Democracia de muy baja intensidad. Borrell, Otegi, Coalición, Debates USA.

Viernes 28 de junio de 2019

Borrell

España es una democracia de baja intensidad. Dices esto y te miran raro. Piensan que los menosprecias solo por ser españoles. Y no es verdad. Pero a los hechos me remito. Josep Borrell fue quien encabezó la lista europea del PSOE al Parlamento Europeo el 26 de mayo. Era, y, es ministro de Asuntos Exteriores. Todo el mundo lo sabía. También sabía que Sánchez se lo quería sacudir. Borrell es un jacobino insoportable, soberbio, de carácter difícil y poseído de un ego desmesurado. Un tipo incómodo.

¿Qué ha pasado?.

Pues que el partido socialista ha cometido un fraude electoral y nadie ha dicho nada. Presenta un candidato que, tras ser elegido, al mes dimite con la peregrina excusa que la política exterior no puede estar sin un tipo como él a los mandos las 24 horas del día.

Le pasó lo mismo a Felipe González con Fernando Morán.

¿Y por qué te presentaron y por qué te presentaste?.

Pues porque quiere ir o de Alto Comisionado para la Política exterior o de Comisario de algo a sus setenta y cuatro años. Como Churchill, sin ser Churchill.

Algo profundamente impresentable. Presentarse, dimitir, escoger, no irse a casa.

Pero la oposición calla. Le parece bien.

Lo dicho. Una democracia de baja intensidad.

Las palabras de Otegi

Lamentable el bochornosos espectáculo montado porque TVE le invitó a su programa 24 Horas a Arnaldo Otegi. Y bochornoso el interrogatorio policial al que le sometieron. Y bochornoso que, desaparecida ETA, sigan ocho años después, algunos, añorándola.

En Euzkadi somos más normales.

Me decía Luis de Grandes, Portavoz del PP, lo que se hace en estas ocasiones. ”Se crea el maniqueo, que favorece el vapuleo”.

Se crea el leproso político, que no es Vox, y quien se acerque es reo de contagio. Hay que andar con la campanilla o la estrella de David, salvo si eres de VOX.

Pero Otegi ha estado lamentable en sus respuestas. Eso sí es criticable. Dijo sin inmutarse que ETA desapareció no por reflexión ética sino porque podían conseguir lo mismo por otro camino. La ética, la moral, el humanismo, para los tontos. El fin justificando todos los medios.

Lamentable e inquietante

No saben el ABC de la política

Visto lo visto, creo efectivamente que Euzkadi es un Oasis. Pones la Sexta y no te encuentras más que analistas que solo hablan de Madrid, quintaesencia de las Españas y dicen y repiten. ”Aquí no hay cultura de pactos”.

Será en Madrid, porque en Euzkadi, salvo el primer gobierno de Garaikoetxea, todos los gobiernos han sido de coalición. Si, ya sé que Euzkadi no es España. Y se nota.

Por una parte Iglesias aquel que se quería comer la Casta, sorpasar al PSOE, tener cinco ministerios, chavizar la política española resulta que es incapaz de negociar con una mínima inteligencia ni de darse cuenta hasta dónde puede llegar con una camisa que no tapa las vergüenzas de Sánchez , y, por la otra Sánchez, paseándose por el mundo, yendo a Granada en AVE y volviendo en Falcon, incapaz de coger el toro por los cuernos, tener una idea en la cabeza y hacer pedagogía democrática de pactos y acuerdos.

Los extremos, se siguen tocando

¿Por qué?

Porque son unos auténticos incapaces.

La campaña USA

Hoy hemos visto el debate de ayer noche de los candidatos del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales del año que vienen en los Estados Unidos. Estaban todos. Todos son todos. Parecía un concurso de belleza. Y debatían todos con todos. Aquí los debates, como los de la Sexta, son solo a cuatro. Y lo que dice la cadena.

Lo dicho. Una democracia de muy baja intensidad.

A Aznar le hubiera gustado la Cantata

Jueves 27 de junio de 2019

No, no me refiero a José María Aznar ni a su abuelo Manuel Aznar, sino a Santiago Aznar, primer consejero de Industria del Gobierno Vasco y concejal del ayuntamiento de Bilbao al que el Gobierno Vasco le encargó, en junio de 1937, junto a Leizaola y Astigarrabia, permanecer en Bilbao hasta la caída de la Villa. Lo que los franquistas llamaban La Liberación de Bilbao. Aguirre en 1956 en su mensaje de descargo dijo que no había que olvidarles.

Por eso hubiera estado feliz viendo, cuarenta años después de su fallecimiento en 1979 en Caracas que el Arriaga en pie aplaudía a rabiar este miércoles pasado la obra del compositor Luis de Pablos que dedicaba su Cantata a recordar aquella tragedia bajo el epígrafe de LA CAIDA DE BILBAO.

La historia es ésta:

El Ayuntamiento de Bilbao, con el Alcalde Juan Mari Aburto a la cabeza, encargó en el 2017 al compositor bilbaíno Luis de Pablo la realización de una obra musical, con motivo del 80 aniversario de la caída de Bilbao a manos de las tropas franquistas.

El compositor, nacido en Bilbao, de 89 años y con más de 200 obras escritas, ha vivido gran parte de su vida fuera de Bilbao pero tiene una gran vinculación sentimental con la Villa. Por ello fue nombrado Ilustre Bilbaíno en el año 2010.

Esta composición será una obra musical en contra de los horrores de la guerra, una oda a la esperanza y un enérgico NO a la guerra. Luis de Pablo sufrió en sus propias carnes la crudeza de la guerra, al perder a su padre y a su hermano en ella.

Para el Alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, el encargo de esta composición es «una gran ocasión de reconocer la grandeza de este artista bilbaíno, siendo sin duda el compositor más destacado de la vanguardia musical, que siempre ha llevado el nombre de Bilbao por todo el Mundo». Maestro incansable, a partir de ahora a este gran legado habrá que añadir también la composición que realice sobre la ciudad de Bilbao. Y como bien dice Luis «no se puede hablar de la música, la música hay que escucharla» y pronto tendremos la ocasión de escuchar esta nueva obra suya.

En uno de sus pasajes el tenor canta lo dicho por Azaña al finalizar la guerra civil cuando pidió, con uno de sus mejores discursos, Paz, Piedad y Perdón.

Estuve con María Esther, nieta de Santiago Aznar y con mucha gente conocida. Ha sido una muy buena idea. Ojalá con hechos históricos cada año se estrenara algo parecido destinado a evitar que estos hitos no se disuelvan en la nada.

¿Por qué hace ochenta años Venezuela quiso que fueran los vascos a su país?.

Miércoles 26 de junio de 2019

Estamos recordando estos días el 80 aniversario de la llegada de la primera expedición vasca de exiliados a Venezuela. La guerra mundial estaba en ciernes y tuvo que haber gentes que movieran el asunto.

Veamos cómo fue esta historia.

Y es que Venezuela sigue siendo referencia imprescindible en la historia del exilio vasco. La petición venezolana de que fuesen militantes del PNV y con oficios y profesiones específicas la mayoría los que ingresasen en aquel país marcará du¬rante casi cuatro décadas el carácter de la comunidad vasca.

Hablamos del PNV porque la embajada de Franco se había encargado de decir que los republicanos, perdedores de la guerra, eran todos comunistas y como los del PNV eran católicos, las autoridades venezolanas hacían esa salvedad. El Gobierno Vasco hizo lo posible para que en los contingentes a salir primaran otras características como el tipo de mano de obra que necesitaba en aquel momento Venezuela. Para que no hubiera discriminación alguna.

Hay que recordar que el Gobierno de Aguirre estaba compuesto por nacionalistas, socialistas, dos republicanos, un comunista y uno de ANV. Era pues obligado hacerlo así, pero sin dejar de tener en cuenta que la propaganda franquista había hecho mella en las autoridades venezolanas que venían de la dictadura de Juan Vicente Gómez, fallecido en 1936. Gobernaba su ministro de Defensa Eleazar López Contreras y a éste le sucedió asimismo su ministro de defensa Isaías Medina Angarita.

Pero, no solo la ideología nacionalista marcó el carácter en el verano de I939, los miembros nacionalistas del Gobierno Vasco y la dirección del PNV se reunieron durante tres días en París para decidir cómo debía ser aquella emigración y que uno de los asistentes, Jesús María de Leizaola, resumió en nueve puntos:

«Apoyo a la emigración para la colocación industrial y comercial.

Fundación de empresas económicas, que sean complemento de la economía de Euzkadi.

Solo se enviará gente con características de profesiones y oficios económicos. Resolver las dificultades que pue¬da haber es economía y comercio, no política.

Enviar gentes que puedan resolverse fácilmente la vida, para, si nos faltan medios para mantener las instituciones, tengamos donde acogernos. Se debe ir a la creación de una flota de comercio, pues tenemos

1.800 marinos, entre ellos, 108 capitanes y toda la plantilla de nues¬tra marina mercante.

No debe haber delegados ni representación oficial. La historia de la guerra de los vicuñas en América del Sur; demuestra que no se puede ir con afanes imperialistas. Soy partidario de que se¬pamos entrar allí como en casa ajena, y proceder de tal modo, que no demostremos ser un cuerpo especial y creyéndonos superiores a nadie. No ir con es¬píritu de superioridad. No vayamos a crear una verdadera xenofobia.

Las familias dispersas no crean ningún problema. Lo que crea los problemas es la Organización, y tengo mucho miedo de que va¬yamos a esto.

Que nadie lleve ninguna representación, para que no tengan el pretexto de meterse en los negocios particulares de los vascos.

La propaganda que se haga debe estar hecha desde Francia, y las relaciones con aquellos que se lleven desde Anglet”. (J.M. Leizaola: Conclusiones)

Los primeros contactos

La historia comenzó cuando, en 1938, Jesús María de Leizaola, consejero de Justicia y Cultura del Gobierno Vasco se reunió en París con el represen-tante para Europa del Instituto de Emigración venezolano, Eduardo Monsanto. A finales de aquel año, se había formado en Venezuela un grupo de presión que inició una campaña favor de la inmigración vasca integrado por intelectuales como Miguel Otero, Andrés Eloy Blanco, Jovito Villalba, Arraiz, Gonzalo Salas o Rafael Pizzani.

Dentro de esa campaña, el 14 de mayo de 1938, el doctor Simón Gonzalo Salas presentó un informe titulado Inmigración Vasca para Venezuela. Parte de este fue editado en forma de folleto del que se hizo una tirada de 2.000 ejemplares. El informe de Gonzalo Salas dio lugar a duras críticas de los pe-riódicos falangistas, caso del Diario Hierro de Bilbao.

En 1938, se habían producido asimismo dos hechos de singular importancia. Por un lado, Venezuela reconocía al Gobierno de Burgos (franquista). Por otro, se aprobó el Plan Trienal que debía marcar la actividad del régimen de López Contreras en los próximos años. En el Punto 7 de ese Plan, se decía: «Nuestra demografía es estacionaria y por consiguiente necesita aportes de sangre nueva que promuevan su favorable crecimiento. Venezuela no será jamás un gran país sin un paralelismo armonioso entre su potencialidad eco-nómica y el factor humano». Con la puesta en marcha de este Plan, se creaba el Instituto Técnico de Inmigración y Colonización.

En este marco, se produjo el informe del doctor Gonzalo Salas. Este partía de la premisa de la necesidad que tenía Venezuela de una inmigración procla-mada en todos los medios de comunicación y recogida en el Plan a que ha-cíamos alusión: «La inmigración es pues una necesidad que no admite discusión; y no la admite, porque no nos decidimos a afrontar el problema y a resolverlo de manera metódica y racionalizada, tal vez estemos conde¬nados a desaparecer del concierto de los pueblos libres”.

Simón Gonzalo Salas defendía una emigración homogénea y políticamente moderada (que debía, por un lado, compensar el temprano reconocimiento del régimen franquista y, por otro, no avivar las iras de los influyentes sectores anticomunistas). Se daba cuenta que una inmigración incontrolada podría hipotecar el país y ponía, como ejemplos negativos, los de Argentina y Brasil. Por el contrario, era partidario de lo que calificaba co¬mo experimento australiano.

En un momento de su Informe, Simón Gonzalo Salas se preguntaba, ¿Dón-de están esos emigrantes?: «Esos emigrantes son por ahora 80.000. Son vascos y están en la actualidad en Francia, deseosos de venir Podría decirse que hoy están huérfanos de su gran Patria y acogerían a la nuestra con el músculo y con el corazón. Están exentos de tutelaje extranjero y, por tanto, con ellos está salvado el más grave inconveniente cuando se presente el problema de la inmigración».

De los vascos exiliados, Gonzalo Salas se centraba en concreto en los pertenecientes al Partido Nacionalistas Vasco: «La ideología político-social del PNV no se amolda ni con la concepción marxista de las sociedades humanas, ni con la mentalidad petrificada del elemento conservador, enemigo de toda innovación justa y ajeno a los principios de una jus¬ticia social bien entendida”.

No fueron éstas las únicas gestiones. El embajador de Venezuela en Cuba, Alberto Smith Zárraga, amigo personal de un exiliado vasco, el doctor Luis de Aranguren, realizó gestiones directas con el general López Contreras con los mismos fines señalados anteriormente.