VLADIMIRO MUJICA, EL CIENTÍFICO CUÁNTICO QUE LUCHÓ POR LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA Y TRABAJÓ EN DONOSTIA.

Martes 28 de abril de 2026

La mañana del domingo amaneció con una ingrata noticia, Vladimiro Mujica, el químico cuántico que dedicó sus últimos años a “construir una comprensión fundamental de cómo la física cuántica influye en el funcionamiento del universo” y a la lucha por la democracia en Venezuela, falleció en Ciudad de México.

Mujica murió sorpresivamente en México, durante un viaje familiar para visitar a su hijo. Le conocimos cuando vino a Donostia como profesor invitado en el Donostia International Physics Center (DIPC), centro de investigación que desarrolla investigación de vanguardia. Daba clases como profesor invitado en un master y por otro llevaba un proyecto de investigación compartido con su universidad en Arizona en temas de su especialidad.

Muy amigo del jesuita Mikel de Viana éste le prologó su libro en el par de años que estuvo dando clases en Donostia.

Lideraba una importante investigación en Estados Unidos

El Doctor Vladimiro Mujica, científico, docente e investigador de la Escuela de Química de la Universidad Central de Venezuela, fue designado para liderar un equipo de biología cuántica multiinstitucional en Estados Unidos.

Adelantaba una investigación de física cuántica, la cual tiene como objetivo “construir una comprensión fundamental de cómo la física cuántica influye en el funcionamiento del universo”.

Mujica era Licenciado en Química egresado de la UCV y tenía un doctorado en química cuántica de la Universidad de Uppsala, Suecia.

Actualmente, era profesor e investigador de Ciencias Moleculares del Centro de Física Biológica de la Universidad de Arizona desde 2009, en Arizona, Estados Unidos, donde residía. Sus investigaciones están basadas en los campos de química teórica, nanociencia, transferencia de electrones, energía solar, teoría de la relajación cuántica y nanofotónica.

Mujica llevaba más de 30 años dedicado a este campo de estudios y era reconocido a nivel mundial por sus investigaciones en química teórica y nanociencias. Formó parte de la planta profesoral de universidades importantes como Uppsala, Northwestern, Universidad de Barcelona, entre otras.

Entre el laboratorio y la lucha democrática

Su partida deja un vacío inmenso, no solo en los laboratorios y aulas donde su intelecto brilló con luz propia, sino en cada rincón de la lucha cívica venezolana que él transitó con humildad y valentía. En 2023, aceptó  el llamamiento  de María Corina Machado para integrar el Consejo Político Internacional. Desde allí, trabajó para impulsar los planes, convencido de que la libertad es el único experimento que no puede fallar.

Mujica era articulista  donde expresaba su posición frente a la situación política venezolana. En su último artículo se refirió al 3 de enero y al Delcynato.

«Los eventos del 3 de enero y la extracción del dúo Maduro/Flores fueron sorpresivos, pero no impredecibles, porque este escenario ya había sido analizado con relativamente alta probabilidad. Lo que, sí constituyó un Cisne Negro, fue la conducta posterior de la administración Trump en cuando a la creación del Delcynato, una especie de Madurismo sin Cabeza, pero con un control sustancial del país que se ha transformado en una inesperada mutación del régimen que está haciendo todo lo posible para perpetuarse en el poder. La naturaleza compleja y mutante de la transición, un proceso, no un evento, descrito como consistente de tres etapas por el secretario de Estado Marco Rubio desafía el entendimiento de los venezolanos y de muchos estudiosos de la geopolítica», escribió Mujica el pasado 16 de abril en La Patilla

FRANCISCO LETAMENDIA “ORTZI” GRITÓ EN EL CONGRESO ¡GORA EUSKADI ASKATUTA!

Lunes 27 de abril de 2026

Este domingo, ETB, daba la noticia del fallecimiento de Francisco Letamendia “Ortzi” a los  82 años. E hizo un pequeño reportaje sobre su vida política de interés. No lo hizo ni cuando falleció Marcos Vizcaya, portavoz del EAJ-PNV en el Congreso, ni cuando han fallecido la semana pasada Xabier Sánchez Erauskin y Jokiin Urain. Sigue éste medio sin crear un servicio decente y profesional  de documentación como tiene para el fútbol y la gastronomía.

Ortzi fue diputado por Euskadiko Ezkerra en el Congreso en 1977. Es famosa la fotografía en la que aparece con el puño en alto en la tribuna del Congreso frente al presidente de la Cámara Fernando Álvarez Miranda. Gritó en esa su despedida de Madrid: “¡Gora Euskadi Askatauta!”. No exclamó “¡Gora Euskal Herria Askatuta!”, como posteriormente decía tras el cambio en los comunicados de ETA impuesto por Txelis, y un día se lo reclamé ya que pasó de EE a HB y a la IA.

Era de trato cordial y estudioso de la historia de los pueblos irredentos. En Deia escribió páginas enteras sobre este asunto, no en EGIN ni en Gara, y le gustaba la polémica. En una oportunidad me reclamó que el PNV no hubiera planteado en la Constitución el derecho de autodeterminación. Él lo hizo, y  se fue a casa. Se había quedado muy solo en aquel hemiciclo solo pues el PNV, sabiendo que ese camino no conducía absolutamente a ningún sitio, siguió  el criterio de plantear titularidad foral plena y la reivindicación de los derechos históricos así como toda la eliminación de las leyes abolitorias de los Fueros que dio paso a la Disposición Adicional, la devolución del Concierto para Gipuzkoa y Bizkaia y un estatuto de autonomía en 1979 que no hubiéramos logrado con el todo o la nada de Ortzi.

En una oportunidad le conté lo que me había dicho Arzalluz de lo ocurrido en una sesión parlamentaria. En la tribuna estaba un importante dirigente de la DC alemana que seguía el debate y le debió extrañar como siendo los dos vascos  Ortzi criticaba acerbamente a Arzalluz sobre lo que éste decía. Al poco en una reunión internacional, el alemán le preguntó a Arzalluz por que le criticaba aquel orador a él queriendo saber quien era Ortzi. Arzalluz le explicó lo que representaba y aquella acritud el entonces diputado de EE. Y ante aquella explicación, el alemán le dijo; ”claro tiene la libertad del bufón. Dice lo que quiere y no pasa nada”.

Esta vivencia se la conté a Letamendia. No le gustó pero me pidió estar con Xabier y mantener un coloquio público sobre cual de las dos había sido la postura vasca más procedente en aquel año 78, si plantear la autodeterminación o la derogación de las leyes abolitorias de los fueros. Se lo transmití a Xabier que aceptó el envite, pero un atentado de ETA impidió que aquella esgrima dialéctica se llevara a cabo. Una pena.

En la foto le vemos a Ortzi con Arzalluz y en el fondo a Gerardo Bujanda, y a Marcos Vizcaya. Los cuatro ya han fallecido. Y, terminando esta nota, me dicen que ha fallecido el ex rector de Deusto (2013-2023), Jose M. Guibert. Un hombre entregado y con una buena cabeza. Siento todos estos fallecimientos.

¿No merecería que ETB hiciera un especial sobre esta historia reciente y sobre estas personalidades que han fallecido y son parte de lo que hoy es Euzkadi pero que cada uno, con su ideología, defendió su libertad a su manera?-

Parece que no. GB Ortzi.

Parece que sigue siendo un millón de veces más importante  lo que le ocurre a la  Real, el Athletic ,al Alavés y al Osasuna, incluso para los que no les gusta el fútbol.

Es la libertad del Bufón!!!.

EL BALCON DEL CARLTON

Domingo 26 de abril de 2026

El inicio de la transición hacia la democracia  fue como la experiencia de estar metido en un Túrmix. Cada día ocurría algo nuevo y algo se había de  improvisar. Veníamos de la nada política. O peor. De la persecución preferencial. De ahí que un día de tantos me dicen que en el hall de nuestra oficina del BBB hay una persona que quería hablar conmigo. Era un señor alto, distinguido, de hablar pausado. ”¿Usted sabe que en septiembre se cumplen veinte años del Congreso Mundial Vasco celebrado en Paris y donde el Lehendakari Agirre hizo un descargo de lo hecho por su gobierno desde 1936?. Me tiene usted que conseguir su intervención por favor”. Se trataba de Leopoldo Zugaza, el gran editor y creador de la Azoka de Durango. Removí Roma con Santiago y encontramos las cintas del discurso que había leído al principio  e improvisado en su segunda parte.

Leopoldo se tomó el trabajo de escuchar y transcribir las cintas y editar un pequeño libro de 128 páginas con todo el interesantísimo discurso. Lo pagó de su bolsillo. Al poco, volvió a visitarme para entregarme “Veinte años de Gestión del Gobierno Vasco”. Me pidió le consiguiera los libros editados y encuadernados del Diario Oficial del Gobierno Vasco de 1936. Aquel gobierno milagroso había creado una administración de la nada en plena guerra y él se tomó el trabajo de reeditar los decretos en tres tomos. ”Mire joven. Aquello fue un milagro que ilustra nuestra mentalidad institucional y las nuevas generaciones tienen que saber que las personas pasan pero las Instituciones han de pervivir. Y de lo que hicieron no sabemos nada”. Recibí ese día una gran lección. Ojalá en el actual Departamento de Cultura hubiera personas con la misma mentalidad y sensibilidad.

Agirre resumía su gobierno así: “Un cristianismo democrático, un liberalismo fundado en principios democráticos, y, finalmente un socialismo humanista, y por lo tanto, fiel a los principios de la democracia, son los elementos que bajo un denominador común, respetuoso con la libertad política y social que el hombre reclama, constituyen los elementos sobre los cuales ha sido posible realizar un ensayo, que yo deseo sirva de ejemplo  y de eficaz instrumento ,de progreso y de orden, en los tiempos presentes y en los que han de venir” fue lo primero que dijo en 1956 el Lehendakari.

Cuando vi el pasado martes al actual gobierno vasco, con el Lehendakari Pradales al frente, en el balcón del hotel Carlton, sede de aquella  Presidencia, retomando el hilo histórico y el cartel que el fascismo había descolgado con alborozo y retaliación  ,me acordé de Leopoldo Zugaza y su mirada institucional uniendo aquel pasado con su proyección al futuro. Ha sido una gran foto. Ojalá cada año se repita.

Los Lehendakaris Garaikoetxea, Ardanza y Patxi López lo recordaron en la sala de Juntas de Gernika. El Lehendakari Ibarretxe celebrando un Consejo de gobierno en la Diputación de Bizkaia donde se reunió por primera vez el Gobierno Vasco tras la jura de Gernika y el Lehendakari Urkullu en el Palacio La Puente de Trucíos  en el 85 aniversario del Manifiesto. Y en 2012, en ese Balcón. Laura Mintegi con su candidatura de Bildu.

Y es que este año 2026, se conmemoran no veinte, sino 70 años de aquel Congreso Mundial de Paris, en pleno exilio, y 90 de la aprobación del primer estatuto en el Congreso  y del primer gobierno con su ikurriña y su himno y sus tres tomos de decretos por lo que  creo es imprescindible hacer un esfuerzo de retomar ese hilo histórico, y hacerlo muy visual y pedagógico, porque las nuevas generaciones no tienen ni idea de aquella historia boreal. Ni idea.

PUEDE USTED VOLVER

El 23 de octubre de 1977 el presidente de la Generalitá, Josep Tarradellas, volvió a Barcelona  tras 38 años de exilio y tras unas negociaciones con el presidente del gobierno español Adolfo Suárez se le reconoció su cargo de presidente de la Generalitá preautonómica. No era más que la Diputación de Barcelona con Tarradellas de President dándole empaque, aunque sin competencias. Y así como había vuelto aquel gigantón sin gobierno, comenzó un acoso político para que hiciera lo mismo el Lehendakari Leizaola quien si presidía un gobierno en el exilio. El EBB, conjuntamente con  el Lehendakari, nos negamos a ello. ”Volverá con un estatuto aprobado y con más competencias”

“Quijotadas principistas de estos puñeteros vascos” dijeron en Madrid y ante nuestra negativa tuvieron que reconocer la creación del Consejo General Vasco en enero de 1978. Un año después y  tras una dura negociación en 1979 se produjo el referéndum autonómico que aprobó el estatuto de Gernika. Ante esa realidad y con un nuevo estatuto y con más competencias, nos reunimos con el Lehendakari en Bayona y le pedimos volviera a casa. ”Misión cumplida, Lehendakari”.

Me tocó con Begoña Ezpeleta contratar un avión de Aviaco que le recogió en Paris y con su familia y lleno de periodistas tomamos tierra en Sondika el 15 de diciembre de 1979. El comandante, cerca ya de llegar, nos anunció por la megafonía del avión: ”Lehendakari, estamos volando en el espacio aéreo vasco”. Más de una lágrima de emoción brotaron espontáneamente. No era para menos. Aquel gran símbolo de nuestra historia cumplía el deseo del Lehendakari Agirre con su despedida en Trucíos. Sentado  con  su nieto e hija al lado y su sombrero en las rodillas era la viva imagen de 40 años de  una dignidad sin par.

Y del apoteósico recibimiento en el aeropuerto a un San Mamés lleno hasta la bandera. Y no era fácil llenar San Mamés pero en aquellos años la capacidad de movilización era increíble. Y tras el mitin, la cena oficial en el Carlton. Pujol no pudo aterrizar, volvió a Barcelona y llegó por carretera.

EL CAMARERO

Fue un placer recorrer con Leizaola las dependencias de aquella “Lendakaritza”, sin h. El director nos presentó a un camarero albaceteño Miguel Martínez que sirvió a Agirre y al gobierno vasco ”Recuerdo como se instalaron las oficinas del Gobierno Vasco y cómo se realizaron una serie de obras para el acondicionamiento ya que hasta el comienzo de la guerra había servido para recoger refugiados. Y más de una vez bajamos al refugio del sótano  ante el anuncio de las bombas. Como anécdota les he de decir que el Lehendakari Agirre me concedió una asignación mensual para que aprendiera euskera  y, aunque he callado estos años, en éste hotel se conservan varias cosas que usaba el presidente. Quedan dos sillones que los quiso adquirir un vasco exiliado en América. Y vean ustedes. Mirando a la fachada, a la derecha del Balcón estaba el despacho del Sr. Rezola, que era quien se ocupaba de Defensa. A la izquierda trabajaba el secretario Basaldua. Recuerdo que había también un comedor e incluso una vajilla con el escudo vasco grabado”.

El hotel Carlton, preside la Plaza Elíptica de Bilbao. Fue edificado entre 1919 y 1926. Es una construcción hotelera exenta y ejemplo tardío del estilo Segundo Imperio. Además de su interés arquitectónico el edificio tiene un gran significado histórico y simbólico, ya que fue sede del primer Gobierno Vasco (Lendakaritza ponía en su balcón). En los años ochenta estuvo a punto de ser derribado por la especulación urbanística. Se salvó en el último segundo. Le dijimos a sus dueños: ”No lo vais a derruir. Vamos a rodear el edificio con ex gudaris y gente joven”. Y ahí está, con su balcón, El Consejero Santiago Aznar me había comentado la emoción que sintieron en 1936 viendo un desfile de gudaris y milicianos, desde el balcón, pasando ante ellos. ”La mayoría iban a morir en el frente”.

Allí tuvo su despacho el Lehendakari Agirre y de allí partió para Trucíos, Santander, Barcelona, asentándose  posteriormente en  su  largo exilio parisino donde murió hace ahora 66 años.

El Carlton aquellos días aciagos, tuvo vida propia. Por eso le solicitamos a quien fuera Secretario de Sanidad Militar a los 23 años, José María Bengoa, que nos relatara el ambiente que se vivía en el Carlton. Bengoa, médico, exiliado en Venezuela fue representante de este país en la OMS en Ginebra. Su hijo Rafa Bengoa fue Consejero de Sanidad y él, José Mari, con Andrés  Aya Goñi, uno de los fundadores de Osakidetza. Nacido en las Siete Calles era del EAJ-PNV.

Esto es lo que me contó del ambiente del Carlton donde tenía él  asimismo su despacho: “Al crearse el Gobierno Vasco, el Lehendakari se instaló provisionalmente en la Diputación de Vizcaya. Al concluirse las obras de adaptación en el Hotel Carlton, que se hicieron en pocas semanas, el Gobierno pasó a este edificio, donde se organizaron las oficinas de la Presidencia y de la Consejería de Defensa, ya que Aguirre ocupó los dos cargos. En la Presidencia tenía como Secretario General a  Antón Irala y en Defensa a Joseba  Rezola.
Durante diez meses, diariamente, alternamos entre el optimismo y el pesimismo.  El optimismo nos llegaba de la voz del Lehendakari, para quien nunca existieron dificultades que no pudieran superarse. El pesimismo venía, de un visitante diario al Carlton, el Coronel Montaud, Jefe, del Estado Mayor de Euzkadi. Era un pesimismo no derrotista sino más bien constructivo, pero que contrastaba con la fe en la victoria del lehendakari. El Coronel Montaud, que vivió exilado muchos años en Venezuela, por seguir —según él decía— los consejos de su ma­dre de que no se sublevara, nunca, basaba su pesimismo en la falta de armamento adecuado.

“Mire usted, Presidente, decíale Montaud al lehendakari paseando por el balcón, yo quisiera que nuestro armamento fuera de oro, pero es de plomo, y el plomo es gris, pesado, blando y no es que yo le tenga rabia, al plomo, Presidente, es que el plomo es así». El Lehendakari solía entonces hablar de la fuerza moral de los vascos, de algunas epopeyas en el pasado y algunas actuales, y terminaba imputando a Montaud dejarse llevar por un pesimismo excesivo. Terminaban abrazados, porque sabían que los dos tenían algo de razón.
En el Carlton se trabajaba mucho y se comía, muy mal. La ración era la misma claro está, que la que padecía la población civil, pero en menor cantidad. El único que tenía una ración extra de un pote de leche condensada, que se lo comía con fruición y regodeo, era el periodista, inglés Steer, que años más tarde escribiera el libro «El Árbol de Guernica». El Lehendakari comía los garban­zos cocidos como todos los demás.

Punto final. Esa foto del balcón ha estado muy bien. Ojalá se repita anualmente.