Lo que angustiosamente le falta al Pacto Social presentado en Lehendakaritza

Sábado 30 de noviembre de 2019

El acto celebrado este sábado en Lehendakaritza ha sido impactante por la representatividad del mismo, por el apoyo suscitado, por la novedad de ser los primeros en hacerlo, por el efecto dominó que puede crear y por establecer un liderazgo claro ante una necesidad vital.

La normalización de un país se atisba también en estas iniciativas y en estos actos pioneros en los que el gobierno vasco está acreditando su sensibilidad, su visión y conocimiento de la sociedad a la hora de ponerle retos y horizontes a esa grandeza que toda convivencia requiere.

No tengo la menor objeción a lo hecho hoy aunque si detecte una carencia fundamental ya que el papel y, la teoría y los discursos lo aguantan todo.

Se me podrá decir que soy un osado por poner objeciones a una iniciativa como ésta, algo que me importa muy poco, pues en poco tiempo he adquirido una experiencia práctica que ningún funcionario, con mente de funcionario puede resistir. Y lo voy a argumentar, cosa que ellos no hacen.

Mi experiencia de estos años con la emigración venezolana que ha llegado a Euzkadi, casi diez mil en tres años, me hace decir que falta mucho camino por recorrer. Si nuestros aitas hace 80 años, cuando llegaron a Venezuela hubieran tenido que padecer lo que padece un emigrante venezolano que huye de la dictadura madurista y recala en Euzkadi, hubieran vuelto nadando.

En primer lugar el tratamiento informativo que reciben los emigrantes por parte de ETB es penoso. Aquí solo son emigrantes los sirios o los palestinos cuando aquí el problema no son ni los sirios ni los palestinos y como ellos vienen en avión con lo puesto, pues no van a venir nadando y no llegan en pateras, no existen. Primera constatación.

En segundo lugar esos emigrantes tiene problemas de identificación, permisos, documentación y como esa competencia es del estado, a hacer cola en las oficinas de la policía por espacio de horas desde la madrugada para conseguir cualquier tipo de permiso a los dos años, y sin que nadie les oriente ni se ocupe de ellos.

El empadronamiento no es lo menor, pero es lo básico para que puedan solicitar ayudas en las instituciones y en eso nadie le orienta al recién llegado y nadie se lo pone fácil.

Esas personas muchas veces ni sabe dónde están y no hay una ventanilla que les oriente en nada.

Si tiene hijos, lo principal es la educación, pero esa obligación que tienen los ayuntamientos de facilitarla, no la hacen a la primera. Colegios concertados sin poder hacer frente a los pagos. O problemas de sanidad.

Y lógicamente, necesitan una ayuda económica para los primeros meses, ayuda que tuvieron nuestros padres en Venezuela, y luego la consecución de un trabajo poniendo Lanbide a su servicio con orientación y prácticas. Un trabajo, que no solo sea el de cuidador de enfermos, ancianos, camareros o encofradores y si no lo tienen orientarles para que lo tengan.

Además del planteamiento teórico hecho en Lehendakaritza el día de hoy lo que necesitaría un emigrante o una familia emigrante sería una oficina multidisciplinar, una ventanilla, una puerta a la que tocar, pero que le orientara en todo y le hiciera seguimiento sobre todo esto que he apuntado porque si para uno vasco, la administración es cada vez más complicada, imagínense para una persona que no sabe ni donde está.

El Gobierno Vasco ha hecho desde sus inicios un extraordinario trabajo en el exterior con las ONGs y las ayudas a la Cooperación pero es todavía el día en el que no cambiado el chip para darse cuenta que la ayuda la tiene que volcar a los emigrantes que llegan a Euzkadi. O simultanear los dos trabajos. Y no lo ha hecho. Nuestras conversaciones con Paul Ortega, director de Cooperación, siempre han chocado con la respuesta de que él no es competente en esto, agravado por la indiferencia de que como no es competente no se preocupa en serlo sugiriendo por ejemplo cambiar la legislación y por no hacer no hacen ni seguimiento de los casos dramáticos que se viven en Euzkadi. La mentalidad funcionarial exenta de un mínimo de humanidad vocacional a mí me espantan. Y si tienen alguna duda que se lo pregunten a personas con sensibilidad y que tuvieron responsabilidad en este campo como Josu Legarreta.

No es el caso del alcalde Aburto, del concejal Juan Ibarretxe, de la Consejera Beatriz Artolazabal, o del alcalde Gorka Urtaran que en la medida de sus posibilidades han hecho todo lo posible por atender demandas sangrantes o cediendo locales para repartir ropa, comida, juguetes y ayuda o tratando de paliar el dolor ajeno. Pero pocos más. Mucho discurso pero pocos hechos.

A esto se le suma que aquellos vascos y venezolanos que han cotizado toda su vida en aquel país, Maduro no les paga su pensión con la criminal excusa de que viven en el exterior prevaricando de manera obscena y no encontrando por estos lares en sus reclamaciones, ni solidaridad, ni orientación ni apoyo en las concentraciones de los lunes de los pensionistas ni una palabra amable haciendo que malvivan con la mínima ayuda que pueden recabar de otros colectivos tras una vida de trabajo.

5 comentarios en «Lo que angustiosamente le falta al Pacto Social presentado en Lehendakaritza»

  1. ¿Y que tiene de malo cuidar ancianos, ser encofrador o ser camarero?.

    Resulta que a los que vienen de Venezuela habría que ponerles ¿trabajando de que?.

    Si salen de su país tendrán que trabajar TODOS y cada uno en aquello que sepa, o acaso todos los venezolanos son ingenieros, arquitectos, abogados ,etc, al igual que todos los latinoamericanos que viven aquí. Muy pocos licenciados de esos lares conozco por aquí.

    Los vascos que se exiliaron especialmente en esa tierra tras las carlistas, para huir de las guerras coloniales de las Antillas, Filipinas, posteriormente de la de Marruecos, y más recientemente del franquismo, no eran la mayoría abogados, médicos, ni ingenieros industriales, y trabajaron duramente como pastores, cortando caña, o en la industria como mano de obra, y a mucha honra.

    Y parece que solo hay crisis en Venezuela, se nota que es tu país, pero no hablas de lo que sucede en Chile, en Bolivia, …

  2. lees pero no entiendes.nada malo tiene ser camarerro pero la diversificación de la oferta de trabajo ha de ser lo suficientemente amplia para que la gente no se quede en eso.Y te recuerdo que en tu pueblo tienes más venezolanos que sirios o palestinos.A ver si te enteras.

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