130 millones a pachas

forges2

ESTABA en el ambulatorio para anular una consulta que le han fiado a una tía abuela para 2017, porque tiene un pie en el más allá y de reencarnarse supongo que pasaría a pediatría, y me entretuve pensando en lo mucho que les habría ayudado a los políticos el haberles suspendido el sueldo hasta alcanzar un acuerdo. Sería ver la nómina en blanco y entrarles de la misma un deseo irrefrenable de darse besos de tornillo. Fijo que de un mes no habría pasado el cortejo. Deberían empezar a cobrar como todo quisqui por objetivos cumplidos. Que no son capaces de negociar, pues derechitos al Inem a hacer un curso de gestión ambiental. Que prometen miles de empleos y el paro sube, de cabeza a reciclarse en tornero fresador.

Tenía ya un corrillo de pacientes jaleándome -hasta el punto de que un octogenario quería proponer la idea en change.org- y en estas llegó una señora cojeando, dolorida, pidiendo saltarse la cola para preguntar si le podían atender porque se había torcido el tobillo. “Aquí todos estamos para hacer una pregunta”, le soltó la de delante mío en su condición de borde mayor. ¿Qué le diría a un paciente con el cráneo partido? ¿Saque número y sujétese los sesos que lo está poniendo todo perdido? Me quedé con la duda, porque el octogenario leyó en un tuit que el bis electoral nos iba a costar 130 millones del ala y se puso a recoger firmas para que lo pagaran ellos a pachas. Me arrebató el liderazgo. Le sacamos en volandas.

arodriguez@deia.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *