La casilla trampolín

Hay posiciones en donde las maniobras de ataque al adversario no pasan por una ruptura, una apertura de líneas, el dominio de una columna, una entrada en séptima…cuanto en el libre acceso a una determinada casilla por donde irán desfilando las tropas propias antes de posicionarse del modo más idóneo para iniciar el desenlace de la lucha. A este sutil procedimiento se ha convenido en designarlo como “Casilla Trampolín” por impulsar a su paso a piezas anteriormente pasivas a una posición de máxima actividad.
La Casilla Trampolín, en ocasiones como la partida que viene a continuación, guarda estrecha relación con el tema del despeje de la Casilla ya presentado en TX.
Como siempre que deseamos ser pedagógicos en una nueva enseñanza, procuraremos ceñirnos en los análisis al tema que toca dejando todo lo demás para una segunda lectura.

Leo Fleischmann Forgacs vs Erich Cohn
St. Petersburg (1909)

1. d4 d5 2. Cf3 e6 3. c4 Cf6 4. Cc3 dxc4 5. Ag5 Ae7 6. e4 h6 7. Axf6 Axf6 8. Axc4 Cd7 9. O-O O-O Estamos en el Gambito dama aceptado y las blancas tienen un centro perfecto gracias a la desviación del peón negro central d5 que ahora se encuentra en c4.

10. e5 Ae7 El avance e5, además de ganar espacio y expulsar a piezas defensoras rivales, despeja la diagonal b1-h7 que apunta al enroque negro, pero también, la casilla central e4 que será el Trampolín por donde las piezas blancas se precipitarán contra el rey rival.

11. De2 Te8 12. Tad1 c6 13. De4 Dc7 Aquí tenemos a la dama blanca haciendo uso del trampolín e4.

14. Tfe1 Cf8 15. Dg4 b6 16. Dh5 Ab7 Bueno, ahora la dama tras pasar por el trampolín se acomoda a la espera de más piezas amigas que no tardarán en seguir sus pasos.

17. Te4 Ab4 Aquí tenemos a la torre que sube al trampolín.

18. Tg4 Axc3 Y también la torre se ubica cómodamente en la piscina en que se ha convertido el flanco de rey para las piezas blancas.

19. bxc3 Rh8 20. Cg5 Te7 21. Ce4 Td8 Y como no hay dos sin tres, también el caballo desea pasar por el trampolín e4, para chapotear con sus cuatro patas en lo poco que resta de partida.

22. Td3 c5 23. Cf6 Cg6 24. Th3 1-0

Estrechamiento del tablero

Ya hemos comentado en otras ocasiones la importancia de saber distinguir qué piezas de las presentes en el tablero juegan o no juegan de cara a iniciar una combinación de ataque o saber qué pieza precisa de mejor ubicación. Un elemento muy relacionado con este asunto es el denominado Efecto Cortina ya comentado en TX, y otro es el denominado estrechamiento del tablero.

Quienes por edad hayan tenido contacto con los libros de papel del siglo XX, recordarán que sus editores recurrían al estrechamiento del diagrama a unos pocos escaques a fin de presentar un mayor número de casos en una misma página. Esto es posible porque, en ocasiones, las combinaciones, los mates, o los finales tienen su planteamiento y solución en un reducido número de casillas, resultando el resto del tablero superfluo.
En principio hemos de prestar atención a las 64 casillas y en ocasiones a la casilla 65, el reloj. Pero sería un derroche tremendo de energía mantener esta atención sobre todo el tablero en todo momento. Esta sabia determinación es prematuramente puesta en práctica por el cerebro principiante y aún aficionado, que descuida el trabajo de piezas alejadas pero cuya influencia es de largo alcance como sucede con alfil torre y dama que les dan tremendos sustos. Sin embargo, prestar atención a todas las casillas del tablero durante todas las fases del juego y en todos los turnos, todos tenemos claro que no es buena política energética; por ejemplo, en la Apertura o en el final.
Sea entonces, que es en el Medio Juego donde hemos de aprender a apreciar cuándo y en qué medida se ha estrechado el tablero, para sacar ventaja de dicha reducción de casillas donde de verdad se disputa la partida por unos breves momentos. Es aquí donde emergen con toda su fuerza los primeros conocimientos geométricos que se nos ofrecen de principiantes sobre el tablero: flanco de rey; flanco de dama; banda; o cuadrante. De súbito entendemos la relevancia de ver estas demarcaciones, pues no son pocas las veces que el tener claro que la partida se disputa en ese flanco o en un cuadrante, ayuda mucho primero a distinguir qué piezas juegan y cuáles están de meros figurantes, y en ocasiones a emprender un ataque decisivo al tener gran ventaja en el terreno de juego restringido.
Hoy nos vamos a servir de esta partida que se presta como pocas para entender este estrechamiento del teatro de operaciones, por lo que en pos del arte pedagógico prescindiremos del resto de explicaciones.

Richard Teichmann – Carl Schlechter, Carlsbad 1911
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 Estamos en la Apertura Española, una línea de juego que requiere grandes conceptos de estrategia para su correcto planteamiento.
4.Aa4 Cf6 5.0-0 Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 d6 8.c3 0-0 9.d3 Ca5 10.Ac2 c5 11.Cbd2 Dc7 12.Cf1 Cc6 13.Ce3 Ab7 Como se puede observar, la atención del juego en esta fase de la partida no puede permitirse el lujo de descuidar ninguna parte del tablero. Ambos bandos tienen el mismo número de efectivos en cada flanco: 4 piezas en el flanco de dama y otras 4 en el de rey.
14.Cf5 Tfe8 Este movimiento parece no haber variado nada el equilibrio de piezas anterior. Pero las blancas han introducido una pieza suya en territorio negro, y más concretamente en el cuadrante superior derecho del diagrama donde se halla el rey rival. De este modo, mientras en el flanco de rey siguen un 4 contra 4, en el cuadrante hay 4 defensores contra 1 atacante.
15.Ag5 Cd7 La idea blanca es sumar efectivos en el cuadrante; la retirada negra que deja momentáneamente la situación en un 3 defensores contra 2 atacantes en el cuadrante obedece a un intento de simplificación que suele ayudar al bando defensor. Pero si atendemos al flanco de rey nos encontramos con un 5 blanco frente a un 3 negro. Evidentemente es un 4 atacantes contra 3 defensores dado que el rey blanco no entra en escena, mientras el negro sí lo hace por la cuenta que le trae.
16.Ab3 Cf8 El movimiento de alfil blanco es de esos que deben devolver la atención a todo el tablero por su largo alcance. Por otra parte debe observarse el Efecto Cortina que afecta a las piezas negras y a como su Ta8, Ab7, Cc6 y Dd7, no juegan donde se disputa el punto. Ahora si hay un 5 atacantes contra tres defensores. Percatarse de esta circunstancia puede darnos ideas de lo que hemos de hacer en los turnos siguientes.
17.Ad5 Cg6 18.Axe7 Cgxe7 Bueno…hemos llegado a un momento decisivo. Las blancas tienen un favorable 4 contra 3 contando con la ayuda externa del Ad5 que pincha sobre f7.
19.Axf7+ Rxf7 El sacrificio de extracción va a permitir a las blancas rentabilizar su superioridad del flanco y restringir el escenario al cuadrante donde tendrá abrumadora mayoría de fuerzas.
20.Cg5+ Rg8 21.Dh5 Cxf5 Ahora se ve claro el concepto: las blancas tienen mayor fuerza de ataque en el cuadrante que fuerza de defensa el oponente. Las negras confían todavía en la simplificación y sobre todo en poner en juego la capacidad defensiva de su dama para equilibrar la lucha.
22.Dxh7+ Rf8 Pero si a la mayor fuerza de ataque le sumamos la iniciativa, las opciones de victoria aumentan.
23.Dxf5+ Rg8 24.Dg6 Dd7 Aquí tenemos que el tablero se ha estrechado a las casillas del enroque donde hay un 2 contra 2 donde el defensor tiene muy restringidos los movimientos, cosa nada buena.
25.Te3 Y las negras abandonan porque mientras las blancas van a poder sumar una pieza pesada al ataque, las negras no podrán hacer lo propio para la defensa y se mire por donde se mire, 3 contra 2 no tiene posibilidades. 1-0

Un caballo de seis puntos

El caballo, dado su peculiar desplazamiento, es una de las piezas más afectadas por la posición que ocupa en el tablero desde su misma salida, así, si en la Apertura van a las casillas laterales, pudiendo ir a las centrales, les denominamos directamente “burros” o si entorpecen el desarrollo del alfil les decimos “Caballo tapón”. Por este motivo, si bien de principiantes se estable un valor absoluto de 3 puntos para el caballo que lo equipara al alfil, rápidamente hemos de demostrar al aficionado que el caballo pocas veces vale 3 puntos: a veces algo más, y otras, algo menos.

Para mostrar casos donde el caballo vale más de 3 puntos pueden presentarse el Mate Taimanov o el Mate de la Coz ya vistos en TX. Pero si deseamos presentar caballos que por su mera posición valen mucho más que su valor absoluto, hay partidas como la presente que ayudan a asimilar esta lección.

Lajos Portisch vs Tigran Petrosian (1976)

1.d4 d5 2.c4 c6 3.cxd5 cxd5 Estamos en la variante del cambio de la Defensa Eslava que conduce a esquemas simétricos.

4.Cc3 Cf6 5.Cf3 Cc6 6.Af4 e6 7.e3 Ad6 8.Ag3 O-O La retirada a g3 es una pillina forma de romper la simetría posicional que favorece la defensa negra. Evidentemente, si las negras toman ahora, se abre de par en par la chimenea h por donde posteriormente bajará Mamá Noel. Y de no tomar, hay una tensión latente en d6 y en el punto e5.

9.Ad3 Te8 10.Ce5 Axe5 11.dxe5 Cd7 La evolución de las piezas blancas es modélica para trabajar posiciones similares: las blancas situaron una pieza centinela en el punto fuerte e5, cosa que las negras no pueden tolerar forzando así el cambio. Para una mirada principiante, cabe preguntarse por qué las blancas entran en una combinación donde se le doblan peones; la respuesta es que ese peón en e5 como todo peón avanzado central, dificulta la defensa rival y en este caso, crea una casilla débil en d6 que como veremos será muy cómoda para un Caballo.

12.f4 Db6 13.O-O Dxe3+ 14.Rh1 Db6 Las blancas han entregado el peón doblado sobrante de e3, pero a cambio lo tienen todo dispuesto para emprender un ataque al enroque rival que precisará de algunos tiempos para recomponer su defensa.

15.Dh5 Cf8 Ya tenemos a Mamá Noel en la chimenea y eso que no está abierta. Ante la presencia del peón avanzado e5, el caballo negro ha de defender h7 no desde el natural f6 sino desde el incómodo f8, que por otra parte dificulta una escapatoria del rey.

16.Tf3 Cg6 Y aquí tenemos a la torre evolucionar por la tercer horizontal para ayudar a Mamá Noel a bajar por la chimenea. Vistas las maniobras blancas, las negras buscan taponar la diagonal al tiempo que oxigenan a su rey.

17.Af2 Dd8 Qué tiempo más rico…

18.Cb5 Cce7 Las columnas abiertas llaman a las torres; las diagonales a los alfiles; y los huecos a los caballos. El hueco de d6 es el mejor lugar para ubicar a este caballo.

19.Cd6 Ad7 Y aquí tenemos a un Caballo que vale al menos 6 puntos, o así lo juzgó el segundo jugador.

20.Ah4 Db6 Las blancas son muy conscientes de que ese Cd6 vale más; incluso, prescinden de hacer caja en b7 porque ya tienen en mente un plan de ataque cuya combinación cuenta con el apoyo que da ese Cd6 para una futura entrada de dama en f7 con mate.

21.Th3 h6 22.Af6 Dxb2 La jugada de Ah4 ya anticipaba este toque que deshace el enroque negro como un castillo de naipes.

23.Tf1 Cf5 24.Axf5 Y las negras abandonan porque todos los caminos conducen a la derrota tras Axg7. Debe apreciarse como no vale Cxf4 con doblete y amenaza de mate en g2 por la entrada de Dxf7 apoyada por el caballo de d6, ni ahora ni antes.

El enroque ratonera

Cuando no nos hemos formado suficientemente bien en táctica, solemos contemplar el enroque rival como auténticas fortalezas inexpugnables; este punto de vista permanece inalterable si nuestros rivales tampoco han hecho los deberes al respecto; de esta guisa, llegamos a los torneos donde todos nos enrocamos sin saberlos atacar ni defender y el resultado de la partida depende de descuidos o en el mejor de los casos, en asuntos que nada tienen que ver, curiosamente con lo primero que se debe atender, a saber: la posición del rey propio y del rival.
Sin embargo, esta ingenua perspectiva cambia bruscamente a nada que nos tropecemos con oponentes solventes que nos propinen una pastilla de espabilina, precisamente, por enrocar sin saber atacar o defender su estructura. Es entonces, que experimentamos como esa fortaleza, se troca en una auténtica ratonera. Un buen ejemplo nos lo brinda el triple Campeón del Mundo, ante uno de los mejores jugadores del siglo XX, lo cual, debería ser suficiente motivo para prestar atención a este particular en el aula y en el club.
En mi obra El enroque ¡Uy! Qué miedo, recientemente reeditado por Chessy, me ocupo con profusión de esquemas, ejemplos y explicaciones de este tema de forma sencilla y pedagógica.

Mikhail Botvinnik – Lajos Portisch (1968)

1.c4 e5 La Apertura Inglesa tiene por objeto aprovechar la iniciativa del bando blanco en impedir la sana respuesta negra d5 para hacerse con el flanco de dama; su problema es que las negras juegan cómodamente e5 que puede comportar esquemas de la Siciliana con colores cambiados; además de que al ser una Apertura de flanco es sencillo realizar planteamientos simétricos sin demasiado riesgo.

2.Cc3 Cf6 3.g3 d5 4.cxd5 Cxd5 5.Ag2 Ae6 6.Cf3 Cc6 7.O-O Cb6 8.d3 Ae7 Si se observa el esquema del diagrama es parecido a una Dragón.

9.a3 a5 10.Ae3 O-O 11.Ca4 Cxa4 12.Dxa4 Ad5 Pese a las medidas tomadas por las negras para impedírselo, el primer jugador ha logrado evolucionar por el flanco de dama. Las negras ahora buscan contrarrestar al poderosos Ag2.

13.Tfc1 Te8 14.Tc2 Af8 15.Tac1 Cb8 Las negras incitan a la glotonería contando con una jaula para la torre; pero no han sopesado bien el comportamiento travieso de la torre enjaulada…

16.Txc7 Ac6 17.T1xc6 bxc6 Las blancas, contra pronóstico, sacrifican la torre libre en vez de la torre enjaulada, porque esta torre va a crear más problemas dentro de la jaula que fuera.

18.Txf7 h6 No vale tomar Rxf7 por 19 Dc4+

19.Tb7 Dc8 20.Dc4+ Rh8 Y aquí tenemos al enroque que más que una fortaleza se parece a una ratonera: una torre en séptima del rival; una dama vigilando la casilla g8 por la diagonal débil; un hueco en g6 para que salte el caballo…

21.Ch4 Dxb7 22.Cg6+ Rh7 23.Ae4 Ad6 El rey negro está dentro de un fotomatón.

24.Cxe5+ g6 25.Axg6+ Rg7 26.Axh6+ 1-0

La fuerza del peón pasado

Cuando nos enseñan a mover las piezas, vemos que hay ocho peones y todos nos parecen iguales. Pero a nada que prosigamos en el juego, descubrimos que no es así, empezando por los peones de torre que valen algo menos que el resto. Poco a poco, vamos conociendo que los peones pueden ser avanzados; retrasados; débiles; doblados; aislados; colgantes; y también pasados. Pues bien, estos últimos, son muy peligrosos dado que salvo piezas no tienen delante peones rivales que les obstaculicen su marcha triunfal hasta la última fila para su promoción.
Una excelente partida modelo para ilustrar el modo en como un peón pasado hace de las suyas en territorio rival nos la ofrece el insigne Arturo Pomar en el presente encuentro, donde no duda en sacrificar calidad para obtener un peón pasado que a la postre le dará la victoria.

Arturo Pomar – Jan Smejkal, Wijk aan Zee (1072)

1. d4 Cf6 2. Cf3 g6 3. g3 Ag7 4. Ag2 O-O 5. O-O c5 6. c4 cxd4 7. Cxd4 Cc6 8. Cc3 Da5 9. Cb3 Dh5 10. e4 Dxd1 11. Txd1 d6 Tras el rápido cambio de damas hemos alcanzado un esquema de la Defensa India de rey variante de fiancheto donde las blancas tienen un fuerte control del centro.

12. Cd5 Cxd5 13. cxd5 Cb4 14. Ag5 Axb2 Las blancas invitan a su rival a entrar en una secuencia que parece favorable por aquello de que quien come primero, come más veces; pero hay ocasiones en que comer más no asegura una sana alimentación, por ejemplo, cuando se confunden calorías con proteínas.

15. Axe7 Axa1 Las negras esperan una acción recíproca por parte del primer jugador y que tomen su Tf8, pero no van por ahí los planes de las blancas…

16. Txa1 Te8 17. Axd6 Ca6 Como se puede apreciar, el sacrificio de calidad de las blancas ha obtenido a cambio un superpeón en quinta, apoyado y lo que lo hace muy peligroso: su condición de peón pasado, a tres casillas de coronar.

18. f4 Ad7 19. Ca5 b6 20. Cc6 Cc5 Un peón avanzado, además de estorbar en terreno rival, de expulsar piezas contrarias, etc, sirve para tender cabezas de puente y permitir el establecimiento de propios efectivos como en este caso vemos al Cc6. Las negras empiezan a sentir la incomodidad de su calidad de más.

21. e5 Cb7 22. Ac7 Axc6 Las negras con dos piezas enemigas en propia casa decide eliminar una de ellas y de paso convertir el peón pasado en un peón aislado que consideran más sencillo de neutralizar. Pero como veremos, su condición de peón pasado es más sólida que su condición de peón aislado.

23. dxc6 Cc5 24. Ad6 Tac8 25. c7 Rg7 Esta curiosa posición con la cadena de peones en la diagonal h2-b8 evidencia la fuerza del peón pasado auxiliado por la pareja de alfiles.

26. Tc1 f6 27. Ac6 Te6 28. Txc5 bxc5 Las blancas eliminan la mejor pieza negra que obstruye su paso a la victoria. Lo que sigue es un paseo triunfal.

29. Ad7 Tee8 30. Axe8 Txe8 31. Ae7 Tc8 32. exf6+ Rf7 33. Ad8 Re8 34. Rf2 h5 35. Re3 Txd8 y de inmediato las negras abandonaron ante un inminente f7+ porque si un peón pasado en séptima es molesto, dos son una auténtica tortura.