voto.
Un trabajo de recuperación

En uno de sus paneles de la exposición se lee esta frase de Rosalía de Castro.» A todos los pueblos oprimidos se les roba la historia y la memoria». Es verdad. Por eso el que en el Koldo Mitxelena de Donosti haya estado abierta hasta el viernes una exposición con carteles, documentales, objetos, paneles y diversos elementos para conocer como fue la entrada de los franquistas en la ciudad en agosto de 1937 es de ser reseñado. Ojalá haya más de este tipo y que los diversos esfuerzos acaben en un Museo de la historia de aquella sublevación militar y sus consecuencias en Euzkadi.
Fui con mis hermanos Jon y Koldo y a la salida saludamos a los responsables de dicho trabajo Aitor Azurki y Aitzol Arroyo. Allí estaba asimismo el historiador Josu Txueka, gente interesada por la historia y que está muy pendiente de ella y aporta sus conocimientos a divulgarla.
Un muy buen trabajo.

