Basagoiti, Quiroga, ahora Semper y mañana Alonso. Un PP enfermo.

Martes 14 de enero de 2020

Con redoble de tambores ha anunciado Borja Semper que se va de la política. ¿O la política se va de él?. Un hombre con cualidades para ella pero sin la suficiente valentía para haber ahormado de verdad un PP vasco, no una sucursal con banderón español. Un hombre locuaz con la meta puesta en hacer política en Madrid porque su nido donostiarra, vasco, se le había quedado muy pequeño. Esa es la verdadera enfermedad de una opción política que sigue considerado a Euzkadi como las viejas vascongadas de los caciques, es decir, solo un territorio de tarjeta de presentación en el Madrid de los Borbones.

Ahora todo son loas hacia su persona, loas que suenan a funeral no solo por la pérdida de un dirigente sino porque con él se va una cierta esperanza de renovación en un PP que con Mayor Oreja y Ordoñez estuvo a punto de conseguir la alcaldía donostiarra y con la boda del Kursaal entre Mayor Oreja y Nicolás Redondo, ceremonia oficiada por Fernández Savater, casi le mandan a Ibarretxe a galeras. Pero no lo lograron. Asustaron al personal con aquel programa de españolizarlo todo.

Hoy, Borja Semper se va, y le deseo lo mejor en lo personal, pero con su vuelo de Juan Salvador Gaviota solo evidencia la profunda enfermedad que tiene su otrora partido. Un partido hecho para defender la casa de España, no la vasca. Se vio en el Senado no hace mucho cuando el ínclito Oiarzabal presentó una moción para que no se cumpliera la ley orgánica del estatuto de Gernika y no se transfiriera ni una competencia más de las pautadas o cuando el ex alcalde Maroto, defensor de Treviño, se fue tan ricamente a Madrid residenciándose en Segovia, a decir ahora que Treviño es Burgos.

Pero es que antes se había ido el ínclito Antonio Basagoiti, aquel bocazas que se iba a comer el mundo y hoy solo come tamales en Ciudad México. Desaprovechó la oportunidad de gobernar con quien había hecho Lehendakari, Patxi López, a quien llamó Homer Simpson, dijo cuatro gansadas y cuando comprobó que Rajoy no le haría ministro y en Euzkadi no se iba a comer una rosca le dijo a su papá que le mandara a Mexico a defender los intereses, no de la patria, sino de su bolsillo. Y allí está tan ricamente.

Le pasó a Arantza Quiroga que llegó a creerse ingenuamente, aunque con responsabilidad, que como presidenta del PP vasco podía hacer una política adaptada al lar donde había sido presidenta de su Parlamento. Ya, ya. Llegaron los Alonso, los Oiarzabal, los Maroto en nombre de Soraya Sáenz de Santamaría y del Santo Grial y quisieron cortarle las alas. En ese corto vuelo quedó su aventura equinoccial vascongada. Una pena, porque hoy la historia hubiera sido distinta.

Y ahora le toca a Semper. En política desde los 17 años, mimado por los medios, bien asesorado, matizando en algo el discurso madrileño de su partido pero sin llegar a más, y a pesar de haber tenido un mejor resultado que su partido en las últimas elecciones municipales donde hábilmente escondió la sigla e hizo una campaña a ras de suelo, ha llegado a la fatídica conclusión que con los Casado, Cayetanas, Egeas no hay nada que hacer, que son pesos plumas de la política como arte de lo posible y que en Donosti lo tiene crudo, en el Parlamento vasco, más crudo todavía y crudísima su vieja aspiración de vivir en Madrid haciendo política por lo que ha decidido, y le alabo el gusto, que como Paco Martínez Soria la gran ciudad es para él. Dudo mucho se quede a vivir en Donosti.

Pues que le vaya bien.

Solo queda Alfonso Alonso. Dani Álvarez comenzó esta semana entrevistándole en Radio Euzkadi. Alcalde de Gasteiz cumplió en parte la vieja aspiración de los populares vascos de vivir debajo de la Cibeles. Fue portavoz del PP en el Congreso, ministro de Sanidad (no hizo nada para Euzkadi) y Rajoy, en momentos de crisis le dijo que volviera a Gasteiz. Lo hizo arrastrando los pies y se le nota mucho. Un político que no le entusiasme lo que hace termina por transmitirlo y eso es letal. Si pudiera haría lo mismo que Semper.

Evidentemente lo suyo no es pasear por la calle Dato. Lo de él es el patio de monipodio madrileño y se le nota tanto que su partido no solo mengua sino tiene un futuro muy comprometido si sus jefes no le dejan hacer una Navarra Suma con Ciudadanos y Vox, que le podría llamar Las Vascongadas Suman o lo Vasco Suma, nada de Euzkadi Suma o Euskal Herria Suma. Pero a él le harta ir al Parlamento Vasco y escuchar sus plúmbeas sesiones en las que se habla del derecho a decidir, sesiones que las considera de parvulario. Lo de él son los grandes horizontes bajo la luna y la España de trinchera y cazalla, la de Almodovar y Operación Triunfo, del Real Madrid y del Leganés, y así claro, en Euzkadi tienen toda la pinta que su voto útil irá al PSE y se van a quedar en los huesos electorales pintando menos que Maximino en Haro.

Un partido que si no habla de ETA no tiene nada original que decir o denunciar.

Aquella derecha vascongada, sumisa a la monarquía pero atenta a sus negocios patrióticos, ya no existe. Han sido sustituidos por apéndices mediáticos, personas robotizadas y sumisas al mando a distancia de una derecha que se jactaba de haber puesto la mayor bandera española de la península en la plaza Colón de Madrid. Y, claro, la gente, por muy de derechas que sea, no es tonta y les gusta que por lo menos alguien les represente. Y los Semper, Alonso, Maroto y ahora Fanjul les representa menos que Woody Allen en unas jornadas sobre la familia.

En estos parámetros puede que se inscriba el viaje a Semper hacia las verdes praderas de la vida en familia. Que le vaya bonito.

6 comentarios sobre “Basagoiti, Quiroga, ahora Semper y mañana Alonso. Un PP enfermo.”

  1. Es más que evidente decir, que el mero hecho de la IA de abrir cajones, levantar alfombras, subir las ventanas para ventilar, limpiar y desalojar al PP de Gasteiz, fue el principio aunque no el final, de un PP, además también herido de gravedad por la puñalada-estocada del PNV al PP de Madrid, vaya desapareciendo del mapa de Euskal Herria.
    Malo, pero malo malísimo, el traspaso voluntario del voto de las derechas españolas hacia la derecha regionalista del PNV.
    ¡Jake!

  2. Es más que evidente decir, que el mero hecho de la IA de abrir cajones, levantar alfombras, subir las ventanas para ventilar, limpiar y desalojar al PP de Gasteiz, fue el principio, aunque no el final, de un PP que, además también herido de gravedad por la puñalada-estocada del PNV al PP de Madrid, vaya desapareciendo del mapa de Euskal Herria.
    Malo, pero malo malísimo es, el traspaso voluntario del voto de las derechas españolas hacia la derecha regionalista del PNV.
    ¡Jake!

  3. El PNV encantado con las fugas del PP Vasco…… a ver si con suerte junta a toda la derechita, derechona, derechita cobarde y toda la trup bajo su paraguas regionalista y sube en votos en Otoño

  4. No creo Gaizka.Han tenido oportunidad y no lo han hecho.Igual se van a Bildu ahora que se visten de Vuitton.

  5. El PP está vigilado por la sombra alargada de Aznar, un ultra muy bien conectado con la derecha más extrema de los Estados Unidos. Aznar es el acicate del discurso radical que desde los últimos años se ha apoderado de la derecha española. Por eso dirige las FAES, para crear discurso ultra y propagarlo por tierra, mar y aire. Otro de los cometidos de Aznar es crear la base para amalgamar al nuevo movimiento nacional con los restos de Ciudadanos, la pujante Vox, la derecha regionalista y por supuesto el PP. Para su operación, Aznar cuenta con el nuevo martillo de herejes que es Cayetana Alvárez de Toledo, alguien que convierte en moderado hasta el más extremista que los populares que conocíamos. ¿Todos? Todos no, siempre queda un ejemplo del delirio, de la monomanía, de la sinrazón más ultramontana. Osea, Mayor Oreja.

  6. ENFERMOS DE AMBICION,DE FALSEDAD ESTAN LOS QUE SE ALIAN CON PODEMOS O UNIDAS PODEMOS,

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