IPARRALDE NO ES EL NORTE Y HEGOALDE NO ES EL SUR.

Miércoles 1 de febrero de 2017

Euskadi continental y peninsularEl lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente de la Mancomunidad única de Iparralde, Jean-René Etchegaray, han pedido a los Estados español y francés su implicación en «un final ordenado de la violencia» y el desarme de ETA.

La imagen del día es la de la visita del Lehendakari Urkullu al Presidente de la Mancomunidad Vasca de Laburdi, Xuberoa y Benabarre Jean René Etchegaray. Verle a los dos dándose la mano de tú a tu es ratificar un hecho largamente acariciado. Euzkadi no son cuatro territorios, sino seis o siete. Zazpirak Bat. Y lo dicho por ambos y lo impecable del entorno, las banderas, la amistad, la inteligencia detrás de una entrevista, marca un antes y un después en este inicio del camino sabiendo que una Mancomunidad no es un Departamento ni aquello que quería Jean Etcheverry Ainchart cuando en 1947, como diputado, presentó en la Asamblea francesa un anteproyecto de estatuto de Autonomía para esos tres territorios de lo que algunos llamaban el País Vasco francés.

Solo una observación. Urkullu, con acierto, nunca utiliza el vocablo Euskal Herria para referirse a Euzkadi. Sabe que Euzkadi es el concepto político que engloba a los siete territorios, como así lo concibió Sabino Arana. No para tres, porque eso es lo que quiere Bildu, que de Sabino no quede ni el honor de haber sido el promotor del nacionalismo vasco. Euskal Herria ya existía en tiempos de Sabino así como los euskalerriacos, pero él innovó, y creó Euzkadi para denominar así a la Patria de los Vascos. Euskal Herria era una denominación lingüística cultural y además la permitió el franquismo porque el carlismo la hizo suya.

Pero le he oído al Lehendakari repetir el concepto de Norte Sur y de Iparralde-Hegoalde. Y esa denominación no es correcta, sino algo creado por los mismos que nos metieron con calzador lo de Euskal Herria.

Mire usted el mapa. El Norte va desde Bayona a Santurtzi, Muskiz. Ese es el norte de Euzkadi. Y el sur anda por allí abajo, por Tafalla, con lo que si queremos hablar y definir exactamente algo hagámoslo bien. Iparralde no es Laburdi y Zuberoa, sino solo parte de ella. Y Hegoalde no es el resto. ¿Alguien con buena fe puede objetar ésto?.

Antes, nuestros mayores y revísense toda la correspondencia, libros y definiciones, le llamaba Euzkadi Continental a lo que para algunos es el País Vasco francés y ahora pésimamente descrito, Iparralde. Y Euzkadi peninsular, es lo que algunos desacertadamente le llaman Hegoalde.

¿Y qué importancia tiene eso?.

Mucho. Así como los que se apropian del nombre americanos cuando son estadounidenses, no se puede llamar Hegoalde a lo que es toda Euzkadi. No está bien.

Que Iparralde tiene 9 letras y Euzkadi Continental 16 y por economía de tiempo usemos equivocadamente el primero, pues mal.

No está nada bien. No aceptemos porque si descripciones equivocadas e interesadas. No es correcto.

Dicho esto, todo lo demás muy bien. En el encuentro celebrado este miércoles en Baiona, Urkullu y Etchegaray han hablado, «fundamentalmente», de las políticas públicas, de la cooperación transfronteriza y la colaboración entre la Comunidad Autónoma Vasca y la Mancomunidad Única de Iparralde, pero también han intercambiado puntos de vista sobre el tema de ETA, la paz y la convivencia.

«Ambos compartimos una experiencia de participación en el Declaración de Aiete, ambos compartimos una visión de lo que ha de ser un final ordenado de la violencia, también como una política de Estado, y en este sentido, la reivindicación a los Estados español y francés», ha afirmado el lehendakari.

Asimismo, ha destacado que, tanto él como el presidente de la Mancomunidad de Iparralde, «comparten la vivencia también desde una inspiración humanista cristiana de lo que es el respeto a la memoria de las víctimas y todos los pasos que se puedan conducir desde un plan de desarme».

En este sentido, ha recordado que el diciembre de 2014 el Gobierno vasco presentó un plan de desarme «que está sobre la mesa a disposición de lo que pueda ser una política de Estado, junto con también políticas penitenciarias en orden a lo que puede ser la normalización y la convivencia en este concepto de final ordenado de la violencia».

La foto de hoy vale mucho. Y ojalá sea el primer paso de una estupenda y ubérrima relación.

ERREJÓN CON SU PÁGINA – MONEDERO QUISQUILLOSO

Martes 31 de enero de 2017

ERREJÓN CON SU PÁGINA.

Errejon y MonederoErrejón acaba de sacar su página web, lleno de fotos donde él es el único protagonista. Este joven de 34 años, madrileño, es un tipo listo y leído y sabe lo que quiere. Poco a poco se va haciendo su hueco y terminará con su quebradiza amistad con Pablo Iglesias. En puridad es el líder que el partido socialista necesita. Y él lo sabe. Por eso quiere ocupar su espacio y dejar de levantar el puño.

En la página web no aparece en ningún momento con Pablo Iglesias, sino solo él. Me extraña ese culto a si mismo que tiene el muchacho que anima a discrepar diciendo que “el miedo a la discrepancia es un método de selección de la mediocridad”. Acabarán a palos. Al tiempo.

MONEDERO QUISQUILLOSO.

Y otro que tal baila apareció en Deia el domingo. Imanol Fradua entrevistaba a Monedero. Una buena entrevista. El título era descriptivo: ”Uno de los problemas de Podemos es que parece haberle cogido gusto al Parlamento”. Más que gusto al Parlamento, gusto a no salir de él. Es como esos muertos de hambre del desierto que llegado al oasis no hacen más que comer y beber. Y creo que jamás hubieran pensado entrara en el Palacio de Invierno de la Carrera de San Jerónimo más que a llevar pizzas a los de IU y de repente la coyuntura los catapultó. Deshaucios, corrupción, austeridad, rescate bancario,… y Cintora en la Sexta, todo se juntó y milagrosamente y muy hartos la gente de base del PSOE, de IU y del PP les votaron. Y están como niños con zapatos nuevos. Como esos nuevos ricos de Beverly Hills probándolo todo y con el bolsillo caliente. Y por eso Monedero les acusa de cretinismo parlamentario. Es una buena definición. Les describe en este momento muy bien. No digo que no hayan llegado allí con sus votos, pero sí que, como no se lo esperaban, cuesta sacarlos de aquella casa y que se vayan a dormir a su piltra. Y, como los de Bildu, aciertan cuando rectifican. Ya no volverán a los numeritos en el pleno con la llegada, crío y biberón en mano, y aquellos besos horteras. ”Estos de Podemos se empiezan a creer que en el Congreso pasan cosas más importantes que lo que le pasa a la gente”. Monedero dixit.

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO POR EL PREMIO “SABINO ARANA” DE PEDRO LUIS URIARTE SOBRE EL COMPROMISO PERSONAL Y LA DEFENSA DEL CONCIERTO.

Lunes 30 de enero de 2017

Pedro Luis Uriarte

Premio Sabino Arana(1)

A Pedro Luis Uriarte le conozco desde los ochenta. Fue Consejero de la primera Legislatura Vasca en 1980 a 1984 en el gobierno del primer Lehendakari Carlos Garaikoetxea y tuvo que construir de la nada todo un entramado hacendístico así negociar la devolución del Concierto Económico para Gipuzkoa y Bizkaia y lograr se aprobaran los primeros presupuestos de esta segunda etapa del Gobierno Vasco. La primera la lideró Eliodoro de la Torre y fue él que logró se trajeran sus restos y nos sufragó la edición de una edición especial con la biografía de aquel gran hombre.

Pedirle estas cosas era fácil. Su aita fue capitán de gudari de Intendencia y eso él lo lleva siempre a gala.

En el Parlamento Vasco tenía que hacer frente a parlamentarios como Olaberri, Egiagaray y a Florencio Aróstegi que él toreaba con distancia, ironía, humor y abundancia de datos y conocimiento. Sus intervenciones eran lecciones de buen parlamentarismo, de historia, de hacienda y de sentido común.

El domingo, como ya informé, recibió estelarmente el Premio de la Fundación Sabino Arana y con sus reconocido dominio de las tablas y la escena nos dirigió unas palabras que dije que eran para apuntar y guardar. En ellas había destellos de su personalidad, y una lección magistral sobre su vasquidad y los nudos gordianos del porque tenemos que defender el Concierto Económico.

Dije que era una intervención para repartir y releer. Pues bien, aquí la tienen. Para guardar:

Lehendakari jauna, agintariak, senide eta adiskide maiteok, egun on danori.

Forrest Gump, un personaje inolvidable, de una película de 1994 que me encantó, siempre recordaba lo que para él representaba el hilo conductor de su vida:

“Mi mamá siempre dice que la vida es como una caja de bombones y que nunca sabes el que te va a tocar”. Pues a mí, ciertamente, hoy la vida me ha obsequiado con el más delicioso que he probado nunca.

Porque, como os podéis figurar, recibir este Premio de Sabino Arana Fundazioa representa un grandísimo honor. Y más aún para alguien que, como yo, además de ser vasco, se siente y se reconoce a sí mismo como tal.

Me honra además poder recibir este reconocimiento junto a destacadas personalidades y organizaciones que han hecho una contribución decisiva al mundo vasco, en distintos ámbitos.

Lo que desconocía es que recibir este tipo de bombones produce ansiedad. Afortunadamente, no soy un bicho raro y eso le pasa a otros.

En 2011, a mi admirado Leonard Cohen, fallecido hace pocos meses, se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Este gran artista comentaba que la noche anterior no pudo dormir y que había pasado la misma totalmente en vela, pensando en qué podía decir en un acto tan importante.

Pues bien, a mí me ha ocurrido lo mismo desde que me llegó la llamada del Presidente de la Fundación Sabino Arana, mi admirado amigo Juan Mari Atutxa, informándome de la concesión de este Premio.

Leonard Cohen solucionó su problema comiéndose los cacahuetes y las chocolatinas del minibar de su habitación de hotel. Yo voy a tratar de hacer lo mismo, comiendo aquí delante de vosotros cuatro de esos bombones que hoy me ha regalado la vida.              

1.- El primero de los bombones que voy a disfrutar, el que sirve de hilo conductor a mis palabras, lo saboreo en el corazón. Está relleno de AGRADECIMIENTO.

  • Agradecimiento profundo, a Sabino Arana Fundazioa, a su Presidente y Directora General, al jurado de este relevante Premio, a su Patronato y a los Socios-Amigos de la Fundación.
  • Y agradecimiento, por supuesto y, muy especialmente, a todos vosotros por vuestra asistencia a este entrañable acto.

2.- Al segundo bombón le voy a sacar todo su sabor en la cabeza. Está relleno de REALISMO y no de ése que hace décadas se calificaba como mágico. También sabe a SENSATEZ, a pies en el suelo o, si lo queréis, a AUZOLAN.

Realismo porque, cuando recibes un Premio, tienes que ser consciente de que, aunque uno pueda acreditar brillantes méritos profesionales y singulares cualidades personales (y mis compañeros, aquí presentes, ciertamente las tienen) debes aceptar que hay muchas otras personas que lo merecen más que tú.

Sensatez porque, parafraseando a Ortega, debes asumir que eres tú “y tus circunstancias”. Y esas propias “circunstancias” explican por qué se me ha concedido esta honrosísima distinción.

Por eso, comparto este Premio, con toda justicia, con los que también se lo merecen, porque han formado parte relevante de mi propia vida y justifican mi trayectoria, personal, institucional y profesional.

Estoy hablando, por supuesto, de mi familia, de mis amigos.

También de todos los que, de una u otra forma, colaboraron conmigo de 1980 a 1984, en mi etapa como Consejero de Economía y Hacienda en la que tuve el honor de negociar el Concierto de 1981.

Y de todos quienes me han ayudado, desde 2013, en todos mis numerosos esfuerzos para tratar de aumentar el conocimiento sobre el Concierto, en Euskadi y en otros lugares.

Muchos de ellos están aquí presentes y otros no han podido acudir. A todos, mi más profundo agradecimiento.

3.- El tercero de los bombones tiene un sabor que sólo el cuerpo, las piernas y los brazos pueden percibir. No sé si es el de la RESISTENCIA o el de la RESILIENCIA, pero es algo así.

Me recuerda el espíritu, la voluntad y la capacidad de superación demostradas por todas las personas que, desde el ya lejanísimo 1878, en que aparece formalmente el Concierto, han conseguido que hoy siga vivo.

Porque no sé si sabéis que lo que hoy algunos califican de “privilegio” fue entonces un duro castigo, impuesto por la fuerza, para las llamadas Provincias Vascongadas, ocupadas por 40.000 soldados y sometidas a la ley marcial.

Representó un intento de asimilación, de incorporar a estos tres territorios “al Concierto económico de los demás”.

Porque de lo que se trataba, según el Decreto de 28 de febrero de 1878 que lo aprobó, era que, una vez “establecida la unidad constitucional en las Provincias Vascongadas” e incorporados al servicio militar los jóvenes vascos, había que lograr que “cuantas manifestaciones tributarias se consignasen en los Presupuestos Generales del Estado y cuantos gravámenes pesasen sobre la propiedad, la industria y el comercio afectasen de igual modo a los naturales de aquel País que al resto de los españoles”.

Y, por si la cosa no quedara suficientemente clara, el Presidente del Consejo de Ministros español, Antonio Cánovas del Castillo, le promete a un jovencito que acaba de ser nombrado Rey, bajo el nombre de Alfonso XII, lo siguiente: “Y quedará realizada esta aspiración en breve término”.

Pues bien, el día de hoy ha transcurrido 138 años, diez meses y 29 días y todavía esa aspiración no ha sido lograda.

No solo eso sino que, gracias al Concierto, aquel intento de forzada similación no solo fracasó, sino que Euskadi es hoy una realidad diferenciada, lo cual no es una intuición, sino algo demostrable estadísticamente.

Ello ha sido posible gracias a la inteligencia, resistencia y capacidad de negociación de muchos vascos y vascas que han defendido el Concierto y lo han transformado en un modelo único en el mundo, del que nos sentimos legítimamente orgullosos.

Parte de esas personas están hoy en este precioso teatro y con ellas quiero compartir este Premio, lo mismo que con todas aquellas que a lo largo del tiempo han logrado que nuestro Concierto siga más lozano que nunca.      

4.- Reconozco el intenso sabor del cuarto de estos singulares bombones en lo más profundo del alma. Es el de COMPROMISO.

¿Compromiso con quién? Compromiso, por supuesto con el Concierto. Pero, por encima de él, con mi país, con Euskadi.

Teniendo conciencia de que comprometerse con Euskadi supone y exige muchas cosas. Pues bien, una de las más importantes es comprometerse con el Concierto Económico, el arco de bóveda, la columna vertebral de nuestra actual autonomía.

Sin Concierto, Euskadi sería una región, como las quince que no lo tienen reconocido. Con Concierto, somos algo diferencial y singular. Y eso tiene un valor inmenso en nuestro complejo presente y lo debe tener también en nuestro futuro.

¿Por qué? Por cuatro razones fundamentales que os ruego me permitáis desarrollar.

1.- Porque el Concierto forma parte de nuestras raíces, al ser un residuo de los Fueros vascos, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos.

¿Raíces en un mundo globalizado? ¡Sí! Raíces más que nunca, más profundas, en este entorno que se ha “mundializado”.

Porque lo “local”, no sólo es compatible con lo “global”, sino que lo potencia y cualifica.

Aquí en Euskadi están mis raíces… y eso que conozco más de 160 países.

Siendo “global”, por experiencia vital, siendo un ciudadano del mundo y cosmopolita, me siento cada vez más intensamente “local”.

Porque, como decía el escritor y poeta Joseba Sarrionaindia: “BERE SORTERRIA NEKEZ UZTEN DU SUSTRAIAK, HAN DITUENAK”. (“Difícilmente dejará su casa, su patria, quien tiene ahí sus raíces”).

Y es que cuando la mundialización avanza, el sentirse “partícipe de” y “con raíces en”, te da el sustento, el apoyo, para alzar la vista, contemplar y, sobre todo, abarcar ese mundo, cada vez más global, que se adentra, paso a paso, en la era inabarcable de la Sociedad del Conocimiento.

Lo ratifica un destacado pensador y sociólogo, uno de los máximos expertos en ese complejo campo (Manuel Castells, Catedrático en Berkeley). Dice así: “Cuanto más abstracto se hace el poder de los flujos globales de capital, tecnología e información, más se afirma la experiencia compartida en el territorio, en la historia, en la lengua, en la religión y también en la etnia…”

En suma, en nuestras raíces, una de las cuales es nuestro Concierto.

2.- Compromiso con el Concierto, porque en una sociedad fragmentada, como es la vasca, representa un mínimo común denominador para la gran mayoría de la misma. Eso tiene un valor sociológico impresionante.

3.- Porque el Concierto Económico, no solamente tiene un inmenso valor político, institucional, fiscal, etc., sino que tiene un profundo valor social. Es la base de nuestro Estado de Bienestar y, como consecuencia de ello, decenas de miles de vascos y de vascas viven mejor gracias a las inteligentes políticas públicas desarrolladas y sostenidas por el Concierto.

El Concierto ha hecho posible que la aportación ciudadana al gasto común se transforme, de forma eficiente, en una mejor provisión de recursos para hacer frente a un modelo de bienestar, siempre imperfecto por definición, pero innegablemente mejor diseñado y gestionado que en otros lugares.

Estoy hablando de Educación, de Sanidad, de solidaridad y de equidad. También de servicios sociales que han permitido a decenas de miles de personas superar las consecuencias dramáticas de la reciente crisis.

Todo ello y mucho más ha sido posible gracias a las herramientas singulares que propicia el Concierto que ha permitido construir una red de desarrollo personal, protección y apoyo social que permite afirmar que en Euskadi nadie se siente desamparado.

Por lo tanto, al hablar y defender el Concierto, no pensemos en euros. Pensemos en PERSONAS. Porque detrás del gasto público, de cada cama de hospital, de cada escuela, de cada prestación social, del apoyo al euskera o a la internacionalización, hay personas.

No nos limitemos nuestra visión de lo que representa el Concierto. No sólo lo queremos y defendemos por razones históricas, políticas o institucionales, ni sobre la base exclusiva de derechos heredados. Lo hacemos porque el bienestar de miles de personas reside en la gestión que hagamos de este instrumento único y singular.         

Os voy a contar un secreto: a mí me perjudica el Concierto Económico, porque no consumo prácticamente gasto público y, por otro lado, estoy pagando más impuestos aquí que los que pagaría en una especie poco conocida de paraíso fiscal, de cuyo nombre no me quiero acordar, y que está situado a 400 kilómetros hacia el sur.

No voy a decir que lo hago con gusto, porque no soy masoquista. Lo hago por compromiso, porque sé que, gracias a ese esfuerzo personal, estoy haciendo un ejercicio imprescindible de solidaridad con los que menos tienen y con los que más lo necesitan.

4.- Compromiso con el Concierto, porque en esta sociedad vasca que a veces vemos desconectada, adormecida por su éxito, en un ejercicio de vana autocomplacencia, el desconocimiento que existe sobre el mismo es enorme.

Y muy peligroso. Las instituciones vascas están, por tanto, solas en su defensa.

En el magnífico discurso de despedida de Barack Obama en Chicago, el 11 de enero pasado, en su parte final, hace una llamada urgente a la implicación de los ciudadanos en la defensa de sus valores: “Nuestra Constitución es un importante y hermoso regalo. Pero realmente es sólo un pedazo de pergamino. No tiene ningún poder por sí mismo.

Nosotros, el pueblo, le damos el poder – con nuestra participación, y las decisiones que tomamos. Si defendemos o no nuestras libertades. Si respetamos o no el estado de derecho. Estados Unidos no es frágil. Pero los logros de nuestro largo camino hacia la libertad no están garantizados.”

Prueba a cambiar “Constitución” por “Concierto” y Estados Unidos por Euskadi y todo ello cobra un evidente sentido.

¡Hay que comprometerse con nuestro Concierto!

Sabiendo que comprometerse con el Concierto y el Convenio es comprometerse con Euskadi.

Por eso me he puesto en marcha, por iniciativa propia y como ciudadano de a pie, con otros como yo. Lo hemos hecho para hacer un ejercicio imprescindible de compromiso cívico que se resume en tres explícitos verbos: conocer, difundir y defender el Concierto Económico.

Con ese propósito, he escrito dos libros gratuitos que están a vuestra disposición en internet. He dado también más de treinta charlas sobre el Concierto y tengo muchas en cartera. Y, sobre todo, con ese imprescindible objetivo, hemos creado la Comunidad del Concierto que en estos momentos agrupa ya a casi 1.900 Lagunak.

Todos nosotros hemos asumido el mismo compromiso: conocer, difundir y defender el Concierto Económico en nuestro propio ámbito personal.

Lo vamos a ratificar el próximo 28 de Febrero, en el que nuestro Concierto cumple la bonita edad de 139 años, con un acto cívico abierto a todos los que integramos la Comunidad del Concierto y a toda la ciudadanía vasca, sobre el cual facilitaremos información en los próximos días.

Este Premio de la Sabino Arana Fundazioa significa para mí un “chute”, una ración extra de energía y de motivación para seguir dando a los pedales.

Os invito a incorporaros a esta marcha de nuestra sociedad en apoyo al Concierto que debe ser intensa, amplia e imparable.

Ya veis que soy un viejecito. Pues bien, mientras me duren las fuerzas y las lesiones me respeten, yo seguiré dando a los pedales, para conocer, difundir y defender a nuestro Concierto Económico que es parte de nuestras raíces. Y lo mismo van a hacer los Lagunak de nuestra Comunidad del Concierto, a la que os invito a incorporaros.

Termino ya, con algo que quiero expresar en nuestra lengua original: «Euskara da herri honen nortasunaren sinbolo nagusia, eta Kontzertuak berak bezala zera esaten digu: hemen bada nondik datorren ongi dakien herri bat. Hemen badira nondik gatozen eta nora joan nahi dugun

dakiten gizon eta emakumeak”.

Lo traduzco, aunque no literalmente.

“El euskara es el símbolo principal de nuestra identidad, y como el propio Concierto, indica algo claramente: éste es un pueblo que sabe de dónde viene. Y los hombres y mujeres de este pueblo sabemos hacia dónde queremos ir”.

Este Premio que he tratado de compartir con tantos y tantas que lo merecen, ME DA ALAS para aportar mi granito de arena a “mi” tierra.

Amo a este País. Aquí están mis raíces.

Vuelvo al primero de los sabores que he pretendido compartir con vosotros en este acto inolvidable.

Como expresión profunda de mi más sentido agradecimiento, en esa lengua de los vascos os digo, con el corazón en la mano, ESKERRIK ASKO, BIHOTZ BIHOTZEZ!