El debate de las basuras domésticas ya lo hizo Bizkaia en 1995.

Miércoles 19 de febrero de 2020

No oigo más que hablar de Vertederos, responsables de esto y aquello, dioxinas y furanos tras la tragedia de Zaldibar mientras me llama la atención esa insistencia en preguntar al personal  por la calle  si está asustado y si respira bien, cuando la Sra. Begoña Jiménez del Consejo Superior de investigaciones Científicas dice y repite que no hay el menor atisbo de riesgo para la población. ¿Qué va a decir un peatón al que previamente se le ha asustado?.

Ya sé que el Corona Virus, la suspensión del partido Real Sociedad-Eibar y el decir que no se abran las ventanas asusta a cualquiera y eso es comprensible, aunque hay mucho cuervo que merodea los vertederos como buscando que a alguien le dé un patatús para llevar su bolsa de basura ideológica a su contaminado molino.

No, no hay el menor peligro y ese anuncio de las ventanas, lógicamente la prevención es un valor, ha asustado más al personal que un chino con mascarilla, aunque ahora vemos vascos con mascarilla, pero por otras razones y no precisamente medioambientales y de salud.

Pero conviene poner en perspectiva las cosas y recordar hechos porque en este totum revolutum se dicen muchas majaderías, siendo lo único importante la pérdida de dos vidas humanas.

Recordemos:

No tengo para olvidar que en enero de 1996 se celebró en Gernika un pleno monográfico, el tercero en su historia, para debatir el primer Plan Integral de Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos que salió aprobado con el 85% de los votos a favor, con los votos en contra de la entonces HB, IU, EA e Iniciativa Ciudadana. Normal.

Se oponen a todo avance y eran y son partidarios de los vertederos y del puerta a puerta.

A raíz de aquella iniciativa se puso en marcha la política de la llamada “Escalera Jerárquica” que consiste en:

  • Reducir
  • Reutilizar
  • Reciclar materialmente y energéticamente
  • Vertido cero

Cuando en el 2003, aquella Diputación  finalizó su mandato había logrado pasar de un 2,8% de reciclaje material a un 25%.

No sé en cuanto está ahora, aunque la Unión Europea pide un 50%.

Estos son datos.

El plan tenía otra gran pata y era abordar de una vez y de manera europea  el tratamiento de esos residuos sólidos urbanos y para eso  se construyó, con el acompañamiento negativo de ETA y HB, la planta Zabalgarbi. La Incineradora que la IA abertzale decía. «Incineradora, un muerto cada hora».

No sé cómo estaríamos hoy en la actualidad si esta planta no se hubiera construido.

En ese período se cerraron  los vertederos de Amoroto, Getxo, Gordexola e Igorre y recuerdo que al de Jata se le pusieron halcones para combatir a las gaviotas que se acercaban peligrosamente al aeropuerto.

En Artigas está  el gran núcleo de gestión de las basuras domésticas  de  Bizkaia no solo con  Zabalgarbi, sino  con las plantas de compostaje y las diversas plantas que se ocupan de los residuos. La Diputación de Bizkaia puso en marcha todo este plan.

Ahora bien. El Gobierno Vasco tiene otras competencias. La Diputación, las municipales.

Y el Gobierno Vasco, ya se ha visto con la tragedia de Zaldibar tiene una gran asignatura pendiente que no es otra que  construir un gran vertedero o incineradora para los residuos industriales y los peligrosos.

Aquel intento  en 1984 de Lantaron  fracasó por HB y porque esa competencia es del Gobierno Vasco que no dio la batalla. 

En política te eligen para que hagas las cosas y aquel equipo de Bizkaia las hizo con creces.

Tengo que decir, además, que el Medio Ambiente, salvo al principio con Javier Lasagabaster y Maren Leizaola, nunca ha estado en manos del PNV. Ha estado en manos de EA, EE y del PSE, que nunca abordaron este tema.

Y es que la demagogia es fácil. Nadie quiere cerca una cárcel, un hospital, un lugar para emigrantes, y luego pasa lo que pasa.

Aquel equipo de la Diputación de Bizkaia lo hubiera sacado contra viento y marea como sacó Zabalgarbi. Orduña se ofreció a hacerlo.

También se cerraron aquellas incineradoras pequeñas y contaminantes de Bermeo y Aulestia y decenas de vertederos incontrolados.

Esta historia la viví yo en casa y le dejo a usted que saque sus conclusiones.

La noticia de hoy es que Josu Erkoreka, ha destacado este miércoles que el Ejecutivo hará una auditoria interna para ver si hay algún «aspecto mejorable» en lo que se refiere a la gestión de «la situación de emergencia» generada por el derrumbe del vertedero de Zaldibar, y poder diseñar estrategias «más seguras» para la gestión de las escombreras.

Depurar responsabilidades, seguir trabajando y buscar soluciones.

Martes 18 de febrero de 2020

¿Cómo estaríamos sin Zalbalgarbi y Zubieta?

No lo tenía fácil el gobierno vasco en su comparecencia este martes en la Diputación Permanente. No se trataba solo de analizar lo sucedido y de dar cuenta de lo hecho ante semejante tragedia sino defenderse de acusaciones de todo tipo y una falsa pasividad. En todo caso, se le puede atribuir  responsabilidad “in vigilando” a toro pasado y una cierta falta de visión para darse cuenta que un tema de estos al inicio de una pre campaña le iba a estallar en la cara. Con la petición de perdón el Lehendakari Urkullu  lo ha reconocido y ha hecho bien. Muchas veces a nuestros responsables  gubernamentales se les ve muy ensimismados y distantes y sin el cable en tierra y eso se paga. Hay Consejeros intratables que solo saben mirar por encima del hombro, pero no era este el caso.

Hoy el gobierno lo ha hecho bien. Ha parado, templado y mandado con seriedad, datos, autocrítica y un tono adecuado. El Parlamento Vasco es una institución que lo hace mejor que el Congreso. El Lehedakari con cuatro consejeros han demostrado unidad y seriedad.

Quizás al gobierno se le puede acusar de no haber actuado gesticulando y de manera  teatrera pero nada más. Y es que pesó que había dos desaparecidos a los que había que buscar y eso era la prioridad.

Pero dudo mucho que si lo hubiera hecho gentes que brindaron con champán cuando ETA mataba y hoy se ponen el traje de plañidera, entornan los ojos y le acusan a Urkullu de inhumanidad, mientras arrojan basura en los batzokis, se iban a dar por satisfechos con la información que se ha dado. Hagas lo que hagas no te van a dar ni agua.

En una situación como la vivida, con la lamentable pérdida de dos vidas humanas, el PP, Bildu y Podemos, que tienen obligación de pedir explicaciones  se han pasado siete pueblos y no van a centrar su crítica en la empresa o en la falta de vertederos industriales ya que ésta fue la política de los antecesores de Bildu que han hecho siempre todo lo posible para que el tratamiento de vertidos tóxicos  o los industriales o la propia incineración se puedan  abordar. Lo de ellos es oponerse a todo y en este caso, como ocurrió en Lantaron, también. Que la gente no se deje engañar.

La Diputación de Bizkaia en su día abordó la machada de enfrentarse a la política del NO y a todas las rémoras, intereses, campañas de miedo, falsas argumentaciones y  decidió contra viento y marea construir Zabalgarbi. Lo hizo cuando ETA actuaba y quería convertir su construcción en un nuevo Lemóniz. Y digo esto porque quizás está faltando coraje para abordar cosas que se tienen que hacer y no se hacen por el que dirán o porque el político de turno no quiere más problemas que los diarios. Y así no es extraño pasen estas cosas. Más coraje señores, para beneficiar al colectivo. Gipuzkoa lo ha encauzado veinte años después.

¿Cómo estaría Bizkaia si no se hubiera construido Zabalgarbi a pesar de  la IA con sus manifestaciones, amenazas y tergiversaciones y poniendo como alternativa los vertederos?. Lo mismo en Gipuzkoa con Zubieta.

“Incineradora, un muerto cada hora” nos chillaban. La incineración no ha matado a nadie y desgraciadamente este vertedero si. Un nuevo plan de residuos  creo que se impone.

Por lo demás la comparecencia de Urkullu con cuatro consejeros a su vera  para cualquier persona de buena voluntad debería ser suficiente siempre y cuando se depuren responsabilidades a la empresa y a los responsables de vigilar estas cuestiones.

El Lehendakari ha tenido un tono serio, profesional, mesurado, no ha eludido ninguna pregunta, no se ha  irritado como se molestó el día de la disolución del Parlamento Vasco, cosa que le perjudicó, y creo que, si el medio es el mensaje, queda para el ciudadano, repito, de buena voluntad  la impresión de que el problema está en buenas manos, con la convicción de que   a pesar de todo se tratará de hacer de esto, una pieza más de la campaña electoral. Desgraciadamente. La basura para algunos es muy rentable aunque el telón de fondo es una tragedia con la pérdida de dos vidas humanas.

Buen ejemplo el de Pepe Mujica.

Lunes 17 de febrero de 2020

Esta entrevista al ex presidente de Uruguay, Pepe Mujica se la hicieron la semana pasada. Dice cosas de interés que vale la pena reseñar. Tiene 85 años y sigue opinando y en activo.

El expresidente volvió la semana pasada a la política, y lo hizo desde el mismo convencimiento con el que la abandonó: evitar la polarización entre los uruguayos.

Horas antes de regresar a su escaño en el Senado, esta vez desde la oposición, confiesa que dio un paso atrás para no contribuir «a polarizar» su país y crear «una grieta» política como la que, en sus palabras, vive Argentina.

Desde la cocina de su finca ubicada en las afueras de Montevideo, el Pepe, como muchos le conocen, interrumpe el lavado de su vajilla para dedicar unos minutos a tomar mate y charlar.

¿Usted hace dos años dijo «me retiro, quiero descansar un poco». ¿Qué pasó? ¿Se fue el cansancio?

-Lo que dije fue «cansancio del largo viaje». No es que se haya ido el cansancio, es que yo soy un militante social y político, tengo 71 años de militante. Entonces, a esta altura es una forma de vida pero soy consciente de mis años y de que el mundo está cambiando aceleradamente ni para mejor ni para peor, sino para distinto.

El tiempo que viene es digital, es de dos idiomas, tiene una cantidad de cosas que no son de mi tiempo pero siempre dije que el mejor dirigente no es el que hace más, sino el que deja gente que lo supere con ventaja en el tiempo porque la vida y la lucha continúa. Hay una parte importante en nuestra sociedad que nos quiere mucho, hace cerca de 20 años que nuestra lista es la más votada en el país y aún perdiendo el gobierno curiosamente nuestra lista sigue siendo la más votada (…).

Voy a estar en el Senado con mis compañeros jóvenes tratando de impulsar algunas ideas que tengo pero mi suplente es brillante (Alejandro Sánchez), tiene 36 años, y creo que vale la pena abrirle cancha y a algunos otros que están por ahí y es lo que estoy haciendo.

Estoy viejo pero no destruido, la computadora de acá -señala su cabeza- me funciona por ahora, más o menos, y el cuerpo está achacoso pero es un lujo para la vida que he tenido, es maravilloso llegar a los 85 años y no estar lelo, subirse arriba del tractor y todo lo demás. De vez en cuando tengo calambres, dolor de rodillas y todas cosas de viejo pero yo debo de gritarle gracias a la vida.

¿Dudó de presentarse de vuelta en la lista?

-Yo estuve muy presionado para ser candidato a la Presidencia y no quise. No quise no solo cascoteado (golpeado) por mi edad y la experiencia, yo no quería contribuir a polarizar el país.

Yo no quiero un país como en la Argentina, con la grieta, medio país contra medio país. No quiero, lo detesto, porque somos un país de cuatro gatos locos, tres millones y poco. No podemos darnos el lujo de tener medio país contra medio país porque nos vamos al carajo y renuncié porque yo sé que polarizaba.

Lamento que me parece que hay gente que no se da cuenta de eso, el peor veneno de este país es la polarización. Veremos lo que pasa.

Usted decía que tiene algunas ideas para esta legislatura, ¿hacia dónde apuntan?

-Estamos en un cambio del capitalismo en la época que vivimos, lo que más crecen económicamente en el mundo son las empresas trasnacionales. Nuestras burguesías nacionales son familiares, no pueden competir con ellos. ¿Y qué les pasa?.

Se ponen de rentistas, compran un pedazo de campo y lo alquilan, compran unos apartamentos y los alquilan o hacen inversiones en bonos, no emprenden en empresas que multipliquen la riqueza. El Uruguay tiene 24 mil millones de dólares de plata fuera y estamos pidiendo que inviertan acá, ¿por qué? porque esa burguesía no puede competir con esos equipos.

Creo que la respuesta es la que tienen los chinos o los vietnamitas: el Estado tiene que transformarse en socio minoría, dejar que líos privados administren pero en lugar que invierta un banco o accionista, que invierta el Estado, que tenga una parte, un 30 o 40% y de ahí saca renta, para que lo entiendan va a ser difícil.