Insuficiente empate contra el Celta

Se acabó lo que se daba en San Mamés está temporada, y en la Liga, por lo menos para el Athletic, que ya no tiene opciones de alcanzar Europa.

No fue suficiente (Foto: Oskar González)

El triste empate nos saca de esa lucha, por una Conference que estaba de rebajas, pero que ha sido imposible para un equipo que recibe gol con una facilidad pasmosa, y al que le cuesta horrores meter uno. Ese es el resumen del partido, y casi diría que es el resumen de la temporada. Igual. Todo siguió igual.

En el primer tiempo, para no perder la costumbre hicimos un regalo, en esta ocasión de Jaure, que se durmió, en una zona en la que no puedes hacer eso. Recuperó el balón Moriba, encantado con el regalo, y se lo pasó a Swedberg, que fusiló de manera preciosa a Unai. O a 1 y en el minuto 4. Desesperante. Triste, como toda la temporada, pero es lo que hay. Y los siguientes 41 minutos, repitieron los muchos fallos en entregas, en pases, en ideas. Aunque si se hicieron 3 jugadas que pudieron acabar en gol. Todas ellas protagonizadas por Unai Gómez que fue el mejor jugador del primer periodo. Radu despejó un cabezazo precioso y un tiro pegado a la cepa del poste. Una pena, porque estaban bien rematados. No ha tenido suerte este año Unai, pero por lo menos se quedará con el buen sabor de boca de haber jugado unos buenos 45 minutos. Pero, lo que son las cosas, sorpresivamente, fue el elegido por Ernesto, para no jugar el segundo tiempo. Lo sustituyó por Robert Navarro. Por cierto, durante estos 45 minutos no hubo noticias del Celta en ataque. Gol y a contener.

En el segundo tiempo, los rojiblancos mejoraron a nivel combinativo. Quizá también porque Galarreta estuvo más acertado. Producto de ello, fue su pase al interior del área aprovechando el desmarque de Yuri, que pasó atrás para que Iñaki empujara a la red. Empate a 1, que poco después se pudo ampliar, con una jugada similar, pero que el regalo de Yuri, lo malogró Iñaki, despejando, más que tirando a gol. Tuvo el mayor de los Williams otras dos oportunidades pero una fue parada y otra salió por alto, tras bonita jugada personal del mismo. Un Iñaki que al acabar el partido, habló de las lesiones y de la mala temporada de algunos jugadores, empezando por él mismo. Efectivamente, así es. Ayer metió su cuarto gol, pero su desempeño en el curso ha dejado mucho que desear, lo que ha lastrado al equipo, a pesar de lo cual, Ernesto lo ha mantenido en el campo, durante 2528 minutos.

Los últimos momentos, fueron un asedio a la portería, con Maroan y Serrano, a los que dio Ernesto 9 minutos, y con Izeta, al que dio 5 (hay que reconocer Txingurri, que un poco roñoso ya eres, porque merecían más tiempo, ya que los sustituidos, sobre todo Guru no habían hecho nada). Se notó su presencia. Maroan hizo dos dejadas de las suyas, Serrano, chutó a puerta poniendo en apuros a Radu e Izeta estuvo cerca de recoger un rechace. ¡Que pena no haber podido ver más a estos jugadores! El asedio no dio fruto y no se pasó del empate. Nos quedamos con 45 puntos, agur a Europa, y a la espera que el paso por el Bernabéu no suponga un sonrojo. Yuri no estará allí, por acumulación de tarjetas, y quizá ha jugado su ultimo partido con el Athletic. Sus gestos al acabar el encuentro eso me indicaron (percepción mía), parecía que se abrazaba y se despedía de los compañeros, más de lo normal. El público ya le cantamos eso de: ¡Yuri, quédate! Fue de los mejores sin duda, y a pesar de su edad, merece un año más. Parece que el Club se lo ha ofrecido, o eso ha salido publicado y han comentado algunos medios de comunicación. Veremos qué ocurre, pero si se va, la sensación es que el agujero que va a quedar en esa banda va a ser difícil de suplir. A ver.

Y hay que hablar de las despedidas. Muy bonitas y emotivas, al principio del encuentro, a Ernesto y a Íñigo Lekue. Enormes los dos. Txingurri historia viva del Club, por todos los años que lleva en él, como jugador y como entrenador. Sus números son incontestables y sus logros también. E Íñigo… ya me gustaría que todos fuesen tan profesionales como él, y que sintiesen tanto al Athletic. Y sobre su calidad, no seré yo quien la ponga en duda. Se ha matado siempre por su equipo y no sé muy bien el porqué, pero se le ha mirado con lupa, y sus fallos se han magnificado, como si fuese sólo él, el que falla. Pero en sus 281 partidos, seguro que en la mayoría ha dado un 6 o un 7 de nota. Pena que no se haya podido despedir desde el césped, jugando, pero entiendo totalmente que Ernesto no le haya sacado, porque teníamos que ir a por el gol del triunfo para seguir optando a Europa. Una pena, pero es lo que tenía que ser, ya que son profesionales. Al finalizar el encuentro, ambos se acercaron a la grada de animación a recibir un regalo y el aplauso unánime. El que en el resto de gradas no quedásemos mucha gente, deslució un poco. Ernesto también se acercó a la esquina contraria del campo, en la que imagino que estaría su familia. No pude evitar que se me cayeran las lágrimas viendo a ambos salir, por última vez por la boca del túnel de vestuarios.

Mila esker, Íñigo. Foto: Oskar González)

Eskerrik asko, Ernesto. (Foto: Oskar González)

Sois historia viva del Club. Aúpa zuek! Y…

¡Aúpa Athletic!