REPRESENTÓ COMO NADIE AQUELLA INMENSA ILUSIÓN.

Lunes 4 de mayo de 2026

La última vez que estuve con él fue en la capilla ardiente de quien le sucedió, José Antonio Ardanza. Estábamos en Ajuria Enea cuando llegó. Le vi bastante disminuido, pero amable e irónico. Podía comparar en ese momento su desbordante presencia en 1976, cuando le conocí, con la ayudada figura que iba a dar el pésame a la familia de su sucesor y al gobierno del Lehendakari Urkullu. Fue un gesto cívico, como lo fue el homenaje que el Lehendakari Pradales le tributó  en junio de 2025. Los homenajes hay que hacerlos en vida. Y se le hará en su despedida. Como es obligatorio en esta sociedad de valores. Honrar, honra. Nobleza  de buena gente.

Garaikoetxea ha sido una personalidad fundamental en la historia reciente vasca. Muerto Franco y obligados los partidos a salir de la penumbra, en aquel año 76, el bergarés Jokin Inza, le entregó un sobre con un mensaje de D. Manuel de Irujo. ”Tenemos que construir la casa y usted es fundamental para ir poniendo los ladrillos”. Por eso cuando le conocí ya venía aureolado por el prestigio de ser navarro, promotor de ikastolas, euskaldun berri, así como empresario, que unía en su currículum el haber sido presidente de la Cámara de Comercio de Pamplona y ¡saber inglés!. Lo tenía todo. Y era además, una  persona hecha a sí misma que incluso había estudiado en Deusto. El cv perfecto. Lo  tenía todo. Presencia, familia, oratoria, entrega, mano izquierda…

Estuve en el Euzkadi Buru Batzar presidido por él desde 1977 a 1980, hasta cuando fue elegido Lehendakari. Viví  de cerca su liderazgo. Y algo más. Tras un mitin en Bermeo me comentó que quería venir conmigo en mi coche a Bilbao. Yo siempre he conducido fatal y traté de disuadirle. Me dijo que se aventuraba porque quería preguntarme algo. Quería saber por qué no apostábamos por él para ser diputado en Madrid. El PNV ya lo había hecho en 1977, sin suerte en Navarra. Le contesté que ser presidente del EBB era lo más importante. Tenía confianza para decírselo. Había viajado con él y Ajuriaguerra a Caracas en 1977 y posteriormente con Arzalluz en 1978.

Me dejó un poco confundido y ante aquel comentario le dije que al haber  transcurrido las elecciones legislativas de 1979, podíamos presentarle como Presidente del Consejo General Vasco en sustitución de Ramón Rubial que lo presidía desde 1978. Previamente había que levantarle la incompatibilidad para que siguiera siendo presidente del EBB del PNV. Aquello era fundamental. Me dio permiso para hacer la gestión interna. No fue fácil, pero se logró.

Aquello fue determinante en la negociación estatutaria en 1979. Llevaba dos sombreros. La de presidente del Consejo General Vasco, figura institucional, y la del EBB. Había mucho recelo por todo y los catalanes  presionaban. CiU no era el centro de la negociación sino Raventós con su PSC y Tarradellas frenándolo todo desde la Generalitá. Pero se fue consolidando lo que ahora tenemos.

El EMC sacó un cartel  donde aparecía Garaikoetxea dándole la mano a Adolfo Suárez como queriendo decir que uno y otro representaban lo mismo. Asimismo desde HB se nos decía que no había que negociar nada a tres territorios para lograr un estatuto vascongadillo. Sin embargo ese cartel significaba que la negociación era de tu a tu, y que el texto era bueno y que demás lo negociaba un navarro que vivía en Pamplona.

Garaikoetxea lo hizo muy bien y la opinión pública puso su mirada en ese político joven, moderno y contundente que sabía llegar a acuerdos. Y el referéndum del 25 de octubre de 1979 corroboró el ansia del pueblo por encauzar su situación frente al mundo de ETA y al de las inercias del pasado.

Culminado el trabajo, en diciembre de 1979, al pie de la escalerilla del avión procedente de París trayendo al Lehendakari Leizaola del exilio, estaba Garaikoetxea recibiéndole y, al día siguiente, en Gernika, Leizaola le entregaba a él las llaves de la institución, un gobierno cuya legitimidad había guardado tras el fallecimiento de Aguirre en 1960.

No fue difícil pues que Garaikoetxea fuera el candidato del PNV a Lehendakari  en marzo de 1980 tras la aprobación del estatuto de Gernika.”Todo un Gobierno para todo un pueblo” fue el lema de aquella campaña ganadora. Y la historia no comenzó a caminar sino a galopar.

No fueron tiempos fáciles. ETA mató aquel año 1980 una persona cada tres días y el partido del gobierno en Madrid, la UCD, se deshilachaba en peleas internas. Pero logramos la devolución del Concierto Económico para Gipuzkoa y Bizkaia e iniciamos el camino del forcejeo constante con la Alta Administración del estado para que el estatuto aprobado no quedara en papel mojado. Osakidetza, la Ertzaintza, EITB, el Himno oficial,….

En mayo de 1983 le organizamos  su viaje a Panamá, Caracas y Bogotá. No iba acompañando a un presidente autonómico sino a un jefe de estado. Vestía el cargo y en América, lo vasco tiene una resonancia especial. Por encima de ETA, superamos la imagen de Euzkadi que queríamos dar. A nuestro pueblo, les decía, no lo distingue la sangre sino los hechos positivos. Y eso Garaikoetxea lo transmitía perfectamente.

Todo esto se torció con las disputas internas. Nos faltó  cultura democrática. O todo o nada. Pues nada. Cada uno por su lado. Nos debilitamos y entramos en la mala espiral que dio con nuestros huesos en una incomprensible división que nos debilitó de manera angustiosa..

Pasó un tiempo que iba curando heridas. Ya no era el líder de un nuevo partido nacido del PNV, sino la figura venerable que había aportado lo mejor de sí mismo en aquella coyuntura inicial.

Y  culminó con la entrega de Premio de la Fundación Sabino Arana en 2005 y del homenaje del Lehendakari Pradales el año pasado.

En sus  últimos años ha estado en la reserva. Contestaba todos los correos que le mandaras y opinaba libremente y con experiencia sobre lo que veía.

Su legado no va a quedar circunscrito a la dura pelea de los años 86 en adelante sino a su magnífico papel de persona representativa de una inmensa ilusión democrática tras aquella aberrante dictadura liderando  un nacionalismo vasco moderno y cargado de realizaciones.

He sentido su fallecimiento. Ya Garaikoetxea está en la historia vasca. Mi agradecimiento a su entrega a la causa de Euzkadi. GB Lehendakari.

UN NOMBRE PARA EL NUEVO BRIBÓN

Lunes 4 de mayo de 2026

El Ministerio de Defensa compra un velero de regatas para Felipe VI por un millón de euros. Baratito..

Al parecer, el  Vesper, el último velero de regatas que ganó la Copa del Rey en Palma, se encuentra en España pasando sus últimas comprobaciones

A la tercera, la vencida. El Ministerio de Defensa, a través de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada, ha adjudicado  en Barcelona, la adquisición de un velero de «altas prestaciones» para la formación y adiestramiento de oficiales de marina y su “ocasional” utilización en regatas del tipo ORC, como la Palma Vela o la Copa del Rey de Vela, que se disputan en la bahía de Palma, organizadas ambas por el Real Club Náutico de Palma.

Como tiene que ser y para no desentonar con la historia de los Borbones, de hecho el propio Felipe VI pudo conocer de cerca el velero Vesper casi medio año antes de la convocatoria del concurso y su adquisición, cuando tras el final de la pasada edición de la Copa del Rey se acercó a la embarcación para felicitar a la tripulación ganadora capitaneada por David Team. Todos quedaron entusiasmados. Veremos lo que dice desde Sanxenxo o desde su refugio de Abu Dabi, su augusto padre.

Pese a tratarse de un barco usado, la Armada tenía muy claro que debía ser un velero de competición de primera fila. Igual para pasar de forma más rápida por el estrecho de Ormuz. Y exigió que fuera «un monocasco de aproximadamente 52 pies de eslora y 4,43 metros de manga máxima, diseñado y optimizado para el adiestramiento avanzado», subrayó en el pliego de prescripciones técnicas. Y añadió: «El diseño de la embarcación deberá corresponder a una unidad concebida para el empleo como plataforma de instrucción y adiestramiento avanzado y, ocasionalmente, poder integrarse en eventos tipo ORC», es decir, en regatas de alta competición, ofreciendo «un elevado potencial de rendimiento a vela, principalmente concebido para navegaciones barlovento / sotavento».

La verdad, esta gente tan profesional, piensa en todo. Da gusto.

Verde  y con asas. Los trajes se siguen haciendo a la medida.

Y ahora habrá que ponerle un nombre. Ya que los desguazados de su anterior y augusta Majestad tenían las denominaciones de “El Fortuna” y “El Bribón” me gustaría que Don Felipe considerara estos nombres: El Chorizo, el Jeta, El Campechano II, Froilancito, Azor II, El Rufián (está de moda), Santa Corina, Virgen y Mártir, Bárbara Rey, Letizia, la Bruja de los Mares, Urdagarin, la III República, Don Juan Tenorio, Rinconcete y Cortadillo, el Borboneo, Koldo -Ábalos,….

Bueno, creo que ya tiene donde elegir. Ahora solo espero que ya que la lanchita rápida es de la Armada y por tanto de todos los contribuyentes  permita  a los lectores del  Foro Larrazabal   a dar un paseo, pero no por Ormuz sino saliendo de  Cannes para llegar a la bahía de la Concha y celebrar la Semana Grande donostiarra. Se lo agradeceríamos.

UNA GRAN DEJADEZ. NOS QUITARAN EL CONCIERTO Y NO NOS ENTERAREMOS

Domingo 3 de mayo de 2026

Una de  las vivencias más clarificadoras que tuve con el ex presidente del gobierno español Adolfo Suárez fue cuando en una recepción en el Palacio de oriente, estando  hablando con Txiki Benegas, se nos acercó  y nos dijo.

“Os voy a decir algo importante para que lo contéis. Solo cuando tomé la decisión de dimitir como presidente del gobierno abordé la devolución del Concierto Económico para las castigadas Bizkaia y Gipuzkoa. Hoy sería imposible”.

Fue rotundo. Pero los vascos  hoy no lo estamos valorando.

Ahí están los catalanes que tras denigrar del Concierto como antigualla en 1978 la clave actual de su política es conseguir algo parecido al Concierto, llámese Pacto Fiscal, o Concierto. Les encantaría el nombre de Concierto porque acredita lo que en verdad es. Recaudar todos los impuestos y pagar un cupo con una clave de gran importancia. Tienes que recaudar más que lo que gastas porque si no Papá Estado no te va dar ni un euro. Es autogobierno pero también una gran responsabilidad.

Muchos creen que el Concierto es un privilegio cuando fue un castigo de Cánovas a los vascos en 1876 por apostar por el carlismo y perder las tres  guerras en el siglo XIX. Pero tampoco sabemos nada de esto.

El periodista Juan Carlos Etxeberri ha denunciado que cuando el Concierto acaba de cumplir sus primeros 148 años de existencia, resulta sorprendente que todavía cuatro de  cada diez vascos siga desconociendo en qué consiste la base fundamental del autogobierno vasco, siendo  el  instrumento que canaliza  la política y la economía y, que a  través  de ellas, el desarrollo y progreso de éste país, así como el bienestar de sus ciudadanos, está garantizado.

El Gobierno Vasco acaba de dar a conocer una encuesta realizada por el Gabinete de Prospecciones Sociológicas sobre la percepción que los ciudadanos vascos tienen del Concierto Económico que revela que el conocimiento  que se tiene de la columna vertebral de nuestro autogobierno es más bien escaso en términos de conocimiento, aunque existe una creencia general, tipo fe del carbonero, que alrededor del 60% lo relaciona con el bienestar del país.

Es un grave error y denota ausencia continua de pedagogía, lo que hacen nuestras instituciones y los partidos que la nutren. Se trata de una dejadez increíble en una cuestión tan sensible como ésta. Y no digamos del ente público EITB que vuelca todos sus esfuerzos en programas de cocina y deporte.

Y una pregunta maliciosa: si se hiciera un examen sencillo sobre el Concierto y el Cupo a los 75 integrantes del Parlamento Vasco, a diputados y senadores y a las ejecutivas de los partidos con representación parlamentaria ¿cuántos aprobarían?.

Lo digo porque he sido testigo de desconocimientos increíbles.

Y ese es el gran riesgo que tenemos. porque me temo que visto el panorama la capacidad de movilización sobre su defensa y explicación es mínima por no decir cero.

Y otro campo es “el desierto académico” donde el Concierto recibe ataques un día si y otro también sin que desde ningún sitio se le conteste. Y otro más el de la opinión pública.

En 1981, el año que aludo de Suárez, Pedro Luis Uriarte, Consejero de Hacienda del primer gobierno vasco tras la dictadura dirigió las negociaciones  con el estado para su devolución y creó una plataforma  para que la sociedad vasca se implicara en su defensa y difusión. Fue muy bien acogida la propuesta que languidece pues son las instituciones las que han de enarbolar  con fuerza y presupuesto su difusión y defensa  y no lo están haciendo .Y eso es cada vez más grave. Ya vemos lo que está ocurriendo con el euskera y lo que puede ocurrir si Vox gobierna

Gobierno, Diputaciones, Parlamento y EITB han de ponerse de una puñetera vez las pilas pues en ellos hemos depositado la defensa de este importantísimo instrumento del autogobierno vasco.

Les guste o no.