Argala, Mito negativo

Viernes 4 de enero de 2019

Por Joxan Rekondo

1.- El homenaje que, hace pocos días, ha tributado Sortu a Argala ha puesto de manifiesto que subsisten graves impedimentos para realizar lecturas del pasado deslegitimadoras de las violencias injustas que hemos padecido. Es muy difícil conciliar el discurso de Arkaitz Rodríguez con el interés de promover los derechos humanos como base de la convivencia presente y futura de los vascos.

No sería justo impedir el acto de recuerdo a la persona que murió asesinada, ni oponerse a la exigencia de responsabilidades por este crimen cometido en el marco de la guerra sucia contra el terrorismo. Sin embargo, el acto de Sortu iba más allá. Al reivindicar lo que Argala aportó como militante político -obviamente, de ETA- y las contribuciones ‘político-intelectuales’ que realizó durante su militancia en una organización que se autodenominaba ‘militar’, la izquierda abertzale viene a anunciar que no tiene intención de realizar un relato autocrítico de su pasado.

2.- José Miguel Beñaran ‘Argala’ es un personaje que influyó de manera decisiva en la confección del discurso que ha legitimado la continuidad de la violencia de ETA hasta su desaparición en mayo de este año. Según el que fue jefe político de ETA, es la injusticia inherente al sistema capitalista la que justifica la violencia revolucionaria. Y el único criterio para acreditar la validez de los medios utilizados en la lucha contra el sistema sería su eficacia a largo plazo.

Imbuido de un sentido dialéctico que aparecía en todos sus textos, Argala concibió el recurso a la violencia tanto desde una perspectiva pasional como estratégica. Como respuesta a la desaprobación que el lehendakari Leizaola hacía de las acciones de ETA, Beñaran proclamó que “la violencia en Euskadi Sur es casi una necesidad visceral” (Zutik 65, agosto 1975). Pero, en su lógica estratégica imperaba también el objetivo de llevar a los vascos a una situación de guerra popular, a la búsqueda de “la generalización de la lucha armada y la formación de un ejército popular” (Zutik 69, febrero 1978) para la realización de la revolución que perseguía implantar un régimen socialista en nuestro país.

Tras las elecciones de 1977, amplios sectores de la sociedad vasca dejaron de comprender la persistencia de las acciones de ETA. Las fuerzas que representaban a la mayoría social vasca venían reclamando reiteradamente el cese de las mismas. A iniciativa del PNV, se celebró la primera gran manifestación masiva ‘por una Euzkadi libre y en paz’ (octubre 1978), que mostró el rechazo de la mayoría social vasca a la escalada de violencia que se estaba produciendo durante estos años. En este contexto, Argala veía muy lejos el momento del ‘pueblo armado’ y, en el mensaje póstumo que dirigió a la Gestora proamnistia de Arrigorriaga (diciembre 1978) censuró la inconsecuencia de los que gritaban en las calles ‘ETA herria zurekin’ y no llegaban a enrolarse en la organización.

3.- Argala vivió la década ideológicamente más turbulenta de ETA, en torno a la que se catalizó una gran actividad militante y se afianzó, a golpe de escisiones, la orientación ideológica marxista adoptada por la organización a partir de su V Asamblea. Por encima de su activismo en los comandos ekintzailes, Beñaran representaba la preeminencia de una lucha ideológica que presentó el pensamiento revolucionario de ETA de una forma transparente. Los informes, manifiestos y boletines que salen de su mano se difundieron sin enmascarar posiciones ideológicas y llegaron a abordar abiertamente los debates estratégicos y tácticos que se estaban produciendo en el seno de las organizaciones de la izquierda abertzale, especialmente los que implicaban a las ETAs militar y político-militar.

En el plano ideológico, la llamada ‘transición’ era tenida como un estado de ‘legalidad semi-dictatorial’, aunque la expectativa que creaban las nuevas formas institucionales podría causar una desafección social hacia ETA. A causa de esto, unos pocos meses antes de ser asesinado, Argala creyó que era necesario clarificar los principios ideológicos de la organización terrorista. En el Zutik 69 (febrero 1978) reiteró que la acción violenta de ETA debía buscar la destrucción el Estado burgués español y su sustitución por un Estado socialista que, “por necesidad histórica”, se desenvolvería bajo un régimen de dictadura del proletariado.

En este contexto, la lucha nacional aparecería ligada al proceso revolucionario en un plano estratégico. De acuerdo con esta concepción, lo nacional vasco operaría así “como factor de radicalización de la lucha de clases” y como “catalizador del proceso de lucha social en todo el Estado” (Zutik 69). Argala tenía claro que, si se quería radicalizar el enfrentamiento político, no cabía otra vía que recurrir a la clave nacional vasca. En Europa Occidental, venía a decir el dirigente de ETA, el enfrentamiento de clases ya no tenía el potencial de agudización de conflictos hasta un nivel de antagonismo que justificaría una lucha armada. Sería, sin embargo, la lucha nacional la que podía dotar de un carácter más radical a la lucha social, y podía justificar el recurso a las armas.

El impulso de lo nacional se pondría así al servicio de la revolución social. No obstante, Beñaran era muy consciente de que ni así desaparecía la profunda contradicción entre la causa nacional y la lucha de clases de la que da cuenta el esquema marxista clásico. De ahí que, en su autobiografía (1976), advirtiera que lo que realmente une a los trabajadores es su identidad de clase, por encima de las diferencias nacionales que los separan.

4.- A menudo, de la época de Argala se recuerdan las conversaciones de Txiberta, en las que se buscaba que las fuerzas políticas vascas respondieran de manera unitaria ante las primeras elecciones pluripartidistas que se celebraron tras los 40 años de franquismo, en un movimiento que la izquierda abertzale quiso someter a la tutela política de las armas, a las que en ningún caso se quería renunciar. Presentado de esta manera, pudiera parecer que el proyecto que ETA consolidó bajo la dirección de Argala era de unión interna y de ruptura hacia fuera del país. La ruptura, sin embargo, también lo era hacia dentro, y ya había sido consumada por las generaciones que le precedieron en la dirección de ETA.

Desde las primeras Asambleas de la organización, se va preparando la ruptura con la legitimidad democrática que ostenta el Gobierno Vasco en el exilio. Beñaran lo manifiesta de la manera más categórica, con una rotundidad que no deja lugar a dudas: ETA “jamás ha admitido su autoridad, [puesto que] solo aceptará la de un Gobierno popular revolucionario” (Informe Comando Txikia, 1974).

Frente a la acreditación histórico-democrática del Gobierno surgido en Gernika y la mayor “audiencia en las masas” (Informe Txikia, 1974) de los partidos que lo apoyaban, ETA oponía el crédito popular que se creía haberse ganado con sus acciones armadas. Pese a conocer su posición minoritaria ante la sociedad vasca, la obsesión de Argala y de todas las generaciones de ETA hasta su reciente final ha sido la de apropiarse para sí la representación de los intereses políticos del pueblo vasco.  Una postura de carácter totalitario que han mantenido sin renuncia hasta su misma disolución.

5.- El discurso actual de la izquierda abertzale no emociona. Zohardia, la ponencia que marca la actual orientación política de Sortu, resolvió que debía activarse “una nueva épica para seducir a los sectores más concienciados y combativos” (2017), sin los que la izquierda abertzale no podría ejercitar los modos de lucha, acción directa y desobediencia, que exigen la mayor implicación.

Por lo tanto, cuando Arkaitz Rodríguez llama a tejer su relato, en el que se inscribe la presentación de Argala como mito y militante ejemplar, habríamos de entender que este relato incluye la épica que busca incorporar a los sectores combativos que hoy se muestran desafectos con la línea trazada por Sortu y estimularlos para la acción militante más comprometida.

Ciertamente, el mito de Argala puede resultarles efectivo atendiendo a las circunstancias en las que fue asesinado. Pero, no parece que la épica de la izquierda abertzale quiera ceñirse a beneficiarse de una versión victimista de la vida de sus militantes. Aunque se haya abandonado el terrorismo, siguen sintiendo la necesidad de una épica de combate. Ahí se justifica el recurso al mito de Argala como militante, buscando la emulación, como demandaba Arkaitz Rodríguez, de su capacidad de compromiso, de organización y de lucha. En este ámbito, sin embargo, Argala es un mito negativo, ya que es el hombre que sentó los fundamentos intelectuales de la escalada terrorista de ETA. Por esta razón, podemos concluir que, si la nueva épica se articula en torno al culto a la militancia en ETA, jamás podremos llegar a consolidar las bases de una convivencia socio-política que se funde en torno a la protección y el aseguramiento de los derechos humanos para todas las personas. La amenaza seguirá latente.

La Asamblea Nacional Catalana y los partidos.

Jueves 3 de enero de 2019

En Euzkadi nos enteramos de manera fragmentada sobre lo que ocurre en Catalunya por las noticias que las televisiones generalistas buscan, eligen, cosifican, procesan y nos dicen. Pero ocurren muchas más cosas que de saberlas nos darían asimismo otra idea de lo que acontece y sin que lo sepamos, a veces, nos pronunciamos sin mucho conocimiento de causa.

A mí el excesivo protagonismo de la Asamblea Nacional Catalana y de Omnium Cultural, desbordando a los partidos políticos catalanes nunca me ha gustado aunque respeto el compromiso de sus dirigentes, los Jordis, hoy encarcelados. Sé lo que es un partido político y hasta dónde puede llegar y sé asimismo que los partidos se pueden coordinar en plataformas o acciones comunes. Lo sé. Pero no sé por qué movimientos asamblearios se crean en la obligación de condicionar de tal forma la voluntad de los partidos que los hace irreconocibles. Y eso está mal. Puigdemont no disolvió el año pasado desde el Palau el Parlamento catalán por presión inaguantable de la ANC y de Omniun y quizás si lo hubiera hecho, la historia hubiera sido otra.

Y lo estamos comprobando ahora, sin que nos enteremos mucho de qué va la cosa. De ahí mi reserva sobre Gure Esku Dago, sus propuestas y sus fallidas consultas.

A Ferrán Bel le conozco del Senado. Es un tipo serio y un nacionalista catalán incuestionable. Es el secretario de organización del PDECat, y consi­dera “incomprensibIe» que la Assemble Catalana (ANC) haya avalado unos pro­cesos de primarias para las elec­ciones municipales que en la práctica suponen una mayor «división» del soberanismo.

Bel acaba de señalar el proceso abierto de primarias amparado por la ANC en diferentes municipios de Cataluña para escoger listas transversales de candidatos independentistas y que, en Barcelona, ha aupado a Jordi Graupera como alcaldable, al margen de las candidaturas que presen­ten el PDECat, ERC y la CUP.

«Sorprende que hayan nacido más candidaturas. Es curioso que todo el mundo hable de la unidad del independentisrno, y lo único que hacen es continuar fragmentándolo».

«Son difíciles de entender todos estos procesos de primarias. Si la ANC, que hasta el momento había jugado un papel muy transversal, decide apoyar específicamente un proyecto en cada una de las ciudades, se habrá convertido en un actor político que va a competir con otros actores políticos. Seguramente eso haría que perdiese buena parte de su razón de ser”.

Bel recuerda que la ANC(Asamblea Nacional Catalana) “era un movimiento social sin ninguna vinculación partidista”, pero de cara a las municipales del próximo mes de mayo ha “apoyado algunas candidaturas a nivel local con voluntad de hacer política como un partido político”.

«Esto en algún momento la ANC lo tendrá que explicar», advierte Bel, que considera que una vez celebradas las elecciones «habrá que hacer valoración» sobre si esta iniciativa ha «beneficiado o perjudicado» al independentismo. En las elec­ciones locales, a mí se me hace difícil entender que esto beneficie» al conjunto del independentismo, apunta el número tres del PDECat y diputado en el Congreso.

Sobre la configuración de la candidatura del espacio del PDECat y JxCat por Barcelona, recuerda que la formación demócrata ya ha elegido» como candidata a Neus Monté, que «tiene autonomía para configu­rar la lista que considere conve­niente».

Bel señala que Munté «siem­pre ha manifestado que ella no sería un obstáculo si pensase que se puede constituir una candidatura que aglutine y sume” a otros perfiles.

En cuanto a la posibilidad de que el exconseller Joaquim Fora, ahora en prisión preventi­va en la cárcel de Lledoners, sea el cabeza de lista, sostiene que «podría ser una persona perfec­tamente válida», aunque «les correspondería» a él y a Munté decidirlo.

«Que suene el nombre de Quim Forn para unas elecciones municipales en Barcelona entra absolutamente dentro de la nor­malidad, porque es una persona que ha desarrollado su trayecto­ria política en esta ciudad».

Asimismo, señala al exconse­ller Ferran Mascarell, que hace unas semanas anunció su intención de presentarse como candidato a alcalde por Barcelona “también bajo una pretendida unidad” del soberanismo: “Él sabrá por qué lo ha hecho”, sostiene Bel.

En este caso, Bel ve “difícil” que Mascarell que cuenta con el “apoyo” de Junts pr la Republica –entidad que integra a perfiles independientes de JXCat y que se ha mostrado crítica con el PDECat- “pueda compartir proyecto” con Munté en una misma lista.

Todo esto me parece que debilita al independentismo catalán. Es como si ELA y Gure Esku Dago, quieran condicionar la política vasca sin someterse a unos comicios libres y abiertos.

Foto en el Gorbea de 1937-Bolsonaro y Cuba- Tres comentarios de Caústico

Miércoles 2 de enero de 2019

Foto en el Gorbea de 1937

Entre los papeles de mi aita he encontrado esta bella fotografía sacada por su amigo José Mari Anzola, activista de Juventud Vasca, jefe de la compañía Oldargi, director de uno de los refugios del Gobierno Vasco y refugiado en Venezuela. En Caracas fuimos vecinos. Fue obtenida en mayo de 1937. Detrás de ella pone. ”Austigarbiñ, Gorbea, día de la Ascensión del Señor, mayo de 1937, 9 meses en la guerra pro independencia vasca. JMA”. Al mes, desgraciadamente, caía Bilbao. Pero aquel era el ánimo.

La fotografía y la dedicatoria lo dicen todo.

Bolsonaro y Cuba

Me parece muy bien que los medios vascos critiquen con dureza el discurso del nuevo presidente de Brasil Jair Bolsonaro. Todo lo que se diga será poco, pero no he visto el mismo rasero para criticar la nueva Constitución cubana, aprobada hace una semana por total unanimidad y que consagra al Partido Comunista como inspirador y motor de la acción de gobierno ,dictadura del proletariado incluida,ni lo que se dice de la ausencia absoluta de libertad de expresión y del control total que hace el estado de los medios. No sé cómo sigue habiendo gente que distingue entre dictaduras buenas y dictaduras malas.

Me gustaría conocer lo que dirían estos periodistas tan permisivos si a ellos les obligaran a escribir y decir lo que quiere el gobierno. Y sin embargo esto les parece fantástico lo hagan en Cuba.En el fondo es xenofobia encubierta. De Bolsonaro solo tenemos un discurso racista y machista y veremos cómo va a ir desarrollándolo pero del Partido comunista cubano si sabemos lo que es una dictadura empobrecedora durante sesenta años así como persecutora de derechos, libertades y con ausencia total de libertad de expresión.

Tres comentarios de Caustico

El legítimo Gobierno de Navarra aprobó una beca de 30.000 € para el estudio de casos de tortura en Euskadi. Los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, los mismos que tienen en la calle a «la manada», han anulado esa decisión legal de las instituciones democráticas. Amparo a los violadores, ocultación de la tortura, Marca España.

Gastar en Menas

Los que no son niños de la guerra son los MENA. En una semana han provocado graves incidentes en dos de los, carísimos de mantener, centros de acogida. El corrupto rey de Marruecos se libra de chavales conflictivos y de nula empatía social y nosotros gastamos en ellos el dinero que no hay para pagar a las trabajadoras y trabajadores de los residencias de ancianos o para subir el sueldo a los profesores. 1.200 MENAS en la CAV y algunas decenas en Rioja, Cantabria o Burgos. A ver si solucionamos tan difícil y politizado asunto.

Les gusta el franquismo.

Para confirmar el paupérrimo estado de la democracia borbónica, SIGMA 2 pronostica 45 escaños para VOX en el Congreso español. Unidos a los de PP y Cs evidencian el deseo de los españoles de regresar al franquismo. Que por cierto creo que es el tipo de régimen que mejor casa con el nacionalismo español