Sábado 5 de octubre de 2019
La añorada imagen del bipartidismo

Estaba muy pensada la foto del bipartidismo nostálgico por parte de los teóricos del invento. Felipe González y Mariano Rajoy en La Toja el viernes hablando de la política española y de lo duramente que se trata a la corrupción. Filesa y Malesa, junto a la Gurtel, confirmando lo que decía Josep Pla, aquello de que lo más parecido en España a un político de derechas es un político de izquierda.
Decía Mc. Luhan que el medio era el mensaje. Y, en este caso, el medio era dos ex presidentes de teóricas ideologías distintas pero conviviendo, riéndose, coincidiendo y amablemente diciendo que eso del derecho a decidir es una aberración y que el PSOE debe ayudar al PP y el PP al PSOE en la gobernabilidad y en la defensa de la unidad de España. Nada nuevo. Ya se pusieron de acuerdo en 2005 Zapatero y Rajoy para echar abajo el llamado Plan Ibarretxe.
¿Para qué más?.
En ese debate no entraron a analizar cosas de mal gusto como el Gal, ni las tropelías del amigo Rato, ni las del hermano de Guerra ni las de la jactancia de éste por el cepillado del estatuto catalán, ni Mayor Oreja con la placidez del franquismo, ni nada que pudiera perturbar tan agradable clima de complicidad. Y para colmo pusieron en valor a Winston Churchil el gran responsable de los cuarenta años de Franco en el poder. O no se enteran o son unos cínicos.
Sicodélico.
Tapia y Urrutia sin detalle.
Le veo en ETB a la Consejera Arantxa Tapia con el viceconsejero Toño Aiz ir a Azpeitia a recordar el 25 aniversario del Museo del Ferrocarril que lo inauguró el entonces Consejero de Transportes Josu Bergara produciéndose entonces un hecho que fue reseñado. Cuando vio allí una placa con su nombre y la fecha de inauguración, pidió la quitaran ¿Se acuerdan de este gesto tan inusual en los políticos vascos?.
Al no verle en imágenes a Bergara en tal acto le he llamado para preguntarle si le habían invitado a una iniciativa que él puso en marcha. Me ha contestado que NO. Y me ha recordado que el hombre clave de todo esto fue Juanjo Olaizola todo un experto y un entusiasta que relevó de su puesto Patxi López y que creo que afortunadamente está de nuevo en el Museo. Todo esto pues se debe no a Tapia, ni a Aiz, sino a esta persona que afortunadamente la gente reconoce en su trabajo aunque no salga en los medios. No hay pues un buen periodismo de precisión. Pero la no invitación a Bergara, lamentable.
Y veo la noticia del Centenario de Euskaltzaindia cuya primera reunión fue en la Diputación de Gipuzkoa. Ojalá ETB hubiera hecho un programa especial, ya que es una televisión pública, con este tema. Estamos hablando de un hito.
Y daba la impresión que todo el acto ha estado muy bien, pero no le he visto al ex Diputado General Gonzalez Txabarri, ni a Sodupe, ni a Garitano. Le he llamado a Txabarri y me ha dicho que no le habían invitado y eso que toda su vida ha estado relacionada con el euskera e incluso ha sido director de HABE y uno de los que lo puso en marcha .Y un dato importante. Fue, como diputado en el Congreso quien consiguió que en los Presupuestos Generales del Estado hubiera en las partidas de las Academias, una partida para Euskaltzaindia y, gracias a esto, en todos los años se consagra una cantidad, que seguramente habrá ayudado a organizar el acto del centenario. Pero Andrés Urrutia no le ha invitado a Txabarri ni a los demás. Muy lamentable y de poco gusto.
Me llama la atención, esta falta absoluta de sensibilidad con el pasado. Es el síndrome de Peter Pan. Nadie antes que yo.
¿Es por desconocimiento?. Malo.
¿Es por negligencia?. Peor.
¿Es por falta de sensibilidad?. Fatal.
Somos un país de adanes y de Peter Panes sin darnos cuenta que las instituciones funcionan en base a las personas, cada una de ellas con su aporte de granito de arena.
Algún día les harán a ellos lo que ellos hacen a sus predecesores.
¡Que poca cultura democrática y de señorío se exhibe cada día!.
¿Saben lo que deberían hacer Tapia y Urrutia?. Muy fácil. Excusarse, pero no lo harán.
Casanova nunca condenará a ETA
Iker Casanova, parlamentario de Bildu, fue incapaz de decir que «matar estuvo mal» a petición de la parlamentaria del PSE Alexia Castedo en la tertulia sabatina de Radio Euskadi. Trató de justificar el debate del jueves en el Parlamento Vasco diciendo que lo que pasa en Colombia es culpa del Uribismo y que en Euzkadi hay mucho Uribismo. ¿A dónde vas, manzanas traigo?. Ya le pasó lo mismo con Eneko Andueza. Casanova le pidió que condenara el Gal, y Andueza lo hizo. Pero cuando el parlamentario del PSE, Eneko Andueza le pidió que condenara a ETA, Casanova se negó a ello.
Esta es la calidad ética de este personaje.
Como siempre su intervención fue éticamente reprobable y políticamente injustificable



