El Fiscal y el informe fascista de Fungairiño

Martes 13 de agosto de 2019

Eduardo Fungairiño (Santander 1946) falleció en Madrid el pasado 30 de junio. Fue un jurista español, ex fiscal de la Audiencia Nacional, conocido por sus sentencias y sus polémicas siendo reconocible porque desde los 19 años usaba silla de ruedas por un accidente de tráfico que le causo paraplejia.

Ha pasado mes y medio de su fallecimiento y, respetando el dolor familiar, conviene recordar un episodio protagonizado por él con objeto de evidenciar cómo funcionaba y cómo funciona  la justicia española.

Vayamos a 1997.

Eran los tiempos en los que se juzgaban las dictaduras de Chile y Argentina. Nunca la española y ante un informe contrario a la investigación de aquellas torturas y asesinatos  el  fiscal jefe de Cataluña, José María Mena, califi­có  de «fascista y vomitivo» el documento re­dactado por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, en el que aseguraba que las juntas militares de Chile y Argentina pretendieron «una sustitución temporal del orden constitucional» en aquellos países. Mena aseguró que ese do­cumento, cuya autoría fue atribuida a Fungairiño por el fiscal general del Estado era «rigurosamente sobrecogedor» y le producía «una grandísima tristeza».

El máximo representante de la fiscalía en Cataluña abogó por­que «los verdaderos demócratas desenterremos nuestra radical actitud antifascista» y censuró «el entorno sociológico» que apoya las tesis del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño.

Mena recordó que la postura de Fungairiño fue respaldada por otros seis integrantes de la Junta de Fiscales de Sala del Tri­bunal Supremo, quienes se pro­nunciaron en contra de la com­petencia de la Audiencia Nacio­nal para instruir los procesos por desaparición de ciudadanos es­pañoles bajo las dictaduras de Chile y Argentina. Otros cuatro fiscales se pronunciaron a favor  y tres se abstuvieron.

«No hay que olvidar que los fascistas son pocos, pero están ahí», declaró Mena en alusión a la decisión adoptada por sus compañeros y abogó por la nece­sidad de «desempolvar el traje antifascista y llevarlo siempre puesto».

Para el fiscal jefe de Cataluña, nos encontramos ante la «necesi­dad de reforzar una dimensión demócrata que está archivada». En esa línea, Mena apeló a que «los demócratas de verdad, los cotidianos, desentierren su radi­cal actitud antifascista».

Según José María Mena, lo más triste de las manifestaciones de Fungairiño es que «no es una declaración aislada», sino que cuenta con el apoyo de la cúpula de la carrera fiscal. Ante esta si­tuación, Mena señalo que espera «que sean muy pocos los que es­tén ahí».

El fiscal jefe de Cataluña ase­guró que una ley de punto final «es incalificable, desde el punto de vista ético y democrático, aquí y en Argentina», con lo que también dejó claro su total opo­sición a medidas de gracia para los condenados españoles por cualquier tipo de terrorismo o por delitos económicos, aunque matizó que «son casos dife­rentes».

Eduardo Fungairiño había advertido  que se opon­dría a las investigaciones españo­las sobre la dictadura argentina «en la medida en* que las trans­gresiones cometidas no pueden calificarse de genocidio porque no se orientaron respecto de una raza, religión, nacionalidad o etnia determinada».

También señaló que no po­dían ser considerados delitos de terrorismo porque el «extermi­nio de la disidencia» no tuvo por fin la subversión del orden cons­titucional ya que, «no cabe olvi­dar que las Juntas Militares no pretendían sino la sustitución temporal del orden constitucio­nal establecido, mediante acta institucional que tenía por obje­to, precisamente, subsanar las insuficiencias de que ese orden constitucional adolecía para mantener la paz pública.

Esto ocurrió en diciembre de 1997. Y, conviene recordar estos hechos que ilustran bien el sego de la justicia española y el por qué están encarcelados los jóvenes de Alsasua.

La Asamblea Nacional Catalana está pervirtiendo el soberanismo según Tardá.

Lunes 12 de agosto de 2019

El cordón umbilical que unía a la Asamblea Nacional Catalana (ANC) con partidos independentistas como ERC está a punto de romperse, si no está ya quebrado del todo. El penúltimo episodio de las desavenencias vividas en estas últimas semanas tuvo como protagonista al exdiputado y exportavoz de la formación republicana en el Congreso, Joan Tardà, quien en una entrevista concedida a El Món de RAC1 aseguró ayer que la entidad civil soberanista “se ha convertido en un contrapoder”, al tiempo que reiteró la “estrategia equivocada” que mantiene en los últimos meses.

“En vez de facilitar la acumulación de fuerzas, creo que está pervirtiendo la voluntad diáfana del independentismo de ser flexible y abierto”, afirmó el republicano, que aseguró que “le hace sufrir” lo que “representa la ANC”. “La ANC tiene un ADN de trabajar para desvelar inquietudes, socializar aspiraciones y rentabilizar energías, y esa labor la ha abandonado”, añadió Tardà, quien antes había apuntado que con el paso de los años se valorará el trabajo de la entidad.

Las declaraciones de Tardà llegan precedidas de las protestas de la entidad soberanista contra los partidos a principios del mes pasado y de la polémica después de que los exconsellers republicanos Josep Huguet y Anna Simó anunciaran que no acudirían a la manifestación que convoca la entidad el próximo 11 de septiembre con motivo de la Diada por el “clima antipartidos” y sobre todo por el mar de fondo contra ERC y su estrategia.

La ANC, que este año no invitará a los políticos a la zona preferente y las emplaza a ir por su cuenta al acto de la Diada, negó ese clima en una rueda de prensa la semana pasada y defendió como legítima su posición. Ayer, Tardà, y aunque mantuvo una postura crítica con la ANC, quiso dejar claro que él sí acudirá a la manifestación.

El exportavoz de ERC en el Congreso se refirió también a los ataques sufridos por las sedes de su partido y del PDeCAT en varios municipios catalanes, acciones realizadas el pasado lunes por los CDR (Comités de Defensa de la República) que depositaron basura y excrementos frente a las sedes de ambos partidos. “Me sentí indignado”, aseguró Tardà, quien afirmó que todos los partidos independentistas siguen siéndolo y trabajan para conseguir este objetivo.

Todo esto se veía venir. Iniciativas asamblearias están muy bien de forma temporal pero nunca como sustituto De los partidos que vertebran la democracia, acuden a las urnas, tienen un programa y el ciudadano les premia o castiga con sus votos.se sabe lo que son.

Gure Esku Dago es una iniciativa vasca nacida en esta onda que llegó a criticar al PNV por no acudir a una manifestación cuando su cometido nodeberia haber sido este.

Quizás no ocurra en Euzkadi lo que está ocurriendo en Catalunya. En Euzkadi los partidos están más imbricados en la sociedad, son más veteranos, y a fin de cuentas Gure Esku Dago siendo en sus fines una plataforma meritoria, en el fondo proyectaba la imagen de ser una extensión de Bildu.

Miremos lo que está ocurriendo en Catalunya con la Asamblea nacional catalana y saquemos las debidas consecuencias.

Un señorito de cien años

Domingo 11 de agosto de 2019

Dicen que la política es complicidad sin amistad. Otros argumentan que la ideología cabe en la punta de una servilleta y el resto son relaciones personales. Sin embargo para el dúo Sánchez e Iglesias no es complicidad y no es amistad. Es el dúo Pimpinela o la película La Dama y el Vagabundo. Iglesias, el de la conquista del cielo sin consenso, el dedo acusador contra la Casta, el crítico de Aznar porque su mujer era alcaldesa, el que no iba a cambiar de barrio, ni de casa, quiere tocar poder. No se fía de Sánchez y éste menos de él. Es la personalización de la política en estado puro. Sabe que Iglesias no es Joschka Fisher, aquel líder verde alemán que con la cabeza en su sitio fue un magnífico ministro de exteriores con Gerhard Schroder, o un Carrillo, que se tragó la bandera republicana y se dedicó a ser colegui de Juan Carlos. Iglesias sabe que estar en el gobierno es una merluza fresca y hacer un pacto de legislatura, una merluza congelada. Y no está por la labor de escucharle a Gabriel Rufián decir que cogiese los cuatro mini ministerios bonsáis y demostrase que era mejor que ellos. Y es que Iglesias sabe de teoría política, pero nada de lo que es la realidad política. Lo ha demostrado.

Tampoco se acuerda que socialistas y comunistas son como el agua y el aceite. Los problemas de Indalecio Prieto con Negrín fueron por esta causa y Felipe González, después de mandar el marxismo leninismo al basurero de la historia, nunca pactó nada en serio con Anguita. Y es que, no nos confundamos, Podemos es el partido comunista con otro nombre.

Lo mismo le pasa a Sánchez. De aquel perdedor de Ferraz con su matraca del “no es no”, al actual inquilino de la Moncloa hay un año de dormir en el colchón nuevo del palacio, de viajar en Falcon y de tener puesto encima, como un dodotis a su gurú mediático Iban Redondo que todo lo analiza, no con los ojos de la política, sino con las antenas de las encuestas. Sánchez habla con Macron, con Merkel, con Trump, coloca al impresentable Borrell y ,esa foto con un señor con coleta y chancletas le rompe su estética ganadora si encima quiere mandar. ¡Faltaría más!.

Se vio en el debate de investidura donde salieron a relucir palabras y conceptos puestos por nosotros en circulación. “Jarrones Chinos”, “Cocina”, “Brunete Mediática”, “Caza Mayor”…y otros curiosos como los utilizados por Santiago Abascal que se atrevió a manipular a Unamuno, cuando debería haberlo hecho repitiendo otras frases de Millán-Astray, el tullido jefe y fundador de la Legión al que estoy viendo en un caballo blanco con su parche en el ojo, su brazo levantado ,y su aspecto desafiante con un pie de imagen que recuerda su grito necrofílico aquel de ¡Viva la Muerte!, rebuznado en la Universidad de Salamanca ante Unamuno.

También me llamó la atención como describía el de Amurrio a los diputados/as vascos que hemos pasado por el Congreso. ”Señoritos que vienen con la mano extendida a llevarse cosas…”.-Nada que no sea nuestro desde que Cánovas dijera aquello de que cuando “la fuerza causa estado, la fuerza es el derecho”.

Y como este 25 de agosto cumplirá cien años uno de esos señoritos diputados según Abascal, quiero recordar al muy ilustre burukide, resistente y diputado Gerardo Bujanda Sarasola, donostiarra, nacido el 25 de agosto de 1919. Veamos su biografía por si tiene algo de señorito:

Nacido en Donosti, de niño perteneció a Saski Naski, Poxpolina y Gaztetxo organizaciones infantiles y juveniles del EAJ-PNV. A los 15 años hacía guardia en iglesias y conventos para evitar su posible quema tras la sublevación militar. Iniciada la guerra civil fue con sus dos hermanos al cuartel de San Bartolomé y sus 17 años los cumplió en el frente de Oiartzun. Tras diversos avatares recaló en el batallón Saseta. Su hermano Benito, teniente del mismo, murió en la batalla de Peña Lemona y junto a su otro hermano Inosen, fue hecho prisionero en Santoña el 25 de agosto de 1937, el mismo día que cumplía 18 años.

En el campo de concentración de Laredo contrajo el tifus pasando al hospi¬tal Antituberculoso de Pontejos, Santander, llevado por los italianos. Después de varios meses pasó al campo de concentración de La Magdalena y de allí al de Miranda de Ebro. Inició así un largo recorrido por campos y batallones de trabajo por Badajoz, Toledo, Andalucía, Guadalajara, Madrid, unas veces en el frente cavando trin¬cheras; enterrando muertos, otros exhumando cuerpos de fusilados o explotan¬do minas, siempre acompañado de hambre, malos tratos y riesgo. Terminada esta odisea fue llamado a filas militares españolas y estuvo tres años y medio en Tzelatza de Anyera (África). Su hermano continuaba en el Penal de Santa María y las hermanas refugiadas en Francia.

Una vez en Donostia a través de Joseba Salegi que había sido su comandan¬te de gudaris, tomó contacto con un grupo de abertzales bilbaínos, entre los que se encontraban: Galarza, Retolaza, Solaun, Abaroa, Begoña -que luego se mató en el Gorbea- , todos ellos huidos. El trabajo suponía buscar casas para albergar a escapados y perseguidos hizo que los contactos se fueran ampliando hasta formar una extensa red que daba cobertura a las necesidades de resistencia y clandestinidad.

En 1947 a través de Plazaola conoció a Juan de Ajuriagerra, escondido en Donosti, quien le planteó la posibi¬lidad de una huelga general. En casa de Bujanda, con una multicopista rudimentaria se confeccionó la propaganda distribuida por toda Gipuzkoa. Fue la huelga un completo éxito, aunque se produjeron caídas, pago obligado de cualquier acción. Tras la victoria aliada ese año había que demostrar que el franquismo era una dictadura y que tenían que acabar con ella.

La organización fue superando etapas y la distribución de propaganda alcan-zó buenos niveles. En 1951 otra huelga, no tan efectiva, originó una caída bas¬tante importante que supuso la entrada en la cárcel de Lore Oñederra, Carmen Goñi, Larrea, Agote, Berakoetxea, etc.

En 1953 por causa de una huelga perdió el trabajo y fue readmitido al cabo de seis meses. Gerardo trabajaba en Pasaia en Luzuriaga y su hermano Félix Inocencio, aita de José Manuel, en Orbegozo (Hernani).

Tomó contacto con el EBB por lo que su trato con Ajuriagerra fue continuo o esporádico según las persecuciones policiales y duró hasta la vís¬pera de su muerte en agosto de 1978, en cuya tarde tuvo una conversación con él, de cerca de dos horas, en Aiegi, cerca de Lizarra (Estella).

El trato con el equipo del Antiguo se intensificó y Sansinenea, Garagarza, Fernando, Goiburu, Joseba Leizaola y Fernández constituyeron un núcleo eficaz sobre el que se asentó el equipo de propaganda. Soportó varios registros domiciliarios, multas y detenciones, una de ellas junto a su mujer Lide y su hija pequeña. Pasó una quincena en el hospital a causa de los malos tratos, producidos en el cuartelillo del Antiguo. Tras muchas alegrías y más sinsabores, fueron pasando los años en los que colaboró en diversas tareas, como suministrar información a Radio Euzkadi (Txalupa) de Venezuela, organización, propaganda, destacando las charlas a montañeros, acciones diversas. Tras el funeral de Joseba Rezola en Donibane Lohitzun, tuvimos una reunión en casa de Mikel Isasi el 26 de diciembre de 1971 y él se comprometió conmigo a hacernos el trabajo de corresponsal que hacía el vicepresidente fallecido. Lo cumplió de tal manera que editamos en su día un libro con sus entregas semanales firmadas por Jon de Igeldo. Presidente del GBB fue elegido diputado por Gipuzkoa el 15 de junio de 1977, actuando, como dice Abascal, como un señorito de la política.

Ojalá este 25 de agosto, en sus cien magníficos años, se le recuerde como merece para que siga siendo la gran referencia que es el gran mentís de los Abascales de turno, logreros de la política, frente a obreros de Euzkadi que cada día ponen un ladrillo más en la construcción del edificio nacional vasco con una entrega total. ¡¡¡Zorionak Gerardo!!!