Con el hijo de Pedro de Basaldua

Miércoles 4 de septiembre de 2019

Se acaba de jubilar en Buenos Aires Ricardo Xavier Basaldua, doctor en Ciencias Jurídicas, Profesor de Derecho Aduanero y Comercio Exterior y Miembro Fundador de la Academia Internacional de Derecho Aduanero. Pero no ha venido a Euzkadi a hablarnos de derecho aduanero, del que es una autoridad, sino a saludar a su familia (ayer tuvieron una comida en Bilbao de 19 primos con una tía que les vive) y a saludar al Gobierno Vasco ya que su aita lo fue todo durante más de cincuenta años, primeramente como secretario personal del Gobernador Civil de Vizcaya, Juan Echeverria Novoa y posteriormente del Lehendakari Aguirre del que en el exilio fue su Delegado en Argentina tras los trabajos de Aldasoro y Basterretxea.

Hoy, con Josu Erkoreka, hemos comido con él y con su prima Ana, una mujer activa y entregada que hizo de secretaria de Pedro de Basaldua cuando éste volvió del exilio en 1977 para la Asamblea de Iruña y pronunció aquella frase redonda de “vosotros habéis sido los exiliados en vuestra propia tierra”.

Hemos recordado como le incluimos en la lista para las elecciones del Congreso en junio de 1977, teniéndole que retirar de la misma pues no tenía nacionalidad española pero se pasó tres meses dando mítines pueblo a pueblo. En aquella época eran pocos los mitineros con fuste y él los bordaba. Alto, flaco, teatral, gesticulando, impostando la voz, haciendo pausas, poniendo ejemplos, todo el mundo quería escucharle al colaborador director del Lehendakari Aguirre y él, como he dicho, bordaba sus intervenciones. No hubo pueblo donde no le llevamos. Y se entregó como queriendo recuperar aquellos tres meses el tiempo perdido.

Cuando volvió a la Argentina, Juan Ajuriaguerra quiso hacerle una despedida y se la hicimos con una cena en el Víctor. Publicamos en Euzkadi una fotografía entre aquellos dos gigantes. Ajuriaguerra le dedicó esta frase en el libro de Jemein:

“Viniste de América y encontraste un Nuevo Mundo, una nueva Euzkadi vibrante y un partido semiorganizado, pero fuerte. Esperemos que cuando vuelvas de nuevo y que sea pronto, encuentres la misma vibrante Euzkadi y un Partido organizado y más fuerte aún. Un abrazo de todos”.

Efectivamente volvió en 1982 al Congreso Mundial Vasco. Teníamos ya un nuevo estatuto de Autonomía, Leizaola había vuelto del exilio, el Gobierno Vasco tenía su sede en Gasteiz y el Lehendakari estaba en Ajuria Enea. La historia se había puesto a cabalgar.

Su hijo Ricardo nos ha contado la entrega de su padre a su representación y al trabajo de ayudar a los vascos. El nació en la frontera suiza tras la entrada de los alemanes en Paris. Tenía solo un año cuando tuvieron que salir pitando tras el inicio de la II Guerra Mundial y llegan a México donde Basaldua quería quedarse pero en Buenos Aires su mujer, francesa, tenía un abuelo alemán dueño de una fábrica de cerveza y allí se instalaron. Ricardo tuvo una hermana que falleció en Argentina con 57 años.

Hemos hablado también de las estrecheces que pasó la familia a cuenta de la entrega de su padre a la causa y de su trabajo editando la publicación Euzko Deya y yendo cada fin de semana de conferencia en conferencia, de acto en acto, por esa inmensa Argentina donde Ricardo le acompañó en algunas oportunidades.

Hoy Ricardo es una referencia independiente y una autoridad en derecho aduanero con el que, asimismo, hemos hablado de la situación Argentina con unas elecciones en ciernes. Nos ha comentado lo que es el peronismo con una anécdota que se le atribuye a Perón. Al parecer el chófer de Perón le preguntó:

-General, ¿hacia dónde vamos?.

-Gire a la derecha pero vete a la izquierda, parece que le contestó.

Buena imagen de un movimiento populista difícil de encasillar.

Hace dos años editamos el libro de la memoria de Basaldua tras el levantamiento militar del 18 de julio de 1936 y antes de la llegada del Gobierno Vasco. Lo editó el IVAP siendo Consejero Erkoreka. Ricardo no tenía ejemplares y nos ha comentado lo interesante que sería presentar ese libro en Buenos Aires.

Y en eso hemos quedado.

Ricardo Basaldúa es Memoria viva de la reciente historia vasca.

Todo un honor haber estado con él.

Gara vuelve a equivocarse

Martes 3 de septiembre de 2019

Gara, el Granma vasco, ha vuelto a equivocarse este martes. Con auténtica fruición publicaba de forma destacada una información que nada tenía que ver con la realidad. Lo escribía con gran despliegue y casi como si fuera un anuncio movilizador para que la IA acudiera ante Sabin Etxea con esta falsa información: Los pensionistas harán oir su voz cuando Sánchez acuda a Sabin Etxea.

Pues no, señores.

En primer lugar nótese el tono del titular como si el colectivo de pensionistas estuviera conformado totalmente con militantes de Bildu y de la ELA antisistema. ¡Señores. Vayan a montar el número ante Sabin Etxea!. Resumen de ese titular en román paladino.

No sabe Gara que ni Arzalluz se fotografió en Sabin Etxea con Aznar como éste quería, ni Ortuzar lo hará con Sánchez, como éste también quería.

Pero lo lamentable de este periódico tan manipulador de la realidad es que trata de dirigir al colectivo de pensionistas, contra el PNV, olvidando que este grupo de gentes de bien nació como un movimiento sin sigla, aunque en la actualidad haya sido captado y abducido por la Izquierda Abertzale. No hay más que escuchar sus consignas y ver sus puños en alto.

Analicemos.

De hecho se manifiestan ante el ayuntamiento de Bilbao todos los lunes, como si el PNV y Aburto tuvieran alguna responsabilidad con el pago de las pensiones. Y, curiosamente ni reivindican esta transferencia ni les preocupa nada que vascos, tan vascos como ellos, el régimen de Maduro no les paga sus pensiones desde hace tres años. Y eso que han cotizado toda una vida y viven ahora miserablemente en Euzkadi.

Desde luego, de solidaridad, los organizadores andan bastante escasos.

Quiero recordar que solo el PNV abordó políticamente el tema de las pensiones cuando pudo hacerlo con Rajoy, antes de aprobar sus presupuestos. Puso condiciones y una de ellas fue el aumento de las pensiones ajustándolo a la subida del IPC, abordar las pensiones de miseria de las viudas, subir algo, y distanciar algo nefasto como era el factor de sostenibilidad. Es decir. El único partido que ha hecho algo por los pensionistas ha sido el PNV, sin embargo se manifiestan frente a una Institución presidida por persona del PNV pero que nada tiene que ver con las pensiones.

Curioso, ¿verdad?

¿Dónde deberían hacerlo?.

En todo caso ante una sede del gobierno central en la Plaza Pio Baroja o ante la Subdelegación del Gobierno español y del edificio contiguo al Carlton en la Plaza Eliptica, que no Moyúa.

Pero les importa un pimiento. Hay que ir ante Sabin Etxea.

Lo de ellos es tratar de erosionar al PNV por todos los medios.

Afortunadamente la maniobra ante Sabin Etxea les ha salido mal.

A los hechos me remito.

Nicolás Sartorius miente y lo sabe.

Lunes 2 de septiembre de 2019

Conocí a Nicolás Sartorius en la Junta de Portavoces del Congreso de los Diputados en 1986. Había sustituido a Ramón Tamames. Era un gran portavoz. Comprensivo, agudo, negociador, ilustrado, un buen tipo. Dejó sus responsabilidades en IU y acabó en una Fundación cercana al PSOE. Y, en varias ocasiones tuvimos relación para participar en mesas redondas. Le recuerdo en una de la Fundación Sabino Arana y en varias en El Escorial.

No sé lo que le ha pasado para que haya hecho estas declaraciones aparecidas en El Confidencial. No es el Sartorius que yo conocí. Y nos mete a todos en el mismo saco, cuando sabe que el PNV estuvo en la clandestinidad y en prisión. Desde 1937 a 1975. Y con cientos de muertos.

Joseba Goikoetxea, militante clandestino del PNV fue encarcelado y acusado de propaganda ilegal en 1983. Coincidió en Carabanchel con Nicolás Sartorius y con todos los encarcelados en el Sumario 2001. Me lo contó varias veces. Se saludaban con respeto. Y eran tres del PNV en Carabanchel. Joseba Goikoetxea, asesinado posteriormente por ETA, Antón Landa, trabajador posterior en Deia y Carlos Zarraga, quien trabajó en la Editorial San Miguel. Tres. Pero había más. Yo hablo de lo que me contaron los tres del PNV presos en Carabanchel que fueron puestos en libertad tras el fallecimiento del dictador.

Decir ahora que no conoció a ningún nacionalista en la cárcel no solo es falso sino una insidia que no está en consonancia con lo que ha sido Nicolás Sartorius cuando hacía política en serio y hablábamos de cómo debía terminar ETA.

Y lo lamento mucho. Acaba de decir: «Estuve seis años preso con Franco y nunca vi en la cárcel a ningún separatista». Mentira Nicolás. Te doy los nombres de tres que conocí y estuvieron contigo.

La entrevista comienza así:

Nicolás Sartorius, comunista desde la clandestinidad del franquismo, tiene la experiencia vital suficiente para alertar de las consecuencias de un sistema político que se adentra en el engaño

La época de grandes paradojas que vivimos llega al extremo de que los conceptos mismos acaban pervirtiéndose y significando lo contrario, como una mutación que destruye el alma de las palabras. El nacionalismo es lo contrario a la nación; el populismo, lo contrario del pueblo, y el comunismo, lo contrario a la igualdad, como el neoliberalismo es lo contrario a la libertad. Nicolás Sartorius, uno de los políticos más veteranos de España, cabeza visible de la Fundación Alternativas, un «laboratorio de ideas español de carácter progresista e independiente», ha recopilado todas esas perversiones en un libro (“ La manipulación del lenguaje”, Espasa, 2018) espoleado, sobre todo, por el sarampión de mentiras que nos ha traído el desafío independentista catalán. Nicolás Sartorius y Álvarez de las Asturias Bohorques (San Sebastián, 4 de mayo de 1938), comunista desde la clandestinidad del franquismo, tiene la autoridad moral y la experiencia vital suficientes para alertarnos de las consecuencias de un sistema político que, poco a poco, se adentra en el engaño. «Porque las palabras en política pesan, son hechos», remarca, y no hace falta más que reparar en un par de ejemplos, como ‘crecimiento negativo’, ese eufemismo que nos induce a conformarnos con la tiesura, o ‘Estado español’, que niega sutilmente la existencia misma de España.

P. En la Transición, una de las grandes banderas era ‘Libertad, amnistía y estatuto de autonomía’. De hecho, ese fue el lema la de Diada de Cataluña en aquellos años. Ahora, algunos pretenden hacerlo pasar, no como una conquista, sino como una imposición del franquismo.

R. Los que más lucharon por la democracia, por la amnistía y por el estatuto de autonomía fueron las gentes de izquierda. Y dentro de Cataluña, el PSUC y Comisiones Obreras. Yo, desde luego, a estos nacionalistas y separatistas no los he visto nunca ni en la cárcel ni en ningún sitio parecido. Haber conseguido todo aquello, la democracia, las autonomías y las libertades que disfrutamos, fue producto de la movilización de mucha gente, que se jugaba mucho; no fue ninguna concesión de la dictadura. Y debemos estar muy orgullosos.

P. A usted, que fue fundador de CCOO, ¿le sorprende el coqueteo de este sindicato con el independentismo?

R. No creo, en absoluto, que CCOO haya entrado por el discurso independentista, puede haber algún sector minoritario, igual que en la izquierda, alguna parte que está desorientada, pero el sindicato como tal tiene las cosas muy claras. No, nada de independentismo. Todos los planteamientos que se han hecho estaban dentro de la legalidad vigente, dentro de la Constitución. Además, es que el propio ‘derecho a decidir’, que es otra de las manipulaciones del lenguaje, es profundamente reaccionario. Para empezar, ‘derecho a decidir’ no quiere decir nada, porque al ser un verbo transitivo tendrían que explicar qué quieren decidir, cómo, cuándo… ¿La autodeterminación, la independencia? Es que eso no está en ninguna Constitución ni de Europa ni, si me apura, del mundo. En la era de la globalización, en Europa, defender la separación de una parte del territorio es profundamente reaccionario. Para ser algo, lo que hay que hacer es unirse, y la división afecta sobre todo a la gente del pueblo, a los trabajadores y a la solidaridad, un elemento clave de la izquierda.

Cuanto más se manipula el lenguaje, la democracia es más pobre. La manipulación del lenguaje, como una forma de engañar, es un instrumento del poder

P. Dice usted que es un movimiento reaccionario; lo que me he preguntado muchas veces es en qué momento de la historia el nacionalismo se hizo de izquierdas. O al revés…

R. Es que el nacionalismo y la izquierda son incompatibles. La izquierda siempre ha sido internacionalista, solidaria, fraternal… Siempre ha querido unir sobre la base de los intereses comunes de la clase trabajadora. El nacionalismo ha sido siempre un movimiento de derechas, como en Cataluña, de ricos que, a base de manipulación y engaños, arrastran a otros sectores de la sociedad.