¿Putas o sumisas?

1227043830572_f

Me quedo realmente impactada viendo el esfuerzo que el arzobispo de Granada realiza al emitir un comunicado dando explicaciones acerca del libro que ha editado su arzobispado [Enlace roto.]. Ya me costó salir del shock, cuando hace unos días leía la noticia de su edición, que ahora, leyendo su comunicado he decidido que en vez de cabrearme, me lo voy a tomar con humor.

Y no es para menos. Una no sabe ya cómo reaccionar en estos tiempos de involución y rebosantes de reaccionarios que dueños de los medios de comunicación, y por lo que se ve también de las editoriales, se resisten a aceptar que estamos en el siglo XXI y siguen dale que dale con la matraka de querer enviarnos a las mujeres al siglo pasado. No, perdonen, al siglo I que para eso este tipo dice con todo orgullo que este libro (y el siguiente volumen) están inspirados “casi literalmente” en un pasaje de la Epístola a los Efesios. Y se queda tan pancho como si eso lo justificara todo.

Sinceramente, no me caben los emoticonos, exclamaciones y demás onomatopeyas que se me ocurren, cuando leo cómo afirma que el libro no incita a la violencia y que “sí lo hace una legislación que favorece el aborto”. No quiero insultar y debo ser políticamente correcta, pero yo me siento insultada cuando alguien dice esto, y si viene de la iglesia más. Déjennos en paz señores con sus diatribas hipócritas: dejen que las mujeres hagamos lo que nos de la gana, que en el fondo es lo que no pueden soportar, y sobre todo dejen que las mujeres decidan por sí mismas. No necesitamos sus consejos y menos que nos hablen de violencia, porque si a lo largo de la historia hay que nombrar a una institución en nombre de la cual se ha matado y torturado a más personas, esa es la iglesia… y su odio ancestral por las mujeres está escrito en los libros de Historia, al menos en aquellos que no han podido quemar ni censurar.

Y si siguen prohibiendo el aborto y los anticonceptivos ustedes y los gobiernos que como poder fáctico detentan, ustedes sí, ustedes, están enviando a la muerte a muchas mujeres: casi 50.000 mujeres mueren al año por someterse a abortos clandestinos… eso sí que es violencia. Les importamos una mierda, y nos prefieren muertas antes que libres.

Así que después de leer estas perlitas que aparecen en el citado libro:“Tendrás que aprender a ser sumisa. O sea, a ponerte debajo, porque tú serás la base de vuestra familia”  y “porque ya se sabe que nada atrae más a un hombre que un ‘no’, o que un teléfono que comunica, o que una puerta cerrada”, entre tantas otras, yo si pudiera, y de hecho escribo esto con la esperanza de que le llegue de alguna manera, le enviaría como respuesta esta canción de Meredith Brooks, Bitch… y si quiere que la traduzca, que si como alardea sabe tanto de mujeres, al menos lo esencial lo va entender… está bien clarito!

50.000 Mujeres muertas!

aborto

Ayer se celebraba en todo el mundo el Día Mundial de Acción para el Acceso al Aborto Seguro y Legal. Sorprendentemente, y sobre todo por la importancia que tiene, no ha tenido apenas eco en los principales medios de comunicación. En la prensa escrita salvo contadas excepciones, ni rastro. Por supuesto en las televisiones, silencio total.

Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, casi 50.000 mujeres mueren cada año por abortar de forma insegura y 5 millones de mujeres sufren problemas graves a causa de los abortos clandestinos en países donde está restringido su derecho a decidir sobre su propio cuerpo.

Me pregunto por qué estas cifras se invisibilizan, y por qué cifras tan escandalosas no son abiertamente difundidas para ayudar a que todas las personas se conciencien de este grave problema en todo el mundo, cuando además, ya son numerosos los organismos internacionales que advierten que restringir el aborto sólo conlleva clandestinidad y muerte.  

En el estado español tenemos una Ley del Aborto, que si ya es restringida desde mi punto de vista, además el reaccionario Gallardón se la quiere cargar para retroceder a los tiempos del post- franquismo. Y con dicha reforma el estado español se va a situar junto con Irlanda, Polonia y Malta, a la cola de Europa en este tema, y va a equipararse con buena parte de las zonas más subdesarrolladas de África o América Latina. Por eso, días como el de ayer son importantes, porque tienen como objetivo tener repercusión en los medios de comunicación y con ello acercar y sobre todo, concienciar a hombres y mujeres de la necesidad de no restringir los derechos de las mujeres. Por una sola y legítima razón: evitar que su salud y sus vidas sean sesgadas por las decisiones de gobiernos y por culpa de la religión.

¿Se imaginan que 50.000 hombres murieran al año por alguna razón que tenga que ver con no respetar sus derechos? O pongamos el caso, ¿50.000 muertes de policías, bomberos, militares…? no dejaríamos de oírlo y leerlo continuamente. Las Mujeres, que por supuesto están por encima de cualquier colectivo, sin embargo, son continuamente silenciadas y nadie les presta mucha atención. Ni siquiera en el Día Mundial a favor de la Despenalización del aborto. Sinceramente, he visto en los medios de comunicación más interés por el Dia de la Risa en el trabajo ( que no deja de ser una frivolidad en los tiempos que vivimos) que por la efemérides de ayer. Y tanto desprecio me causa mucha pena y decepción. Y sobre todo, teniendo en cuenta que el 60% de las mujeres viven en países donde el acceso al aborto está restringido, con las consecuencias que ello acarrea, me produce mucha, mucha mala leche.  No lo puedo (ni quiero) evitar!

La derecha y la iglesia, calladitas!

Llevo tiempo intentando escribir sobre la reforma de la Ley del aborto que nuestro “amigo” Gallardón se trae entre manos (él y sus amiguitos de la iglesia), y no me decido. Se está escribiendo tanto, tan bien y con tanta razón, que a una ya le quedan pocos argumentos que esgrimir en contra de la barbaridad que estos energúmenos carcamales están a punto de poner en marcha.

A la conclusión que llego es que realmente esto de la vida humana que tanto defienden, se la trae bastante al pairo. Si con la contrarreforma (sólo escribirlo se me ponen los pelos de punta) quieren proteger a los no nacidos, o lo que ellos consideran que son no nacidos, argumentando que la vida es vida desde que ellos lo dicen, simplemente porque tienen la razón por encima de todo, me pregunto qué pasa con los miles de mujeres que van a tener que abortar poniendo en peligro sus vidas, y posiblemente llegando a morir, porque las condiciones en que van a tener que hacerlo puedan carecer de las mínima garantías para su salud. Estas por lo que se ve, no tienen derecho a la vida!

Ya, ya me sé la respuesta que me darían: que no aborten y si lo hacen, pues miren como que se lo merecen en cierta forma. Por tanto, mi conclusión es que lo que realmente está detrás de todo esto, es que no pueden soportar  que podamos hacer lo que nos dé la gana. No pueden con ello y se empeñan en ser ellos mismos los que quieren decidir, sobre nuestras vidas, sobre nosotras, sobre todo.

Ningún país en el que esté prohibido el aborto, ha conseguido que ninguna mujer aborte. Ningún país que ha restringido una ley del aborto creyendo que así se iban a reducir, lo ha conseguido. Esta cruzada que el ministro de injusticia está llevando a cabo para salvar su alma, imagino por muchos de los pecados que según su religión comete día a día, le reportará el cielo, cree él. A nosotras nos lleva derechas al infierno.

Al infierno de hace más de 30 años, donde a costa de la movilización de muchas mujeres y de los colectivos feministas, se consiguió allá por el año 1985  una ley que aunque ya venía llena de carencias, poco a poco ha ido ajustándose a la realidad de nuestros derechos reproductivos. Me viene a la memoria la vergüenza por la que tuvieron que pasar aquellas once mujeres de Basauri entre 1976 y 1982 en aquel vergonzoso juicio que se denominó “las 11 de Bilbao” y que sacó a la calle a todo el movimiento feminista y muchas mujeres solidarias, consiguiendo al final además de ser indultadas, sentar un precedente para que fuera aprobada la Ley del aborto por el Gobierno de Felipe González.

Igual lo que ocurre es que menosprecian nuestra capacidad de movilización y de reivindicación creyendo que el movimiento de mujeres está fragmentado y que no va a pasar nada… pero están muy equivocados. Hay cosas, y el aborto es una de ellas, con las que las mujeres no vamos a transigir, porque es nuestro derecho querer decidir sobre nuestro cuerpo, nuestras vidas y la de los hijos e hijas que vayamos a traer a este mundo. Porque estos elementos no entiende que lo que estamos reivindicando es eso, nuestro derecho a decidir, y que eso no significa obligar a que ninguna mujer  aborte si no quiere hacerlo.

Así que no, no  nos vamos a dejar… porque creemos firmemente en  lo que dice el cartelito que ilustra este post: las mujeres decidimos, la sociedad nos respeta, el estado garantiza y la derecha y la iglesia se callan. AMEN!