Gemelos ajedrecísticos

En Genética, el estudio de gemelos ha proporcionado infinidad de datos para el avance científico; resulta curioso entonces, el poco caso que hacemos en Ajedrez a esas posiciones cuya estructura es similar, especialmente en el caso de las celadas, cuyo campo podría denominarse “Trampología”.
Un excelente caso de posición gemelar nos lo brinda una conocida celada de Leonhardt distinta a la que directamente fue bautizada con su nombre y ya aparecida en TX, de la que deben tomar buena nota quienes emplean la Apertura Central, pues es muy fácil caer en ella si no te la han explicado con antelación.

NN – Paul Saladin Leonhardt, 1903
1 e4 e5; 2 d4 exd; Aquí tenemos la Apertura Central. El plan es desarrollar rápidamente el flanco de dama para enrocar de largo y emprender un ataque a la bayoneta por el flanco de rey donde supuestamente se habrá enrocado el oponente.

3 Dxd Cc6; 4 De3 Cf6; 5 Ac4 Ce5; El desarrollo rutinario Ac4 típico de las aperturas de rey, en esta ocasión contradice el plan antedicho y posibilita pillerías como este intrépido salto de caballo que ya busca enredar a quien no conoce bien el esquema de juego elegido.

6 Ab3 Ab4+; 7 c3 Ac5; El natural avance c3 ha dejado débil la casilla d3, detalle este que está conectado con el brusco salto de Ce5, lo que permite este descarado ataque del alfil a la dama que no puede tomar por doblete.

8 Dg3 Axf2 Finalmente, las blancas desplazan la dama a la típica casilla g3 y caen de lleno en la trampa basada en los dobles de caballos: de nuevo en d3 de tomar con dama y en e4 de capturar con rey.

Pues bien, aunque parezca increíble, la misma idea, por idéntico procedimiento e igual resultado acontece en otros esquemas de apertura, de modo que, si se conoce esta celada, es posible que su ingeniosa artimaña igualmente pueda ejecutarse en diagramas aparentemente distintos. Disfrutemos de uno de sus gemelos:

Petterson vs Erik Jakob Larsson, (1963)

1 e4 c5; 2 d4 Cxd; 3 c3 e5 Las blancas han empleado el Gambito Morra contra la Defensa Siciliana. Como se puede observar la casilla d3 ha quedado débil por el avance c3; sobre esta semejanza cabe empezar a trabajar temas similares a los que aparecen en la celada anterior.
4 Cxd exd; 5 Dxd Cc6; 6 De3 Cf6; ¡Uy! Esto ya se parece bastante a la celada anterior…
7 Ac4 Ce5; estoy seguro que de haber conocido las blancas la partida anterior se hubieran pensado dos veces este desarrollo enlatado.
8 Ab3 b6; Las negras parecen conocer la idea y preparan el camino.
9 h3 Ac5; 10 Dg3 Axf2+

Excelente Autocelada

En mi obra APRENDE A HACER TRAMPAS AL AJEDREZ dedico un breve capítulo a secuencias donde uno de los bandos, juega de tal forma que combina magistralmente para perder para sorpresa de su oponente quien se ve obligado a derrotarle de modo fulminante.
Un buen ejemplo de esta curiosa forma de perder la partida que no es debida a una celada del rival nos la brinda una de las mejores espadas de finales del XIX e inicios del XX y de la que deben tomar buena nota cuantos juegan Escandinava. Por lo demás, es también un bello ejemplo a sumar al tema de la Falsa Clavada ya tratada en TX.

Jacques Mieses vs Johannes Wilhelm Ohquist Nuremberg (1895)

1. e4 d5 2. exd5 Dxd5 3. Cc3 Dd8 4. d4 Cc6 Esta es una jugada natural, pero aquí sospechosa estando como está abierta la diagonal a4-e8 donde se halla el rey y con un peón central que puede pincharlo en d5.
5. Cf3 Ag4 Aquí tenemos la típica escena que he denominado “El invitado” ante la inercia de clavar estos caballos sin reflexión. Las blancas juegan Cf3 “Invitando al Ac8 a entrar en la clavada.
6. d5 Ce5 Y claro…quien se resiste a presionar una pieza clavada. Pero este es el error decisivo de las negras. A partir de ahora, todos los caminos llevan a la derrota.
7. Cxe5 Axd1 El tema de la Falsa Clavada suele ser presentado con el Mate Legal; posiblemente las negras conocían este mate, pero no asimilaron bien el tema. Y ahora, tocaba recibir la lección sobre el tablero.
8. Ab5 + c6 9. dxc6 Dc7 10. cxb7 + Rd8 11. Cxf7 1-0

Celada del Loco

Una vez hayamos superado con solvencia el nivel de Iniciación y Principiante, bueno es reforzar los primeros motivos de Mate de Apertura, subrayando que los mismos pueden aparecer en el Medio Juego o disfrazados de celada. Así, sobre el tema del Mate del Loco, cuál es, la temprana debilidad de la diagonal lateral que desde la columna h conduce al rey rival y el peligro del rombo de dama, podemos presentar distintas celadas que ayudan a trabajar el motivo táctico y el cálculo. Veamos tres ejemplos:

1. d4 f5 2. Ag5 h6 3. Af4 g5 4. Ag3 f4 5. e3 h5 6. Ad3 Th6 7. Dxh5+ 1-0
1.d4 Cf6 2.Cd2 e5 3.dxe5 Cg4 4.h3 Ce3 0–1
1. d4 Cf6 2. Ag5 Ce4 3. Af4 g5 4. Ae5 f6 5. e3 fxA 6. Dh5 1-0

Celada Siberiana

La Celada Siberiana se produce en posiciones donde la dama se halla presionando el peón de h del enroque rival, protegido por el Caballo situado en la columna f. Confiando en su caballo defensor, el adversario desdeña el ataque, aun cuando salta un caballo a g para aumentar la presión. Es entonces, que otro caballo –desde c—irrumpe en mitad del tablero en la casilla d, atacando al caballo defensor y a una dama situada en e, cuyo cometido es proteger su peón central. Ante este Ataque Doble, nada se puede hacer salvo abandonar.

Por medio de la Celada Siberiana se puede trabajar el tema de la Desviación o el Ataque al Caballo Defensor.

La Celada Siberiana por ser un truco propio del Medio Juego, requiere de atención por aparecer de súbito y precisa poner cuidado en los detalles de la posición para que nada falle. A cambio tiene la ventaja de emerger en distintas aperturas donde el esquema anterior permite su ejecución con éxito.

El siguiente ejemplo es uno de los que presenta un esquema claro y sencillo del procedimiento.

Gambito Morra
1 e4 c5 2 d4 cxd4 3 c3 dxc3 4 Cxc3 Cc6 He aquí al caballo que habrá de saltar a ‘d4’ cuando sea oportuno.
5 Cf3 e6 6 Ac4 Dc7 He aquí a la dama que presiona ‘h2’.
7 0–0 Cf6 He aquí un rey enrocado y un caballo que habrá de ir a ‘g4’ para apoyar la entrada de dama en ‘h2’.
8 De2 Cg4 He aquí al caballo que ofrece su apoyo a la dama de ‘c7’.
9 Ab3 Cd4 He aquí al caballo que ataca a la vez a la dama y al caballo de ‘f3’, ante lo cual las blancas o pierden la dama o reciben mate.

Como Siberia es muy grande allá van más ejemplos para ilustrar este esquema de celada:

Dos Caballos
1 e4 e5 2 Cf3 Cc6 3 Ac4 Cf6 4 d4 exd4 5 0-0 Cxe4 6 Te1 d5 7 Axd5 Dxd5 8 Cc3 Da5 9 Cxe4 Ae6 10 C4g5 0-0-0 11 Cxe6 fxe6 12 Txe6 Ad6 13 De2 Dh5 14 Ad2
Desdeñando el ataque a ‘h2’ por juzgarlo tener bien protegido con el caballo de ‘f3’, las blancas completan su dearrollo. Pero aplicando el tema táctico del despeje de la casilla, las negras ganan la partida: 14 … d3, entregando la casilla ‘d4’ para el salto del caballo. Las blancas no pueden tomar con la dama por la descubierta con 15 … Axh2+. Así 15 De4 y …Cd4. Las blancas no pueden tomar con el caballo por el mate en dos; tampoco con la dama, por la descubierta de antes.

Siciliana
1 e4 c5 2 Cf3 e6 3 d4 cxd4 4 Cxd4 a6 5 Cc3 Dc7 6 Ad3 Cf6 7 0–0 Ac5 8 Cf3 Cc6 9 Ag5 Ae7 10 De2 Cg4 11 Axe7 Cd4 12 Aa3 Cxf3+ -+

Eslava
1 d4 d5 2 c4 c6 3 Cf3 Cf6 4 Cc3 dxc4 5 a4 e6 6 e3 c5 7 Axc4 cxd4 8 Cxd4 Ae7 9 0–0 0–0 10 Cf3 Dc7 11 De2 Cc6 12 e4 Cg4 13 h3 Cd4-+

Esta Celada Siberiana la explico más a fondo en mi obra “Aprende a hacer trampas al ajedrez”.

Celada Grob

GROB

Cuando la estrategia de una apertura completa se basa fundamentalmente en uno o varios trucos, nos hallamos ante un juego de celada. A este repertorio pillo pertenece la Apertura Grob.

La celada de Grob aparece en aperturas o defensas que inician su juego pícaro con peones de g o b, como la Orangután, Polaca, etcétera y en consecuencia no tiene dificultad alguna su planteo y dada su rareza, muy alta la posibilidad de que quienes la desconozcan caigan de lleno en la trampa.

Su idea básica consiste en engolosinar desde el comienzo al adversario que, al ver como un peoncito se pone a tiro de su alfil, no duda en abrir su juego precisamente para atacarlo de inmediato. Claro que, para realizar la captura es necesaria la salida del alfil, que deja desprotegido el peón de caballo que tiene a su cuidado, cosa peligrosa porque el tiempo de su captura permite el desarrollo del alfil del bando pillo por la diagonal que apunta precisamente a dicho peón, ahora indefenso. Veamos un ejemplo clásico:

1 g4 En su primer movimiento, las blancas ponen el cebo. Las negras con mucha lógica realizan 1 … d5, para colocar un peón en el centro y, de paso, atacar con el alfil de ‘c8’ el punto ‘g4’. ¡Más no se puede pedir!
2 Ag2 Axg4 Si desarrollar atacando es bueno, salir capturando debe ser el ¡no va más!
3 c4 Empiezan los problemas para las negras; si toman en ‘c4’ pierden calidad por 4 Axb7. Por consiguiente:
3 … c6 4 cxd5 cxd5 5 Db3
La dama pincha en ‘d5’ y ‘b7’.
5 … Dc7 Las negras juegan al despiste…
6 Cc3, y ahora, si las negras defienden ‘d5’ con 6 … e6, entonces 7 Da4+, y gana el alfil por ataque doble; y si defienden con 6 … Cf6, viene 7 Cxd5, y las negras se quedan mal hagan lo que hagan. Por ejemplo: 7 … Cxd5 8 Axd5, pinchando en ‘b7’ y ‘f7’.

El resto de posibilidades que ofrece el juego para blancas y negras es un buen ejercicio de táctica para el alumnado.