¿Por qué no habló de convivencia hace un año?

Martes 25 de diciembre de 2018

Esto de los discursos del rey y su análisis con lupa el día 25 tiene su explicación en que al no haber noticias de mayor enjundia hay que echar mano a Palacio y como no es el caso de ponerse a hablar de las comilonas de la víspera, pues el tema se comenta.

En primer lugar habría que saber quién redacta los discursos de su Majestad. Desde luego, él, no. El los lee, algo mejor que el padre, pero al parecer no los redacta, luego son discursos fifty fifty. Felipe VI es el busto parlante pero quien mueve los labios es un grupo de personas que sacan el anemómetro y estudian por donde da el aire en La Zarzuela para no pegársela. Se suelen equivocar, como el año pasado, pero debe ser algo así. La diferencia con Inglaterra es que todos saben que el discurso de la Reina es el del gobierno, redactado por el Gobierno. Ella solo lee. Casi como Felipe, pero aquí con más misterio y opacidad.

El de este año ha sido más breve que nunca y ha mencionado siete veces la palabra convivencia y dos la palabra concordia. Parecería que es lo que falta, pero el hombre no se ha mojado ni un milímetro de piel. Así como lo hizo el 3 de octubre del año pasado cometiendo la gran pifia de su reinado, en esta oportunidad se ha tentado las ropas y le ha pedido al Papa Francisco le deje su pastoral para pedir paz en la tierra a los hombre y mujeres de buena voluntad. Lo podía haber pensado el año pasado, pero no lo hizo. Resultado, se ha enajenado a media Catalunya, aquella Catalunya que le aplaudía a rabiar y ahora le adversa a rabiar.

Y en consecuencia este 24 no ha pisado charco alguno convirtiendo el trámite en algo banal e inservible. ¿Quién salvo Vox, Casado y Rivera no quieren la convivencia?. ¿Se darán por aludidos estos nuevos cafres políticos o seguirán con su matraca del 155 para la eternidad?. Porque los discursos de estos tres tenores de mariachi malo, están muy desafinados con lo que les ha dicho Felipe.

Su padre, Juan Carlos, que no ha sido ni nombrado por el hijo a pesar de sus ochenta gloriosos años y del cuarenta aniversario de la Constitución, en su día habló de que “la justicia era igual para todos”, aunque no para él, y se acercó a uno de los temas álgidos de aquel año que acabó con el yerno en prisión, pero se mojó. Este sin embargo y en contraste no ha dicho absolutamente nada de la discusión territorial, de los presos del Procés, de la inmigración, del Brexit, de América, de las mujeres, es decir de los asuntos álgidos. Su equipo ha visto que lo que está mal es la convivencia y se ha empeñado en poner el foco en la palabra y no hablar de nada más. Pues muy bien. Hoy no tendrá mayor follón, pero demostrará lo innecesario de este sistema monárquico que para preservar la salud de la corona, lo mejor es no meterse en profundidades, aunque crea haber avanzado algo al desearnos en los tres idiomas cooficiales la felicitación anual. Pues muy bien.

Lo único que me ha gustado de la emisión de ayer ha sido la corbata de Felipe. El resto, casi todo prescindible. Este señor ni arbitra, ni modera, que es lo que le encarga esa Constitución que él ve en peligro. Entre otras cosas porque solo se cumple en parte y porque él, el año pasado, voló la convivencia en Catalunya al anunciar las penas del infierno a los que disentían de su régimen borbónico.

En resumen. Freno y marcha atrás y cantar el Aleluya y, hoy, los voceros áulicos ponderar azucaradamente las maravillas del mensaje. Nada novedoso bajo el sol, señora baronesa.

Carca y Lejos

Domingo 23 de diciembre de 2018

Mi amigo Caustico me recuerda quien es José Antonio  Zarzalejos, miembro de la derecha cerril vasca, hijo de un Fiscal que fue gobernador franquista de Bizkaia que dimitió  cuando  en 1977 permitieron izar la ikurriña, que firmaba como Vicente Copa pontificándolo todo y que no tuvo el cuajo de quedarse aquí como lo hicieron muchísimos periodistas, políticos y empresarios en la época  dura  y asesina de ETA y todo eso le ha hecho tener un cacao mental maravillao que sabe que puede venderlo en estos momentos de ataque masivo al nacionalismo vasco y catalán..

Se enfadó con todo el Grupo Vocento  por su inmensa prepotencia, Grupo que no puede verlo ni en pintura y que descansó cuando se fue. Últimamente no para de insultar a los «nacionalismos periféricos» que es lo que en este momento  se lleva.

José Antonio Zarzalejos es un franquista de los de siempre. Chulo y prepotente. Dice en EL CONFIDENCIAL textualmente: «Los aldeanos del PNV son aldeanos pero no tontos». Y otras cosas peores. Insta como los de Vox a no negociar con los nacionalistas ni a cumplir la ley estatutaria. Ha cambiado de discurso.

Este insultador periodístico pretende insultar utilizando el término aldeano como sinónimo de retrasado mental. Supongo que ahí englobara  también a los millones de aldeanos españoles que se reparten por esa España moribunda del campo. Y como no lo cita, a ésos les considera aldeanos y además tontos. No sé qué opinarán los pueblerinos que lean a este gilipollas integral y tampoco sé si su agreste apellido se debe a su nacimiento entre las zarzas del españolismo más cerril y primitivo o como le describía otro como él, Carcalejos. De Carca y lejos.

Aeropuerto Lehendakari Aguirre

Sábado 22 de diciembre de 2018

No dio mucho de sí la reunión del Consejo de Ministros celebrado en Barcelona salvo una inversión de 122 millones en infraestructuras, que no está nada mal, y el bautizo con el nombre de Tarradellas al aeropuerto del Prat. Confieso que el nombre merecido e impactante hubiera sido el de Aeropuerto Lluis Companys, president de la Generalitá fusilado en los Fosos del Castillo de Mont juich en 1940. El gobierno ha reconocido que aquel juicio fue una farsa, pero nada más.

Tarradellas fue un digno pastelero toda su vida, acabó con todas las instituciones republicanas en el exilio, se erigió como único Presidente, mantuvo la llama pero volvió para ser un President sin competencia seria alguna, prestándose al juego de Suárez y viajando directamente a Madrid sin pasar por Catalunya costando Dios y ayuda sacarle del Palau de la Generalitá tras las primeras elecciones democráticas y estatutarias de 1980.Hubo que comprarle incluso un piso. Tiene su lugar en la historia pero no creo estuvo a la altura de lo que le hubiera correspondido como símbolo de una institución. Lo que él llamaba Generalitá no era más que la Diputación de Barcelona con mucho protocolo y boato ,pero nada más.

Conducta distinta fue la del Lehendakari Leizaola que volvió en diciembre de 1979 solo cuando se había refrendado el estatuto de Gernika el 25 de octubre y al día siguiente, en Gernika le entregó a Carlos Garaikoetxea las llaves de la Delegación Vasca en Paris como símbolo de lo que había representado cuarenta años, que fue un gobierno con cuatro fuerzas y no una sola persona. Ni color con Tarradellas.

Pero, tras lo del viernes, no estaría nada mal que, dado que la competencia de los aeropuertos no es de la Comunidad Vasca, el gobierno central nombrara al aeropuerto de Bilbao como Aeropuerto Lehendakari Aguirre. ¿Por qué no?.

Para hacer esto solo es cuestión de ponerlo en el orden del día del próximo Consejo de Ministros y aprobarlo. Sería un acto de justicia y simpatía para aquel hombre que se pasó viajando a todas partes durante su exilio, menos a Euzkadi. Lo hubieran detenido. No cuesta nada. Solo tener una gota de sensibilidad.