El llenazo en la Fundación ante la conferencia del P. Ugalde

Sábado 8 de junio de 2019

El P. Luis Ugalde, bergarés de nacimiento, venezolano de vida (más de sesenta años), volvió a la Fundación Sabino Arana cinco años después de su anterior conferencia. Y el país, su país, ha ido a peor. Está en una situación límite en el que cada día que pasa, la vida se hace imposible. Inflación, destrucción de todo el aparato productivo, escuelas sin profesores, casi cuatro millones de emigrantes, hospitales sin medicinas, colas y alimentos racionados, un aparato cubano que lo controla todo, presos políticos, sin libertad de expresión, y un larguísimo etcétera de calamidades que superan en mucho a las plagas de Egipto por culpa de una ideología tóxica, que además se presenta como defensora del pueblo y combatiente contra el Imperio. Pero la gente no es tonta y aunque la dictadura, devenida en tiranía, boquea, sus últimos coletazos pueden ser terribles.

El P. Ugalde venía de estar en Bruselas, pasa una semana con su familia en Bergara, visita Loiola y se va a Madrid el 19 donde dará una conferencia en la capital de España para volver a Venezuela. Tiene unos espléndidos ochenta años y agradeció la comida en Sabin Etxea pues unos buenos garbanzos, un buen gallo y un buen arroz con leche son manjares inexistentes en aquel paraíso chavista.

Tras la comida quería pasear por Bilbao y con Mikel Burzako y José Mari Etxeberria nos fuimos al Casco Viejo donde en la calle Pelota vimos la placa que está puesta en la fachada de la casa donde nació el P. Arrupe. ”Él y San Ignacio han sido el culmen de la Compañía” nos comentó. De allí pasamos ante otra placa, esta vez de la casa donde nació el Lehendakari Aguirre en la calle La Cruz para ir luego a la calle Banco España donde vivió un año el muy joven Simón Bolívar y que también tiene puesta una placa. Y de allí a la agradable Plaza Nueva donde tomamos una tónica en una tarde espléndida en un lugar de encuentro como ese espacio lleno de madres con sus niños, turistas, paseantes y arregla mundos.

Y de allí a la Fundación Sabino Arana donde a sala muy llena, más de ciento sesenta personas (un llenazo poco frecuente) y tras ser presentado por Juan M. Atutxa, Aitzbea Ramos (hija de Guillermo Ramos locutor de la Radio Euzkadi clandestina y secretaria de la Asociación Tierra de Gracia) y de Josean Rodríguez Ranz, Vicerrector de Deusto, pronunció una clarísima y valiente conferencia analizando la situación actual y poniendo a debate las posibles salidas así como detectando los peligros de una situación explosiva. No dejó nada en el tintero.

Tras su impactante intervención se produjeron las preguntas a las que contestó directamente y con amplitud de datos. Posteriormente vinieron las fotografías, los abrazos, las felicitaciones, y el regalo de un libro editado por la Fundación de otro bergarés como fue Jokin Inza, el jefe de la Resistencia Vasca en Venezuela durante los años del franquismo. Ese día no tuvimos el acompañamiento musical que tras una pancarta tuvimos en diciembre con la conferencia de Julio Borges.

Lástima que tanto chavista de oídas y tanto acomplejado que nada sabe de Venezuela y toca de oído que no hubieran estado presentes y preguntado cualquier duda al P. Ugalde. Igual no fueron porque estoy seguro que el jesuita vasco les convencería con su rotunda dialéctica. No hay nada más contundente que la verdad y si además se dice con pasión, es irrebatible.

La entrevista de Milá a Xabier Arzalluz e Iñaki López

Viernes 7 de junio de 2019

Un periódico digital de nombre Zeleb titula el cruce de tw que hemos tenido Iñaki López y yo con este titular ”El Zasca de Iñaki López a Iñaki Anasagasti”. Lógicamente López aparece como el profesional que, como el jabato, rechaza las acusaciones de un nacionalista pueblerino y casposo que osa opinar sobre tan inmenso profesional. Nada nuevo bajo el sol. Arzalluz sufrió peores denuestos. Y yo, estoy medio acostumbrado.

El origen de este titular es mi crítica, que es interpretada por López como una búsqueda de likes, ante el programa del sábado pasado donde a mi juicio censuraba, por omitirla, una muy buena entrevista de Mercedes Milá a Xabier Arzalluz de un panel escogido de entrevistas hechas por Mercedes Milá a importantes personalidades. Para colmo consideraba que dicha entrevista no tenía la categoría suficiente para ser incluida, algo de lo que discrepo profundamente, pero mi pregunta, ante la desmesura de su reacción es si una persona particular como soy yo si puede o no discrepar sobre algo que me parece que está mal después de reconocer que López es un buen profesional. Pues parece que no.

Solo puede interpretarse, yo así lo hago, que prefiere a cualquiera, antes que a Azalluz, que no sabe valorar la importancia de aquella entrevista, y que él no tiene por qué dar la menor explicación a nadie, como arrogantemente lo dice en relación con la programación. Ya lo sabemos pero, dicho descarnadamente muestra una inquietante prepotencia. Está en su derecho. Como en el mío criticarlo.

Y es lo que me decepciona de aquel Iñaki López al que conocí cuando trabajaba en Tele Bilbao y en ETB. Ha sido incapaz de argumentar con seriedad incluso reconociendo en algo el porqué de dicha omisión. ”No comparto la trascendencia de aquella entrevista -replica- Eso sí, yo no me olvido de mi casa ya que tanto yo como mi mujer y mi hijo vivimos y tributamos en Bizkaia. Egunon”. Antes me había dicho que le propuso a Arzalluz una entrevista y éste le dijo que no la quería. Parecía pues agraviado por la negativa del líder jelkide y no ponía en valor el trabajo hecho por Mercedes Milá que había logrado en su día aquella entrevista de un Arzalluz reacio a intervenir en programas televisivos españoles. Ese entre otros era uno de los valores de aquel trabajo.

Pues muy bien. No critico que López no sea un buen ciudadano bizkaino que paga sus impuestos, pero no era esa la cuestión. Mi crítica era su actitud ante un hecho periodístico para mí de valor que se sumaba a una situación anterior en relación con el Valle de los Caídos. En mi inmensa ingenuidad y habida cuenta de una vieja relación con él cuando era de cercanías le propuse a la Asociación de Familiares del Valle de los Caídos que se digirieran a su persona para hacer público lo que estaban viviendo, mucho antes de todo este zarandeo de la inhumación de Franco. Lo hice pensando que el tema, la justicia de la causa y la sensibilidad de López, a quien tenía por un profesional asequible y sensible a estos temas entendería la necesidad de jalearlos en un programa de máxima audiencia pero, pasado el tiempo, me dijeron que no fueron tratados precisamente con delicadeza. Tras aquello incluso llegué a hablar con él sobre el particular. Yo no quería ningún like como dice, sino que un programa de tan alto seguimiento abordara la vergüenza del Valle de los Caídos. Posteriormente en un programa de ETB sobre los apellidos vascos dedicados a su persona descubrió, para su sorpresa, que él mismo tenía un pariente enterrado en esa vergüenza democrática.

Pues muy bien. No critico que López no sea un buen ciudadano bizkaino que paga sus impuestos, pero no era esa la cuestión. Mi crítica era su actitud ante un hecho periodístico para mí de valor que se sumaba a una situación anterior en relación con el Valle de los Caídos. En mi inmensa ingenuidad y habida cuenta de una vieja relación con él cuando era de cercanías le propuse a la Asociación de Familiares del Valle de los Caídos que se digirieran a su persona para hacer público lo que estaban viviendo, mucho antes de todo este zarandeo de la inhumación de Franco. Lo hice pensando que el tema, la justicia de la causa y la sensibilidad de López, a quien tenía por un profesional asequible y sensible a estos temas entendería la necesidad de jalearlos en un programa de máxima audiencia pero, pasado el tiempo, me dijeron que no fueron tratados precisamente con delicadeza. Tras aquello incluso llegué a hablar con él sobre el particular. Yo no quería ningún like como dice, sino que un programa de tan alto seguimiento abordara la vergüenza del Valle de los Caídos. Posteriormente en un programa de ETB sobre los apellidos vascos dedicados a su persona descubrió, para su sorpresa, que él mismo tenía un pariente enterrado en esa vergüenza democrática.

Yo había sido denunciado y sobreseído en el Supremo por pedir la demolición del Valle y tras una entrevista que me hizo Risto Mejide, éste me preguntó dónde se debía destinar la venta del Chester tapizado con el cuadro Guernica. Le contesté que a la Asociación que trabaja para hacer justicia con los familiares de los enterrados sin permiso en dicho monumento a la guerra y a la represión. Y me alegró que aquella cantidad sirviera para pagar los honorarios del primer éxito en la cerrada justicia española para ir abriendo la posibilidad de que dos republicanos de Zaragoza pudieran ser enterrados donde sus familiares deseaban.

Reconozco que me indignó el trato dado por López a Xabier Arzalluz a tres meses de su fallecimiento y por eso lo expresé en uso de mi libertad de expresión. Ante el comentario el hombre me sale con que han pasado en campaña Urtaran y Bildarratz y que busco likes. Es el método Ollendorf, aquel que dice “a dónde vas, manzanas traigo”. Pues me parece muy bien, pero yo hablaba de un Arzalluz censurado al omitir su magnífica entrevista.

No entiendo como un profesional que se jacta de no olvidarse de Euskadi rápido, elocuente, reconocido tenga tan poca cintura y despache el tema con semejante simpleza diciendo que busco links, que el paga impuestos en Bizkaia y que él decide a quien invitar. Por supuesto Sr. López. Faltaría más.

Mi conclusión es que o no entiende nada, o está muy subido a la columna de Quino, o ha perdido toda capacidad de autocrítica o solo admite las críticas de Inda y Maruenda, o, repito, Pancorbo le impide ser algo más sensible con su nido. Y, lo malo para él, es que esto no es solo opinión mía. Sí, ya sé que todo esto se la trae al pairo. Pues muy bien.

Una democracia de baja intensidad – Iñaki López – Han cambiado el protocolo

Miércoles 5 de junio de 2019

Una democracia de baja intensidad

No me extraña que el Tribunal Supremo trate a Franco como Jefe del Estado, no como dictador consagrando su cargo desde el 1 de octubre de 1936, cuando Manuel Azaña seguía siendo el presidente de la República. Lo que me extraña es que no haya concitado una repulsa de las buenas por parte del Consejo General del Poder Judicial, de todas las agrupaciones de jueces, de las Mesas del Congreso y del Senado, de la prensa democrática, de la Academia de la Historia, de la Conferencia episcopal, de los Colegios profesionales, de esos ausentes intelectuales, de todo español bien nacido. Pelillos a la mar, cuando es la máxima evidencia de lo que es la actual judicatura española, la que juzga el Procés y tiene tamaño origen franquista. Es terrible desde el punto de vista democrático y algo incomprensible en Alemania con Hitler. Y si no hay un auténtico clamor de valores democráticos, esto no cambiará en siglos y en nada. Vivimos, y es evidente, una democracia de muy baja intensidad.

Iñaki López

Iñaki López entrevistó el pasado sábado en su programa de la Sexta a Mercedes Milá. Fue una entrevista interesante porque ambos son buenos profesionales pero hay algo que hizo Iñaki López, para mi censurable, como fue que a la hora de escoger las mejores entrevistas de la Sra. Milá. Salió la de Umbral y su libro, la de Cela y su palangana, la de Suárez y así varias más pero curiosamente no salió la que le hizo a Xabier Arzalluz, de las pocas a las que el presidente del EBB se prestó en Madrid. Era y es aquella entrevista una joya periodística por lo que dijo y la denuncia que hizo de los tabúes de la transición española dicho aquello cuando nadie se atrevía a tocar ni con el pétalo de una rosa a la monarquía y a otros poderes del estado. Pues fue censurada por Iñaki y digo esto, porque siendo tan evidente aquel trabajo, esa entrevista para el programa de la Sexta no existió. Fue menospreciado.

He vivido treinta años en Madrid pero llama la atención como algunas personas cuando triunfan en lo suyo y pasan Pancorbo se olvidan de su casa y de los suyos. Mucho más cuando se trata de cosas sensibles. Sabía López que el mejor homenaje a Arzalluz a los tres meses de su fallecimiento hubiera sido emitir la contundencia de su mensaje. Pues no lo hizo. Y sus explicaciones, peregrinas, son de alguien que encima es incapaz de reconocer sus errores.

Han cambiado el protocolo

No quiero ponerme plumas que no me corresponden pero creo haber sido el único que ha denunciado desde siempre y denunció el rigodón de La Zarzuela cuando se produce la entrevista del rey con los grupos parlamentarios. Hasta ahora era el invitado quien esperaba en la sala a que llegara el jefe del estado y hasta hace muy poco con una ridícula ceremonia en la que se abría la puerta, salía un militar y con toda la pompa del mundo gritaba.

¡Su Majestad el rey!.

Yo siempre he denunciado este protocolo medieval y señalado que cuando uno va a la casa de alguien lo lógico es que el anfitrión te reciba y te acompañe a la puerta cuando te vas. Pero en La Zarzuela era al revés. Era el invitado quien esperaba.

Y lo he venido denunciando porque en democracia las formas son el fondo.

Sin embargo, hoy, he visto que eso ha cambiado. Es el rey quien espera en el Salón, se saca la foto y el invitado es acompañado a su despacho.

Aciertan cuando rectifican.

¿Le habrán hecho llegar mi crítica?. Pues merezco la Orden del Toisón de hojalata.