Una belleza romántica


El Romanticismo ajedrecístico no es lo que alguno de ustedes creen…consiste en un juego vivo donde el ataque al rey rival importa más que la defensa del propio monarca. Hoy traigo dos románticos en plena faena para ofrecer un modelo de este estilo de juego cuya belleza no escapa a la mirada aficionada.

Dubois, S. – Mongredien, A. Londres, 1862
1. e4 e5 2. f4 ef4 Aquí tenemos aceptado el Gambito de rey, ¡El rey de los gambitos! Los jugadores románticos aman al Gambito rey y nunca lo rehúsan; porque el Gambito rey nunca les defrauda.

3. Cf3 g5 El desarrollo del Cf3 en esta ocasión tiene la función de evitar sustos de una dama aviesa en h4; es cierto, que hay líneas con un temprano 2 Ac4 como en la Inmortal, pero hasta los más románticos procuraban evitar la tuberculosis. Las negras han elegido la variante más agresiva y fuerte contra uno de los gambitos más agresivos. Las elecciones de uno y otro bando dejan a las claras que será una guerra sin cuartel y sin prisioneros.

4. h4 g4 Los ataques directos al rey no están exentos de principios básicos de estrategia como es atacar a la base de peón, es decir, hostigar a la retaguardia antes que a la vanguardia. El avance g4 al tiempo que se libra del ataque rival pincha al caballo para que salte un poco. Ello, empero, deja sin protección a f4, mas no importa de momento porque se gana mucho espacio en el flanco de rey.

5. Ce5 Cf6 6. Ac4 d5 Esta entrega temática en posiciones donde una Alfil y un caballo conspiran para entrar en f7 causando estragos, tiene por objeto taponar la diagonal del Alfil vampiro. De paso, se protege g4 con el Ac8 que estaba siendo atacado por Ce5 y Dd1.

7. exd5 Ad6 En estos casos sería malo tomar de alfil porque desaparecerían las amenazas mientras las negras se activarían. Como vemos d5 trabaja de momento como peón amigo al quedar frenado su avance.

8. d4 Ch5 El avance central blanco descubre la fuerza del Ac1 contra f4, tema latente del Gambito rey desde su segundo movimiento. Las negras no dudan en emplear un tiempo y llevar su caballo a la banda para proteger su botín.

9. Ab5 Rf8 Las blancas tampoco hacen ascos a emplear un tiempo y mover de nuevo una pieza en plena apertura si con ello incordian al rey rival porque su alfil en c4 estaba muy aburrido. Las negras se percatan de que hacer frente a este jaque con un escudo no les conviene por las entradas posteriores en g4 de la dama rival y entienden que su rey está más seguro en f8; a fin de cuentas el rey blanco no está en mejores condiciones.

10. Cc3 Ae7 El espíritu romántico de las blancas cuando no había nada mejor que hacer, también se plegaba al anodino desarrollo de piezas…Pero las negras no descansan en su afán de atacar al rey rival y amenazan colarse por h4.

11. O-O f3 ¿Cómo? Las blancas al verse atacadas por el flanco de rey con dos peones en quinta deciden enrocar en una especie de queso Gruyere. Pero el rey negro no es que esté en un castillo blindado. Por otra parte, los peones en este tipo de juego no importan si a cambio se pone la torre haciendo rayos X al rey rival en una futura columna abierta.
Las negras ponen en ejercicio un tema romántico hoy poco empleado salvo en gambitos, este motivo discurre del siguiente modo: ¡Voy a perder un peón! Pero yo elijo dónde lo pierdo y cómo. Prefiero ceder mi peón en f3 para que no lo captures desarrollando pieza con Axf4; y prefiero perderlo en f3 para abrir la columna g o dejarte la tuya cerrada; ya veremos…

12. Cf3 Cg3 Quedaba casi medio siglo para que Nimzovitch escribiera sus obras u se pronunciara sobre los caballos centralizados. Las negras aprovechan para tocar la torre manteniendo la amenaza sobre h4 para tomar en un momento más oportuno. Tomar el Cf3 sería suicida por la entrada en juego de la dama combinada con un mortífero Ah6.

13. Ce5 Cf1 14. Df1 f6 Las negras se defienden como gato panza arriba confiando en tener un respiro para reaccionar.

15. Df4 c6 Era muy atractivo el Ah6+ pero Dubois entiende que tras este jaque su caballo queda amenazado y su dama sin ataque directo. Le convence más llevar a su General al frente de batalla porque además mantiene a f6 con apetito aunque clavadito. Las negras intentan reaccionar y activar sus efectivos de dama.

16. Dh6+ Rg8 17. Ac4 Ae6 Las blancas vuelven su alfil contra el rey; y las negras han de jugar forzadas, aunque eso les otorga un poquito de esperanza.

18. dxe6 Dd4+ 19. Ae3 De5 Mongredien ha conseguido ¡finalmente! Sacar a su dama y parece que puede emprender una defensa activa. Pero cuando una dama se ve obligada a ser ella la que defiende a su rey…

20. Td1 Ca6 ¡Qué diferencia de desarrollos!

21. Td7 Te8 ¡Que diferencia de función!

22. Ad4 Df5 Las piezas pequeñas hacen retroceder a las grandes.

23. Te7 Te7 Primero se elimina la defensa de f6.

24. Af6 Dc5 Después se elimina f6 tocando las dos torres.

25. Rh1 g3 Las negras juegan su última baza: tienen al rey blanco encerrado y cualquier jaque lateral puede ser mortal. Las negras sueñan con un Df2. Pero las blancas han preparado fuegos artificiales de primerísima categoría.

26. Qg7 Rg7 27. e7 Rf7 28. e8Q Qf8 29. Bf7++

Tablernicolas: cartas de ajedrez

Hace poco han llegado a mis manos unas cartas de ajedrez de las que he oido hablar maravillas a diversos monitores. A continuación os dejo con los datos de esta curiosa hibridación entre el juego de cartas y el ajedrez.
Nombre del producto: Tablernícolas
Casa que lo comercializa: Edapa
PvP: 12,95 €
Dirección para adquirirlo: https://edapa.es/?product=cartas
Descripción del producto: Tablernícolas y Ajedrez aleatorio son dos juegos didácticos que te ayudarán a mejorar visión espacial, atención y concentración.
¡Diviértete y reta a tus amigas poniendo todas las piezas que puedas en 1 minuto jugando a Tablernícolas!
En Ajedrez Aleatorio la partida puede cambiar en un solo movimiento, ¡¡más vale que sea tu día de suerte!!
Para más aplicaciones y progresiones pedagógicas: https://edapa.es/?product=cartas#Pyg2uFYashA o info@edapa.es. Pregunta por Dama cazadora, Bingodrez, Batalla de color, El interrogatorio, Lugareños y lobos…

Con Tablernícolas aprendemos: casillano (el idioma del ajedrez), visión espacial, relación de las piezas, atención, concentración.
Con Ajedrez aleatorio aprendemos: atención, ejecutar órdenes, gestión del riesgo, los conceptos de conveniencia e inconveniencia, notación, ponernos en el lugar del otro bando, etcétera. Y podemos eliminar el factor de diferencias de nivel en grupos heterogéneos.

Una victoria silenciosa


Las partidas breves suelen emerger del tablero debido a un error, a una celada o a una brillante combinación propiciada por sacrificios; pero hay una excepción, si se me permite decirlo ¡¡¡excepcional!!! El encuentro que hoy traemos a TX entre dos Grandes Maestros del siglo XX, a saber: Fischer y Geller.
En la partida que vamos a ver, aparentemente no pasa nada de nada: no hay grandes sacrificios, no hay grandes amenazas tácticas, no hay combinaciones de mate inminente…de modo que los mnovimientos sencillos se suceden por uno y otro bando hasta que las blancas ganan y las negras pierden. ¿Cómo es posible?
Les invito a visionar la partida del siguiente modo para aprender de ella lo más posible:
1º Se ve la partida a cámara rápida sin dedicarle a uno de sus movimientos más de un minuto. Tras verla de este modo se debe reflexionar dónde han fallado las negras para perder. Y preguntarse ¿Cuál ha sido el punto de inflexión de la partida?
2º Hecho lo anterior se vuelve a mirar la partida, esta vez con mayor detenimiento prestando especial atención a la evolución del flanco de rey. Y no digo más para que disfruten del ejercicio y de la increíble victoria silenciosa que en ella acontece.

En los comentarios he procurado no desvelar del todo dónde está el meollo del asunto. Con ellos, he pretendido situar los movimientos en su primera impresión y en modo alguno son reflejo de un análisis acertado para favorecer el trabajo propio.

Fischer, Robert James – Geller, Efim, Bled, 1961

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 d65.O-O; Obsérvese que esta breve partida acontece en una línea muy trillada de la Teoría, concretamente, estamos en la Variante moderna de la Defensa Steinitz frente a la Española. Es decir, casi ha transcurrido una cuarta parte del encuentro realizando jugadas rutinarias.

5…Ag4 Aquí tenemos la típica clavada que se nos va de las manos. Y no digo nada más.

6.h3 Ah5 Aquí tenemos el típico pinchazo lateral al alfil y la retirada de este a la banda para mantener la clavada. Y tampoco digo nada más.

7.c3 Df6 Las blancas emprenden uno de los planes clásicos de la Española para jugar en el centro y las negras se lanzan a explotar la clavada del Cf3 confiadas en que dicho plan no prosperará por, precisamente, la fuerza de su clavada.

8.g4 Ag6 Pero Fischer se ha vuelto loco…abre su enroque de par en par mientras su rival todavía no se ha enrocado, cosa superpeligrosa. Las negras retroceden su alfil con los ojos puestos en la ruptura de h5.

9.d4 Axe4 Pero ¿Esto qué es? Es verdad que el peón sacrificado abre un poco la columna contra el rey negro, pero no parece que haya nada irremediable. A fin de cuentas, el rey blanco quedará muy expuesto en cuanto se avance h5.

10.Cbd2 Ag6 El caballo amenaza al alfil y este se retira; cierto que el caballo ha ganado un tiempo, pero de tomar en f3 con el alfil se oxigenaría la posición blanca y el Ac1 podría jugar…

11.Axc6+ bxc6 Fischer cambia su valioso alfil de la Española por un miserable caballo escudo. Evidentemente, lo hace para destrozar la estructura peonil negra y recuperar un peón central.

12.dxe5 dxe5 13.Cxe5 Ad6 Era notorio que la dama negra no podía tomar al Ce5 por la clavada Te1. El desarrollo Ad6 tampoco es una jugada del otro mundo.

14.Cxg6 Dxg6 Fischer cambia en g6 sin miedo a que se abra la columna h. Pero las negras prefieren situar su dama en Rayos X al rey blanco confiando en la inevitable ruptura h5.

15.Te1+ Rf8 Creo que todos nosotros daríamos este jaque e igualmente todos nos iríamos a f8 para evitar poner a nuestro rey frente a la dama rival. Todo parece muy natural.

16.Cc4 h5 Las blancas desean eliminar al amenazador Ad6 y las negras finalmente ejecutan su anhelada ruptura en h5.

17.Cxd6 cxd6 18.Af4 d5 La oportuna salida Af4 tiene dos intenciones: una evidente y otra pillina. La muy evidente es la amenaza mortal de Axd6+ y la pillina es de carácter defensivo. Con el avance d5 las negras evitan de momento esta amenaza de la entrada del alfil en d6.

19.Db3 hxg4 El desplazamiento de la dama blanca parece buscar la casilla b4; pero Geller entiende que no hay peligro pues a Db4+ se sacrifica el Ce7 y luego la posición comprometida del rey blanco le permitirá llevar la iniciativa. Por consiguiente se sigue con el plan de abrir el enroque rival de par en par.

20.Db7 gxh3+ ¡Vaya! La dama no va a b4, al menos ahora. Las negras se disponen a asaltar al rey rival.

21.Ag3 Td8 Y ahora el Af4 cumple su función defensiva con auda de un peón amigo sito en h3.

22.Db4+ Y ahora si es mortal de necesidad este jaque porque ahora tras el sacrificio del Ce7 quedará tocada la Td8.

Los talentos olvidados del ajedrez


A finales de Febrero, por sorpresa, mientras trasteaba en internet para averiguar el origen y veracidad de una anécdota que se me resiste desde hace años, tuve noticia de la reciente publicación de LOS TALENTOS OLVIDADOS DEL AJEDREZ, ópera prima de Javier Cordero, Director de la prestigiosa página AJEDREZ DE ATAQUE donde se puede adquirir con un simple click del ratón.
Sin bacilar un instante, hice el pedido a ciegas, dada la alta estima en que tengo al promotor de la citada página electrónica, pedestal que comparte con Edward Winter y Bill Wall. La apuesta, como diría el filósofo ajedrecista, B. Pascal, era perfecta: por la ridícula cantidad de 20 euros podría tener en mi mano una puerta abierta de par en par al Reino de la Sabiduría con que sólo entre sus páginas, el susodicho autor, pusiera en ellas un ápice de lo que nos permite rumiar en la pantalla.
Con la ilusión de un niño ante la proximidad de los Reyes Magos, veia pasar los días hasta el Jueves en que llegó a mis manos ese juguete llamado libro cuyo contenido, a modo de espejo de Alicia en el País de las Maravillas, prometía transportarme en un recorrido mental sin precedentes.
Por suerte para mi rigurosa agenda diaria de investigación, lectura, notas, archivo, redacción…no tuve acceso a la obra hasta bien entrada la tarde, de modo que, la infantil efervescencia, fue satisfecha con ver su tamaño, grosor y echarle un vistazo al índice que ya de por si es un trampolín para zambullirse en su lectura. Pero como quiera que soy metódico en mi trasiego y reserve las mañanas al esfuerzo sesudo y las tardes a tareas técnicas o laborales y las noches a algo más liviano, preferí apaciguar las citadas ansias por respeto a un tótulo que de antemano estaba seguro requeriría toda mi atención. Y dispuesto estaba a este prudente proceder de dejar descansar mente y gafas para entregarme a una película del ajedrecista Wody Allen, cuando reparé en que el texto estaba prologado nada más y nada menos que por Miguel Ángel Nepomuceno.
Que una obra de este perfil histórico-biográfico esté presentada por alguien de la talla de M.A. Nepomuceno, reconocido pilar de la historiografía ajedrecística junto a Ricardo Calvo, Joaquín Pérez de Arriaga…ya lo dice todo de la calidad que el lector hallará en su interior. Y como bien advirtiera el también ajedrecista, Oscar Wilde, uno lo resiste todo menos la tentación, y para mi era toda una tentación leer de nuevo a mi querido Nepo.
Así, empecé con la lectura de LOS TALENTOS OLVIDADOS DEL AJEDREZ esa misma noche del Jueves, de la mano de un cicerone de lujo que sabe bien de su oficio al ser breve en una presentación que busca poner la miel en los labios con la intención de incitar al oso curioso a relamer todo el panel que se muestra, explicando sin desvelar, anunciando sin descubrir para realce de obra y autor con el que no se busca competir ni ensombrecer con su augusta presencia. Su impecable prólogo, propio de un Maestro, empero, pretendiendo no ser lisonjero cae en la tacañería de elogios, lo que no fue óbice para dejar de animar al autor a dar el salto de la pantalla del ordenador a las estanterías de librerías, bibliotecas, escuelas y clubes, apadrinamiento que desde aquí le deseo agradecer y que engrandece aún más si cabe su figura.
Sea entonces, que este fin de semana lo he pasado mañana, tarde y noche con LOS TALENTOS OLVIDADOS DEL AJEDREZ una apasionante lectura que me ha atrapado de principio a fin forzándome a interrumpir capítulo a capítulo con videos “musicales” de Madona, Britney Spears, Mariah Carey, Kylie Minogue, Moloko, Gwen Stefani, Miley Cyrus, Doja Cat, Mala Rodríguez, Ariadna Grande….como método tántrico de canalizar la libido ajedrecística provocada por el torrente de placer que me embargaba el trepidante paso de sus páginas.
Con un estilo sencillo, entiéndase directo, claro, escueto, conciso, resuelto, agil y elocuente, el autor consigue ese difícil reto de abordar una materia como son las biografías prestadas al erudito embrollamiento, a la rollística escolástica y al escapismo de excursos anacoluticos del discurso, sin que las fechas, lugares, nombres y resultados deportivos estropeen el perfil del personaje tratado como un relato y no como mera sucesión de datos arrojados sin la menor gracia a los lectores.
Las 23 biografías elegidas, no se agotan en sus personajes principales; al presentar sus respectivas figuras, el autor sabiamente aprovecha para ir deslizando otros talentos aun más olvidados que sus privilegiados al tiempo que glosa elementos aledaños indispensables para la buena comprensión del contexto en que se desarrolla la peripecia vital ajedrecística de todos ellos. Así con ocasión de Kieseritzky, Javier Cordero se nos revela un magnífico costumbrista al describirnos el bullicioso ambiente del parisino Café La Regence, un amante del ajedrez de ataque al dedicarle un pasaje elogioso a la Escuela romántica con ocasión de Kolisch; una amplia cultura al introducir un poema de Thomas Winter-Wood padre de la famosa compositora de problemas Edith Baird; un buen conocedor del la lucha de las ideas al tratar la escuela hipermoderna durante el capítulo dedicado a Esteban Canal; estar al tanto de los más insignificantes de talles del ajedrez periférico cuando al abordar el ajedrez sueco nos habla de “Los tres mosqueteros”; ser un buen conocedor de las raices históricas que fundaron la sobresaliente Escuela soviética al repasar la figura de Ragozin; y un gran rescatador de realidades desconocidas para la mayoría de nosotros al documentar el éxodo del ajedrez letón a propósito de Zengalis.
Con sin par maestría, el autor nos hace digerir los distintos vaivenes sociopolíticos (Guerras, crisis financieras, revoluciones…) junto a las consecuencias vitales de ellos derivados (pobreza, emigración forzada, cambio de trabajo, persecución política…) además de las penalidades propias de una existencia desafortunada (pérdida temprana de los padres, enfermedades fulminantes, lentos deterioros mentales, suicidios…) haciéndonos comprender cómo las mismas repercutieron negativamente en prometedores carreras deportivas. Y remarco lo de magistralmente, porque pese al cúmulo de calamidades, infortunios, desgracias y cruel destino salpicado en sus páginas, que nada tienen que envidiar a las narradas por la Justín del Marqués de Sade o el Cándido de Voltaire, (ambos ajedrecistas dicho sea de paso), la admiración por sus logros rescatados de las garras del olvido así como la justicia reparadora que su misma lectura refuerza en su propósito, imprime al texto ese ímpetu quijotesco necesario para reponernos de la fatalidad con un halo de optimismo renovado por la purificación de haber recordado sin nostalgia, sin melancolía sino con justicia.
Si a todo esto añadimos que los Argonautas adentrados en las aguas de la memoria restitutiva encontramos un archipiélago de partidas y posiciones salidas al paso de nuestro periplo ajedrecístico del pasado, uno no puede más que agradecer a Javier Cordero su encomiable labor de rescate y por haber cartografiado tan bien su viaje intelectual del que esperamos haya más entregas.
El entusiasmo y euforia que me embarga tras la lectura de esta obra es tal que desde aquí deseo hacer público una petición a la FEDA, arrancar un compromiso a Javier Cordero y hacer una apuesta a todos ustedes:
Petición: pido a la FEDA que se le ofrezca a Javier Cordero ser miembro de una comisión de estudio histórico y que se potencie su trabajo investigador y creativo por medio de subvenciones.
Quiero: que el autor Javier Cordero se comprometa aquí y ahora a continuar ofreciéndonos más trabajos como el que nos ha cautivado. Sabemos que tiene el conocimiento y talento suficiente para sacar adelante numerosos proyectos similares que sería un delito se quedaran en el tintero.
Apuesta: pongo en juego el poco prestigio que tengo como lector y autor al animar a todo amante del ajedrez, a todo club, a toda federación a adquirir un ejemplar de LOS TALENTOS OLVIDADOS DEL AJEDREZ, tan seguro estoy de que su lectura será muy gratificante y enriquecedora para todos.
A continuación les dejo con los datos del ejemplar y sobre todo no dejen de leer el índice de capítulos que como he adelantado su mera lectura les animará a adquirirlo.
Título: Los talentos olvidados del ajedrez
Autor: Javier Cordero
Nº de páginas: 312
ISBN: 13: 978-84-18489-14-3
Depósito legal: TF 448-2020
PvP: 20 euros
Para comprarlo: https://www.ajedrezdeataque.com/talentos_olvidados/menu.htm
Capítulo 1: El artista bohemio. Lionel Kieseritzky
Capítulo 2: Talento confinado. Serafino Dubois
Capítulo 3: El as de los negocios. Ignatz Kolisch
Capítulo 4: Talento quebradizo. Gustav R. Neumann
Capítulo 5: Alma atormentada. Cecil V. De Vere
Capítulo 6: El abogado romántico. Carl Hartlaub
Capítulo 7: Un cometa fulgurante. Rudolf Charousek
Capítulo 8: Brillantez misteriosa. Albert W. Fox
Capítulo 9: La mayor injusticia. Oldrich Duras
Capítulo 10: El caballero andante. Esteban Canal
Capítulo 11: El verdugo de Berlín. Kurt Richter
Capítulo 12: Estocadas de hielo. Gösta Stoltz
Capítulo 13: Talento frágil. Carlos Torre Repetto
Capítulo 14: Éxito efímero. Nikolai Riumin
Capítulo 15: Arte ruso. Viacheslav Ragozin
Capítulo 16: Romántico en sus ratos libres. Nicolas Rossolimo
Capítulo 17: ¡Avanti, Kazimirich! Alexander Tolush
Capítulo 18: El poeta tártaro. Rashid Nezhmetdinov
Capítulo 19: En busca de la verdad. Vladimir Simagin
Capítulo 20: Rebelión en el tablero. Elmars Zemgalis
Capítulo 21: Cruel abandono. Albin Planinc
Capítulo 22: Viviendo fuera del mundo. Alvis Vitolinsh
Capítulo 23: La fiera enjaulada. Viktor Kupreichik

Libros de ajedrez como premio

El Abierto Internacional Padre Arrupe – Universidad de Deusto cuya convocatoria del 2020 fue suspendida a causa del coronavirus ha apostado por continuar con el proyecto en las redes mientras dure la pandemia y así, para esta XXIII edición nos invita a todos los federados a participar gratuitamente en una competición via internet gracias a la plataforma Lychess con la ayuda técnica de la FVDA, la colaboración de la FVA y los auspicios del Árbitro Internacional M.A. Almansa que hará de Cicerone durante el transcurso del torneo.
Pero si TX trae aquí este prestigioso torneo de semirrápida es por su genial idea de convertir sus hasta ahora premios en metálico en libros, idea que casa a las mil maravillas con una institución centenaria dedicada a la educación y formación.
Para este año, el Departamento de Deportes de la Universidad de Deusto, ha destinado más de 1000 euros en premios que se traducirán en más de 40 galardones por clasificación y categorías y que se otorgarán no en metálico como es habitual en esta clase de certámenes, sino en libros.
Los distintos lotes de ajedrez están conformados por más de 150 ejemplares de distintas editoriales, firmados por autores de la talla de Aagaard, Timman, Bologan, Bronstein, Najdorf, Eliskasses, Zenon Franco, Javier Cordero y alguno mio si cabe.
Me parece una idea muy apropiada para relacionar el ajedrez con la cultura ajedrecista que ha quedado un poco descuidada por el afán desmedido de competición.
Desde TX animo a imitar esta iniciativa de traducir los premios en metálico en material de ajedrez, al menos, durante este periodo de pandemia, para que los promotores, patrocinadores y organizadores de torneos de ajedrez, pierdan el miedo a que sus premios atraigan a tramposos, porque es posible que 100 euros sean golosos, mas creo que nadie se tomará la molestia de hacer trampas para que le lleguen unos libros a casa y menos si son de ajedrez. Por suerte o por desgracia, las librerías hace décadas que dejaron de denunciar robos de ejemplares en sus estanterías.