El burdo intento de control de Maduro

Jueves 16 de enero de 2020

Es curioso como desaparecen de la agenda noticias relevantes. Por ejemplo la crítica situación de Venezuela donde sicarios del régimen no dejan entrar en la Asamblea al presidente de la misma, Juan Guaidó y a los diputados elegidos democráticamente. Es la mejor demostración de que lejos de ser el de Maduro un régimen autoritario lo es dictatorial. Sin libertad de expresión y sin control del legislativo al ejecutivo dígasenos como hay que calificar aquella satrapía.

Imagínense que en la Investidura de Sánchez, no se hubiera dejado entrar a los diputados en el Congreso. Y eso que es tan claro y tan demostrativo de lo que significa el poder de Maduro, ni se denuncia, ni se informa sobre él.

Menos mal que en el Parlamento Europeo, una representante del PNV ha levantado la voz.

La eurodiputada del PNV, Izaskun Bilbao Barandika, ha condenado en Estrasburgo el último intento de Nicolás Maduro de controlar la Asamblea Nacional de Venezuela «intentando nombrar fraudulentamente un nuevo presidente».

Bilbao ha mostrado su apoyo a «una misión de encuesta que analice sobre el terreno la situación», y ha reiterado su apoyo a Juan Guaidó y a los intentos de la comunidad internacional de buscar una salida pacífica y dialogada a la crisis que sufre el país.

La eurodiputada  del PNV  ha trasladado al Parlamento Europeo «el espíritu» del pronunciamiento que el  PNV emitió en su última reunión en torno a esta crisis en Venezuela.

En este sentido, ha calificado de «burdo y violento» el intento del régimen de Nicolás Maduro de «tomar el control» de la Asamblea Nacional venezolana que «merece nuestra más rotunda condena». Además, ha acusado al Gobierno de Maduro de «ser responsable de la más profunda crisis humanitaria y de convivencia que recuerda la historia del país».

Izaskun Bilbao ha planteado cuatro propuestas para superarla. La primera pasaría por «mantener el reconocimiento y apoyo de la comunidad internacional al presidente encargado Juan Guaidó». Además, ha apoyado una «comisión de encuesta europea que valore sobre el terreno la situación».

Finalmente, ha subrayado «los esfuerzos del servicio exterior y el grupo de contacto para encontrar una salida pacífica y democrática con elecciones libres». También ha insistido en que no deben descartarse «las sanciones personalizadas para las autoridades venezolanas implicadas en vulneraciones de derechos fundamentales».

Croacia puede ser independiente pero Catalunya no

Miércoles 15 de enero de 2020

Es curioso como gentes que en su día pidieron solidaridad para su país, un país inscrito en la antigua Yugoeslavia y con capital en Zagreb, son ahora más severos contra situaciones parecidas que los más cerriles y autoritarios guardianes de las esencias del estado nación. Lo acabamos de comprobar con el primer ministro croata cuyo país de cuatro millones y pico de habitantes y que es independiente solo desde 1992, se ha comportado insolidariamente  con Puigdemont no guardando ni las mínimas formas.

El primer ministro de Croacia, Andrej Plenkovic, ha respondido este martes al president Carles Puigdemont que el proceso independentista en Cataluña no ha sido abordado «ni mucho menos» por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE y que se trata de un asunto que «debe ser resuelto en España». ¿Cómo la guerra de Yugoeslavia?

Plenkovic, que este semestre ostenta la presidencia de turno de la UE, ha replicado así al líder independentista catalán, quien le ha agradecido que, según él, haya «respaldado» el diálogo entre Cataluña y España. Por lo menos Puigdemont ha demostrado más educación que éste Robespierre.

«En el debate se mencionó que la presidencia ha pedido diálogo. Esta cuestión no se ha abordado ni mucho menos a nivel del Consejo europeo ni es parte de las actividades de la presidencia. Es un asunto que debe ser resuelto en España», ha zanjado.

Durante su intervención, Puigdemont ha asegurado que Cataluña es «un asunto interno europeo» que va a estar presente durante los seis meses de la presidencia croata, por lo que «debe encontrarse una solución política» a través del «diálogo y la negociación».

Recuerdo que en plena guerra, el conductor del Grupo Vasco llegó con un camión que llenamos en Euzkadi para atender sus necesidades a su país que luchaba por su independencia. Pasó lo mismo con las Repúblicas Bálticas.

Eso de que todas las libertades son solidarias, para estos croatas, no cuenta.

Aprendamos que las ayudas nunca vendrán de fuera.

Basagoiti, Quiroga, ahora Semper y mañana Alonso. Un PP enfermo.

Martes 14 de enero de 2020

Con redoble de tambores ha anunciado Borja Semper que se va de la política. ¿O la política se va de él?. Un hombre con cualidades para ella pero sin la suficiente valentía para haber ahormado de verdad un PP vasco, no una sucursal con banderón español. Un hombre locuaz con la meta puesta en hacer política en Madrid porque su nido donostiarra, vasco, se le había quedado muy pequeño. Esa es la verdadera enfermedad de una opción política que sigue considerado a Euzkadi como las viejas vascongadas de los caciques, es decir, solo un territorio de tarjeta de presentación en el Madrid de los Borbones.

Ahora todo son loas hacia su persona, loas que suenan a funeral no solo por la pérdida de un dirigente sino porque con él se va una cierta esperanza de renovación en un PP que con Mayor Oreja y Ordoñez estuvo a punto de conseguir la alcaldía donostiarra y con la boda del Kursaal entre Mayor Oreja y Nicolás Redondo, ceremonia oficiada por Fernández Savater, casi le mandan a Ibarretxe a galeras. Pero no lo lograron. Asustaron al personal con aquel programa de españolizarlo todo.

Hoy, Borja Semper se va, y le deseo lo mejor en lo personal, pero con su vuelo de Juan Salvador Gaviota solo evidencia la profunda enfermedad que tiene su otrora partido. Un partido hecho para defender la casa de España, no la vasca. Se vio en el Senado no hace mucho cuando el ínclito Oiarzabal presentó una moción para que no se cumpliera la ley orgánica del estatuto de Gernika y no se transfiriera ni una competencia más de las pautadas o cuando el ex alcalde Maroto, defensor de Treviño, se fue tan ricamente a Madrid residenciándose en Segovia, a decir ahora que Treviño es Burgos.

Pero es que antes se había ido el ínclito Antonio Basagoiti, aquel bocazas que se iba a comer el mundo y hoy solo come tamales en Ciudad México. Desaprovechó la oportunidad de gobernar con quien había hecho Lehendakari, Patxi López, a quien llamó Homer Simpson, dijo cuatro gansadas y cuando comprobó que Rajoy no le haría ministro y en Euzkadi no se iba a comer una rosca le dijo a su papá que le mandara a Mexico a defender los intereses, no de la patria, sino de su bolsillo. Y allí está tan ricamente.

Le pasó a Arantza Quiroga que llegó a creerse ingenuamente, aunque con responsabilidad, que como presidenta del PP vasco podía hacer una política adaptada al lar donde había sido presidenta de su Parlamento. Ya, ya. Llegaron los Alonso, los Oiarzabal, los Maroto en nombre de Soraya Sáenz de Santamaría y del Santo Grial y quisieron cortarle las alas. En ese corto vuelo quedó su aventura equinoccial vascongada. Una pena, porque hoy la historia hubiera sido distinta.

Y ahora le toca a Semper. En política desde los 17 años, mimado por los medios, bien asesorado, matizando en algo el discurso madrileño de su partido pero sin llegar a más, y a pesar de haber tenido un mejor resultado que su partido en las últimas elecciones municipales donde hábilmente escondió la sigla e hizo una campaña a ras de suelo, ha llegado a la fatídica conclusión que con los Casado, Cayetanas, Egeas no hay nada que hacer, que son pesos plumas de la política como arte de lo posible y que en Donosti lo tiene crudo, en el Parlamento vasco, más crudo todavía y crudísima su vieja aspiración de vivir en Madrid haciendo política por lo que ha decidido, y le alabo el gusto, que como Paco Martínez Soria la gran ciudad es para él. Dudo mucho se quede a vivir en Donosti.

Pues que le vaya bien.

Solo queda Alfonso Alonso. Dani Álvarez comenzó esta semana entrevistándole en Radio Euzkadi. Alcalde de Gasteiz cumplió en parte la vieja aspiración de los populares vascos de vivir debajo de la Cibeles. Fue portavoz del PP en el Congreso, ministro de Sanidad (no hizo nada para Euzkadi) y Rajoy, en momentos de crisis le dijo que volviera a Gasteiz. Lo hizo arrastrando los pies y se le nota mucho. Un político que no le entusiasme lo que hace termina por transmitirlo y eso es letal. Si pudiera haría lo mismo que Semper.

Evidentemente lo suyo no es pasear por la calle Dato. Lo de él es el patio de monipodio madrileño y se le nota tanto que su partido no solo mengua sino tiene un futuro muy comprometido si sus jefes no le dejan hacer una Navarra Suma con Ciudadanos y Vox, que le podría llamar Las Vascongadas Suman o lo Vasco Suma, nada de Euzkadi Suma o Euskal Herria Suma. Pero a él le harta ir al Parlamento Vasco y escuchar sus plúmbeas sesiones en las que se habla del derecho a decidir, sesiones que las considera de parvulario. Lo de él son los grandes horizontes bajo la luna y la España de trinchera y cazalla, la de Almodovar y Operación Triunfo, del Real Madrid y del Leganés, y así claro, en Euzkadi tienen toda la pinta que su voto útil irá al PSE y se van a quedar en los huesos electorales pintando menos que Maximino en Haro.

Un partido que si no habla de ETA no tiene nada original que decir o denunciar.

Aquella derecha vascongada, sumisa a la monarquía pero atenta a sus negocios patrióticos, ya no existe. Han sido sustituidos por apéndices mediáticos, personas robotizadas y sumisas al mando a distancia de una derecha que se jactaba de haber puesto la mayor bandera española de la península en la plaza Colón de Madrid. Y, claro, la gente, por muy de derechas que sea, no es tonta y les gusta que por lo menos alguien les represente. Y los Semper, Alonso, Maroto y ahora Fanjul les representa menos que Woody Allen en unas jornadas sobre la familia.

En estos parámetros puede que se inscriba el viaje a Semper hacia las verdes praderas de la vida en familia. Que le vaya bonito.