Euskera y tecnología, o, Iraultza ala hil

Lunes 10 de febrero de 2020

La víspera de la fracasada huelga general del día 30 de enero, el parlamentario Iker Casanova presentaba en el Parlamento Vasco una batería de medidas  contra la competencia desleal  de los grandes centros comerciales  en favor del comercio local. Loable iniciativa. No hubiera estado de más que durante la huelga auspiciada por Bildu, al día siguiente se hubiera preocupado por ese pequeño comercio, el más afectado por la acción de los piquetes, de las pintadas y de las amenazas, frente a unas grandes superficies que ni sintieron la huelga. También le preocupan a Casanova las emanaciones contaminantes de estos centros. Hace bien. Pero hubiera estado mejor que su preocupación hubiera nacido cuando Jarrai quemaba contenedores y emitía a la atmósfera dioxinas y furanos de la peor calidad para el medio ambiente, amén de destruir incívicamente mobiliario urbano. Casanova sigue sin asumir que existe el derecho a la huelga, pero también el derecho al trabajo, a la integridad física, a no ser coaccionado por piquetes que actúan como macarras. ¡Como les cuesta aprender estas minucias democráticas a gentes que engolan la voz y tratan de dar clases sobre el  funcionamiento democrático a un partido que lleva 125 años en ello!..¿Cambiarán algún día el chip de socializar el sufrimiento?. ¿Siguen añorando la kale borroka?.

Fue interesante la loa que hizo Arnaldo Otegi en la presentación de  Maddalen Iriarte como cabeza de Bildu a las elecciones destacando  su faceta profesional en EITB, un Ente Público nacido al calor del estatuto de Gernika, ese estatutillo muerto según Elorrieta, y sin el cual no hubiera nacido ETB donde la Sra. Iriarte trabajó con esa profesionalidad que le atribuye el Sr. Otegi. Ya dijeron en la Investidura que Garaikoetxea, el del estatuto, era  de Bildu. Gran verdad. Decía Jacinto Benavente que “lo de cambiar los nombres a las cosas, sin cambiar las cosas, es lo primero con lo que se engaña al pueblo en todas las revoluciones”. Es así. Y en eso están. Poco a poco. Una de cal y tres de arena, pero de perestroika, nada de nada. De momento esa revolución de Bildu es incruenta. Lo fue muy cruenta y es preciso destacar que nunca, al igual que los franquistas con la dictadura, han querido abjurar de ella. Eso del daño causado les suena a bolero. Este año lo veremos en toda su dimensión. Ya nos anuncian una “primavera roja”. De hecho Mikel Lakuntza, secretario general de ELA, nos  ha informado que bajo su almohada tiene los libros de Rosa de Luxemburgo.

Eso si. Son maestros distorsionando situaciones, partidos, revoluciones y simplezas. El  EAJ-PNV, partido de 125 años, es la vieja derecha vasca a la que hay que mandar a la oposición. Otegi dixit. Ese fue asimismo el mensaje de HB de 1977 mientras el PNV trabajaba una Amnistía que vaciara las cárceles de sus gloriosos revolucionarios. El PNV tiene empatía con ellos, ellos jamás con los demás. Y es que ese mundo nunca nos ha tragado por ser el espejo de su fracaso razón por la que de forma enfermiza han querido sustituirnos. Es legítimo. Pero ese odio ideológico no es para ellos un buen compañero de viaje. Les obnubila la sindéresis. Y cometen graves pifias como la de esta Huelga llena de banderas con la hoz y el martillo, sin haber logrado nada más que molestar, y con distinta vara de medir a la hora de aprobar presupuestos, y con ese  mensaje de que Euzkadi está paralizada cuando se ha bajado el paro del 10% y cuando, entre otras muchísimas cosas, ha nacido una industria turística que por culpa de ETA y de su silencio, gracias a ellos, era inexistente y el que un Premio Nobel viene a trabajar a la UPV. Para rato ocurriría ésto con su socialismo bolivariano.

Los ingleses se sienten orgullosos de su bandera y del lema “Dieu et mon droit”. Como los jelkides de “Jaungoikoa eta Lege Zarra”. A algunos les estorba Dios. A nosotros no. Y las leyes Viejas son el Fuero como poder originario, nunca como concesión. No lo entienden. Pero llevamos en esto 125 años. Arzalluz, cuyo primer aniversario de su fallecimiento se cumple el 28 de febrero, les decía a los jóvenes, en plenas barbaridades criminales de ETA de los ochenta, que su Goma 2 deberían ser dos palabras ”Euskera y Tecnología”. Hoy un lema más vigente que nunca cuando uno le oye hablar a Otegi anunciando un cambio de paradigma con sus banderas revolucionarias y a Lakuntza con su huelga por la huelga..

Ellos también tenían dos palabras “Iraultza ala Hil”, ”Revolución o Muerte”. Ganó “Euskera y Tecnología”. Y no lo soportan. Euskera como idioma, como identidad, como genio civil, como historia, y, la tecnología como progreso, como innovación, como trabajo de hormiga. En su última intervención  dirigida al Partido Nacionalista Vasco  en el BEC, Arzalluz  nos pidió reflexionar sobre ELA y su modelo tercermundista de  sindicación de formato nicaragüense. No le hemos hecho caso. Y tenía razón. ELA es hoy una extensión de Sortu, un brazo político con puño de hierro conjurado contra el PNV y el Lehendakari. Nada que ver con la defensa de los trabajadores  por parte de un sindicato que nació del vientre del PNV.

Y es que la historia se repite. Deia le preguntaba al presidente del EBB en 1981.

—D.: ¿El PNV qué ha significado para Euzkadi?

—A.: Ha sido, en un momento de absoluta crisis de identidad, el catali­zador de la conciencia vasca.

—D.: ¿Qué es en la actualidad el Partido Nacionalista Vasco?

—A.: Es el instrumento principal operante de ese mantener, expandir y concienciar al Pueblo Vasco de su propio ser. Uno de los instrumentos fundamentales de la reconstrucción de este pueblo, a partir de sus propias raíces, con respeto, con valores, con la palabra, con la persuasión, con el ejemplo

—D.: Se le considera a Arzalluz an­timarxista declarado…

—A.: Eso suena fuerte. Yo no pre­sumo de ser «anti» nada. Yo tengo mis concepciones, que desde luego no pasan por el marxismo. Lo que está claro es que no soy marxista. Mucho menos marxista leninista. No creo que los postulados marxistas nos ofrezcan posibilidades para conseguir una sociedad libre, justa y progresista. La clave es la libertad y todavía este tipo de marxista no ha inventado la aplicación de su ideología sin coartar todos los derechos de la persona.

—D.: Se acusa al PNV de ser un partido burgués…

—A.: No creo que la gente que lo dice mida en realidad lo que es ser burgués. Del PNV salió un sindicato. Dígame que partido burgués ha producido nada semejante. No ha visto nunca vinculada la ideología nacionalista a esa burguesía egoista, ni en Europa, ni concretamente en Euzkadi. Los pocos burgueses que se vincularon al nacionalismo en 1936 se vieron privados de sus bienes, y en muchos casos de la vida. El PNV no se dejará llevar a la trampa de caer en la dialéctica de partido burgués o partido proletario. Creo que, cada vez más en el ámbito europeo, la compo­sición y programa de los partidos se va diferenciando menos. Pero al mar­gen de todo esto, hay unos ideales, su­periores a los puros intereses de clase, que nos unen como partido. Es el in­terés colectivo de ser, de existir, como un pueblo dentro de sí mismo. Con todas las solidaridades convenientes, e incluso necesarias, pero rescatando, desarrollando, esa personalidad colec­tiva nuestra. Esto es lo que nos une, y continúa aún después de aprobado el Estatuto.

—D.: ¿Utilizaran el Estatuto como  un «contrapoder»?

—X. A.: No como contrapoder, sino como poder. El Estatuto está en­troncado con la Constitución con una disposición que reconoce unos derechos históricos previos a ella y los po­deres autonómicos que en él se con­tienen son un derecho positivo. Si el poder central lo impide, saltándose sus facultades, constituye un abuso de poder, y el derecho de resistencia a ese abuso de poder es constitucional. Pero no se equivoque. Este Estatuto nos permitirá ponernos en pie frente a los del todo o la nada. Lo de ellos solo traerá miseria, atraso, y muerte a este país. Por eso el PNV es el eje de Euzkadi.

Entiendo que todo esto que hay por detrás a Lakuntza le importe un pito. A mucha gente y a mí mismo, no. Por eso tenemos que hacerles frente con “euskera y tecnología” frente a su revolución destructiva de la primavera roja y sus huelgas generales y pintadas que limpian los demás.

Lanestosa existe en la Bizkaia que se vacía

Domingo 9 de febrero de 2020

En el año 1977, Juan Ajuriaguerra solía contar recuerdos del EAJ-PNV del pasado. En una oportunidad nos dijo que el mayor éxito del Partido había sido que  había duplicado su resultado electoral en Lanestosa, pueblo lindante con Cantabria en las Encartaciones. De un voto en 1931 a dos votos en 1933. Duplicar. Hoy no sé lo que diría pues el alcalde es del PNV.

Cuento esto para decir que he estado con María Esther este sábado en la escuela del pueblo, contiguo al ayuntamiento, en  Lanestosa  localidad que no llega a los trescientos habitantes. Hace un tiempo, a cuenta de una pareja de emigrantes venezolanos que no tenían nada y dormían en el Parque de Doña Casilda, fue el sacerdote Miguel Ángel Esnaola quien los acogió en Karrantza, los atendió y allí tuvieron a su hijo Matías. Nosotros le llevamos un dinerito que a través de Facebook y este blog conseguimos. Su trabajo fue muy meritorio.

Ahora Miguel Ángel trabaja en un proyecto ambicioso como es abordar paralizar el vaciamiento de Karrantza y Lanestosa y lograr que crezca una zona ganadera, de bellísimas parajes naturales pero ciertamente abandonado por la gran urbe. Muchas palmadas en la espalda pero  como carecen de masa crítica poblacional, allí algunas empresas languidecen o se van, los jóvenes no encuentran futuro y el relevo generacional del poco trabajo que hay  se complica. Alto paro, despoblación, economía de subsistencia, un Karpin muy abandonado, una cueva como Pozolagua en crecimiento y consolidándose, pero con cortes de luz, agua sin estar consorciada y una carretera que te marea. Para colmo en las puertas de los bares en Karrantza  pega en sus paredes un bando del ayuntamiento que comienza así: ”El nefasto servicio ofrecido por Renfe-Adif en el tren Bilbao-Santander….”y así todo.

¿Por qué esto no se aborda en serio?. ¿Quién es el responsable?. ¿Cómo nos gastamos presupuestos en fuegos artificiales sin tener lo básico asegurado?.

Afortunadamente desde la Unidad Pastoral Carranza-Lanestosa han puesto en marcha un algo que se llama “TENEMOS UN PLAN”. Para hacerlo han hecho un trabajo de campo con 56 entrevistas y lo han presentado este fin de semana en las dos localidades. En la sala no había ni un solo cargo institucional. O falta curiosidad, o falta información, o sobra comodidad.

En la  pequeña sala habría unas 35 personas, algunos emigrantes que han decidido vivir en ese lugar paradisíaco e incluso emprender y aprender. Sus testimonios han sido muy claros y poderosos. El plan explicado por Andoni Ruiz dando asistencia técnica a través de Kemen aborda la posibilidad de potenciar el Turismo, la creación de empresas, el empoderamiento a las Personas y  el trabajo en el Medio Ambiente  y con las instituciones. Es una hojita muy clara donde cualquier emprendedor, cualquiera que tenga cuatro euros, cualquiera que se atreva puede promover cosas que están ahí tocando la puerta. Solo hace falta empujarlas. Y, en primer lugar, conocerlas.

info@kemenacompania.com

Teléfono de contacto 944.155.775

María Esther estuvo, el día 30 de enero, como antigua Diputada de Medio Ambiente y Acción Territorial con la actual Diputada de Sostenibilidad y Medio Natural y Portavoz de la Diputación Elena Unzueta, de Zalla, conocedora de ese trabajo pastoral, socióloga, sensible y conocedora del mundo  de Enkarterrri a quien le pidió una entrevista para estos emprendedores que con ella estuvieron ya que inmediatamente les atendió. Hay que destacarlo pues no es lo usual.

Elena Unzueta les dio cuenta de lo que ya estaban haciendo y ante su plan les remitió a entrevistarse con dos diputados encargados de dos áreas de lo expuesto. Quedaron satisfechos de este primer encuentro.

Cualquier institución seria y que se precie tiene que valorar el trabajo en base de gentes desinteresadas que proponen hacer cosas. Este tipo de iniciativas son joyas que hay que potenciar. Porque tampoco es lo usual. Es mejor que el sistema funcione de abajo-arriba que de arriba-abajo.

En mis 36 años de representación parlamentaria en nombre de Bizkaia solo  tuve un acto político en Karrantza hace ya muchos años, con Uzturre y Jon Gangoiti, y no conocía Lanestosa, cosa de la que me arrepiento.

He pensado por qué esto tan anómalo ha sido así. O por debilidad de las organizaciones municipales de la zona que no han sabido o no han podido sensibilizar al estamento superior, cosa que no creo, o por falta de sensibilidad de los órganos superiores del Partido que no han puesto como prioridad esta zona de Bizkaia que se vacía de manera suficiente, a manera de Teruel existe, o porque las Instituciones y los parlamentarios de todos los grupos, de todos los partidos están ensimismados en otras cosas y no se pasean por la realidad de los lugares en los que la gente vive  o porque las Instituciones, las mayores responsables, no han sabido o podido poner un altavoz a semejante creciente necesidad  o porque algunos, con criterios de cálculo ha pensado que al no haber suficiente número de votos  y para legar allí hay que coger una carretera como hace sesenta años el caso es que no se han movido lo suficiente y el resultado es algo inadmisible que un lugar como las Encartaciones mal viva por falta de casi todo. Incluso con cortes de electricidad a cuenta del viento y las lluvias.

María Esther les recordó que su primer acto como diputada  en 1995 fue recibir en el despacho de la Diputación al Alcalde y Concejales de Karrantza. Todos hombres, de grandes dimensiones, con el puro encendido que ya reivindicaban solucionar el problema del agua y de los residuos que producía la ganadería y una de sus batallas fue tratar de que Karrantza formara parte del Consorcio de Aguas para estar protegidos y lograr resolver el grave problema de abastecimiento y saneamiento que tenían. Se ha avanzado en el abastecimiento pero no en el saneamiento y siguen todavía sin formar parte del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, algo que les penaliza y que deberían estar prestos  a subsanar esta anomalía cuanto antes.

Teniendo en cuenta que la Diputación Foral de Bizkaia está redactando el Plan Estratégico de las Encartaciones 2030 y el Gobierno Vasco trabaja en la Agenda Vasca, esta parte de las Encartaciones entiendo necesita un tratamiento y un cariño  muy especial, de lo contrario continuará su agonía, entre parche y parche.

En la ya muy próxima campaña electoral, todos los partidos deberían tener un programa para Karrantza y Lanestosa y no solo eso, conocerla, ir, hablar con la gente, mover el arbolito.

Si, ya sé que las campañas son ahora más mediáticas que nunca y todo queda en treinta segundos de televisión siempre hechos desde los mismos sitios y contestando las diatribas del oponente sin hablar de cosas tan concretas como éstas pero si algo es el PNV es un partido municipalista. Y que no les pase a los nuevos parlamentarios lo que me pasó a mí, y no por falta de sensibilidad mía, sino porque Karrantza y Lanestosa  no estaban en el guión.

Si alguien quiere trabajar por los demás tiene, entre otros muchos trabajos de Hércules, este de Karrantza y Lanestosa que, a nada que reciba un empujón y se siembre en ella, sus réditos serán inmediatos.

Lo que decía Arrieta en 1989 sobre la lucha contra la pobreza

Sábado 8 de febrero de 2020

En 1989, el Consejero de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Ardanza, José Ignacio Arrieta  Heras, escribió el 23 de junio de 1989 en El Correo una reflexión sobre la lucha contra la pobreza. Lo he encontrado y quiero sacarlo del baúl para que se tengan datos para conocer y reconocer sobre quienes pusieron en marcha lo que es una iniciativa vasca, concretamente del EAJ-PNV, anticipándose décadas a lo que es la envidia de Podemos y la rabieta de Bildu.

Decía así el Consejero Arrieta:

“Cuando se cumplen ahora tres meses de la puesta en marcha del Plan Integral de Lucha contra la Pobreza en Euzkadi por parte del Gobierno vasco, las Diputaciones y los Ayuntamientos y ante ciertas interpretaciones que última­mente se han hecho de alguna de mis intervenciones públicas al respecto, con­sidero necesario una puesta en común de las principales preocupaciones que sobre este lema tenemos en el Departamento de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno vasco.

A estas alturas podemos decir que, no sin ciertas dificultades, los objetivos pre­vistos en el Plan se están cumpliendo. Así, por ejemplo, más de 1.200 familias vascas están percibiendo el Ingreso Míni­mo Familiar o salario social y otras 1.000 han solicitado algún tipo de ayuda para cubrir las necesidades comprendidas den­tro del segundo nivel del Plan, que hemos denominado «situaciones de emergencia social». En total son más de 1.000 millo­nes de pesetas los que se han destinado hasta la fecha a paliar las múltiples situa­ciones de marginación por las que atra­viesan un importante número de ciudadanos vascos.

Y es ahora cuando pienso que tienen sentido algunas reflexiones personales so­bre el particular. En primer lugar, me pa­rece importante recordar que nos encon­tramos ante un proyecto interinstitucio­nal, en donde la garantía de su éxito radica, de una manera fundamental, en el papel que juegan los profesionales de los servicios sociales que desde los Ayunta­mientos están ejecutando el Plan.

Estoy convencido de que estos profe­sionales representan la punta de lanza, la avanzadilla de todo el proceso y sin cuya participación e integración el Plan no ten­dría sentido. Pero siendo necesaria su identificación, dedicación y compromiso con el proyecto, se hace igualmente imprescindible su participación en la evalua­ción y revisión continua del programa.

No podemos olvidar que esta partici­pación de los profesionales de los servi­cios sociales es lo que nos va a permitir al sector público disponer de criterios, opi­niones, sugerencias y propuestas suficien­temente contrastadas para que el Plan de Lucha contra la Pobreza en Euskadi sea algo dinámico, que vaya resolviendo los problemas que surjan a lo largo de su desarrollo y que, en definitiva, nos per­mita cubrir su objetivo fundamental: la reinserción o integración socio-laboral de quienes durante una etapa de su vida pa­decen la tremenda e injusta situación de no disponer de los medios necesarios pa­ra ellos y sus familias.

La segunda reflexión nace de la cons­tatación de que con este Plan estamos marcando un hito en la historia de la política social del Estado español. Y sal­vo las críticas de algún miembro del Go­bierno central, ninguna comunidad autó­noma, ni ninguna fuerza política y social del Estado ni de Euskadi han levantado ni una sola voz en contra de este Plan. Por el contrario, quienes se han posicionado al respecto lo han hecho o para alabarlo o para anunciar su voluntad de llevarlo a la práctica en su ámbito territo­rial.

Y a mí me parece que esto debe de ser un motivo de orgullo y de satisfacción común en nuestra sociedad. Porque nue­vamente en Euzkadi, recogiendo toda una tradición de movimientos populares en este sentido, nos hemos puesto en van­guardia de una necesidad reclamada por las fuerzas sociales y por las instituciones autónomas e internacionales, como el Parlamento vasco y el Parlamento Euro­peo.

Y digo también motivo de orgullo porque, en cualquier ámbito de la vida, representa una sana satisfacción el saber­se observado por los demás cuando se es partícipe de una experiencia de cuyos re­sultados otras sociedades van a poder be­neficiarse; cuando, en definitiva, se está tomando parte de un proyecto común, basado en el principio de solidaridad, sin ningún afán de protagonismo. En defini­tiva, un reto para todos, instituciones y profesionales, con el que merece la pena identificarse, comprometerse y dedicar lo mejor de nuestros esfuerzos.

Para finalizar, una última reflexión que nos atañe a todos. A veces uno tiene la sensación de que cuando los medios de comunicación, e incluso entre los propios profesionales, se habla de este Plan, úni­camente se hace referencia a lo que he­mos denominado Ingreso Mínimo Fami­liar, olvidándonos de los otros dos nive­les que lo conforman y sin los cuales el proyecto perdería una parte importante de su sentido: las ayudas a las situaciones de emergencia social y el establecimiento de una política sectorial.

Puedo llegar a entender que ese pri­mer nivel sea más fácil de transmitir a la sociedad e incluso a los propios beneficia­rios, al plantearse como el pago de una determinada cantidad de dinero. Ahora bien, estaríamos cayendo en un tremendo error si limitáramos el plan a una cues­tión asistencial, olvidándonos de las posi­bilidades que nos permiten el segundo y tercero de los niveles. La inmediatez de uno y la globalidad del otro conforman la filosofía y el espíritu último con que fue concebido: la reinserción socio-laboral del marginado.

Y estas son, a modo de resumen, algu­nas de las preocupaciones y reflexión es que trasmití recientemente en Argómaniz a un grupo de profesionales de los servicios sociales de los Ayuntamientos con más población en nuestra comunidad au­tónoma, y que están llevando el peso más importante de este Plan, con motivo de la clausura de unas jornadas de trabajo organizadas por el Departamento de Traba­jo y Seguridad Social”.

Por: Jose Ignacio Arrieta Heras*

*Consejero de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco.

(El Correo, 23 de Junio, 1989)