¡Me gusta! ¡No me gusta!

Una divertida vertiente del juego, es aquella en la que se le permite al jugador rechazar una vez por turno el movimiento efectuado por el rival, para lo que ha de exclamar ¡No me gusta! O jugar si le gusta o prefiere a otra que contempla sobre el tablero. Ahora bien, una vez rechazada la jugada, está forzado a aceptar la alternativa del contrario.
Esta modalidad, que tiene su gracia por cuanto en numerosas circunstancias acontece eso de ¿No quieres media taza? ¡Toma taza y media! Introduce al alumnado avanzado en la no fácil tarea de aprender lo que son los planes pues ha de contar siempre con dos estrategias de ataque y otras dos de defensa, una evidente y otra algo menos con la cual sorprender. También adiestra en la paciencia de la configuración de posiciones favorables y a esperar el momento adecuado para jugar la buena que no siempre debe ser la primera que se haga.

San Viator: Bodas de Plata de su torneo

Esta es la guarida donde el Gran Maestro Albaina perpetra sus fechorías ajedrecísticas, convirtiendo desde hace décadas a este inocente centro en un nido de fuertes jugadores.

Este Domingo 25 de Marzo, a partir de las 11:00 horas, en el Colegio San Viator de Vitoria-Gazteiz, dirigido por una de las personalidades más decididamente empeñadas en la difusión de nuestro juego en älava y en Euskadi, Alvaro Albaina, se celebrará el XXV Torneo San Viator-Memorial Bernardino Cotelo, una de las mejores citas del calendario en la modalidad de rápidas por equipos inscrita en el magnífico “Circuito de la Amistad.

Hasta 26 clubes han confirmado su presencia, con representación de las federaciones navarra, riojana, cántabra, castellano-leonesa y asturiana, además de la guipuzcoana, vizcaína y alavesa.
Las rondas matutinas tienen carácter clasificatorio. Al finalizar la fase clasificatoria se ofrecerá un refigerio en el mismo colegio a las 14:00 horas. Por la tarde se jugará la fase final. La entrega de premios será a las 18:15 horas.
En paralelo al Memorial, se juega el Torneo Promesas Infantiles Escolares, torneo por equipos de cuatro jugadores de edades entre 7 y 14 años, sistema suizo a 5 rondas de 25 minutos por jugador. Hora de inicio las 10 horas y última ronda a las 17 horas.

El caballo Pulgarcito

El por mi denominado “Caballo Pulgarcito” es el conocido problema de ajedrez en el que un caballo partiendo de una determinada casilla como puede ser la esquina “a1” debe caminar por el tablero sin pasar dos veces por la misma casilla. La cuestión que desde hace siglos ha ocupado la mente de grandes matemáticos como Euler, con un refinamiento que supera con creces la finalidad con la que me he propuesto presentar aquí el ejercicio – toda su riqueza será expuesta próximamente en el nuevo apartado “Ajedrez y Matemáticas” – en su planteamiento básico, puede ser ideal para familiarizar a un alumnado prinicipiante de 9 años en adelante, con tan extraño movimiento, al tiempo que se acostumbran al lenguaje de letras y números con el que se designan los escaques.
El ejercicio que debe iniciarse en clase al objeto de dar satisfacción a las distintas dudas que puedan surgir, pero que posteriormente se puede poner como reto para casa, se plantea del siguiente modo:
1º- Se comunica en qué consiste el reto “El caballo desea trotar por todo el tablero sin pisar dos veces el mismo suelo”
2º- Se establece una casilla de salida, preferentemente a1
3º- Se explica la técnica para asegurarse de no pasar dos veces por la misma casilla: ir colocando por el recorrido ya cabalgado las piezas que sobran del juego o bolitas de papel. De ahí el nombre del ejercicio.
4º- Para que quede acreditado el haber llegado a completar el ejercicio, o haber llegado hasta 54, 48, etc, se debe ir anotando en una hoja el recorrido del siguiente modo a1 – c2 – e3…
Si alguno se atreve a intentarlo y desea dejar aquí la solución, yo establezco como casilla de salida: e1

Problemas para gente sin Problemas, de René Mayer

Cuando nos encontramos ante una dificultad y esta tiene solución, decimos que nos hallamos frente a un problema. Cuando no la tiene, ya se trata de un misterio. Pues bien, siendo la vida de por si un auténtico misterio por no saberse cuál es su origen y tampoco es que existan muchas pistas sobre su sentido…además, es todo un problema cuya solución, a saber, la muerte, como que no arroja mucha luz sobre el asunto.
Si a lo anterior que nos afecta a todos, le sumamos, que quien más quien menos, tenemos algún que otro problemilla añadido, no me dirán ustedes que el título que escogió el autor para bautizar este excepcional trabajo no es provocador. Y es que, no es fácil atraer la atención del jugador de ajedrez hacia esta modalidad, en la que más que competir con un adversario lo hace contra si mismo, contra su falta de humildad, de impaciencia, donde no se puede hacer más trampa que ver la solución antes de sacarla con el mero pensamiento…
El libro es una joya del entretenimiento ajedrecístico, pero lejos de recoger entre sus páginas los típicos problemas de cálculo basados en temas tácticos como dar mate en dos, hacer clavadas, descubiertas, sacrificios, etc, plantea diagramas donde se hace discurrir la lógica de un modo algo distinto. Fue así, como gracias a este texto descubrí que hay otro Mate tan corto como el del Loco, que un Mate en una jugada, entraña mayor dificultad de la que creía, que hay posiciones donde aún sabiendo con cuatro movimientos de antelación las jugadas del contrario no es sencillo darle Mate y un sinfín de curiosidades que convierten a este libro en un magnífico material para, de cuando en cuando, enfrentar a un alumnado de élite, con su capacidad de aceptar que el ajedrez encierra complejidades más allá de los estudios de Aperturas, Medio Juego y Finales.