Una estrategia más seca que una pasa – El presidente del BBVA será el más rico del cementerio – Carroñerismo podemita

Lunes 19 de marzo de 2018

No es la alegría de la huerta, pero si un sindicalista honrado y consecuente. Fue muy injusta la prisión de Rafa Diez Usabiaga y bastante clamoroso el silencio que se hizo de su caso cuando estuvo encarcelado, pero hoy está en activo y Dani Álvarez lo ha presentado en su entrevista de Radio Euzkadi como el responsable de la orientación estratégica de Sortu. Fue secretario general de LAB.

Pero me da que en lo oído no hay nada nuevo. Me ha sonado a repetición de tópicos, lugares comunes y poca novedad en una estrategia gastada que sin aportar nada interesante. No sabe qué hacer en relación con los presos y no aporta nada novedoso sobre el futuro de este país a pesar de que en la entrevista podía haber arriesgado por lo menos un poquito, pero no lo ha hecho. Hay un carril declarativo en Sortu y Bildu y todos van por él sin salirse medio centímetro. Como si fueran del partido de Putin.

Lo único que me ha sonado interesante ha sido cuando, desde su mala experiencia, ha dicho que la actual política carcelaria no está diseñada para reinsertar a nadie. Le ha faltado reivindicar por lo menos la competencia de prisiones que está en el estatuto de Gernika y que quizás en Euzkadi, si la tuviéramos como es de ley, ese aserto cambiaría.

Pero es que además, y eso me confunde, Diez Usabiaga reivindica un Txiberta II, cuando aquella Txiberta I de 1977 fue un inmenso fracaso, dio oxígeno a ETA para otros 35 años y la Izquierda Abertzale construyó sobre aquella reunión su nefasta política de no acudir a las instituciones. Y en eso estuvo décadas. También me llama la atención su falta de crítica sobre el “procés” catalán cuyos lunares cada día se ven más evidentes, aunque para él ha sido ejemplar y, en relación a ELA, como es un tema que le quema y no quiere dar titulares, solo ha repetido los tópicos al uso de la importancia de la unidad sindical. No fue eso lo que dijo la semana pasada la actual secretaria general de LAB Garbiñe Aranburu. Y es curioso que un ex sea más timorato en el lenguaje que alguien en activo. Decepcionante.

Sinceramente me ha defraudado su intervención por la nula novedad de explicar una estrategia que quiere ser distinta pero me ha sonado a muy vieja a volver a oir de nuevo los cuentos de la lechera.

Un pobre hombre millonario

El que no se va a morir de hambre es Francisco González, presidente del BBVA que estuvo en Bilbao de paso el pasado viernes ante la Junta de accionistas de este banco, otrora vasco pero con sede en Madrid. Aquí no hubo necesidad de un “procés” para que se fueran con armas y bagajes a la Villa y Corte, aunque todavía quede la sede fiscal. La debilidad y la ceguera de aquel Neguri y las malas artes de Aznar y Rodrigo Rato hicieron el resto. La oligarquía vasca tan servil en la Corte, no encontró a nadie que le ayudara para por lo menos salvar la joya de la corona de su imperio bancario y hoy Emilio Ibarra tiene dificultades para tomarse un marianito en el Tamarises.

En el turno de intervenciones de los accionistas en la Junt, representantes de todos los sindicatos criticaron la política laboral del Banco, la presión sobre los trabajadores para conseguir objetivos comerciales, las jornadas laborales interminables, el cierre de oficinas, la ausencia de una política de conciliación familiar efectiva y real, rematada con la eliminación del cuarto de paga a los trabajadores en función de resultados.

También se cuestionó que en un banco que aumenta el beneficio neto un 1,3%, los altos directivos incrementen sus retribuciones por encima del 17%, caso del Presidente Francisco González. No sé si Don Paco quiere ser el más rico del cementerio en momentos en los que está a punto de retirarse al cumplir sus 75 años, pero estas desmesuras no tienen explicación lógica salvo en la creencia que las cosas no han cambiado estos años y que estas usuras se ven bien y dan imagen de poderío. Un pobre hombre muy rico que además en su discurso tuvo el tupé de preocuparse de los trabajadores del BBVA en Venezuela que según dijo viven una situación “terrible” obviando que fue el BBVA quien financió ilícitamente la campaña electoral de Hugo Chávez por lo que Emilio Ybarra fue procesado. ¡Hay que tener cara dura!

Lástima que nadie se lo dijera a la cara.

Puro carroñerismo

Podemos ni tienes discurso ni propuestas para Euzkadi y, para llamar la atención, ha descubierto que insultar y exagerar le hace tener por lo menos un minuto de atención meditática. A esta conclusión ha llegado Andeka Larrea nuevo jefe del área de comunicación de este tinglado que acaba de decir que el PNV es culpable del sufrimiento de los pensionistas. Se le podría decir muchas cosas pero la menor de ellas es que es un carroñero mentiroso y que actúa suciamente.

 

¿De verdad se va Jauregui?

Domingo 18 de marzo de 2018

Estuve ayer por la tarde con un militante socialista que por la mañana había estado en el acto organizado en el Arriaga para recordar el 25 aniversario de la convergencia, o absorción, entre aquella Euzkadiko Ezkerra y el PSE. Me dijo que le había gustado el discurso de Ramón Jauregui aunque no se creía su despedida. ”Uno dice que se va para que le digan, ”no te vayas”. Lo veremos pronto si es así.

Le pregunté si sabía si, efectivamente se iba de la política, ¿dónde iba a vivir?. La respuesta para mí a esta cuestión es muy sintomática pues el gran quiebro, el mayor hándicap que tienen los socialistas en Euzkadi es que se les queda pequeño su país y sueñan con dar el salto a Madrid. Todos sus secretarios generales viven o han recalado en Madrid. Benegas, Jauregui, Redondo, Patxi López. Todos. Lógicamente la gente se da cuenta de eso y termina poco a poco por no sentirlos como un partido estrictamente vasco que se preocupa de sus problemas y eso que es más antiguo que el PNV y que en la guerra tuvieron sus batallones de los que nadie habla. Filosofan sobre la proximidad con el votante pero a cuatrocientos kilómetros de distancia y eso ya no engaña a nadie. Y me da que Jauregui ha montado su campamento base en Madrid, y allí se quedará. Veremos.

Esa es la diferencia con los nacionalistas vascos. Nosotros vamos y venimos pero no hay un solo diputado ni un solo senador del PNV que se haya quedado a vivir en Madrid, en cuarenta años y eso la gente también lo nota. Afortunadamente para ellos parece que Idoia Mendia no tiene esa ambición. El poder lo da la continuidad del discurso y del ejemplo, el no cambiar de casa e ir tejiendo complicidades donde se vive.

De Jauregui oí hablar por primera vez al burukide Gerardo Bujanda en los años setenta pues los dos trabajaban en la misma fábrica en Pasajes y sus apreciaciones eran buenas. ”Es un joven bien formado, con respeto y uso en relación al euskera, con pulso e inquietudes y que además tiene cara de joven del PNV y sensibilidad social” nos dijo y me da que quiso captarlo. Nos hizo gracia aquello de cara del PNV, porque seguramente habrá jelkides con cara de socialista de la margen izquierda. Seguramente lo diría porque había estudiado en La Salle, a diferencia de Benegas en los Jesuitas.

Jauregui tras su paso por la Gestora donostiarra y por UGT fue Delegado del Gobierno español en Gasteiz en plena acción de los Gal y, al parecer no se enteró de nada ni preguntó nada. Habrá que creerle que él nada tuvo que ver con aquella siniestra operación y le creo; pero sí tiene una inmensa responsabilidad “in vigilando”. Demuestra poco interés, poca perspicacia, poca curiosidad y poca sensibilidad el no haber levantado la voz teniendo bajo tu mando a la policía y guardia civil. Todo ello, muy malo. Yo siempre se lo he achacado y algo debe ser verdad pues no me puede ver ni en pintura y nunca me saluda. No lo explica y no sabe encajar. No le gusta le toquen este tema y como vivimos en una sociedad muy permisiva encima toleramos que nos de clases de cómo tiene que funcionar la democracia pero cuando él tuvo responsabilidades en Los Olivos, no se enteró que estaban matando a 28 personas.

Jauregui fue importante en el Gobierno Ardanza como Vicelehendakari e hizo una buena gestión y se llevó bien con el Lehendakari, siéndole muy leal pero cuando obtuvo un resultado no cónsono con su trabajo, ésto le sirvió de excusa, no para perseverar en consolidar un espacio de logros y gestión para el partido socialista necesitado de ello sino para coger el portante e irse a hacer carrera en Madrid donde llegó a ser ministro de la Presidencia, un ministro crepuscular de la era Zapatero, con quien no había tenido buenas migas.

Le recuerdo cuando nos venía al Senado y nos contaba lo que le parecía el orden del día de la semana y de cómo se preocupó de los llamados “niños de la guerra” que vivían en Rusia pero como ministro cometió una de sus pusilanimidades cuando no resolvió de una vez por todas el contencioso del Valle de los Caídos con el que hubiera pasado a la historia tras aquel acuerdo sobre lo que hacer con semejante monumento a la dictadura y a la guerra a setenta años de aquella tragedia.

Toda su obsesión era pactar con el PP para que este partido entrara por el aro del acuerdo, algo metafísicamente imposible como así sucedió y ahí sigue Franco honrado en ese megalómano Mausoleo impropio de una democracia. Pues fue Ramón Juaregui el gran responsable como ministro de la Presidencia por pura debilidad negociadora y teniendo como tenía el apoyo de todos los demás grupos de la Cámara el que sigamos con la misma murga del Valle de los Caídos, algo que achacó el ministro de justicia Rafael Catalá en reprocharle al Partido Socialista su inacción en un tema como éste teniendo como tuvieron el apoyo suficiente e incluso la mayoría absoluta. Eso al final se paga.

Juaregui no pasará la historia ni por luchar por desarrollar como un bulldozer el Estatuto de Gernika, aunque ha sido un defensor de él, ni por su fulgurante actividad en el Parlamento europeo del que apenas hemos tenido noticia aunque ha sido claro y rotundo en relación con la situación de los derechos humanos en Venezuela, ni por haber tenido un gran éxito dirigiendo la campaña en su día de Rosa Díez. Quedará como aquel atildado chico de buenas maneras y discurso respetuoso y bien trabado que pudo haber sido y que nunca fue. Ni carne, ni pescado. Solo le deseo que sea feliz y que de vez en cuando sea políticamente incorrecto y valiente. Tiene un nombre y eso da para mucho.

Pescaito

Sábado 17 de marzo de 2018

Este martes, tras el funeral oficiado en la catedral de Almería por la muerte de Gabriel, Patricia y Ángel salían a la calle y atendían a los periodistas. Antes los micrófonos, la madre del niño asesinado decía que les había llegado un cuento que alguien había escrito tras la muerte de su hijo. «La bruja mala del cuento ya no existe», afirmó la mujer, que en las casi dos semanas de búsqueda de su hijo ha sufrido una notable pérdida de peso.

Esas palabras de Patricia provocaron que el cuento al que se refería corriera como la pólvora por las redes sociales. Se llama Carta de un pececito, escrito por Andy Moradiellos. Lo reproducimos íntegro aquí:

«Mamá, estoy bien, pese a que estés muy triste, sé que tu primer pensamiento es que no lo merecía. Y es cierto, no lo merecía, tienes toda la razón, pero no quiero que pienses que somos los perdedores de esta historia, porque he vencido, mamá, aunque el precio para vosotros haya sido muy alto. He vencido y estoy feliz en un lugar donde nunca jamás nadie podrá hacerme daño.

He vencido, mamá, porque nunca la bruja del cuento pensó que un pez tan pequeñito fuera a plantarle cara, he sido valiente mamá, aunque mi cuerpecito es pequeño, digo pequeño en comparación con mi corazón y mi valentía, nunca pensé que fuera tan poderoso mamá, pero lo soy y he ganado, os he enseñado la verdadera cara de un alma oscura, he rescatado a papá de las fauces de la bruja, he podido romper ese hechizo que nunca nadie pudo romper, porque soy mágico mamá, por más que hayan querido esconderme, brillo mamá, he conseguido que papá y tú estéis más unidos que nunca, no creáis que no os he visto agarraros las manos como nunca, he ganado mamá y soy invencible, invencible y eterno, soy eterno en el corazón del mundo, en vosotros que sois yo mismo y en la mente de la bruja malvada que siempre me verá en sus sueños y cada vez que intente ser feliz, mire a un niño o al suyo propio si alguna vez consigue que alguien vuelva a amarla.

Soy un guerrero, mamá, aquí donde os estoy esperando a todos, tengo una armadura dorada y brilla más que el sol, porque yo soy el sol, el que os alumbrará siempre en los días más difíciles, soy el encargado de iluminar la mirada y el corazón de todos los que aún vivís ahí, en ese lugar hostil y lleno de maldad, para que caminéis lo más felices posible hasta mi reino de hadas, donde nunca entran brujas malas, ni personas con el alma contaminada, solo vosotros mamá, las personas como tú o como yo. Hay una princesa en este reino, se llama Marta y es muy bonita mamá, tiene un hermoso castillo desde el que podemos ver el mar, me cuida mucho porque dice que me comprende muy bien, bajamos todos los días a la playa y hacemos en la arena pescaditos y castillos, pero estos castillos no se los lleva el mar, ni los pescaditos se deshacen con las olas porque queremos que todos veáis lo bonitos que son.

Marta me dice que no estéis tristes, que allí solo somos piel pero aquí somos solo lo que importa, somos alma, almas limpias, grandes y todos un día dejaremos de estar allí para venir aquí, menos las personas malas que siempre estarán atrapadas en sus remordimientos. Mamá descansa, hemos ganado y lo he conseguido yo solo, siendo un pescadito tan pequeño, sois libres papá y tú porque ya no hay personas malas tan cerca de vosotros. No os soltéis las manos porque es cuando más brilla mi armadura, sí, la del guerrero, la del príncipe que con su luz alumbró el camino de la verdad y dejó al descubierto el odio, la maldad y la mentira.

Mamá, nos volveremos a ver y te enseñaré todos los pececitos que dibujo en la orilla del mar.

Mamá, hemos ganado.

Mamá, hoy he vencido a la oscuridad».