Presentación del desengaño – Un Gudari menos

Domingo 21 de enero de 2018

El viernes a las siete, en la sala de las Juntas Generales de Bizkaia, presentamos el libro de los periodistas Fernando Jauregui y Federico Quevedo, ”El Desengaño”. Además de los periodistas-escritores, en la mesa estábamos Patxi López, Raquel González, Javier Madrazo y quien ésto escribe.

Previamente me había leído el libro que está escrito con oficio, aunque al final te deja el mal sabor de la visión panorámica de una forma de hacer política muy frustrante. Yo les dije a los autores que en sus menciones de los políticos que han frecuentado solo queda como en la novela de los Diez Negritos, dos, de los que aparentemente se han enamorado, Arrimadas y Errejón y que pronto se desengañarán de ellos.

Hubo debate, intervenciones de interés, disquisiciones entre la derecha y la izquierda y mi puntualización sobre eso que dicen que la política no había criticado estos años los excesos del rey. ”Escribí, cuando nadie lo hacía, un libro titulado “Una monarquía protegida por la censura” que fue previamente censurada y luego editada por Javier Ortiz, mientras hacía preguntas parlamentarias incomodísimas para el gobierno socialista” les dije. Me dieron la razón.

Quevedo critica en el libro la postura del gobierno en relación con Catalunya y propone un referéndum pactado y critica a esas asociaciones de víctimas que desbordan sus objetivos.

El libro está muy bien y se lee con facilidad. No es habitual que ese hórrido Madrid, ombligo del mundo, salga de la Somosierra circundante y se junte con la llamada periferia.

Dolor ante la pérdida de un Gudari

Fuimos el sábado al funeral en Ugao de Luis Etxebarria. Iglesia llena, aunque ausencia de algún burukide, miembro del gobierno o del mundo de la Memoria. Una pena. Un gudari es figura irrepetible y quedan muy pocos, contados. Ni ikurriña a media asta, ni nada parecido. Saludamos a su hermana y sobrina. Es familia de longevos.

Y fuimos al batzoki con el sin par Iñaki García Uribe, que nos hizo pasar por su moderno estanco lleno de cruces del Gorbea con foto de la primera que duró muy poco, por lo altísima que era. Y después al batzoki con foto de Iñaki Ibargutxi asesinado por ETA y grandes fotos del pueblo. Una de ellas, fantástica, trata de una excursión del batzoki al Roble de Gernika, donde se le ve a quien iba a ser el Obispo de Bilbao, Monseñor Larrea y al comandante del batallón de gudaris caído en el frente y cuyos restos en Ugao todavía se buscan. Lo bueno de la fotografía es que a su derecha está el nombre de todos los que aparecen en la foto, cosa harto difícil en las de la época. Estaba asimismo el fotógrafo vasco chileno Mauro Saravia que hizo hace unos años una tirada de fotografías de estos gudaris y está viendo con mucha pena como van falleciendo sus retratados.

Estuvieron asimismo Txomin Saratxaga y Ramón de la Sota. Y con la tristeza de tener un gudari menos, volvimos a casita. Aquella historia se va, sin grandes reacciones. Una pena. Nunca más tendremos gudaris. Y faltó al final el Euzko Gudariak. Nos está faltando épica. Y luego hablamos a todas horas de identidad. Un poco falso ¿no?.

Reconocimiento a José Miguel Eizaguirre – La culpa es del establishment nacionalista.

Sábado 20 de enero de 2018

El jueves por la noche, en el Carlton, el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia y Metropoli 30, presentaron un interesante libro de José Miguel Eizaguirre, director-gerente durante cuarenta años de este importante conglomerado de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas.

El acto valió la pena pues puso de manifiesto el trabajo bien hecho, la continuidad en el mismo, la planificación continua e inteligente, la manera de trabajar y sobre todo la entrega de muchas gentes que tuvieron en su día la visión de darle a Bizkaia lo que necesitaba incluso bajo el franquismo.

Lógicamente salió a colación la figura de Ángel Galindez, verdadero cerebro y guía de todo un proyecto que nació con una Ría que era solo una maloliente y famosa cloaca navegable, una agua de Bilbao no potable, restricciones, y miedo a las sequías. Por eso la palabra más repetida fue la de la planificación en algo que no se ve, demanda mucho presupuesto, pero es vital para que la gente viva sana y confortablemente.

El concejal Barkala hizo la presentación con respeto y humor destacando el nacimiento de Eizaguirre en Albistur (Gipuzkoa) y sus cuatro décadas de trabajo para sentar las bases del saneamiento actual de Bizkaia. Tomaron decisiones “con visión de largo plazo, arriesgadas, costosas, complejas, difíciles, pero necesarias”.

Mi mujer María Esther me llevó de consorte a un acto en el que estuvo en su salsa, no en vano logró con Iñigo Urkullu que Durangoaldea entrara en el Consorcio, lo mismo que Ondarroa cuando estuvo en la Gestora y lleva trabajando lo indecible para que Busturialdea y Alto Nervión lo hagan en beneficio, fundamentalmente, de los usarios. Cuanto más potente sea el Consorcio, mejor será para todo.

Eizaguirre, con 87 años, pronunció un discurso con datos y recuerdos de hechos y personas que a todos interesó y que se cerró con un gran aplauso hacia toda una trayectoria.

 

El fiscal del caso de Miguel

Estoy viendo Suits, la serie de Netflix. Se trata de la vida y vicisitudes de una serie de abogados en Nueva York. Engancha. Y suelo preguntar a los abogados que conozco si lo que viven los protagonistas de Suits en el sistema judicial norteamericano tiene algo que ver con el procedimiento judicial que tenemos por estos lares. Algunos me dicen que básicamente sí, aunque cambien los ritmos y las puestas en escena y hasta la decoración y los modos porque la esencia es que la fiscalía tiene que demostrar con pruebas que existió un delito, la defensa defender y el juez dictar sentencia. Lo mismo aquí, pero más lento y farragoso.

Viendo los capítulos con mi mujer nos llama la atención, por ejemplo, la beligerancia en Estados Unidos de la Fiscalía que no duda en amenazar, intimidar, ir al bufete de abogados, esperar a su “presa” en la puerta de su casa, meterla en un coche para que declare, seguirle con llamadas y detectives. Y solemos comentar que parece increíble esa manera de proceder que llega al insulto.

Sin embargo, ayer, viendo y escuchando al fiscal Josu Izaguirre acusar a los implicados en el caso De Miguel, su actuación tan desbordada, tan genérica, tan malintencionada, tan histriónica, tan volcada contra el PNV, a veces nos pareció sacada de la serie Suits. Decir que los acusados actuaron con desvergüenza y que contaban con el apoyo del establishment para reclamar el pago de comisiones ilegales solo tenía como mala intención implicar a todo el PNV en la trama, sin prueba alguna, de manera genérica y con evidente mala intención porque estaba hablando para la cámara de televisión que tenía delante.

El fiscal sabe que tras la sentencia del caso Palau, el juicio de la Gurtel y todo ese ambiente de corrupción sistémica es fácil que sus palabras caigan en terreno abonado para su manipulación, que es lo que está tratando de hacer con total desvergüenza. Veremos cómo queda la cosa.

Acusar sin pruebas sabiendo que hay una cámara delante es muy grave pero descubre una línea obsesiva de actuación: el PNV es el culpable y no los que se sientan en el banquillo. Lo quiere el fiscal, lo quiere Madrid que no soporta que la corrupción sea solo la del PP, porque de los Eres ya nadie se acuerda.

Me gustaría saber quién es este fiscal, y el porqué de sus mala idea y de si seguirá con esta línea argumental que el juez debería rechazar ,porque lo demás se impone la pregunta: Si está tan seguro que el culpable es el stablishment ¿por qué no amplía su acusación a todo el PNV?.

No lo hará porque sabe que el PNV nada tiene que ver con este presunto grupo extorsionador que se prevalía de su posición mientras traicionaba a un PNV que había depositado su confianza en ellos, en el supuesto de que así se demuestre. Y de momento, lo único que hay es carnaza para la fiera antipeneuvítica a cargo de un fiscal con muy mala intención.

Ni en Nueva York se ve esta forma de actuar.

A media asta la Ikurriña por el Gudari Etxebarria

Viernes 19 de enero de 2018

Iban Gorriti dirige y hace el periódico digital Mugalari. Conoce muy bien hechos históricos que reseña continuamente. Y se apena, como nos apenamos todos, cuando un gudari nos deja. Quedan muy pocos. Han sido el Ejército Vasco, un ejército que nunca más tendremos. Ya los ejércitos serán europeos y muy sofisticados y aquel, nuestro, fue hecho de voluntarios sin apenas armas. Gente joven dispuesta a dar su vida por Euzkadi. Por eso cada vez que una noticia de éstas nos sacude deberíamos tratar de sensibilizar a quienes tienen posibilidad de hacerlo, para que pongan la ikurriña a media asta como homenaje a su entrega y a una historia que se nos va. Si por un montañero que desaparece en una cima, si por un atropellado conocido o si por cualquier vecino del pueblo con conocidos se hace, ¿por qué no con gudaris que formaron parte de nuestra reciente historia?.

Reedito lo escrito por Iban Gorriti sobre la última pérdida:

El funeral por su persona se oficiará mañana sábado en Ugao-Miraballes a las 19.00 horas

Ayer, al tiempo que se echaba la noche encima falleció en Zeberio uno de aquellos hombres -también hubo mujeres- que lucharon por la libertades y los derechos humanos. Hablamos del gudari Luis Etxebarria de Ugao y soldado del batallón San Andrés de STV, primero, y del Batallón Celta, de CNT, a continuación. Tenía 98 años. El funeral por su persona se celebrará mañana sábado en la parroquia de San Bartolomé de Ugao-Miraballes a partir de las siete de la tarde.

Luis Etxebarria Urrutia, tal y como informa el libreto de la exposición Azken batailoa del fotógrafo vasco Mauro Saravia Belles vino al mundo en Ugao en 1919. Se alistó voluntario en el Batallón San Andrés de zapadores de Solidaridad de los Trabajadores Vascos (STV) donde, según daba testimonio, “fortificábamos y preparábamos las trincheras por la noche”.

El gudari Etxeberria, del Eusko Gudarostea del lehendakari Aguirre, echó el resto en Urkiola (Abadiño) y en el aeródromo de Dima hasta que su batallón fue disuelto y pasó a luchar al Celta de la CNT, donde formó parte de la resistencia del monte Kolitza. Allí cayó herido.

Acabó apresado por los golpistas sublevados contra la legítima Segunda República en Cantabria y enviado a los campos de concentración de Castro Urdiales y al de San Juan de Mozarrifar, en Zaragoza. Allí, como esclavo de Franco -aquello que mal llaman batallones de trabajadores– fue obligado a hacer trabajos forzados. Tiempo después fue liberado, pero llamado a hacer el servicio militar español en África.

Una foto de Etxebarria fue la portada del libreto de la exposición de Mauro Saravia editado por la siempre activa Intxorta 1937 Kultur Taldea y patrocinado tanto por este colectivo como por las Juntas Generales de Bizkaia.

La organización municipal del PNV y la asociación Burdin Hesia de Ugao rindieron un homenaje a dos de los soldados de Aguirre en diciembre de 2015, ambos a día de hoy fallecidos: Luis Etxebarria y Baltasar Delgado Tarín, miliciano del batallón UGT3-PSOE González Peña. Este último combatió en Eibar, Amurrio, Saibigain, Sollube y Bilbao. Fue apresado en Castro Allen. Sufrió los campos de concentración de Miranda de Ebro y Extremadura, donde realizó trabajos forzados. Después de volver a su natal Ugao fue muy conocido por ser el baterista de la famosa Orquesta Nervión. Tarín falleció el pasado junio a los 99 años de edad.

Moreno ingresado · El gudari José Moreno Torres, del batallón San Andrés de STV, se recupera en estos días de una insuficiencia respiratoria en el hospital Santa Marina. Hoy se mostraba con más humor del habitual porque le ha visitado Josu Erkoreka (PNV) y le ha llamado el exsenador Iñaki Anasagasti. En breves días, a sus 99 años volverá a su hogar de Portugalete. “Estoy jodido, pero contento. La verdad es que muy bien”, valora a Mugalari.