El abrazo de Sondika

Domingo 14 de julio de 2019

Las nuevas generaciones no conocen a estos dos protagonistas de la fotografía. Tampoco por qué estaban tan contentos. Normal. Es del 18 de julio de 1979 (¡vaya día!) y se trata de Antón Ormaza y Marcos Vizcaya. Se obtuvo en el entonces aeropuerto de Sondika tras la llegada del avión de Madrid con los diputados vascos. Antón, que había estado en Madrid, era el sucesor de Ajuriaguerra como presidente del Bizkai Buru Batzar, un aguerrido resistente al franquismo que había sufrido persecución bajo la dictadura por ser un jelkide consecuente. El otro protagonista era un joven abogado que creyó en 1977 que había que dar el paso e involucrarse en política. Fue diputado en el Congreso por Bizkaia y junto con Arzalluz, Mitxel Unzueta, Federico Zabala y Juan M. Vidarte habían llevado el grueso de la discusión jurídica de la Constitución y la del Estatuto de Gernika en aquellos años boreales en los que HB apoyaba a ETA y organizaba en Navarra una nefasta Marcha que denominaron de la Libertad, que malogró todas las posibilidades de una discusión estatutaria conjunta entre la incipiente Comunidad Autónoma Vasca y el Viejo Reino. Me lo comentó el diputado de UCD, Iñigo Cavero que fuera posteriormente ministro de justicia con Suárez. ”Aquello alertó a los militares que pusieron sobre la mesa su dedo conminatorio diciendo que si la CAV y Navarra iban juntas ellos actuarían. Tenían la teoría-comentaba Cavero- que con Navarra, el País Vasco en su totalidad, tenía tres características peligrosas: dimensión de país, frontera con Francia y granero, entendiendo granero un gran espacio con capacidad de producir alimentos de todo tipo”. Y el argumento no pudo ser más contundente. Si alguien piensa que no fue así que escuche estos días a Esparza, a Casado o a Rivera y lea a toda la basura de la actual Brunete Mediática. Mucho de aquello no fue posible por la única responsabilidad de una ETA que mataba y de una HB que bajo la makilla de Monzón arruinaba cualquier posibilidad política con su demagogia rupturista del todo o la nada.

Pero el PNV perseveró y logró en la Constitución no solo la Disposición Adicional sino la Transitoria Cuarta tan odiada por la derecha navarra y que está en el punto de mira del más rancio españolismo pues permite esa Euzkadi basada en la unión de Navarra con la CAV si en su día se plantea este referéndum. Al año siguiente se logró la devolución del Concierto para Gipuzkoa y Bizkaia y en diciembre el regreso del Lehendakari Leizaola del exilio.

Por eso es bueno recordar que hace cuarenta años, un 17 de julio, hubo gentes que vieron lejos y gracias a ellos tenemos hoy lo que tenemos. Nadie nos ha regalado nada y algún día se habrá de analizar que ha supuesto ETA en el retraso de la culminación del estatuto porque todo lo positivo ha sido fruto de la política de luces largas del abertzalismo institucional frente a las monsergas, milongas, manifas a diario de una Izquierda Abertzale que sigue sin asumir lo oprobioso de aquel pasado que protagonizaron y del que hoy en día se siguen jactando. Sin embargo, detrás de aquellos diputados había un partido, una historia, una idea clara, y un equipo de gentes de primera, muchos de ellos represaliados, junto a una acción conjunta partido-diputados para poner en marcha un país dividido, arruinado, violentado, en crisis, tumbado en la lona y sin oxígeno. ¿Se dan ustedes cuenta del porque se nos dice que miremos al futuro y no perdamos el tiempo recordando este pasado?. Lógico. Los del todo o la nada, siguen manteniendo en el fondo el mismo catecismo y por eso odian les recordemos que la política es dejarse pelos en la gatera, elegir entre dos males el menor y mirar al conjunto de la sociedad. O lo que decía sabiamente nuestro Luis de Elizalde. ”El mundo no es plano. Cada momento lo que se puede y eso sí, siempre adelante”. Hagas lo que hagas pero que se pueda explicar a la ciudadanía. Es el criterio de hacer nación diariamente. Insistir, resistir, persistir y conseguir. Nuestra fórmula de la Coca Cola. Sí, ya sabemos que el Estatuto es Ley Orgánica refrendada de obligado cumplimiento y que sigue sin estar completo. Pero lo vamos a lograr. España y los españoles existen y siguen sin estar por la labor, pero, ¿cuál es la alternativa?.

Recuerdo que al día siguiente de este acuerdo estatutario en Madrid de hace cuarenta años se celebró en la Diputación de Gipuzkoa y en el mismo salón donde se había firmado en 1932 el estatuto catalán, una rueda de prensa con los protagonistas de aquel compromiso. No estuvieron ni Alianza Popular ni HB. Para los unos se había ido demasiado lejos y para los otros era una traición a la causa vasca. Nada nuevo bajo el sol. Pero sí estuvieron el PNV, PSE, UCD, PCE, ESEI.

«Una etapa histórica se inicia ahora, completamente distinta de la que hemos vivido en las últimas décadas. Este logro, ha significado la confirmación de que la forma de hacer política, no sólo puede conducir a resultados buenos, sino incluso espectaculares», declaró, en la Diputación de Gipuzkoa, el presidente del Consejo General Vasco y del PNV, Carlos Garaikoetxea.

El denominador común de todos los políticos presentes en el acto fue dedicar al Estatuto calificativos sumamente favorables, pues de hecho, las reivindicaciones de autogobierno plasmadas por las fuerzas vascas en el Estatuto de Gernika, no sólo no habían sufrido recortes, sino que habían sido superados en algunos aspectos. Todos lo consideraron como el instrumento eficaz para la consolidación de la nación vasca y para el inicio de reconstrucción y pacificación del país.

“Es un buen Estatuto y el mejor que podíamos haber sacado. Os recuerdo que Franco murió hace dos años pero su estructura de poder sigue ahí» afirmaba Xabier Arzalluz en el aeropuerto de Sondika cuando sonaban aplausos, se escuchaban los txistus y las ikurriñas permanecían en alto. El, junto a Marcos Vizcaya, Antón Ormaza y Joseba Elósegi llegaron pasadas las dos y cuarto en el avión procedente de Madrid y ninguno de los tres podía ocultar su cansancio.

El signo de victoria surgió de las manos de Marcos Vizcaya cuando empezó el descenso por las escalerillas. Después, los primeros abrazos, apretones de manos, la primera lágrima de Marcos Vizcaya cuando al¬guien intentaba preguntarle sobre los días pasados.

«¿Precaución?, dijo Xabier Arzalluz. No pienso que haya motivos de precaución. Tenemos un texto jurídico contemplando unos derechos. La puesta en práctica de esos derechos es una tarea política a llevar a cabo en contacto con la realidad y que cada cual asuma su responsabilidad».

Bajo su punto de vista, el pueblo vasco tenía en sus manos todo lo necesario para reconstruir su propio país. Y todos participaban de la misma idea. Marcos Vizcaya, había perdido la maleta, pero esto carecía de importancia, Marcos daba cuenta de las horas dramáticas… Desde las seis y cuarto de la madrugada del lunes hasta las 5:30 de la tarde del martes: «Pensábamos que había llegado el momento de la ruptura total, por eso, la llegada de Carlos Garaikoetxea fue clave. Nosotros llevábamos demasiadas horas juntos, nos estancamos y en esa situación era muy difícil salir. En ese sentido la llegada de una segunda instancia supra política como presidente del Consejo General Vasco y del EBB fue providencial».

Coincidían. La negociación había sido difícil, dura: «De tener el ánimo en el suelo pasabas al entusiasmo, y viceversa. Además todo en media hora». Habían dialogado con el que discrepaba, y ese diálogo les había -costado malos momentos tan malos que Xabier Arzalluz, con un regalo traído en la mano para sus hijos decía: “tenemos hijos sin padres”. Ocurrió hace cuarenta años en Sondika. Mereció la pena.

En dos cursos de verano en El Escorial y en Donosti.

Viernes 12 de julio de 2019

Esta semana ha sido de Jornadas en la Universidad de Verano. Concretamente en El Escorial y en el Palacio de Miramar. La primera organizada por la Universidad Complutense de Madrid y la segunda por la UPV-EHU y apoyada la iniciativa por el Instituto de la Memoria Gogora. Por cierto no vi a nadie de la dirección de este importante Instituto. Si estaba Patxi Aguirre, el profesor José Ángel Askunce y varios más.

A Madrid fui el lunes para estar el martes en El Escorial. Siempre es agradable volver a este lugar donde Felipe II gobernaba “las Españas” y donde teóricamente en sus dominios no se ponía el sol. Una mala administración española, lejana, corrupta y autoritaria, incapaz de ver las nuevas realidades hizo que en el siglo XIX se produjera el eclipse total.

Acudí tras la llamada que me hizo Pablo Iglesias a quien conocí en Madrid, cuando no era diputado, en sus debates televisivos siendo un desconocido para el gran público. Iglesias me dijo que impulsaba un Curso de Verano para reflexionar sobre las bases para un nuevo republicanismo y quería asistiera y diera mi opinión. Quien estaba a cargo del curso era el profesor de la Universidad de Valencia y diputado de Podemos, Héctor Illueca siendo la secretaria Ana Domínguez, historiadora y tenían ponentes de interés, entre ellos a Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Enric Juliana, Joan Tardá, Luis María Anson, Ione Belarra, Juan Carlos Monedero y perfiles de este tipo para dar interés a un debate siempre preterido.

Previamente con María Esther dimos vueltas por el Monasterio recordando la última vez que estuve en algo parecido, esta vez con Xabier Arzalluz en a unas jornadas organizadas por el juez Garzón, visitando luego El Escorial de la mano de un guía agustino. Fue muy interesante.

En la sala había 45 personas de todas las edades, muy activos y curiosos por el tema. En mi caso aporté la experiencia republicana de Sabino Arana contra el carlismo, la de Aguirre en Getxo en la República, la discusión constitucional de 1978, lo que llamamos el pacto con la Corona, el vacío político gracias a la nulidad de las cuatro décadas de Juan Carlos y la actual situación de Felipe VI, un rey castellano incapaz de abordar democráticamente el conflicto catalán al seguir con la mentalidad de aquel Borbón nefasto como fue Felipe V. Y recordé como el portugués Cortesao, el gallego Castelao, el vasco Irujo y el catalán Pi i Suñer en 1945 presentaron en Londres un interesantísimo libro titulado “La Comunidad Ibérica de Naciones” formada por Portugal, España, Galicia, Euzkadi y Catalunya. Hablando al día siguiente con Xabier Irujo me comentaba que quería reeditar este libro en EKIN ya que le parecía uno de los más interesantes y desconocidos .Lo es.

Hubo coloquio muy respetuoso y preguntaron hasta por el llamado Plan Ibarretxe. Pero eran días de reticencia de Pedro Sánchez con Podemos a quien no quiere ver en el gobierno fundamentalmente por la discrepancia que tienen con el conflicto catalán. El viejo PSOE unionista.

Al día siguiente, y tras los 800 kilómetros, ida y vuelta de la víspera, con María Esther fui a una Donosti radiante el día en el que la noticia en la ciudad era Woody Allen y su rodaje en la Parte Vieja donostiarra.

Allí en el espléndido Palacio de Miramar tenía lugar el Curso de Verano dedicado a “El largo exilio del 39”.Contactó conmigo el profesor Josu Chueca Inchusta profesor Titular de Historia Contemporánea. Ese día se cumplían los redondos 80 años de la llegada del primer contingente de vascos exiliados a Venezuela y cumplía años el último Delegado del Gobierno Vasco en aquel país, Jon Aretxabaleta. Y ese día tras analizar el exilio español en Francia y el exilio trasatlántico y con la moderación de Iñaki Goiogana de la Fundación Sabino Arana, tuvimos una Mesa Redonda Arantzazu Amezaga, Anita Fernandino y yo, contando nuestras experiencias familiares. Había unas 37 personas.

Como yo fui con María Esther me llevé cinco libros editados por la BBK en su colección Temas Vizcainos dedicado a José María Solabarrrieta, abuelo ondarrés de mi mujer, que había sido alcalde de Ondarroa durante la República y que tras ir a votarle en Gernika al Lehendakari Aguirre no pudo volver al pueblo sino diez años después, tras haberle requisado su casa, sus negocios, sus pesqueros, todo. Para ilustrar este expolio que no ha sido estudiado les leí la carta del responsable de la Caja de Ahorros Vizcaina que ante la petición de que le enviara el dinero de su cuenta a Francia, la Caja de Ahorros le contestó diciendo que su cuenta estaba bloqueada. Conclusión, la Caja le había robado todo su capital. Y conté como en su día fui donde Xabier Irala que era el presidente de la BBK con la carta contestándome que lo mismo le había pasado a su aita, Antón Irala, ex delegado en Nueva York y que lo más que podía era editar el librito con la historia de Solabarrieta. Queda pues una asignatura pendiente al hablar del exilio. Saber que ocurrió con tantos robos y quien se quedó con el dinero de los nacionalistas y republicanos. Una asignatura pendiente.

Hablé de como Venezuela gracias a una serie de intelectuales venezolanos se habían fijado en los vascos y presentado una oferta de acogimiento en su país redactando un informe, que el franquismo criticó con dureza, donde se preguntaba dónde estaban aquello inmigrantes. ”Están en Europa, son vascos y están en la actualidad en Francia. Huérfanos de su gran Patria. Exentos de tutelaje extranjero”

Buscaban católicos por esta razón. La ideología político social del PNV no se amolda ni con la concepción marxista, ni con la mentalidad petrificada del elemento conservador”. Una buena definición en momentos en los que la embajada franquista hacía una campaña durísima contra los rojos separatistas.

Arantza Amezaga contó su experiencia vital en Argentina, Uruguay y Venezuela terminando con la lectura de una poesía catalana muy sentida sobre el exilio y la Sra. Anita Fernandino, hija de navarro y francesa nos narró la vida azarosa de su padre que descubrió muy tarde que sabía euskera y a través de su familia ha ido recomponiendo los datos biográficos utilizando una expresión para resumir su vida con la expresión de una familia con las raíces al aire.

Arantza Amezaga estaba con su hijo Xabier tocando estos temas que son para ella vitales y para el gran público desconocidos. Hablamos de cómo nuestros padres nunca se consideraron emigrantes sino exiliados en América y refugiados en Francia y que eso de la diáspora es una acepción judía que nosotros nunca habíamos oído en el Centro Vasco de Caracas.

Han pasado 80 años y es de agradecer a Josu Chueca su iniciativa que es una bengala en la niebla. Todo ese día era Woody Allen y Kobetamendi. Es lo que hay.

Manca Finezza

Jueves 11 de julio de 2019

No sé si la expresión es de Amintore Fanfani o de Giulio Andreotti,los dos  ex primeros ministros italianos que la tuvieron que usar ante los atascos de la política en su país. Aquí diríamos que» falta finura» e inteligencia política para negociar y llegar a acuerdos.

Cada día nos desayunamos con algo nuevo.

Y eso que  negociar es muy sencillo.

1.- Analizar lo que quiero yo,lo  que quieres tú, y si  en realidad ambos deseamos llegar a acuerdos.Pero,antes de nada,hay que contestar a estas preguntas previas.

2.- Saber hasta dónde estás dispuesto a llegar y saber hasta cuando estás dispuesto a entender la posición de tu adversario y posible socio. Sus condicionantes.Que los tienen. Si judíos y palestinos quieren llegar  a un acuerdo y comienzan negociando Jerusalén, nunca llegarán a nada. Que lo posible no impida llegar a nada esgrimiendo lo imposible como condición sine quan nom.

3.- Pactar los desacuerdos y los mensajes a dar en momentos de tensión.

4.- Saber explicar bien el acuerdo y hacer pedagogía con él.

¿Esto es tan difícil?.

Pues parece que sí.

El problema de fondo quizás es que Sánchez, como principal responsable de este desaguisado negociador, no se fía de Iglesias en temas como la patata caliente de  la situación de Catalunya, los indultos, la reforma laboral, la ley mordaza,el salario mínimo a 1.200  y “minucias” parecidas. Cree que a la primera de cambio Iglesias le va a montar el pollo y desestabilizar su gobierno en el que Iglesias, maestro de la imagen, va a tratar de vender su lechuga podemita para que se note que todo lo novedoso es algo que hay que atribuírselo a él. Y que no haya un presidente, sino dos.

Y es que Sánchez ha cometido dos errores.

Dejar pasar el tiempo pensando que Ciudadanos le iba a pedir sopitas al estar cocinándose en su propio aceite y que Podemos, desde el varapalo electoral, apoyaría desde fuera a un precio módico sus apoyos y le dejaría a él jugar a la geometría variable, es decir, hoy bailo contigo, mañana con la de enfrente, y pasado con nadie.

Pues no.

Pero pasa el tiempo y la gente comienza a cansarse, desmovilizarse, cabrearse y dejar de estar asustada por ese lobo de que viene Vox, pues ha visto que es una fiera sin muchos dientes y solo con el afán caniche  de que les tomen en cuenta sus homólogos de la derecha.

Para colmo la Vicepresidenta Calvo le dice a Iglesias a ver  que es esto de pedirle a Sánchez la vicepresidencia, cuando debería decir “que es eso de querer quitarme a mí, mi puesto de oro”.Sicodélico.

Y va y sacan una carta con 66 diputados socialistas a los que pone voz Abalos diciendo que ellos se abstuvieron ante la elección de Rajoy, sin mentar que Sánchez, Meritxell Batet, el presidente del Senado y hasta Odón Elorza votaron en contra y todo eso resumido en su grito de guerra NO ES NO. Esta carta ahora  parece una iniciativa de Iván Redondo, ese Maquiavelo de tres al cuarto ,que va a terminar hundiendo al presidente al lograr meter goles en su propia portería.

En definitiva.No saben negociar.

Unos, los de Iglesias, dijeron que las negociaciones no deberían ser secretas ni discretas. Lo ha logrado, pero la actitud es propia de pardillos. Es como si en una partida de mus enseñas las cartas.

Y los socialistas porque piensan que la gente es tonta y le da lo mismo una cosa que otra y puede jugar con los tiempos. Para eso ya estaba Rajoy.

Y finalmente un comentario sobre la boutade del día esa que dice la portavoz Lastra, por un comentario del indeseable analista político José Antonio Zarzalejos le mete al PNV en canción y sin permiso nos alude queriendo meternos en su saco de presiones, cuando sabe que el PNV no pone vetos a nadie y solo defiende la Agenda vasca y huye de Casado y Rivera como de la peste.

Que sí. Que Manca Finezza. Falta finura. Y encima se las dan de grandes políticos.

Patético.