Yo no he sido

Hay quien les arrancaba las alas a las moscas, quien metía mano en el cepillo de la iglesia y quien trasquilaba a sus hermanos con las tijeras de podar pero, admitámoslo, en cuestión de travesuras éramos unos simples aficionados. Nada que ver con los dos chavales que hace unos días quemaron un castillo del siglo XIV al tratar de encender un cigarrillo. Me les imagino al llegar a casa. «¿Que habéis hecho qué?» ¡Zasca! o como quiera que suene una colleja en Eslovaquia, que es donde viven los dos fenómenos. Que el tabaco mata, pero un pescozón y dos años y un día sin videoconsola minan la moral.

Al menos, los piezas tenían once y doce años. No como el hijo de Sarkozy, que ya tiene quince y no deja de joder con la pelota, que diría Serrat. No va el niñato y le tira un tomate y unas canicas a una policía… Que a tu edad, majete, lo que toca es tontear con las chicas o hacer botellón. Además, ¿a quién se le ocurre hacer una trastada con la Guardia Republicana como testigo?

 Otra cosa es perpetrarla en la más estricta intimidad y, si te pillan, alegar que ha sido sin querer. Como cuando descubres que tu hija ha estampado su nombre con un rotu permanente en el sofá. «Ama, te juro que no ha sido apropos«. Pues como no hayas entrado en trance y te haya dirigido la mano un espíritu… También puede uno negarlo, aunque no siempre funciona. Es lo que parece haberle pasado a Urdangarin, que el juez no le ha creído. Y eso que cantó: Pío, pío, que yo no he sido.

Un comentario sobre “Yo no he sido”

  1. ¿Quien va a creer a Urdangarín? Otra cosa es que le absuelvan, por ser vos quien sois, pero con tantos chanchullos que tiene el duquesito no es posible que salga inmune. No sabemos lo que le caerá, pero por muy poca verguenza torera que tanga la justicia, el «guapin» no se puede ir de rositas. También está implicada su consorte, pero claro…….uhmmmmm tuju tuju, eso ya es otra historia que no debería tener por que ser, pero las infantas son….. siempre unas priv………. infantas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *