Enroque Largo salvador

Los riesgos de mantener al rey en el centro, aumentan conforme avanza la Apertura y nos adentramos en el denominado Medio Juego, siendo el punto más vulnerable el peón f, objeto de toda suerte de estratagemas desde el sencillo Mate Pastor hasta sacrificios de extracción, pasando por variantes complejas como el Fegatello o celadas del estilo Divorcio Real.

Por lo general, estando el rey en el centro cuando un rival entra tomando en f7 o f2, el rey atacado pocas opciones tiene de salir airoso. Sin embargo, hay ocasiones en que el entusiasmo del atacante pasa por alto eso que denominamos Jugadas Intermedias y en el caso que hoy presentamos la misma resulta ser un Enroque Largo que salva al rey de múltiples variantes de mate y con una posición saludable en una partida bella para los amantes del sacrificio, el juego de iniciativa y el ataque.

T. Espig – Möhring, Leipzig 1973

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.d4 exd4 4.c3 dxc3 Aquí tenemos el entretenido Gambito Göring de la Apertura Escocesa.

5.Ac4 b5 6.Ab3 b4 La captura en b5 otorga a las negras un juego enérgico en la columna b.

7.O-O Aa6 8.Te1 Df6 9.e5 Df5 Las blancas a cambio de dos peones tienen a su rey protegido; una torre en la columna central haciendo rayos X al rey rival que se mantiene en el centro, un poderosos alfil pinchando en f7, centro abierto de par en par con dominio absoluto de las columnas centrales…

10.Cg5 cxb2 La blancas se lanzan al ataque sobre f7 y hacen caso omiso de la llegada temática del peón negro a b2; con ello se contaba desde el inicio del Gambito.

11.Axf7+ Dxf7 Las negras se permiten esta jugada por tener entrada en a1 capturando torre y recuperando la dama en posición óptima tras los cambios. Pero esto ya estaba previsto por el primer bando que cree tener un poderoso as en la manga…

12.e6; Si las negras continúan con 12…bxT=D mate en dos; si las negras continúan con retirada de dama por ejemplo 12…Df5 mate en una; etc. La situación del rey negro ciertamente es desesperada. Pero aquí aparece la denominada Jugada Intermedia que escapaba a los cálculos blancos o lo que en lenguaje coloquial de club decimos ¡¡¡Encontrada!!! en forma de Enroque Largo.

12…O-O-O Este movimiento poco usual es salvador y aunque la partida continua con distintas chanzas, la ventaja negra material poco a poco se consolida.

13.Axb2 Df5 14.Cf7 dxe6 15.Cxd8 Cxd8 16.Cd2 Cf6 17.Tc1 Ab7 18.Ae5 Cd5 19.Da4 Cc3 20.Axc3 bxc3 21.Txc3 Ac5 22.Cf3 Tf8 23.Td1 Cf7 24.h3 Ce5 25.Tb3 Ab6 0-1

Fallido cambio de damas

El recurso a la simplificación cuando estamos siendo sometidos a fuerte ataque es un tema conocido de la defensa experimentada; más todavía si se lleva ventaja material. Pero al ajedrez se juega pensando y no sirve emplear irreflexivamente los principios ajedrecísticos de estrategia; estos han de ayudar al pensamiento, pero no sustituirlo. Cuando empleamos los principios aprendidos de modo automático sin atender a los detalles de la posición acontecen sorpresas como la acaecida a las negras que juzgaron suficiente forzar un cambio de damas para ganar la partida y de inmediato la perdieron.

Tisdall – Lee, London 1981

1.d4 e6 2.e4 c5 3.Cf3 cxd4 4.Cxd4 Cf6 por inversión de jugadas estamos en la Defensa Siciliana.

5.Cc3 Ab4 6.e5 Ce4 7.Dg4 Cxc3 Esta salida de dama, es un motivo temático de contrajuego y guarda semejanzas con ideas de la Variante Winawer de la Francesa.

8.Dxg7 Tf8 9.a3 Cb5+ 10.axb4 Cxd4 11.Ad3 Db6 12.Ag5 Cf5 13.Axf5 exf5 14.O-O-O Dg6 Aquí tenemos a las negras jugando a forzar el cambio de damas que eliminaría el peligro del ataque blanco y de paso, dada la ventaja material tras la simplificación el resto de la partida sería un caminito de rosas…

15. e6 d5 No se podía tomar la dama en g7 por mate en tres tras 16 exd+; no se podía tomar 15…dxe por mate en una; no se podía tomar 15…fxe por mate en una; etc.

16. Txd5 Cc6 17. e7 Cxe7 18. Td8+ 1-0

Rey castigado en el rincón

De niños, cuando nos portábamos mal en clase, era castigo habitual mandarnos al rincón. Curiosamente en ajedrez, no son pocas las ocasiones en que el rey halla refugio precisamente en los rincones, sobre todo cuando el enroque presenta una brecha en la muralla de peones. Es cierto que en un rincón, las posibilidades de atacar al rey se reducen por cuanto las vias de acceso están restringidas; pero, por la misma razón, se ven muy reducidas las vias de escape en caso de un simple jaque, no siendo pocos los casos en que acontecen mates en el rincón como el Mate Árabe o el Mate de la Coz. El caso que viene a continuación ilustra de modo magistral los riesgos de llevar el rey al rincón y el modo supremo de aprovechar tal circunstancia con una sorprendente Jaula de Rey.

Rossolimo – Livingstone, New York 1961

1.e4 d5 2.exd5 dxd5 3.Cc3 Da5 estamos en la línea principal de la Defensa Escandinava.

4.d4 Cf6 5.Cf3 Ag4 6.h3 Dh5 Este brusco desplazamiento de dama de un flanco a otro por el pasillo de la quinta horizontal, es una de las virtudes de este sistema defensivo. Obviamente, las blancas no pueden tomar alfil.

7.Ae2 Cc6 8.O-O Axh3 9.gxh3 Dxh3 Las negras confian en tener compensación de pieza por dos peones del enroque rival.

10.Cg5 Dh4 11.d5 Ce5 12.Ab5+ c6 13.dxc6 bxc6 14.Cd5 O-O-O La amenaza Cfg4 debe esperar ante el mate de Cc7. La posición es excitante: el blanco tiene dos piezas atacadas; una de ellas clavada. Los dos bandos tienen hecho trizas sus respectivos enroques…

15.Aa6+ Rb8 16.Af4 Txd5 Las blancas meten al rey negro en un fuego cruzado de sus alfiles, asunto muy peligroso en el enroqué largo como demuestra el Mate Boden. Pero las negras creen tenerlo todo controlado con la captura de torre en el centro del tablero.

17.Axe5+ Ra8 Las negras no pueden tomar el alfil por mate en una. Con todo el rey negro juzga confortable su retirada al rinconcito, dadas las múltiples amenazas sobre el rey y dama blancos.
18.c4 Dxg5+ Rossolimo, se ha percatado de que el rey negro en el rincón se halla en una Jaula, situación que no duda en explotar echando el resto.

19.Ag3 Txd1 20.Taxd1 Cd5 Con esta jugada las negras confían en anular las amenazas.

21.cxd5 c5 De dejarse tomar en c6, el peligro ahora sería la coronación del peón o mate.

22.b4 c4 Ahora de tomar en b4 vendría Tc1 y de dejarse tomar en c5 luego vendría Tb1 seguido de Ab7 tras jugadas previas como d6 etc.

23.Td4 e5 24.dxe6a.p. Axb4 25.Td7 Tb8 Las negras consiguen zafarse de un problema vertical, pero les sobreviene otro horizontal.

26.Tfd1 Ae7 Las negras intentan evitar las dobles amenazas de mate la que viene por Td8 y la que viene por Ab7.

27.exf7 c3 28.f8=D y las negras no pueden evitar el mate tras Ab7+ etc. 1-0

Pieza por dos peones centrales

La importancia de los peones centrales se manifiesta desde el mismísimo inicio de partida. Tal es su relevancia, que no son pocos los gambitos ideados para desviar al peón central contrario de su tarea de contención y defensa de su posición. Su valor aumenta, cuando representan un centro móvil capaz de expulsar las piezas del otro bando y más todavía, cuando entre ellos hubiere alguno que disfrutara la condición de ser peón pasado, en cuyo caso, siempre sería una amenaza llegado el final. Tanto es así, que hay ocasiones en que cabe plantearse la posibilidad de sacrificar una pieza menor a cambio de tan prometedora circunstancia, como hicieron las blancas en la partida que sigue, donde merece la pena fijarse en la evolución de la masa de peones blancos frente a las piezas menores negras que retroceden ante su avance para finalmente tener que sacrificarse, ellas también, en un intento desesperado por frenar su ímpetu.

D. Bronstein – E. Rojahn, Moscú, 1956

1. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Ac4 Af6 4. Cg5 d5 5. exd5 Ca5 6. d3 h6 7. Cf3 e4 8. dxe4 Cxc4 Por las variantes elegidas, es evidente que ambos jugadores no hacen ascos a las emociones fuertes. Y así, las blancas entran en la línea que sacrifican un alfil a cambio de dos peones centrales.

9. Dd4 Cb6 10. c4 c5 Ante la fuerte ascensión de c5 blanco, las negras de mala gana aceptan transformar a d5 en un peón pasado.

11. Dd3 Ag4 12. Cbd2 Ae7 13. O-O O-O 14. Ce5 Ah5 Tras los movimientos de desarrollo, las blancas aprovechan su mayoría de peones en el centro para centralizar su caballo y posibilitar un posterior frente peonil en el flanco de rey.

15. b3 Cbd7 16. Ab2 Cxe5 17. Axe5 Cd7 18. Ac3 Af6 19. Tae1 Axc3 20. Dxc3 Df6 Tras completar el desarrollo, las negras confian en la simplificación material para obtener una sencilla victoria; el pensamiento que guía su juego es el siguiente: Los peones blancos, están muy avanzados y son débiles de cara a un final donde nuestro rey podrá colaborar en tareas de bloqueo mientras el rey blanco poco podrá hacer para su defensa y en consecuencia, nuestra ventaja material se acrecentará.

21. e5 Df5 Mientras las negras se dedicaban a buscar cambios, las blancas lo han dispuesto todo para fortalecer sus peones centrales.

22. f4 Ag6 23. Ce4 Tab8 Las negras todavía buscan desesperadamente cambiar la dama, pero a eso, no consiente todavía las blancas que aprovechan para centralizar su caballo en un centro del todo gobernado por sus peones.

24. Df3 Ah7 25. g4 Dg6 26. f5 Db6 El frente peonil de las blancas se avalanza sobre la posición negra.

27. Dg3 f6 De nuevo, la amenaza de un avance blanco que pondria en serios aprietos al enroque negro fuerza otorgar al rival un segundo peón pasado.

28. e6 Ce5 29. h4 Rh8 30. g5 Tbc8 Con el centro controlado y varias piezas negras fuera de combate, todos los peones blancos se suman a la fiesta.

31. Rh1 Dd8 32. g6 Axg6 Las negras saben que su alfil en 8 no hace sino estorbar y deciden sacrificarlo para dar aire a su rey.

33. fxg6 b5 34. d6 Db6 las negras buscan algo de contrajuego, pero los dos peoenes centrales pasados hacen valer su poderosa presencia.

35. d7 Cxd7 36. exd7 Tcd8 Ante la amenaza de dos peones en séptima las negras se ven forzadas a sacrificar una segunda pieza que no evita la tragedia…

37. Cxf6 Dc6+ 38. Dg2 1-0

La decisión de enrocar

Escarmentado de recibir mates en el centro del tablero, el Principiante, acaba por aprender que es mejor enrocarse; a tal extremo, que el enroque se convierte en un movimiento irreflexivo, cosa peligrosa, tratándose como se trata de un movimiento de rey.
Los peligros del enrique y los distintos modos de asaltarlo han sido objeto de estudio en mi obra EL ENROQUE ¡UY! ¡QUÉ MIEDO! Pero, la partida de hoy versa sobre la elección del enroque, por dónde enrocar, como acto deliberado por cuanto con su retraso y elección puede cambiar por entero el signo de una partida y echar por tierra la entera estrategia del oponente.

Larsen – Spasski, Belgrado, 1970
1 b3 e5 Aquí tenemos el inicio que identifica a la Apertura Larsen, cuya idea principal es dominar la diagonal que apunta al potencial enroque corto negro; el más frecuente en las defensas.

2 Ab2 Cc6 El desarrollo del Caballo negro obedece en principio a la defensa del peón central.

3 c4 Cf6 4 Cf3 e4 Las blancas trabajan con principios estratégicos hipermodernos, aquellos que buscan dominar el centro del tablero con piezas y no con peones.

5 Cd4 Ac5 6 CxC dxC Las blancas confian en su estrategia, pero a cambio, han permitido un intruso en medio del teatro de operaciones y un despligue efectivos más rápido de su rival. Las negras tomando de peón central en vez de llevar peones al centro como suele ser costumbre, anticipa sus escondidas intenciones.

7 e3 Af5 8 Dc2 De7 Larsen trabaja sobre la debilidad del peón avanzado negro como es costumbre en esta clase de planteamientos, con su dama y alfil apuntando al potencial enroque corto. De mientras, las negras, como otrora el caballo realizan una jugada aparentemente en aras de defender el peón central.

9 Ae2 0-0-0 Y cuando el primer jugador se dispone a completar su desarrollo del flanco de rey para enrocar de corto, sucede que Spasski se enroca de largo y le chulea toda su estrategia.

10 f4 Cg4 Ahora las blancas sienten el aliento en su nuca. No pueden enrocar por múltiples amenzas como los sacrificios en e3 y la desagradable entrada de dama en h4. De este modo, un simple enroque del negro ha dejado al rey blanco en medio del tablero en posición abierta y sin plan de juego ni de contrajuego.

11 g3 h5 12 h3 h4 Si observamos el tablero en vez de la caja, las blancas en el diagrama tienen dos piezas de menos, a saber: la Torre de a1 y el caballo de b1. En estas favorables circunstancias, el juego brillante luce más. Y las negras no dudan en enviar a un minero a dinamitar el flanco de rey blanco.

13 hxC hxg3 14 Tg1 Th1 Ya dijimos que el balnco tenía dos piezas de menos en el tablero…y se podian devolver con brillantez.

15 TxT g2 16 Tf1 Dh4+ La colocación en f1 de la torre obedece a que en g1 en breve estaría expuesta y es preferible su pérdida en casilla donde la coronación esté controlada por el alfil.

17 Rd1 gxT = D Las blancas abandonaron con su rey fulminado por los rayos X de la torre que Spasski colocó en la columna abierta cuando decidió efectuar su enroque largo.