Lo que propone el Padre Ugalde

Sábado 29 de junio de 2019

Luis Ugalde

Me refiero a Maduro. Se aferra al poder y acelera la agonía de Venezuela con más miseria y muertos. No hay argumentos que permitan pensar que el desastre puede mejorar con este régimen; prolongar la agonía no es “ganar tiempo”, sino destruir millones de vidas.

La salida incluye elecciones libres y justas con todas las garantías internacionales. Venezuela tiene una constitución elaborada en su momento por la mayoría chavista y hoy violada sistemáticamente por el chavo-madurismo. Elecciones libres y respeto a los derechos humanos y la constitución son dos irrenunciables puntos de encuentro (nacional e internacional) para la recuperación y reconstrucción de un país reconciliado. Pero Maduro ni quiere ni puede aceptarlas y dice que se puede discutir todo menos su usurpada presidencia hasta el 2025.

Es difícil encontrar civiles y militares no corruptos medianamente informados que no consideren una locura trágica la prolongación de este régimen por seis años más y la voluntad de perpetuarse totalitariamente. Es necesario que también en el mundo todas las fuerzas de presión con alguna autoridad moral rechacen esta realidad inhumana. Según los expertos las elecciones libres no podrán ser antes de diciembre de este año, pues se requiere habilitar candidatos y partidos, liberar presos y exiliados, cambiar el CNE, renovar el Registro Electoral, garantizar el voto de millones de exiliados y la libertad de los testigos, eliminar la usurpadora ANC “supraconstitucional”…

Cambio de régimen ya. Pero sería un gravísimo error y una cruel tortura contra toda la población que los dirigentes de Venezuela y el mundo se olvidasen o aplazaran el cambio inmediato del modelo económico-social reinante. La población -incluso los chavistas y los militares no corruptos que son la mayoría- sabe que el trabajo, la empresa productiva, la educación, las instituciones y los servicios públicos más esenciales… agonizan. Urge un cambio de modelo económico con freno a la hiperinflación, garantías y estímulo a la inversión y la producción y un “plan Marshall” inmediato con masiva ayuda humanitaria internacional, refinanciamiento de la deuda desbocada, con años de gracia e inversión de decenas de miles de millones de dólares. Esto no puede esperar hasta el 2020 con el nuevo gobierno electo. Es obvio que Maduro desde el poder “ni quiere ni puede” cambiar su “socialismo del Siglo XXI” y carece de toda confianza interna y externa para la reconstrucción y para recibir el apoyo internacional masivo y activar la inversión privada multimillonaria, sin los cuales Venezuela no tiene vida. Maduro ni quiere ni puede.

Venezuela entera y los líderes del mundo no pueden perder tiempo prolongando esta cruel agonía. Urge combinar con más eficacia la presión interna y externa y la negociación para lograr la salida de Maduro con la garantía de un gobierno de transición con programa, libres elecciones con condiciones y cambio inmediato de modelo, garantías jurídicas y reinstitucionalización constitucional. Gobierno de transición y elecciones donde el chavismo responsable participe de modo significativo y con pleno derecho.

Hay avances hacia el gran consenso. EE.UU ya pone en primer lugar las elecciones, también la Unión Europea y el Grupo de Lima. Los intereses de China y Rusia no están en mantener este régimen de creciente ruina económica. Al régimen cubano que tiene secuestrado a nuestro país hay que hacerle ver con hechos que le conviene más aceptar el cambio en Venezuela. Hace falta más unidad en los demócratas y mayor presión hasta ver que la salida de Maduro les beneficia más que su permanencia usurpadora.

Avances. En el prediálogo de Noruega (no ha habido diálogo) ocurrió algo muy importante, los representantes de Guaidó expresaron de manera clara y firme que la salida de Maduro es condición irrenunciable para que se inicie la negociación, pues su permanencia usurpadora significa más muerte y violación de derechos humanos. Me imagino que del lado del régimen se defendió como indispensable la permanencia de Maduro en el poder hasta el 2025. Obviamente, esta claridad de posiciones enfrentadas impidió el inicio de un falso diálogo como los del pasado. El régimen anunció que continuará la negociación y Guaidó dijo con claridad que por ahora no puede iniciarse. Luego en Suecia, en Washington y en múltiples instancias se apoya el “diálogo de Noruega”, que solo será verdadero si todos los amigos de la democracia y los DDHH en Venezuela entienden y defienden que Maduro y su equipo es dictadura y anticambio. Urge la presión para la salida negociada de Maduro y Gobierno (¿Junta de Gobierno?) de transición con claras y definidas líneas para el cambio inmediato del suicida modelo económico social y la inmediata preparación de las condiciones para unas elecciones libres y justas. Es clave la negociación sobre el papel y las garantías de las fuerzas armadas en esta transición.

Me cuesta aceptar que haya “políticos” tan ingenuos que crean que Trump va a enviar sus marines para salvarnos o que la ONU va a enviar a su Comisionado de Derechos Humanos para plantarse ante Maduro, llamarle usurpador y criminal y exigir su renuncia inmediata. Lamentablemente hay quienes parecen apostar a este imposible y tachan de vendido al presidente encargado Guaidó si no entra en ese juego. Es importante que Bachelet haya venido como enviada de la ONU, llamando protocolarmente presidente a Maduro. Su visita ha ayudado mucho para hacer más visible la tragedia de Venezuela, la persecución y la tortura política y el grave y masivo deterioro humanitario. Que el mundo y la propia ONU entiendan que esas no son acusaciones de opositores radicales carentes de objetividad, sino que aquí hay dictadura de muerte y no un «socialismo humanitario». Por la forma en que se dieron los encuentros y las evidencias y el comunicado final, esperamos que esta visita y sus consecuencias contribuyan más para que todos los países decisivos (incluso China y Rusia) sumen esfuerzos y aceleren la presión para la salida del usurpador y de un gobierno unitario de transición con la tarea muy precisa de cambiar el modelo de muerte impuesto por el régimen y preparar las elecciones democráticas. Todo esto exige de la dirigencia venezolana (trabajadores, vecinos, empresarios, iglesias partidos políticos, ONG, academias…) un propósito superior claro y unitario respetando la gran pluralidad de sus identidades y tareas específicas. Se trata de salvar cuanto antes el barco que, con la actual tripulación y rumbo, se hunde sin remedio.

Caracas, jueves 27 de junio de 2019.

Democracia de muy baja intensidad. Borrell, Otegi, Coalición, Debates USA.

Viernes 28 de junio de 2019

Borrell

España es una democracia de baja intensidad. Dices esto y te miran raro. Piensan que los menosprecias solo por ser españoles. Y no es verdad. Pero a los hechos me remito. Josep Borrell fue quien encabezó la lista europea del PSOE al Parlamento Europeo el 26 de mayo. Era, y, es ministro de Asuntos Exteriores. Todo el mundo lo sabía. También sabía que Sánchez se lo quería sacudir. Borrell es un jacobino insoportable, soberbio, de carácter difícil y poseído de un ego desmesurado. Un tipo incómodo.

¿Qué ha pasado?.

Pues que el partido socialista ha cometido un fraude electoral y nadie ha dicho nada. Presenta un candidato que, tras ser elegido, al mes dimite con la peregrina excusa que la política exterior no puede estar sin un tipo como él a los mandos las 24 horas del día.

Le pasó lo mismo a Felipe González con Fernando Morán.

¿Y por qué te presentaron y por qué te presentaste?.

Pues porque quiere ir o de Alto Comisionado para la Política exterior o de Comisario de algo a sus setenta y cuatro años. Como Churchill, sin ser Churchill.

Algo profundamente impresentable. Presentarse, dimitir, escoger, no irse a casa.

Pero la oposición calla. Le parece bien.

Lo dicho. Una democracia de baja intensidad.

Las palabras de Otegi

Lamentable el bochornosos espectáculo montado porque TVE le invitó a su programa 24 Horas a Arnaldo Otegi. Y bochornoso el interrogatorio policial al que le sometieron. Y bochornoso que, desaparecida ETA, sigan ocho años después, algunos, añorándola.

En Euzkadi somos más normales.

Me decía Luis de Grandes, Portavoz del PP, lo que se hace en estas ocasiones. ”Se crea el maniqueo, que favorece el vapuleo”.

Se crea el leproso político, que no es Vox, y quien se acerque es reo de contagio. Hay que andar con la campanilla o la estrella de David, salvo si eres de VOX.

Pero Otegi ha estado lamentable en sus respuestas. Eso sí es criticable. Dijo sin inmutarse que ETA desapareció no por reflexión ética sino porque podían conseguir lo mismo por otro camino. La ética, la moral, el humanismo, para los tontos. El fin justificando todos los medios.

Lamentable e inquietante

No saben el ABC de la política

Visto lo visto, creo efectivamente que Euzkadi es un Oasis. Pones la Sexta y no te encuentras más que analistas que solo hablan de Madrid, quintaesencia de las Españas y dicen y repiten. ”Aquí no hay cultura de pactos”.

Será en Madrid, porque en Euzkadi, salvo el primer gobierno de Garaikoetxea, todos los gobiernos han sido de coalición. Si, ya sé que Euzkadi no es España. Y se nota.

Por una parte Iglesias aquel que se quería comer la Casta, sorpasar al PSOE, tener cinco ministerios, chavizar la política española resulta que es incapaz de negociar con una mínima inteligencia ni de darse cuenta hasta dónde puede llegar con una camisa que no tapa las vergüenzas de Sánchez , y, por la otra Sánchez, paseándose por el mundo, yendo a Granada en AVE y volviendo en Falcon, incapaz de coger el toro por los cuernos, tener una idea en la cabeza y hacer pedagogía democrática de pactos y acuerdos.

Los extremos, se siguen tocando

¿Por qué?

Porque son unos auténticos incapaces.

La campaña USA

Hoy hemos visto el debate de ayer noche de los candidatos del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales del año que vienen en los Estados Unidos. Estaban todos. Todos son todos. Parecía un concurso de belleza. Y debatían todos con todos. Aquí los debates, como los de la Sexta, son solo a cuatro. Y lo que dice la cadena.

Lo dicho. Una democracia de muy baja intensidad.

A Aznar le hubiera gustado la Cantata

Jueves 27 de junio de 2019

No, no me refiero a José María Aznar ni a su abuelo Manuel Aznar, sino a Santiago Aznar, primer consejero de Industria del Gobierno Vasco y concejal del ayuntamiento de Bilbao al que el Gobierno Vasco le encargó, en junio de 1937, junto a Leizaola y Astigarrabia, permanecer en Bilbao hasta la caída de la Villa. Lo que los franquistas llamaban La Liberación de Bilbao. Aguirre en 1956 en su mensaje de descargo dijo que no había que olvidarles.

Por eso hubiera estado feliz viendo, cuarenta años después de su fallecimiento en 1979 en Caracas que el Arriaga en pie aplaudía a rabiar este miércoles pasado la obra del compositor Luis de Pablos que dedicaba su Cantata a recordar aquella tragedia bajo el epígrafe de LA CAIDA DE BILBAO.

La historia es ésta:

El Ayuntamiento de Bilbao, con el Alcalde Juan Mari Aburto a la cabeza, encargó en el 2017 al compositor bilbaíno Luis de Pablo la realización de una obra musical, con motivo del 80 aniversario de la caída de Bilbao a manos de las tropas franquistas.

El compositor, nacido en Bilbao, de 89 años y con más de 200 obras escritas, ha vivido gran parte de su vida fuera de Bilbao pero tiene una gran vinculación sentimental con la Villa. Por ello fue nombrado Ilustre Bilbaíno en el año 2010.

Esta composición será una obra musical en contra de los horrores de la guerra, una oda a la esperanza y un enérgico NO a la guerra. Luis de Pablo sufrió en sus propias carnes la crudeza de la guerra, al perder a su padre y a su hermano en ella.

Para el Alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, el encargo de esta composición es «una gran ocasión de reconocer la grandeza de este artista bilbaíno, siendo sin duda el compositor más destacado de la vanguardia musical, que siempre ha llevado el nombre de Bilbao por todo el Mundo». Maestro incansable, a partir de ahora a este gran legado habrá que añadir también la composición que realice sobre la ciudad de Bilbao. Y como bien dice Luis «no se puede hablar de la música, la música hay que escucharla» y pronto tendremos la ocasión de escuchar esta nueva obra suya.

En uno de sus pasajes el tenor canta lo dicho por Azaña al finalizar la guerra civil cuando pidió, con uno de sus mejores discursos, Paz, Piedad y Perdón.

Estuve con María Esther, nieta de Santiago Aznar y con mucha gente conocida. Ha sido una muy buena idea. Ojalá con hechos históricos cada año se estrenara algo parecido destinado a evitar que estos hitos no se disuelvan en la nada.