Ataque modelo al enroque

Un modelo sirve para vehicular con su mera presencia, las características de conjunto de un determinado aspecto de la realidad a imitar. El empleo por parte de los entrenadores de “partidas modelo” para presentar las sutilezas, verbigracia de las Aperturas, así como los planes maestros que las inspiran es conocido; sin embargo las partidas modelo sirven ¡y mucho! para trabajar asuntos estratégicos como por ejemplo, la conducción de las piezas en un ataque sobre el enroque fianchetado. Por supuesto, las partidas modelo presentarán errores en algún momento, pero ello no les resta para ser modélicas si con su visionado quedan más claras las ideas a transmitir. Por eso, es función de todo monitor y entrenador de ajedrez contar con dos o tres partidas modelo para cada concepto y actualizarlas de cuando en cuando.
La presente partida modelo es de la Campeona del Mundo Tan Zhongyi, quien ha puesto en juego distintas herramientas contra el enroque; ha dado los pasos como si se tratara de un manual; y su ejecución se muestra con inusitada sencillez; tanto es así, que será candidata a entrar en la 3ª edición de mi obra “El enroque ¡uy! ¡Qué miedo!” que pronto saldrá a la venta con nueva editorial.

Tan Zhongyi vs Ying Zhu
Chinese Championship (Women) (2015)

1 d4 Cf6; 2 c4 g6; 3 Cc3 Ag7; 4 e4 d6 Estamos en la Defensa India de Rey.
5 Ae2 0-0 La salida Ae2, aparentemente tranquila e inocente, es una idea muy pero que muy pilla contra todo enroque fianchetado como se demostró en la “Inmortal China” – ya comentada en TX – en aquella ocasión contra la Defensa Pirc. Si las negras desconocen su sibilino planteamiento, sencillamente pierden. Como se verá parece que también lo hacen cuando lo conocen. En cualquier caso, es una de esas líneas donde uno de los bandos juega a sus anchas y el otro debe poner mucho cuidado en no cometer ni el más mínimo error. La idea de Ae2 no es desarrollar sin más para jugar Cf3 y enrocar de corto; consiste en tener vigilada la casilla h5 para evitar un salto de caballo tapón o el típico salto a g4 dirigido a hostigar a un potencial Ae3; igualmente apoya avance g4.

6 Ag5 h6 La rutinaria salida de Ag5 que suele clavar Caballo f, cuando no lo clava tiene por objeto, estando el enroque está fianchetado crear una “Llave Maestra” con la dama para entrar en la casilla débil h6. Cuando se busca dificultar esta maniobra, las negras realizan el avance h6.

7 Ae3 Cc6; 8 d5 Ce5; 9 f4 Ceg4; 10 Ad2 h5; Las blancas han ganado tiempos en el centro a costa del caballo negro, pero las negras han conseguido a cambio tres cosas: han abierto la diagonal negra dominada por su Ag7; han llevado su caballo dama al flanco de rey para entorpecer la anterior estrategia negra tanto del Ae2 como la Llave Maestra; e incluso han logrado bloquear el avance h5 con ciertas garantías. Las negras confían en sus artimañas para resistir y también de su defensa, pese al resultado podemos aprender. Por supuesto no es bueno para las blancas dejarse cambiar su Ae3 por un miserable caballo que donde está va a servir para ganar preciosos tiempos de ataque.

11 h3 Ch6; 12 Cf3 e6 Las negras siguen el manual; una vez cedido el centro avanzado se lo ataca; pero el hecho de que se ataque a la vanguardia y no a la base de peón, es decir la retaguardia nos indica que algo no va bien…el motivo de tan prematuro ataque al peón avanzado puede deberse a la amenaza de f5 porque ante un enroque fianchetado, hay dos opciones de ruptura y si h5 ha sido bloqueado pues se va por f5.

13 dxe6 Axe6 Las negras cuentan ahora también con sus misiles-alfil apuntando a un futuro Enroque Largo rival.

14 Dc1 Ad7 Y aquí tenemos ahora un ariete, una lanza, un torpedo…contra h6; suele ser más habitual verlo con Ae3 y Dd2; esta otra formación acontece más con negras tras la salida disfrazada Ad7 donde parece que las negras juegan con timidez.

15 f5 Rh7 Y aquí tenemos la ruptura temática blanca y una de las artimañas negras para defender sus debilidades.

16 g4 gxf5; 17 gxf5 Cf8; las blancas llevan a cabo su plan de avanzar los peones contra el enroque rival usándolos como abrelatas. Las negras buscan el modo de crear una Caja Fuerte. Pero como vimos con el caso de Fantomas ya tratado en TX, el que espera desespera y quien la sigue la consigue; claro que en ocasiones, y en eso confían muchos jugadores de negras, quien la sigue, si no sabe, la persigue. No parece ser el caso.

18 Dc2 Rh8 La blancas enchufan los Rayos X y las negras se retiran de su mortífero efecto.

19 0-0-0 b5 Las blancas activan su torre y las negras buscan el contrajuego temático de esta clase de posiciones con enroques opuestos, pero algo tarde.

20 cxb5 Tb8; 21 Thg1 Cf6; 22 TxA RxT Las blancas. una vez abierta la columna que se antoja el cañón del Colorado con las dos torres en juego, no tiene problemas en tirar una torre que sobra por un alfil vital en la defensa del enroque que no tiene repuesto.

23 Tg1+ Rh7; 24 Axh8 Rxh6; si se toma nota de toda la partida, en este enroque el rey más que defendido por sus piezas es quien debe defenderlas. Yo en su lugar abdicaría.

25 Dd2 Rh7; 26 Cg5+ Rh8; 27 Ce6 y las negras abandonan ante la pérdida de dama o la entrada de dama en h6 mortal.

Fantomas contra la caja fuerte

A comienzos del siglo XX varias novelas se inspiraron en ladrones de guante blanco que traían de cabeza a la policía y aristocracia de medio mundo con sus fechorias. Entre los muchos personajes que con el tiempo se convirtieron en auténtica leyenda cinematográfica merece destacarse a Fantomas.

Pues bien, la presente partida – Premio de Belleza de la Olimpiada de Londres (1927) – me ha recordado el laborioso ingenio que esta clase de cacos debían desplegar para salvar todas las medidas de seguridad y hacerse con el preciado botín que se halla en la mejor y más vigilada caja fuerte. En el caso que nos ocupa, la caja fuerte está representada por la posición de las negras y Fantomas es quien conduce las pizas blancas.
Rara vez en TX se proponen partidas que rebasen los treinta movimientos, por cuanto no suelen ser muy didácticas de cara a mantener la atención del alumnado. Pero, con este encuentro podemos hacer una excepción si la presentamos del siguiente modo:
-Como el esfuerzo de un ladrón llamado Fantomas que desea abrir una caja fuerte.
-Prestando especial atención a las maniobras blancas para atacar el enroque y las artimañas negras para su defensa.
-Pasando por alto algunas jugadas.
-Mirando la partida a cámara rápida, sobre todo la apertura.

Yates, Frederick – Asztalos, Lajos 1927
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0–0 Ae7 6.Te1 b5 7.Ab3 d6 8.c3 0–0 9.h3 Ca5 10.Ac2 c5 11.d4 Dc7 12.Cbd2 Cc6 13.d5 Cd8 14.Cf1 Ce8 15.g4 g6 16.Cg3 Cg7 Tras plantearse una conocida línea de la Apertura Española, asistimos a la lucha por el control de la casilla f5 una de las entradas más custodiadas al banco.
17.Rh2 f6 Fantomas, ha estudiado la situación y se dispone a poner en marcha su plan.
18.Ae3 Cf7 19.Tg1 Ad7 20.Tg2 Rh8 21.De2 Tg8 22.Cd2 Dc8 23.Tag1 a5 Fantomas, antes de ponerse manos a la obra, de modo paciente realiza todos los preparativos para no tener sorpresas de última hora. Por su parte, el banco no escatima esfuerzos en seguridad y hasta pone en marcha detectives de contravigilancia al objeto de que el caco no esté del todo tranquilo.
24.f3 b4 25.c4 Db7 26.Rh1 Taf8 27.h4 Dc8 28.h5 g5 29.h6 Ce8 30.Cf5 Ad8 Despacio, pero sin pausa, Fantomas ha logrado su primer propósito: entrar en el banco. Pero todavía le queda abrir la caja fuerte, recordemos, una de las mejores y más seguras del mundo.
31.Th2 Tg6 32.Tg3 Axf5 33.exf5 Txh6 34.Txh6 Cxh6 35.Dh2 Cg8 36.Th3 Tf7 Fantomas, se ha visto obligado a sacrificar parte de su material para abrir brecha en las paredes que custodian la caja fuerte, pero el banco ya tenía prevista esta contingencia contra butroneros. Fantomas deberá emplearse más a fondo.
37.Aa4 Ae7 38.Ce4 Dd8 39.Rg1 Cc7 40.Df2 Ca8 41.Th1 Cb6 42.Ac6 Af8 43.b3 Tg7 44.Dh2 Ae7 Vistas las excesivas medidas de seguridad, Fantomas opta por otro camino: ha encontrado un modo lateral para penetrar en la cámara acorazada con un simple taladro en forma de alfil. También aprovecha el tiempo para disponer mejor sus herramientas antes de hacer saltar por los aires toda la infraestructura de la caja fuerte. Por otra parte, asegura la retaguardia avisado de que la policía está sobre sus pasos.
45.Dh5 a4 46.Rg2 Db8 47.Ae8 Dd8 48.Ag6 h6 Parece que el trabajo del taladro alfil empieza a dar sus frutos.
49.Af7 Af8 50.Axg8 Txg8 Pero, parece también que las medidas de seguridad están funcionando. ¿Habrá calculado mal su golpe maestro Fantomas?
51.Df7 Ag7 52.Dg6 Tf8 53.Axg5 Tras esta carga explosiva, Fantomas consigue su propósito y escapa con más de ¡¡¡UN MILLÓN DE DÓLARES!!!

Rey al Ataque

A fin de no favorecer en demasía el pensamiento dogmático o la mecánica que todo juego requiere para ser asimilada su norma, de cuando en cuando, deben intercalarse en la enseñanza de toda materia, pero especialmente en Ajedrez, oportunas excepciones a la regla con idea de provocar el suficiente asombro como para que todo lo demás quede fijado en la monotonía sin ser sacralizada la realidad, promoviendo con ello la mentalidad creativa capaz de introducir novedad y dar con soluciones que ayuden al progreso del juego y de su ciencia. Hoy, esta oportunidad nos la brinda la figura del Rey.
Bueno es explicar al principiante que en las primeras fases del juego, el rey es una figura que no conviene sacar de paseo; y que en torno a esta circunstancia existen herramientas como el sacrificio de extracción encaminadas a tal propósito. Ya en etapa avanzada se incide de nuevo sobre este particular remarcando que el rey sólo es una figura digna de consideración en cuanto a su fuerza defensiva u ofensiva en la etapa final donde su juego en muchas ocasiones es decisivo para determinar el signo de la lucha.
Ahora bien, hay ocasiones en que puede haber maravillosas sorpresas como la que se llevó uno de los mejores jugadores del Mundo a finales del siglo XX…Préstese especial atención al juego del rey blanco, muy aleccionador.

Short, Nigel D (2660) – Timman, Jan H (2630)
1. e4 Cf6 2. e5 Cd5 3. d4 d6 4. Cf3 g6 5. Ac4 Cb6 6. Ab3 Ag7 7. De2 Cc6 8. O-O O-O 9. h3 a5 10. a4 de5 11. de5 Cd4 12. Cd4 Dd4 13. Te1 e6 14. Cd2 Cd5 15. Cf3 Dc5 16. De4 Db4 17. Ac4 Cb6 18. b3 Cc4 19. bc4 Te8 20. Td1 Dc5 21. Dh4 b6 22. Ae3 Dc6 23. Ah6 Ah8 24. Td8 Ab7 25. Tad1 Ag7 26. T8d7 Tf8 27. Ag7 Rg7 28. T1d4 Tae8 29. Df6 Rg8 30. h4 h5 31. Rh2 Tc8 32. Rg3 Tce8 33. Rf4 Ac8 34. Rg5 AxT 35. Rh6 1-0

El Juego del Gallina: Enroques Opuestos

TAR

La Teoría de Juegos estudió en profundidad esa clase de circunstancias en que dos rivales se enfrentan a su capacidad de mantener los nervios de acero cuando ambos se encaminan a una catástrofe cierta a fin de no ser el primero en desviarse de su trayectoria, planteamiento que puede presentar la forma de carrera en paralelo hacia un precipicio o la más usual de uno contra otro a bordo de un coche.

Algo similar acontece en partidas con Enroques Opuestos, donde un tiempo puede dar la victoria y en consecuencia la dificultad estriba en adivinar cuándo es conveniente emplear el turno en una maniobra defensiva y cuándo es preferible hacer caso omiso del ataque rival para continuar adelante con el propio.

Un ejemplo excelente de cómo se deben afrontar estas situaciones nos la brinda el encuentro entre Tartakower y Rossolimo, de paso que sirve para trabajar esquemas e ideas en la Siciliana.

Tartakower – Rosolimo, 1936

1. e4 c5 2. Cf3 Cc6 3. d4 cd4 4. Cd4 Cf6 5. Cc3 d6 6. Ag5 e6 Tenemos planteada la Variante Richter-Rauzer de la Siciliana.

7. Dd2 Ae7 8. O-O-O a6 9. f3 O-O La elección de plantear una partida de Enroques Opuestos en la Siciliana es cosa de las blancas. Ello ofrece al primer jugador la nada despreciable ventaja de acudir a la partida psicológicamente preparado para la situación, mientras su rival habrá de hacerse a la idea sobre el tablero.

10. h4 Ad7 11. g4 Ce5 Las blancas ya han iniciado su ataque a la bayoneta, mientras las negras se han visto forzadas a realizar maniobras preparatorias ante la imposibilidad de jugar b5 en directo.

12. Ae2 Tc8 13. Rb1 b5 Las negras han logrado cierto equilibrio en los tiempos metiendo miedo con rayos X con su Tc8 obligando al rey blanco a tomar medidas profilácticas.

14. Af6 Af6 15. g5 Ae7 16. f4 Cc4 Uno de los detalles a considerar en los ataques a la bayoneta son los tiempos que se pueden sacar gracias a tocar con el avance peonil las piezas del rival. Tocar una ya es apreciable y cuando son dos, casi la propia inercia conduce la escaramuza hacia la victoria…Por este motivo, las blancas se deciden a hacer eso que tantas veces criticamos los monitores de Cambiar un alfil por un caballo, porque en este caso, ese cambio permitirá conectar dos jugadas seguidas de peón en el ataque a la bayoneta contra el Enroque rival.

17. Ac4 Tc4 18. f5 b4 Hemos aquí uno de esos momentos donde el juego de ajedrez se asemeja al Juego del gallina. Ambos jugadores miran de frente y no se achantan ante el riesgo.

19. Cce2 ef5 Y aquí le vemos a las blancas emplear un tiempo en su defensa y a las negras verse en la obligación de hacer caso al ataque del rival.

20. ef5 f6 21. Cf4 Da5 Como se puede apreciar, al margen del resultado final, las negras no se quedan esperando a recibir los golpes, emplean una defensa activa.

22. The1 Te8 23. Te7 Te7 Pero el ajedrez no es el poker y cuando la fruta está madura, cae por su propio peso.

24. gf6 gf6 25. Tg1 Rh8 26. Cg6 hg6 27. Dh6 1- 0